viernes 2 de marzo de 2012

Entre dos tierras


:::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::

Capitulo 56.- La condición.

Edward pov.

-Edward, ya, entra, por favor - apenas escuche su voz, supe que no tardaría nada en llegar al clímax, bien porque esa era mi intensión.

-aun no- apenas respondí sin dejar de lamer y morderla, podía sentir como su cuerpo se tensaba ante mis caricias y como me endurecía un mas de ser posible.

-Amor por favor, me estas matando hazlo, hazlo- suplico con menos voz esta vez, mientras se aferraba a mi cabello. Mi propio orgasmo estaba a nada solo de sentirla así. Pero no era momento aun, esta vez lo haría diferente.

-No- respondí, intensificando el movimiento.

Se tenso por completo y grito mi nombre, eso era todo lo que necesitaba, me levante de inmediato entrando en ella de un solo movimiento, estaba completamente cerrada y sin embargo su carne no puso mucha resistencia  la mía. Su rostro por un milisegundo reflejo dolor, pero fue sustituida enseguida por el deseo, estaba excitada de nuevo, justo como yo, me moví con rapidez, ansioso de llegar al límite, abrazo con sus piernas mi cadera mientras se reclinaba hacía atrás levemente, sus senos eran tentadores, no pude más que enterrarme en ellos, mientras me movía más rápido y cada vez más, hasta que se cerro de nuevo, arrastrándome con ella, solo pude decir su nombre mientras me vaciaba en su cuerpo por última vez.

Justo en ese momento supe que no quería separarme de ella jamás, que la necesitaba a mi lado, esa noche y todas las demás y solo había una manera de conseguirlo.

-¿te casarías conmigo, Bella?...- salió de mis labio antes que mi cerebro lo registrara.

No contesto durante un tiempo, solo me miraba tratando de leerme, saber si era en serio mi pregunta. Su silencio fue decepcionante, me separe de ella un poco, no dijo nada, solo bajo la mirada. Mi corazón se rompió, no me aceptaría.

Me gire hacia la salida, me vestí apenas y tome mi maleta, salí. No me siguió. La cabaña de un costado estaba vacía, me instale ahí, pasaron horas, de haber podido llorar lo habría hecho.

¿Entendí mal? ¿No me amaba lo suficiente? ¿Cambio algo en el tiempo que estuve inconsciente?

La única respuesta que tenía era la misma para todas las preguntas: no sé.

La noche llego y con ella mi tortura aumentaba, necesitaba respuestas, pero no me atrevía a pedirlas y ¿si no me gustaba lo que encontraba? ¿me consideraría poco suficiente para pasar su existencia junto a mi?

-no eres tú, soy yo- dijo desde su cabaña un segundo después…

– ¿puedo entrar? – dijo en la puerta de la mía, su olor me llego de golpe, me levante y abrí, solo estaba cubierta por la sabana de su cama, sus ojos mostraban que había llorado.

La abrace olvidando mi propio dolor, odiaba verla llorar.

-si quiero- me dijo al entrar.

La mire sin entender.

-pregúntame otra vez- susurro.

Me tomo un momento entender a que se refería

-¿te casarías conmigo, Bella?- pregunte aun más bajo que la primera vez.

-sí, me casare contigo- respondió mientras me abrazaba besándome suavemente, la sabana cayó al piso, su cuerpo desnudo encendió el mío, la lleve a la cama, mientras me quitaba la ropa

-“¿y si no soy suficiente para ti…?”- me detuve en seco, mientras ella lloraba otra vez.

-¿Bella, porque piensas eso?, eres perfecta para mi, te amo, quiero estar contigo, no te entiendo, vienes a decirme que si y cuando lo haces dudas de mi, ¿Qué pasa?- pregunte confundido por completo.

-¿y si con el tiempo nos pasa lo que te paso con Melisa? ¿y si en unas décadas te cansas de mí? yo no dejare de amarte, pero eso no garantiza que tu no lo hagas ¿Qué hare entonces?- me pregunto mientras lloraba otra vez.

Su rostro reflejaba la incertidumbre, el miedo.

-¿eso es lo que te preocupa? Bella, no puedo decirte que pasara en cien años o más,  pero si te puedo decir que nada, nada me hará dejarte de amar, lo que siento por ti no es ni la cuarta parte que sentí por ella, jamás, tu eres completamente mi existencia, por favor no lo dudes yo… si no estás conmigo… pasare el resto de mi vida convenciéndote que eres todo lo que necesito, hasta que aceptes casarte conmigo. ¿Lo hacemos oficial?- pregunte yendo hasta la maleta y sacando una caja de ella  - Bella Cullen ¿te quieres casar conmigo? – pregunte mientras le colocaba un anillo de compromiso.

Era sencillo, un aro rematado en un símbolo de infinito hecho de diamantes.

-sí, me quiero casar contigo- respondió mirando el anillo –pero tengo una condición, para hacerlo- me miro temerosa.

Me tense de inmediato, la última vez que me pusieron condición para casarse conmigo, casi mato a Melisa en la luna de miel, aunque eso sería imposible con Bella, no me relaje.

El amor de mi vida tenía unas ideas un tanto locas de vez en cuando.

-si eso piensas del amor de tu vida, estamos en problemas- me dijo riendo – y no quiero saber lo que hiciste con Melisa antes o después Agh- me recrimino mientras me tiraba la almohada.

Enojada en apariencia y tratando de no reírse.

-lo siento, es que las condiciones no se me dan bien, pero haber dime, que tengo que hacer para que me aceptes por fin- pregunte resignado a alguna locura.

-quiero vivir en casa con todos, no quiero casa a parte a menos que sea temporal, no soportaría estar lejos de la familia, sin importar cuantas veces Emmet brome sobre eso, o que Jasper quiera tirarse a Alice todos los días, o que tengamos que perdernos en el bosque para hacerlo, simple y sencillamente no quiero separarme de ellos – pidió con una rapidez que apenas pude entender.

-hum, ¿no quieres tener tu casa aparte?- pregunte asombrado

-no, Melisa quería eso porque no se llevaba bien con Rosalie y porque de alguna manera con Vanessa necesitaba formarse como familia, pero yo no quiero eso, yo no necesito eso, yo quiero salir con las chicas, quiero poder convivir con ellos, irnos de vacaciones todos juntos, la mascota incluida, quiero saber de ellos todo el tiempo, jugar y bromear como antes, solo tengo 4 años en la familia, no me quiero separar de ellos, además y esto es importante Edward, no deseo… no quiero… no tendremos hijos- finalizo dejándome petrificado.

-¿no quieres hijos conmigo?- pregunte molesto y dolido al mismo tiempo.

Eso no era lo que esperaba oír de ella, asumí que los tendríamos, uno al menos, con su sonrisa y tal vez mi cabello. Un varón quizá.

-no, no quiero hijos, ni varones ni niñas ni nada… cero hijos con mi sonrisa o tú cabello…-

-¿Por qué no?-  pregunte furioso ahora.

-porque Aro dijo que….-

-¡¡me importa un carajo lo que ese demente dijo!!! Yo quiero tener una familia contigo, ¿no quieres lo mismo?-

-pero ya tenemos una familia, tenemos hermanos, hermanas, en mi caso también dos pares de padres, te tengo a ti y a Jacob y a Melisa y Gorth y tú tienes ya una hija, no es algo que nunca hayas vivido, no necesito, no quiero más-

-pero yo sí, quiero hijos contigo, al menos uno, quiero…- cerré la boca, sin saber que mas decir, todo se venía abajo.

-Edward, si no podemos estar de acuerdo en esto, quizá casarnos no sea la opción correcta, podemos seguir como hasta ahora, yo te amo y nunca he necesitado un papel o una ceremonia que me diga que puedo amarte hasta el final de mi existencia porque eso ya lo hago, pero si más adelante tu quieres hacer tu vida lejos de mí lo puedes hacer, no habrá nada que te ate a mí y si de verdad quieres una familia con hijos incluidos no soy la mujer que buscas- finalizo envuelta en la sabana de nuevo.

-¿te conformaras con ser mi amante, cuando te ofrezco se mi esposa?- pregunte sin poder contener la amargura en mis palabras, el veneno con el que me refería a su estatus.

Me miro un momento sin entender, después solo levanto la ceja alejándose. Me quede de piedra al verla salir por la puerta. Esa no era la imagen que tenia de mi propuesta, todo estaba mal,  no debía ser así, ella tendría que haberme aceptado y no poder esperar para hacer nuestra familia.

Con el humano lo había pensado
¿Por qué conmigo no?
Y entonces la respuesta me llego de la nada. Porque éramos vampiros, nada garantizaba que el hijo que tuviéramos fuera como Vanessa, nada aseguraba que la criatura fuera noble, o que entendiera nuestra forma de vida o en el peor de los casos, que creciera, los niños vampiros seguía siendo una violación a la ley. Aro había dicho que su condición le haría parecer humana para poder gestar y que ser vampiro le ayudaría a soportarlo sin morir, pero no dijo nada de cómo sería la criatura.

Y entonces otra revelación me golpeo de pronto.

¿Y que si no teníamos hijos?

Antes de saber sobre su condición esa idea jamás me pasó por la mente y ya sabía que quería estar a su lado para siempre
¿y qué demonios me pasaba ahora?
¿Cómo pude olvidar que mi razón es ella? Q
ue siempre ha sido ella. Mi cerebro no terminaba de curarse si la dejaba ir por una estupidez como esa.

Salí corriendo y de un salto llegue hasta su cabaña, estaba vacía, la maleta no estaba donde la deje al entrar, el anillo descansaba sobre el tocador… me sentí morir, me dejo de nuevo, se marcho otra vez.

¿Es que nunca podría hacer las cosas bien? ¿No podría ser feliz? ¿Por qué era tan imbécil?

Escuche su voz antes de darme cuenta que corría en esa dirección, me detuve en seco al entrar a la cabaña principal, traía un traje de baño negro, que apenas cubría nada de su cuerpo, venia de la mano de Alice.

“-lo acepto, lo que tú quieras, hare lo que me pidas, no me importa nada mas, te amo, por favor, por favor, no me dejes y cásate conmigo”- suplique mirándola.

“-nunca dije que no lo haría, solo te ofrecí la opción de retirar tu propuesta si no te parecía mi petición-” fue su respuesta acompañada de su sonrisa.

“-dejaste el anillo-“

 “-no quise perderlo en el agua, es muy hermoso-” sonreí.

Era mía, la tome de la mano abrazándola mientras me sonreía sin duda en sus ojos.

-oigan todos, tenemos algo que decirles…-

:::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::

Mis niñas... solo queda el capi de la boda.... y uno mas y se acaba!!!!! La buena noticia es que pronto se abrira el otro blog... con hasta ahora dos historas, una mia llamada "La Bestia del Castillo" una de Sarah Cullen.

saludos nenas.... ;)

domingo 26 de febrero de 2012

Entre dos Tierras


:::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::

Capitulo 55.- La pregunta.

Rosalie pov

 El viaje fue interesante y mucho, apenas el avión despego, Bella y Edward, se encerraron en el servicio, por fortuna Carlisle y Esme, se habían ido antes, para adquirir una casa a las afueras de la ciudad, habíamos planeado quedarnos al menos un mes y un hotel no sería conveniente para nuestro estilo de vida.

Pero los demás no pudimos evitar reírnos, eran peor que Emmet y yo, desde la primera noche se perdieron en el bosque, con el pretexto de cazar, no los vimos hasta una hora antes montarnos en el avión, por fortuna Alice tenía las maletas listas.

Minutos antes de aterrizar, salieron como si nada, Edward se reía de nuestros pensamientos, seguro que Emmet le leía la cartilla, Bella solo evito mirarnos, aun le daba pena, seguro que sabía. No dejaban de mirarse y reírse.

-Ya para oso, de veras, déjanos, nadie te dice nada cuando te pierdes con Rosalie y Alice ¿no te fuiste la última vez con Jasper cerca de un mes?- en idioma vampiro Bella nos reprendió a todos.

-sí, pero nosotros no lo hacemos en un sitio público-

-pues deberían, es muy, hum, excitante- respondió Edward mientras abrazaba a Bella por la espalda.

-Agh ya dejen eso para otro rato- se quejaba Jasper con cara de sufrimiento.

-bueno ¿a dónde nos dirigimos ahora? hum, ahí está Carlisle, vamos- apunto Bella.

-Bienvenidos, ¿qué tal fue el viaje?- pregunto Esme de camino al sitio donde nos quedaríamos.

Sin saber que responder solo acertamos a reinos a carcajadas, mientras nos miraban sin saber cual era al chiste.

-ok, parece que fue divertido- sugirió Carlisle cuando no dimos señal de responder nada en concreto.

-sí, fue muy entretenido, hubo espectáculo desde la salida hasta la llegada- respondió Emmet, mientras de nuevo soltábamos sendas carcajadas.

-¿y cómo es la casa?- pregunto Bella desviando la conversación.

-encontramos una a las afueras de un pueblo, cerca de aquí, ya verán le encantara, ofrece mucha privacidad, es espectacular- contesto Esme riendo con Carlisle, hum, ahora les tocaba a ello reírse y a nosotros especular.

Media hora después llegamos a una casa, bastante peculiar, por fin entendíamos lo que querían decir con la privacidad.

Estaba situada en un lago, rodeado de un bosque denso, la entrada del camino se podía cerrar por lo que la privacidad estaba garantizada, la cabaña principal era enorme, entramos despacio, admirando la belleza, estaba hecha de madera en su totalidad, completamente sencilla pero tan hermosa, que era imposible no enamorarte de ella.

Los acabados era rústicos pero elegantes, el mobiliario era sencillo, una sala tapizada en blanca con café, un comedor de cristal con soportes  y sillas de troncos, en cortes simétricos,  en la estancia se distinguía sin separaciones, la cocina, el cuarto de baño, sala y comedor, así como un estudio apenas delimitado por unas cortinas de piedras y cuentas de madera. La terraza estaba sobre el agua y un  pasillo recorría todo el perímetro de la casa hasta la puerta principal.

De este pasillo salían una especie de puentes no muy largos y en el extremo de cada uno unas cabañas más pequeñas que imagine serían las recamaras, eran 6, tres de ellas estaban más cerca que las otras, haciendo un intercalado muy bonito y las cabañas se comunicaban entre sí con otro puente más pequeño que el primero.

-la primera es nuestra, las demás están desocupadas, así que instálense, hoy nadaremos todo el día, ya que es perfecto. Mañana pasaremos la noche en el pueblo, hay una especie de carnaval y pasado mañana en la noche iremos a la capital, hay varios eventos culturales y por supuesto los antros que tanto les gustan- informo Esme.

-yo quiero la de en medio- grito Bella lanzándose de lleno por ella y entendíamos porque, era la que más lejos quedaba.

Edward la siguió sin demora, apenas cerraron la puerta, el sonido de cierres y ropa desgarrada nos llego, Esme nos miro con la ceja levantada, Carlisle intentaba no reírse.

-hum, recuerdas lo que dije sobre el espectáculo- dijo Emmet señalando hacia la cabaña.

 Mientras mama se quedaba sorprendida y con toda a intensión de decirles algo.

-Esme, déjalos, han pasado por mucho y estoy seguro que podemos ir nadar al otro lado del lago, darles privacidad- sugirió nuestro padre con tono suave.

-si yo estoy de acuerdo, el lago se ve bien, hum, ¿qué hay de comer?- pregunte cambiando de tema.

-pues por lo que pude ver, muchas cosas, vamos, demos una vuelta, no creo que nos extrañen-

-ni cuenta se darán- afirmo Jasper.

Edward pov.

Apenas cerramos la puerta me tire sobre ella, no estaba satisfecho todavía y probablemente no lo estaría nunca. La tome por la cintura mientras la besaba lentamente, suavemente, al principio, la abrace pegándola a mi cuerpo, su cuerpo dispuesto me éxito al instante, mucho más de lo que ya estaba. Muy despacio deje que sus manos quitaban los botones de mi camisa, el contacto con sus dedos era abrumador, no quería hacer nada despacio, quería llevarla a la cama y hacerla mía sin tanta demora, me miro un momento deteniéndose.

-te necesito Bella, no me hagas esperar – suplique.

Su sonrisa cambio de tierna a seductora, sin mucho preámbulo, me arrojo contra la cama y de un segundo a otro estuvo a mi lado, mientras arrancaba mis vaqueros. Cuando estuve desnudo, se detuvo, esperando que yo hiciera el siguiente movimiento.

La tome de la cintura rodando sobre ella, aumente la intensidad de los besos mientras se aferraba a mi espalda, seguí besándola, mis manos la acariciaban, completa, sus senos perfectos entre mis dedos, lentamente gire hasta ponerla encima, quería sentirla así, poder mirarla cuando llegara al límite, bese su cuello, sus senos, mientras tiraba de mi cabello gimiendo y pidiendo más, la levante para poder entrar en ella, casi grite de placer al hacerlo, nada era mejor que sentirla alrededor mío, su carne húmeda, caliente, me enloquecía, sin más demora se movió sobre mí, mientras mis manos se aferraban a su cadera, haciendo más fuerte el movimiento, en poco tiempo la sentí cerrarse, aferre con mis labios sus senos, mordí y chupe mientras cerraba completamente su centro arrastrándome junto con ella, al poco me sentí venir, no había dejado de moverse, aun después de vaciarme me miro justo antes de besarme de nuevo y lo supe, no habíamos terminado.

Sin saber con certeza como, mi miembro aun dentro de ella siguió con vida, al tiempo que me colocaba encima, de nuevo y abriendo sus piernas entraba aun mas en ella, la escuche gritar mi nombre mientras pedía más, siempre mas, con cada embestida me sentía en el paraíso, sus uñas se enterraban en mi espalda, sus labios se aferraban a los míos. En poco tiempo de nuevo, llegamos al límite. Me derrumbe sobre ella, me abrazaba sin decir nada, no lo necesitábamos.  

-¿quieres nadar con los demás?- pregunte recordando los planes anteriores, justo antes de que me perdiera en su cuerpo.

-no, quiero que me hagas el amor otra vez y otra y otra cuando termines – me miraba con el deseo escrito en su rostro.

Bella pov.

Sin mucha demora me beso de nuevo, sin suavidad esta vez, mi petición lo había puesto completa e inmediatamente duro, sus manos me apretaban las nalgas, su columna se enterraba en mi vientre, sus labios querían arrancar los míos, su rudeza me tenía tan excitada que no coordinaba ningún pensamiento en mi mente.

 -Bella te amo, enloquéceme amor- decía al tiempo que me colocaba sobre él.

Lentamente baje con mis labios por su cuello, mis manos recorrían su pecho desnudo, seguí bajando despacio, mordiendo cada parte de su torso, gemía con cada roce de mi vientre con su sexo, baje un poco más, siempre besando y mordiendo, hasta llegar a su parte más sensible y dura, con cuidado mordí solo un poco.

-Bella, amor… no tardare nada, hum…- Balbuceaba mientras seguía con mi tarea, placentera, con cada movimiento gemía un poco más, estaba por venirse cuando se separo de mí.

Lo mire sin saber que estaba mal.

-no es justo que solo tú te diviertas- decía mientras me tomaba de la cintura y me colocaba sobre la ventana

Lentamente bajo sin preámbulos, separo mis piernas y al sentir su aliento solo pude cerrar los ojos. Deje de pensar en el instante que sentí su lengua sobre mi centro, no tarde mucho en empezar a gritar, no necesitaba mucho más, me vendría pronto, lo sabía y él también.

-Edward, ya, entra, por favor, - pedí completamente excitada.

-aun no-

-Amor por favor, me estas matando hazlo, hazlo- suplique jalando su cabello.

-No-

-¡¡¡Edward!!!-

Solo pude gritar su nombre mientras me cerraba con su boca aun pegada a mí, justo ahí, se incorporo y sin mucha ceremonia se enterró en mi cuerpo cerrado, la embestida fue brutal y al mismo tiempo alucinante, no pensé que pudiera sentir tanto placer después de llegar, pero así fue, una tras otro los espasmos aparecieron, sus movimientos eran rápidos y fuertes, me aferre a su cadera con mis piernas mientras sus labios recorrían mis senos, lo escuche  gritar mi nombre mientras se vaciaba dentro de mí.

Con un susurro apenas.

-¿te casarías conmigo, Bella?...-

::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::

a ver nenas, esos comentarios por favor, cada vez leo menos :'( eso es triste...

lunes 20 de febrero de 2012

Entre dos tierras



::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::

Capitulo 54.- La historia.

Edward pov

Me desperté desorientado por completo, reconocí un momento después su habitación, su olor, pero no estaba cerca, no estaba ahí, me levante quitándome las vías, baje lentamente hasta la cocina, no había nadie.

-¡¡¡Edward, despertaste, por fin!!!- se abalanzo sobre mí una Alice completamente eufórica.

Mientras el resto de los Cullen entraban por diferentes lugares. Todos me abrazaron. Todos menos ella. ¿Dónde estaba?

-Salió al bosque, ha estado a tu lado todo este tiempo, anoche las chicas y yo la arrastramos a un club, pero no se despego de la barra, así que decidí traerla de regreso, se fue hace unos minutos, necesitaba pensar- respondió Emmet.

¿Cómo supo que pensaba en ella?

¿Y en quien más podría yo pensar si no en ella?

-“no sabe como contarte lo que paso, está completamente avergonzada por su comportamiento, así que te lo diré yo y más te vale no juzgarla o hacer comentarios  hirientes, vamos a la terraza, es buen lugar”- su mente casi gritaba.

¿Cómo podían no oírlo?

Asentí mientras lo seguía. Mis hermanos entendieron al momento, dándonos privacidad.

-Jasper, Rosalie y yo iremos a cazar, hum, Charlie está en su casa en Forks, Emmet tal vez puedas contarle eso también. Si veo a Bella le diré que estas despierto, se morirá cuando sepa que se lo perdió- dijo Alice acercándose  a la puerta de atrás.

-no le digas, si no ha regresado cuando terminemos, iré a buscarla, será una buena sorpresa- dije a mi hermanita me gire hacia mi hermano -bien, dime todo, no te guardes nada, necesito saber- pedí.

-cuando llegamos tu ya estabas en pedazos, Bella estaba completamente descontrolada, apenas logramos sacarte, de hecho ya estaban arrojándote al fuego, no supo que estabas fuera de peligro porque a los segundo de llegar, nos ataco a todos, buenos y malos, hum, lo lobos nos sacaron, cuando estuvimos a una distancia prudente, pudimos ver cuanta destrucción estaba causando, se veía completamente ausente, pero quizá si  lo vez aquí -apunto su cabeza-  entiendas mejor- Asentí mientras él recordaba.

Recuerdo

Emmet pvo

-Bella, cariño detente, Edward te necesita, no sabemos cómo ayudarlo- Rosalie se acerco un poco mas hasta ponerse casi frente a ella.

-¡¡¡está muerto!!!  ¡¡¡¿Cómo va a necesitarme?!!!- le grito en respuesta tomándola del cuello con una mano.

-no, no lo está, no lo quemaron, escúchame enana, necesitas ayudarlo, solo tú puedes, hay demasiado daño, además Aro no vale que lo mates- intervine temiendo que se lo rompiera.

-no lo voy a matar, lo voy a entregar- dijo sorprendida soltándola y mirando a todos.

Mientras dejaba caer todo, Aro incluido.

-pensé que…-

-no soy tan vil oso, solo necesitaba… este dolor que llevo dentro es… Emmet jura que me dices la verdad, júrame que se va a recuperar- suplico mientras todos la rodeábamos.

-lo juro, pero depende más de ti que de cualquiera- susrre temiendo que estallara de nuevo, la fiereza aun no abandonaba su rostro

-bien regresemos, entonces-

En ese momento la guardia hacia prisionero a Aro, o lo que quedaba de él. Justo en ese instante Carlisle y Eleazar llegaban con Edward, o lo que sea… Bella salto hacia el vehículo y asumimos que fue  directamente a casa.

Fin del recuerdo

Edward pov

-entonces Aro fue encarcelado- pregunte

-no, Aro está muerto, cuando Bella desapareció contigo empezó con las amenazas, algo sobre regresar por ella, por todos nosotros y Carlisle no soporto sus estupideces, aun en poder de la guardia, salto y le arranco la cabeza arrojándola al fuego que quedaba. Nunca lo había visto tan furioso –terminó mi hermano dejándome completamente asombrado al leer en él el recuerdo de la expresión de nuestro padre.

Carlisle debía ser el vampiro más tranquilo que he conocido, saber que fue él quien mato a Aro era… impactante.

-¿y qué pasó con René?-

-bueno cuando llegamos, estaba completamente noqueada, Bella los dejo caer cuando… bueno ya sabes… y Charlie estaba lastimado también pero solo unos golpes. Alice y Jasper los habían llevado a casa, Jacob y Nessie regresaron para allá, cuando despertó la señora, Charlie le dijo que había pasado a visitarla y que había sorprendido a un ladrón dentro, fue muy convincente porque no hizo más preguntas, al parecer su esposo estaba en una práctica y ella no se sentía bien, por lo que se quedo a descansar… se supone que el ladrón la golpeo –

-¿entonces no sabe que Bella está viva? -

-no y la enana lo prefiere así, comento que la convertirías en el almuerzo o algo así, no preste mucha atención- dijo mientras me reía al recordar nuestras conversación sobre su madre.

-bueno, creo que es hora de ir por ella, ¿sabes hacia donde se dirigía?-

-no pero, búscala hacia el campo de juegos, esa dirección me pareció que tomaba-

Una hora después seguía sin encontrarla, quizá ya regreso a casa, bien, regresare y la esperare allá. Retome el camino que llevaba hasta la casa y entonces la vi, caminaba despacio, triste, sus pensamientos giraban en torno a mí, sonreí como idiota.

-¿caminas sola o te acompaño?- pregunte acercándome un poco más, sin llegar a tocarla.

-¡¡¡Ed, despertaste, amor…!!!- lanzándose sobre mí, hasta hacernos caer sobre el sendero.

-sí, hace rato, habría venido antes pero Emmet me contaba una historia muy interesante-

-te lo dijo, Agh, se supone que lo haría yo, lo hare polvo ¿hay algo que quieras saber? – pregunto apenas en un susurro.

-no, está bien, no necesito saber nada mas, solo necesito besarte, tocarte, hum, desnudarte y tal vez si tengo suerte no separarme de ti por el resto de mi existencia- respondí besándola, se aferro a mí en segundos.

-Hey, dejen eso para después, papa y mama están en casa-  grito Emmet desde la terraza.

Con mucho trabajo nos separamos, queríamos continuar, pero tal vez luego de saludar al resto de la familia.

Bella pov.

Apenas cruzamos el umbral Esme abrazo a su hijo por mucho tiempo, pensé que no lo soltaría jamás, Carlisle esperaba pacientemente que fuera su turno. Cuando por fin le toco, también lo abrazo, aunque por menos tiempo.

-Bienvenido, ¿Cómo te sientes?-

-Hum, abrumado y un poco perdido, ¿qué día es hoy?-

-martes, estuviste fura de combate por casi un mes, lo que me recuerda que debemos reservar los billetes de avión y hacer las maletas, espero que para el sábado ya estaremos en Paris- dije Alice.

-¿Paris otra vez? ya estuvimos ahí- se quejo Edward…

-sí y solo duraste dos días y tu Bella solo uno, así que no quiero que encuentren pretexto para discutir o yo misma los pateare- nos advirtió una muy ofendida duende.

-bien, si no hay manera, que así sea… pero no quiero cuartos separados- le advertí mientras la razón de mi existencia me miraba.

-“no saldremos del hotel, ¿lo sabes, verdad?”- preguntó

-“nunca dije que saldríamos”-

-bien, ya esta decidió, ven Bella, escojamos ropa de la bodega, no pienso dejar que sigas con esta locura de usar la ropa dos veces y te advierto algo Hermanita, tus habilidades no me asustan, así que esta vez me harás caso- parloteaba Alice jalándome hacia el garaje, con Rosalie cortándome la huida.

-¿ahora estas de su lado?- pregunte reclamando su poca ayuda.

-lo siento Bella, amenazo mis Black 50’s, así que ni hablar cariño, te tocara sufrirla- guiñándome un ojo y haciendo una seña de motín.

Apenas bajamos, Rosalie se puso junto a Alice, saco las llaves del auto amarillo propiedad del duende.

-este es el trato duende, nos dejas usar lo que queramos y cuando queramos o tu auto paga las consecuencias- ultimo la rubia con una sonrisa asesina.

-Rosalie ¿no te atreverías? esto es una revuelta y no pienso permitirlo, además, no te dejare hacerlo- decía Alice completamente indignada.

-no lo hare yo, pero Bella… aun esta algo desquiciada ¿sabes?- me miro mientras me ponía sería completamente y miraba a Alice

-no serias capaz- me miro, una visión le llego- bien, pónganse lo que quieran cuantas veces quieran, dementes- salió arrebatando las llaves, mientras arriba se escuchaban las carcajadas y el portazo de Alice enfurecida al salir.

-“eres perversa, amor, hum, me encanta….”-

-“y espera a que lleguemos al hotel”- pensé mientras me preparaba para otro viaje.

:::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::

mis niñas, lamento la demora, este fin no tube tiempo ni de pestañear, pero aki les dejo el capi... cada vz falta menos niñas, pero no sufran, si les gusto y kieren sentir ma emocion de la espera les aviso q publicare esta historia (ligeramnt editada) en mi FF.

recuerden comentar y votar mis niñas, con amor Alejandra ; )

domingo 12 de febrero de 2012

Entre dos tierras


:::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::

Capitulo 53.- La espera.

Esme pov

No necesite preguntar a dónde se dirigía, los seguimos apenas pudimos llegar a los vehículos, Jacob y Nessie se quedarían con René y Charlie y tratarían de explicarle todo a ella. Los demás volamos hacia Forks. Recorrimos el camino en la mitad del tiempo normal, ya estaban ahí, Bella había puesto la mesa en su recamara, la cual era grande, ahora entendía el porqué de las instrucciones de Alice sobre el tamaño de su recamara.

Le colocaba las vías con sangre mientras con su habilidad a lo mantenía unido, pedazo a pedazo, se veía calmada, serena, pero solo en apariencia, al entrar nos miro a todos, la furia no había desaparecido del todo, me estremecí sin poder evitarlo al recordarla en el muelle.

Me miro seria por un momento, lentamente bajo  la mirada, sin decir más, se giro para seguir con lo que hacía. Cuando termino miro a Carlisle levantando la ceja, esperando, por un momento nadie se movió, hasta que señalo a Edward.

-¿está bien lo que hice? – pregunto preocupada mientras Carlisle revisaba todo, sonrió satisfecho.

-mucho mejor que cuando trate de hacerlo yo, cálmate hija, estará bien, solo mantenlo como lo haces y quizá en unos días pueda quedarse por sí mismo-

Mire a Edward de cerca, pedazos pequeños y partes fracturadas apenas unidas era lo que había de él, prácticamente era un rompecabezas de muchas piezas.

-lamento lo que paso allá, en el muelle, yo… hum- trataba de decirnos, horas más tarde.

Sentados en su recama acompañándolos.

-no digas nada Bella, no es necesario, nadie te juzga, de verdad – interrumpí.

No necesitaba decirlo, todos entendíamos lo que había pasado, su reacción no fue del todo inesperada, tal vez un poco mas escalofriante pero nada que no hubiéramos visto antes.

Me miro por un momento, sonrió casi con dulzura, con cada minuto que pasaba volvía a ser ella, lentamente se acerco a mí, me abrazo fuertemente, apenas me soltó se acomodo en la cama, junto a Edward, estuvo ahí por días, no salía. Nunca se despegaba de él, prefería consumir sangre recalentada que marcharse, Emmet cazaba para ella.

Lentamente fue progresando mi hijo, cada día se veía mejor, fue muy lento, más de lo que esperábamos, pero ella esperaba pacientemente, a su lado.

-esperen chicos, voy con ustedes – salí detrás de mis hijos una tarde, cazarían y yo al igual que Carlisle queríamos saber cómo consiguieron que no los matara en el muelle.

-bueno, la verdad es que no fue tan difícil, mama, verás…- y todo fue relatado.

-entonces así es como lograron hablar con ella. Hum, estaba seguro que no reconocería a nadie, me da gusto haberme equivocado - finalizo Carlisle y con esto regresamos a casa después de alimentarnos.

Como siempre Emmet llevaba algo para su hermanita.

Después de reunirnos en la terraza, platicábamos sobre sus finales en la universidad, la escena que Edward le hizo al humano.

-increíble que no lo hiciera pedazos… lo siento Bella yo…- trataba de corregir Emmet.

 Pedazos” no era la palabra favorita de Bella en ese momento.

-tranquilo, está bien, ya supere esa parte, creo-

 -oye enana te aseguraste de pegarle bien entre las piernas el…-

Antes de terminar estaba aterrizando en la piscina, mientras Bella se aventaba y detrás de ella, Rosalie, Jasper, Alice y aunque fuera infantil Carlisle les hizo compañía.  Mi familia estaba regresando, solo nos faltaba Edward, ojala despertara pronto.

Bella pasaba todo el día en la terraza con las chicas, escogiendo ropa para lo que quedaba de las vacaciones, que después de esto habían decidido se alargarían un año. Jugaban todas las noches, la última fue noche de póker, hasta ahora Bella ya tenía una cuenta considerable solo de partidas ganadas y mis demás hijos eran al menos 10 años de trabajo más pobres, aunque con toda la eternidad por delante… quien los cuenta.

Bella pov.

-¿Por qué tarda tanto Carlisle?- pregunte una semana después de que Edward fuera...

-su cuerpo necesita curar del todo, aun no está listo, se que estas agotada, llevas días manteniéndolo así, pero no se me ocurre otra manera, lo siento, pronto estará mejor, se paciente- me decía abrazándome.

El tiempo paso inexorablemente, dos semas después seguían sin despertar. Al menos ya no era necesaria mi habilidad. Prácticamente vivía acostada a su lado, cada noche, cada día, sentía su cuerpo aun frio, no entraba en calor y yo quería estar ahí cuando despertara, seguramente tendría sed y cazar con él sería bueno, divertido, quizá hasta…

-¿quieres salir a dar una vuelta, Bella?-

Me había preguntado Alice después de la segunda semana de encierro. Al negarme idearon otra forma de estar conmigo, de pasar el tiempo, de distraerme. Cada noche habíamos jugado algo diferente, Monopoli, Scrable, Clue y cuanto juego de mesa se nos atravesara, los videojuegos de Emmet, Jasper, incluso los de Edward, todos, cada uno, había sido pasado por cada vampiro en la casa, siendo las reinas Rosalie y yo, Alice lo intentaba pero perdía miserablemente antes del último nivel. Esme no pasaba del primero sin romper los controles.

-¿sabes jugar póker, enana?-

-no, pero si me enseñas estoy segura que te puedo ganar-

Unas horas después las cartas me hacían rica. Así pues el póker parecía sonreírme.

-haces trampa Bella Cullen-

-mira Emmet, que seas pésimo jugando no es mi culpa, no hago trampa, solo soy muy observadora- me defendía rápidamente.

-si haces trampa, Bella, estoy segura que canalizas a Edward para saber que cartas tenemos, no es posible que ganes todas- se quejaba Rosalie, quien ya había perdido un auto deportivo.

Y solo trataba de distraerme otra vez, discutía conmigo sonriendo.

-Rosalie, si quieres tu auto de vuelta, solo dilo, a mi no me gustan los deportivos, es más, te lo juego a una carta, solo tú y yo ¿quieres?-

-va, pero, además del auto ¿qué otra cosa apuestas?-

-¿Qué quieres rubia? – pregunte con recelo.

-si gano, saldrás con nosotras mañana en la noche, nos iremos de club hasta Seattle, estoy segura que papa podrá cuidar a Edward- finalizo mientras la miraba pensado en que le dolería más: golpearla o golpear su auto.

 -no- fue mi respuesta sistemática.

-Bella llevas aquí casi un mes, lo más lejos que has salido ha sido la terraza, vamos hermana, ¿qué puede pasar? es solo una noche- suplicaba la chica, mientras mis hermanos les hacían segunda.

-bien, sí ganas salgo, sí pierdes tu auto será usado para desquitar mi enfado por siquiera proponerme esto- asegure completamente enfurecida y sin embargo, mis habilidades no daban muestra de aparecer.

Me controlaba mucho mejor de lo que pensé.

 -¿mi auto?- pregunto en un susurro.

-mejor el auto que tú, ¿no crees?-

-bien, pero sin trampas, es mas tomaremos las cartas y sin verlas, las voltearemos, así estaré segura que es legitimo.

-bien, que así sea-

Ahí estaba yo, sentada en la mesa del club, desesperada por regresar cuando hacía tres largos y agónicos minutos que habíamos llegado. Me insistieron en bailar, pero yo no tenía ganas. Me acerque a la barra y aun sabiendo lo que pasaba conmigo y el alcohol, me tome trago tras trago, tras trago, hasta que el cantinero me pareció guapo. No tenía ganas de estar ahí, quiera estar con Edward, acostarme a su lado como tantas veces.

-creo que ya has bebido suficiente Bella, no era esto lo que queríamos enana, solo deseábamos que salieras, perdónanos no pensamos que te haría sentir tan mal. Anda vamos a casa, si es ahí donde quieres estar, pues ahí te llevare – me decía Emmet después que acabe literalmente con más de media vitrina de licores.

-solo quiero estar a su lado oso, no encuentro mi sitio sin él- respondí mientras me llevaba en brazo hasta su auto.

Como siempre, me dormí al regreso.

Al despertar Edward estaba a mi lado, entre en la ducha, después de arreglarme salí a la terraza, Emmet se sentó junto a mí.

-hey, parece que ya no te afecta tanto como antes, genial, así no te pondrás gruñona al despertar-

-gracias, la verdad es que sí tengo dolor de cabeza, pero seguro con un poco de esa cosa que papa prepara estaré como nueva, te importaría quedarte un momento, necesito caminar un poco, ya sabes, organizar mis pensamientos, querrá saber todo cuando despierte y no sé si seré capaz de decirle lo horrible que me porte- dije escondiendo mi rostro en su pecho, como siempre me abrazo besando mi cabeza.

-hey, no fuiste tan escalofriante, además lo último nadie lo esperaba, creo que algo en tu loca cabeza te hizo entrar en razón… y si quieres yo puedo decírselo, sabes que haría cualquier cosa por ti enana- ofreció.

-sí, eso me encantaría, pero, creo que sería mejor si lo hago yo- finalice saltando por la terraza.

Me perdí en el bosque, camine hasta llegar al árbol, un árbol nuevo, nuestro árbol.

:::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::

mis niñas, la cuenta regresiva empieza... quedan menos de 10 capitulos.... no se pierdan nada y comenten... saben que eso me hace muy feliz.. abrazos y besos, ; )