martes, 4 de mayo de 2010

Mas imageneeees! *-*
















































































Hermosas no? Jacooooooooooooooooooooooooob <3, juro que cuando lo vi casi muero de un infarto al corazon *-*




domingo, 2 de mayo de 2010

MAs PREMIOS!!!!







Reglas del Premio.

1.- Agradecer al blog que te lo dio: Agradecemos por esta cantidad de premios a Carol y su blog a diferent world, que esta genial ehh

2.-¿cual es el tema de tu blog? Nosotras tratamos todo lo relacionada a la saga de Twilight y sus personajes, manteniendolas informadas de todo lo que pasa y de todo lo que nos enteramos de nuestros adorados actores hahaha; ademas tenemos historias muy way XD

3.-que piensas del blog que te premio? Que esta muy cool no haboa escuchado de algunas historias la del internado ta muy genial

4.-del uno al mil...¿que numero serias y por que? el / XD es mi nuemero de suerte me sirve para todo amo ese numero

5.-para siempre o para toda la vida??? Para siempre!!!!!!!!!!

6.-tus tres libros favoritos:


Eclipse

El quinto pecado mortal

The Host


Los premios van para:


Letras de Lullaby LA AMOOOOO XD

kokoroko's twiligth fanfics

Twilight Latino Forever

Cullen Adiction

sábado, 1 de mayo de 2010

Premios!!!

Bueno chicas desde el rincon de Bonnie noshan dejado muchos premios hahahaha








La Única regla es Agradecer a quien te lo dio....

Asi que vamos Agradecemos al Rincon de Boniie por enorgullecernos con esata belleza de premios gracias linda estamos felices hahaha...

Y nosotras se lo otorgamos a: tatatan...tatatan... XD!!!

Robiland
Nuestro propio mundo
Kokoroko's twilight fanfic
LETRAS DE LUBALLY!!! personalmente la amo XD
Robin Pattinson Delirium

Nuevo Foro Chicas os esperamos!!!



CHICAS aqui esta el link!!! http://crepusculoinrole.twilightlegend.com/forum.htm
LA ACADEMIA

La Academia Intensiva Meyer es una isntitucion regida por la familia Meyer desde hace siglos, porque a durado tanto y que podemos encontrar alli?...eso no lo sabe nadie solo su directora con aires de mujer misteriosa VICTORIA MEYER ultima directora de la Academia quien a hecho unos examenes a los cuales han assistido varios chicos de muchas clases dado que este año a abierto la escuela para clases mas bajas con Becas.

Algunos han recibido invitacion para presentar el examen aunque todos saben que depende de la escogencia de Meyer, que buscara en los estudiantes?

Los estudiantes son chicos y chicas de clasea ALta baja y media caprichosos rebeldes y con ganas de ser los mejores lo que no saben es lo que les espera dentro de la dichosa academia en la que sueñan entrar.

Unete a nosotros y descubre cual es tu lugar aqui y que se esconde tras la academia y sus directivos,sigue reglas y escucha con atencion porque no querras terminar castigado.

envuelvete en nuestro mundo y diviertete junto a nosotros atrevete a descubrir el misterio.

TEMATICA

Todos los estudiantes nuevos elegidos espues del examen para entrar por Meyer llegan a la institucion con muchas ganas e ilusion sobre todos los becados quienes creen que laAcademia lo sera todo para ellos, la historia gira en torno a todos los personajes sobre tdo en los de ultimo y primer curso dado que algunos de los de ultimo ya conocen el misterio y en que se meteran los de primero.

Aqui se desarrollaran muchas histroias paralelas e amor desamor amistad y enemistad, estaran los deportistas las porristas los intelesctuales y los rebeldes, todos tendran conflictos y conoceran asus maestros y directivos los cuales son demasiado estrictos, entre maestros tambien habra amores y engaños dado que entre ellos no podran haber relaciones mas halla de lo laboral

desde aqui haces tu historia quien y que quieres ser? solo tu lo sabes...

chicas unansenos besos las esperamosssssss!!!!

Nuevos diseños para fiesta de Eclipse

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Fuente: EclipseMovie

Fotitos de Ash

Revista Nylon:















Photoshoot con Guy Aroch:



Donde estudiara Dakota?

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La guapa adolescente estaria pensando en tomar una ruta intelectual y asistir a una prestigiosa universidad luego de la secundaria.

Recientemente Dakota fue vista visitando la Universidad de Nueva York (NYU). ¿Está pensando en seguir el mismo camino de Mary-Kate y Ashley Olsen y asistir a NYU?

Mientras que muchas personas pueden pensar que asistir a la universidad en medio de una carrera creciente puede ser una mala jugada, Dakota se uniria a una larga lista de grandes actores y actrices que siguieron su educacion mientras vivian la vida de Hollywood.

Emma Watson actualmente está estudiando en Brown, James Franco esta finalizando su carrera en escritura creativa en Columbia y Natalie Portman estudió en Harvard.

Fuente: Cm

Kellan casandose XD

Mientras sus co estrellas de Eclipse están en Vancouver para re grabar escenas, Kellan Lutz se casa con Mandy Moore, pero esto solo es para su nueva película Love, Wedding, Marriage.

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Un rubio Kellan Lutz, vestido formalmente para las escenas, mientras Mandy se veía grandiosa en su vestido de novia. Aunque ella está casada en la vida real con el cantante Ryan Adamns, no se puede negar que Mandy y Kellan hacen una maravillosa pareja en la ficción.

Fuente: Pop Sugart

Los Culen hablan de Eclipse

"La Saga de Crepúsculo: Eclipse", es un baño de sangre para los Cullens, con este título abre al artículo del famoso Los Angeles Times donde entrevistaron a Elizabeth Reaser, Peter Facinelli y Nikki Reed (agregando un chico guapo misterioso más) sobre la tercera película de Twilight, sus compañeros de rodaje y más.

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La familia que mata unida, permanece unida.


En "Eclipse", Seattle es devastada por una serie de asesinatos a causa de un ejercito de neófitos vampiros controlados por la chupasangre buscadora de venganza, Victoria. Para combatir la amenaza que esta siguiendo a Bella (Kristen Stewart) en el tercer capítulo de la franquicia, los Cullen deben juntarse y unir fuerzas con sus enemigos naturales, la manada de lobos.

"Toda la familia se encuentra en una vulnerable posición debido al amor que tenemos por Bella", dice Elizabeth Reaser la matriarca, Esme Cullen. "Si ella no esta bien, nosotros no estamos bien".

En el pasado hemos visto al clan golpear pelotas de beisbol tan duro que solo pueden jugar cuando hay tormentas electricas, para bloquear el sonido. Y hemos visto los impostores humanos dandole la bienvenida a Bella en su casa como la novia humano de uno de ellos - el guapo Edward.

"Esta vez, van a tener la oportunidad de ver a verdaderos vampiros de la vampirosidad", dice Peter Facinelli, quien interpreta a la vampiro líder Dr. Carlisle Cullen en la serie de libros best seller de Stephenie Meyer.

¿Qué podemos esperar de la familia pálida Cullen (incluyendo a los Hale) esta vez? Esto es lo que los actores dicen a la audiencia sobre lo que pueden esperar de la historia y sus personajes:

Facinelli: "Para mí, como Carlisle, es una excitante porción en la serie. Carlisle es muy compasivo y él tiene que matar a muchos en este filme. En broma, después de que él mata a los chicos malo, él dice en su cabeza que lo siente mucho. Y sabes, él es calmado y tiene un nivel de sensatez. Él es la roca de la familia. En realidad el tiene mucha información que dibujar debido a que Alice puede ver el futuro y Edward puede leer las mentes. En la tercera, él no tiene esta información. Ninguna de sus fuentes estan trabajando, por lo cual esta en una especie de a ciegas".

Reaser: "Esme continuá siendo un vampiro. Ella continuá deseando matar gente todo el día. Es interesante llegar a ese punto, a ese lado vampiríco de ella que realmente no se había llegado a explorar. Su familia esta en peligro y eso logra sacar toda la Mamá Osa que esta dentro de ella.

Ashley Greene (como Alice Cullen): "Sí, ella es delicada y a veces remilgosa, pero Alice se vuelve un poco más afilada en cada entrega. Y con estos vampiros que se estan metiendo con su familia y la gente que ama, van a llegar a ver un poco de su tenacidad. Es un recordatorio a la audiencia que a pesar de que a veces nos frenamos, todavía somos vampiros y que somos peligrosos. Van a ver un lado oscuro y peligroso de Alice".

Kellan Lutz (como Emmett Cullen): "Van a ver una sonrisa en la cara de Emmett desde el inicio hasta el final. Él simplemente ama pelear. Y hay mucha pelea. Por seguro, él interpreta algo grande en esta entrega que en comparación con otros".

Jackson Rathbone (como Jasper Hale): "Van a poder observar un poco de la raíz del porque Jasper están tranquilo y retirado en la Familia Cullen. Fans tendrán la oportunidad de ver a fondo la historia pasada de Jasper en Eclipse. Habrá toda la onda del engranaje de la guerra civil. Hay un poco de la parte más suave y oscura de Jasper en el filme".

Nikki Reed (como Rosalie Hale): "Observarán la razón de su actitud. Creo que los fans la sentirán. Hubo un poco de esto en 'Luna Nueva'. Los admiradores verán en pantalla una parte de su lado sensible. Su lado sano. Su lado lógico. Y el deseo por ayudar a su familia. En este tiempo, ella es mucho mas participante. Ella es un sobreviviente. Esta es su familia. Si proteger a Bella significa proteger a su familia, ella lo hará".

Robert Pattinson (como Edward Cullen): Desde una entrevista telefónica con el bombón quien se encontraba en el extranjero rodando su último filme "Bel Ami" - resultó dificil. Así que, ¿Qué podemos esperar del lado enfermizamente enamorado de Edward? Él promete amar a Bella "a cada momento por siempre", como el trailer revela. Él aún todavía está indeciso sobre querer convertirla en un vampiro. Esta determinado a protegerla de Victoria. Y está compitiendo con Jacob por sus afectos. ¡Oh, la vida de un antiguo vampiro adolescente!

Fuente: CM

Un preview de Kristen Stewart en ELLE UK

Kristen hizo una sesión de fotografías para la Revista ELLE de Reino Unido, quien dió a conocer una foto de la actriz.

Hoy ELLE UK ha informado que próximamente se dará a conocer el photosoot, por lo cual han dado una exclusiva mirada de que Kristen Stewart para la Revista.

se ve muy moma, Dios realmente me ha encantado esa foto!!!

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Fotografiadas para Vanity Fair

la Revista Vanity Fair, las estrellas femeninas de La Saga de Crepúsculo: Eclipse han sido fotografiadas para grane extensión en Vanity Fair.

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Pasada sesión de fotos del cast de Twilight para Vanity Fair - Noviembre del 2008 por Peggy Sirota.


Kristen Stewart, Dakota Fanning, Nikki Reed y Elizabeth Reaser (entre otras) participaron en una sesión de fotos el pasado domingo en Los Angeles para una edición que saldrá a la venta cuando Eclipse llegué a los cines.

Fuente: CM

LLC: Cap 60: Converzaciones


Un año y tres meses después…

Estaba bailando emocionada mientras limpiaba nuestra habitación. Edward y yo habíamos estado viviendo juntos con sus padres durante algo más de un año. ¡La desordenada era yo, por supuesto! Pero limpiar no era lo emocionante. ¡Hoy era el último día de clase de Edward!

Yo tuve mi examen final ayer. ¡Este año tendríamos todo el verano para estar juntos! No iba a trabajar y esta vez no necesitaba clases de matemáticas. Tres meses sin hacer nada excepto pasar tiempo con Edward, haciendo lo que él quisiese. Cuando las clases empezasen de nuevo en otoño, sería nuestro último semestre. Los dos nos graduaríamos justo antes de Navidad. Incluso más emocionante, después de graduarnos, ¡estaríamos libres para elegir la fecha de nuestra boda!

Alice y yo estábamos haciendo planes para el cumpleaños de Edward el mes que viene. Me detuve y suspiré con alegría al pensarlo. ¡Iba a estar tan sorprendido! Estábamos planeándole una gran fiesta sorpresa. Estaba aprendiendo a tocar el piano en secreto para poder tocar en su cumpleaños.

Alice estaba a cargo del sitio y la decoración y estaba tan emocionada como cuando había planeado la boda de Emmett y Rosalie. Mi hermano y mi cuñada se casaron el verano anterior y Rose estaba embarazada de cuatro meses. ¡Tenían una cita la semana que viene que nos diría si era una niña o un niño! ¡Iba a ser tía!

Dejé que mi mente volviese al último año y medio con Edward. Todavía era tan maravilloso y perfecto como era cuando lo conocí. Seguía siendo un caballero y le preocupaba mi felicidad tanto como siempre.

Pasábamos cada sábado noche con los demás. Alternábamos entre películas e ir a la discoteca donde Jacob trabajaba. Edward y yo habíamos tenido algunas citas dobles con Jacob y Samanta. Era mucho más agradable fuera del supermercado.

No había tenido pesadillas desde justo antes de que Emmett se mudase. Edward las mantenía alejadas. Y me di cuenta de que le amaba un poco más cada día, aunque no podía entender como era posible. Edward lo era todo para mí y le amaba más de lo que podía decir. Quería que tuviese la mejor vida posible.

Sacudí la cabeza para aclararme la mente. Después podría reflexionar sobre mi feliz vida. Cogí nuestra ropa sucia y me dirigí al piso de abajo para poner la lavadora.

Creía que estaba sola en la casa, pero escuché las voces de sus padres saliendo de la puerta abierta del estudio de su padre. Agarré la ropa de otra manera para poder llamar, pero entonces mis orejas captaron lo que estaban diciendo.

"Carlisle, estás siendo tonto," dijo Esme.

"Es tan brillante, Esme," insistió Carlisle. "Podría ser diez veces mejor médico que yo. Pero nunca elegirá ese camino con Bella en su vida. No puede soportar dejarla ni para las clases. Si todo el tiempo le mandasen buscas o estuviera yendo a seminarios… nunca lo hará, Esme. Es un desperdicio."

"Estás equivocado, cariño," respondió Esme. "No importa el camino que Edward elija, estará usando uno de sus muchos talentos y hará todo lo posible para ser el mejor."

"Esme, lo siento, pero no puedo evitar sentir que Edward va a conformarse con ser profesor de música en la universidad," contestó Carlisle. "No me tomes mal. Quiero a Bella como si fuera mi hija. De verdad. Pero no veo como puede dejarle perder todo eso."

"¡Carlisle!" dijo Esme, enfadada. "¿Cómo puedes decir eso? Sabes que la decisión de Edward de no estudiar medicina es sólo suya. Y piensa en las vidas que nuestro hijo emocionará con su amor por la música. ¿Le has visto la cara cuando habla de música o toca? Puede que sea lo suficientemente listo para ser un cirujano brillante, pero no es su pasión. Pensaba que siempre habíamos dicho que queríamos que nuestros hijos sintieran pasión por todas las partes de su vida. Pensaba que estábamos de acuerdo en que les dejaríamos tomar las decisiones que les permitiesen tener la mejor vida posible."

"Lo hicimos, Esme," suspiró Carlisle. "Es que creo que la mejor vida para Edward sería estudiar medicina."

Ya no podía seguir escuchando. Estaba a punto de empezar a sollozar en cualquier momento. En silencio y tan rápido como pude, volví a nuestra habitación. Cerré la puerta y empecé a llorar.

Carlisle tenía razón. No podía dejar que Edward no estudiase medicina. Sería muy egoísta por mi parte. Al menos lo había estado considerando cuando le conocí. Ahora, se negaba a discutirlo con su padre. Después de todo lo que Edward había hecho por mí, toda la amabilidad que me había mostrado… Acababa de estar pensando que quería que tuviese la mejor vida posible... Pero no me había dado cuenta de que eso no me incluía.

Miré la habitación. Esta iba a ser su habitación otra vez. Sólo había sido nuestra temporalmente. En un rincón de mi mente, siempre había sabido que existía esa posibilidad. Siempre me había preguntado cuanto duraría esta vida tan maravillosa con él. Le amaba tanto que dolía. Pero no podía dejarle renunciar a estudiar medicina por mí. Se merecía algo mejor. Yo no sería quien le detuviera.

Encontré mi maleta y arranqué una hoja de papel. Cogí un bolígrafo y me senté para decidir como decir adiós de una manera que él pudiera entender. Estaba haciendo esto por él… le amaba lo suficiente para irme.

Edward,

Por favor, quiero que sepas que siempre te amaré. Nunca he querido hacerte daño y siento si esto te lo causa. Nuestros futuros tienen caminos diferentes y no podemos alcanzarlos juntos como esperábamos. Por favor, no vuelvas a distanciarte. Tienes que seguir siendo cariñoso por Alice y tus padres y nuestros amigos. Siempre te amaré, Edward. Siempre serás mi mejor amigo. Mandaré a Em por el resto de mis cosas para que te sea más fácil. Quizás un día, también podrás ser mi amigo. Sabes mi número si quieres hablar.

Con cariño, Bella

Cogí la hoja y la doblé por la mitad. Me quité el anillo que me había dado. Puse el anillo dentro del papel y los dejé sobre su cómoda. Dejé mi móvil justo encima. No sería correcto que me lo quedase ya que todavía lo pagaba él. Miré las cosas sobre su cómoda. Sabía que este sería el primer sitio al que vendría cuando llegase a casa. Siempre se quitaba el reloj y lo dejaba ahí tan pronto como entraba en su habitación.

Cogí una maleta y guardé tanta ropa como cabía. Cogí la maleta y mi mochila y salí de la casa. Tuve suerte de que sus padres no me viesen. No quería que se sintieran mal por preocuparse por su hijo.

Me monté en mi camión y lo arranqué. Aceleré tanto como podía, intentando alejarme del dolor que rápidamente me inundaba el corazón. La idea de no tener a Edward a mi lado me hacía sentir como si me partiesen por la mitad. Las lágrimas y sollozos me sacudían mientras me dirigía a la casa donde había crecido. Emmett nunca había llegado a venderla así que estaría vacía.

Mientras aparcaba, el camión hizo un fuerte ruido y se paró. Estaba segura de que era su última vez. Me reí con pesar y después grité con enfado. Di un golpe con los puños en el techo del camión. Probablemente este era el peor día de mi vida. Ni perder a mis padres había dolido tanto.

Me limpié las lágrimas con enfado. Entonces cogí las bolsas y me bajé. Cerré la puerta de un portazo y le di una fuerte patada con el pie. Me dolió a mí más que al camión.

Fui cojeando hasta la casa. Usé la llave de debajo del alero para entrar. Cerré la puerta, subí las escaleras corriendo y tiré las bolsas en mi habitación. Ira era mejor que dolor. Cerré la puerta de un portazo y también cerré el pestillo. Cogí lo primero que toqué y lo tiré con fuerza contra la pared. Acabó siendo la caja de un CD. Se rompió con el impacto, lanzando pequeños fragmentos de plástico por todas partes.

Grité otra vez. Seguí así hasta que me dolió la garganta. Me lancé sobre la cama y lloré contra la almohada. Intenté no pensar, pero cada recuerdo feliz que había compartido con Edward durante el último año y medio me recorría la mente. En algún momento, me quedé dormida.

El sueño era maravilloso y sabía que dolería más cuando me despertase. En el sueño, estaba tumbada en la cama llorando en sueños mientras Edward llamaba a mi puerta. Me estaba suplicando que le dejase entrar, diciéndome cuanto me amaba.

Sabía que eso nunca pasaría. Tan pronto como leyese mi carta y hablase con sus padres, sabría que estudiar medicina era su verdadero camino. Estudiaría medicina y sería tan brillante como su padre. Probablemente algún día me lo agradecería, si es que alguna vez volvía a hablarme.

Sonreí mientras escuchaba el gruñido de enfado de Edward en mi sueño. Sonaba como un león cuando hacía eso.

"¡Bella! ¡Maldición! ¡Abre esta puerta o la echo abajo!" la versión de mi sueño gritó.

Me reí entre dientes mientras dormía. Claro, Edward tenía músculos y era bastante fuerte, pero nunca echaría abajo una puerta. Eso sólo pasaba en las películas. Me estaba riendo otra vez cuando escuché el golpe de la puerta mientras se abría y chocaba contra la pared. Podía imaginarme el pomo clavándose en la pared. Este sueño era muy divertido. El humor era incluso mejor que el enfado o el dolor. Y entonces me di cuenta de lo estúpido que era pensar eso y empecé a sollozar mientras dormía.

De repente sentí sus brazos rodeándome. Ya no quería este sueño. Estaba todo mal. Intenté alejarme de él. Era demasiado… demasiado vívido… y demasiado equivocado. Edward no iba a venir aquí. Iba a quedarse en su casa e iba a repasar las universidades con su padre. Probablemente se sentarían juntos al lado del gran escritorio de roble del estudio de Carlisle. Esme estaría allí, orgullosa de los dos.

"Bella," suspiró, presionando su cara contra la mía.

Podía sentirle y oler su aliento. Sabía que tenía sueños vívidos pero esto era ridículo. ¡Ni siquiera mi mente me dejaba en paz!

"Bella, por favor, despierta," dijo el Edward de mi sueño.

Solté una risita. No podía evitarlo. Era un sueño tan absurdo. "Ahora mismo no puedo despertarme."

"¿Por qué no?"

"No estarás aquí cuando lo haga."

"Bella, estoy aquí."

"Nop. Esto es sólo un sueño muy loco. Edward está en su casa. Probablemente está discutiendo posibles universidades con su padre."

"Bella." Incluso su risa era perfecta en este sueño.

¡Cómo se atrevía a reírse de mí! ¡Fuera la versión de mi sueño o no! "¿Por qué te estás riendo de mí?"

"Porque, mi amor, no estás soñando. Estás delirando por disgustarte tanto. Por favor, abre los ojos y mírame."

Me obligué a quedarme completamente quieta. Pensé en sus palabras. Pensé en que mi cara parecía húmeda con lágrimas de verdad. Pensé en que los brazos que me sujetaban eran cómodos y cálidos, y muy reales. Abrí mis ojos hinchados y miré fijamente los suyos, tristes y verdes.

Miré por la ventana. El sol se había puesto y había salido la luna. Debí haber dormido durante horas. Intenté levantarme, pero se negaba a soltarme.

"¿Edward, qué estás haciendo aquí?"

"He venido para llevarte de vuelta a casa, donde debes estar."

"No, Edward. Yo no debo estar allí. Tu sí. Necesitas estudiar medicina. Eso era lo que se suponía que harías antes de que yo apareciera."

"Bella, aprecio lo que estás intentando hacer. Y una vez dicho eso…" se le oscurecieron los ojos para revelar su enfado. "¡No puedo creer que pensarías que tienes derecho a elegir mi camino tú sola! Se supone que es nuestra vida, lo que significa que los dos tomamos las decisiones y tenemos las mismas responsabilidades para nuestras decisiones."

"Pero nunca elegirías el camino correcto. Elegirías el que te diera tiempo conmigo."

"Son el mismo, Bella."

"No lo son, Edward."

Me movió para que estuviera sentada, mirándole. "¡Bella, deja de pensar y escúchame!" sus gritos me hicieron detenerme. Edward nunca me gritaba. "Bella, eres el único futuro que me importa. No me importa que trabajo tenga cuando acabe de estudiar. Sólo me importa que al final de día voy a volver a casa contigo." Extendió la mano y me limpió las lágrimas mientras me sonreía. Sus ojos estaban llenos de amor mientras miraba a los míos.

"Pero tus padres…" empecé.

"¿Qué pasa con mis padres?" preguntó mientras me besaba la mejilla.

"Tu padre parecía tan molesto porque no fueras a estudiar medicina," murmuré.

"¿Cómo sabes eso?" preguntó, mirándome atentamente.

"Sin querer le oí hablando con tu madre," admití."No quería escuchar a escondidas. Estaba preparándome para poner una lavadora y me di cuenta de que estaban en casa. Iba a saludarles, pero entonces les escuché hablando de ti."

"¿Y eso es lo que ha causado esto?" preguntó, sus ojos oscureciéndose otra vez con enfado.

Sólo pude asentir. Me abrazó con fuerza y me besó en la cabeza.

"Bella, eres lo único que me importa. No me importa si mi padre no está contento con mis elecciones. Yo estoy feliz con ellas. Creía que tú también estabas contenta con ellas." Su voz estaba tan llena de tristeza con esa última frase. Me dolía el corazón por hacerle pasar por eso.

Me separé un poco y le miré a la cara. "Edward, he sido tan feliz. ¡Tan feliz que no podía creérmelo la mayoría de los días! ¡Por eso me siento tan mal porque tu padre esté molesto! Edward, me siento como si estuviera siendo extremadamente egoísta para ser tan feliz y no pensar en tu futuro. Has hecho tanto por mí. Y si esto es lo que necesito hacer por ti, entonces no importa cuanto me duela."

"Bella, este es nuestro futuro para que nosotros lo decidamos. Y cualquier cosa que te duela nunca sería correcta para mí. Tu dolor es mi dolor, al igual que tu felicidad es mi felicidad. ¿Quieres estar conmigo?"

"¡Por supuesto! ¡Con todo lo que tengo, Edward!"

"Yo también quiero estar así contigo, Bella. No me estoy conformando por elegir ser profesor de universidad. Estoy asegurándome una manera de tener horas normales para volver a casa contigo antes."

Le rodeé con mis brazos y presioné la cara contra su cuello. Respiré hondo, llenando mi nariz y pulmones con su maravilloso olor. Este era el único lugar en el que me importaba estar. No importaba donde estuviésemos… en una casa, en un barco, ¡o en una caja! Mientras Edward me sujetase con fuerza, no importaba.

Decidí que ahora sería un buen momento para contarle el resto de mi día. "En cuando a lo de ser profesor… He hablado hoy con el Sr. Jones."

"¿El Sr. Jones… jefe del departamento de de Inglés en mi universidad?

Asentí. "La Sra. Sims de la mía organizó una reunión con él para mí. El Sr. Jones tiene un puesto para justo después de graduación. Miró mis trabajos y mis notas y dijo que me dejaría intentar el trabajo. Tengo un semestre para demostrar que soy buena y si le gusto, me ofrecerá un contrato por el trabajo."

Edward me levantó la cara por la barbilla. Sus ojos brillaban con emoción y amor. "¡Bella! ¡Esa es la mejor noticia que me han dado en todo el día!"

"¿Estás seguro de que esto es lo que quieres, Edward? ¿Estás seguro de que quieres vivir con sueldos de profesores? ¿Conmigo?"

"Bella," suspiró. "¿Cómo podría querer otra cosa? Eres la mujer más preciosa, en mente, cuerpo y espíritu. Y por alguna razón, me amas con todo tu corazón. ¿Cómo puedes pensar que eso no sería suficiente para mí?" apartó la mirada un segundo, y entonces volvió a mirarme, con mi sonrisa favorita en la cara. Sus ojos bailaban con alegría.

No pude evitar sonreírle. "¿En qué estás pensando?"

"¿Bella, confías en mí?"

"Desde el momento en que te conocí."

Metió la mano en su bolsillo y sacó mi anilló. Me lo volvió a poner y me besó el dedo. Entonces me sonrió. "Bella, vamos a casarnos. ¡Ahora mismo! ¡Esta noche!"

"Edward," me reí por lo bajo. "¡Esto es Seattle, no Las Vegas!"

"Bella, ven conmigo. Podemos irnos esa noche. Sólo tardaremos unas horas en llegar allí." Me sujetó suavemente por los codos. "Bella, no quiero esperar hasta que nos graduemos. ¡Por favor! Dime que vendrás conmigo y serás mi esposa."

"Sólo nos queda un semestre. Y todo el mundo estará muy molesto porque les hayamos excluido." Estaba intentando que no tomase una decisión de la que nos arrepentiríamos. La idea de convertirme en su mujer me llenaba de mariposas y alegría. No había dudas ni posibles arrepentimientos por mi parte.

"¿No quieres casarte conmigo, Bella?" preguntó, sus ojos tristes otra vez.

"¡Por supuesto que quiero casarme contigo! ¡Es todo en lo que he estado pensando durante meses! Edward, es que no quiero que tomemos una decisión precipitada y luego nos arrepintamos." Apoyé una mano en su mejilla. "Nunca me arrepentiría de convertirme en tu esposa, pero puede que te arrepientas de no tener allí a nuestra familia y amigos."

"Podemos tener una fiesta cuando volvamos. Pueden formar parte de eso. Ahora mismo, sólo quiero que estemos tú y yo. ¿Bella, quieres casarte conmigo?"

Le sonreí. "Sí, Edward."

Me apretó contra él y me besó con tanto amor y deseo que era asombroso. Había sido estúpida por pensar en alejarme de este hombre. Nunca lo intentaría otra vez. Él tenía razón. Todas nuestras pequeñas y grandes decisiones eran eso… ¡nuestras! Teníamos igualdad de opiniones. Necesitaba recordar eso.

Edward me soltó y me agarró la mano con fuerza. Estaba tan contento y tenía tanta prisa que tuve que reírme de él mientras me levantaba de la cama, casi haciendo que me cayese.

"¡Edward!" dije entre risitas. "¡Por favor! Sabes que soy patosa. Necesitamos tener cuidado en las escaleras."

Me agarró las piernas y bajó las escaleras conmigo en brazos. Me puso de pie en el salón y nos miramos fijamente durante un largo momento.

"Bella," suspiró mientras llevaba la mano desde mi mejilla hasta mi cuello. "Esta noche serás mi esposa."

Asentí con alegría. Me devolvió la sonrisa mientras me daba la mano y me llevaba hasta el Volvo.

Llegamos al aeropuerto muy rápido. Edward negoció con el encargado y nos consiguió un vuelo a Las Vegas que salía en poco tiempo. Teníamos el tiempo suficiente para pasar por seguridad y embarcar en el avión.

Nos sentamos en primera clase, mirándonos fijamente a los ojos. Estoy segura de que teníamos sonrisas tontas en la cara. Esta noche nos casaríamos. Sería mi marido durante el resto de nuestras vidas. ¡Y yo sería su esposa!

"Isabella," susurró contra mis labios.

Sonreí. Él era la única persona que podía llamarme así sin que me importase. Atravesé la distancia entre nosotros y besé al que pronto sería mi marido.

"¿Recuerdas a Frank y Cecile de tu trabajo?" preguntó.

"¿La pareja con el barco y las herraduras? Eran tan monos y mayores. Ese día te pusiste enfermo."

"No estaba exactamente enfermo," admitió, mirándome tímidamente. "Estaba más… impresionado. Cecile me dijo algo. Ya me preocupaba que me gustabas demasiado, demasiado pronto. Y entonces cuando vino con su marido, me dijo que eras una chica especial y que debería casarme contigo rápido antes de que algún otro viniera a por ti. No sabía de que tenía más miedo… mis sentimientos por ti o la idea de que alguien más estaría contigo."

Le sonreí con alegría. "Incluso entonces sabías que te estabas enamorando de mí, ¿no?"

"¡Completamente!" dijo, apoyando una mano en mi cuello. Lentamente me acercó y me besó profundamente.

"¿Cuándo decidiste que querías que nos casásemos algún día?"

"No sé si debería decírtelo."

"¿Por qué no?"

"No estoy seguro de cómo te lo tomarás."

"¡Edward!"

"Durante la ópera."

"¿Por qué entonces?"

"Bueno, ya estaba pensando en todos los viajes que haríamos y lo fantásticos que serían porque ves el mundo de forma diferente. Y entonces, en la ópera, te aguantaste todas las preguntas para el intermedio y para después de la obra. Me dejó saber cuanto te importaba. Sabía que nunca encontraría a alguien que me amase como tú. Estaba bastante seguro de que nadie podría amarte más que yo."

"Siempre me he sentido así por ti. Y en pocas horas, te lo demostraré convirtiéndome en la Sra. de Edward Anthony Cullen."

Me besó la mano. "Sra. Isabella Cullen."

"¡Bella Cullen!" me reí por lo bajo. "Me gusta mucho como suena eso, Edward."

"A mí también, cariño." Me acercó para otro beso impresionante.

¡Por dentro estaba chillando! ¡Estaba a punto de convertirme en la mujer de Edward! Emmett nos mataría por habernos ido sin decir nada, ¡pero no me importaba! ¡Bella Cullen! ¡Pronto yo sería esa!

LLC: Cap 59: Masa de Pizza


Bella había estado bailando y cantando entre dientes. Cada vez que casi podía oír lo que estaba cantando, se daba cuenta y me sonreía. Intenté deslumbrarla varias veces para que me lo contase, pero había resistido todos mis intentos. Casi me había vuelto loco y la risa añadida de Alice no ayudaba. Bella estaba de tan buen humor que se le olvidó preocuparse por la atención mientras bailaba y me tenía girando en mitad de las tiendas a las que nos arrastraba Alice.

Fuimos obligados a ayudar a mi hermana a comprar durante tres horas seguidas. No me sorprendió averiguar que realmente no necesitaba mis consejos para nada. Alice sólo quería tenerme alrededor. Finalmente tuve que prometerle que iríamos de compras otra vez para que nos dejase ir. Aunque se alegró al saber que íbamos a cocinar para nuestros padres.

Bella y yo estábamos cogiendo los ingredientes para la pizza. Se había ido a buscar la salsa que yo quería antes de que pudiera pararla, dejándome para coger las verduras. Rápidamente cogí lo que necesitaba y me fui a encontrarla. No podía soportar estar sin ella ni un minuto. Empujé el carrito hasta la estantería de las salsas y la encontré dando saltos de un pie a otro mientras buscaba la salsa. Estaba a sus pies, pero estaba buscando en la parte más alta. Lentamente me acerqué por detrás, esperando averiguar finalmente lo que estaba cantando.

"When the moon hits your eye - Like a big-a pizza pie - That's amore. When the moon hits your eye - Like a big-a pizza pie - That's amore."

La agarré por detrás y empecé a reírme. "¿Eso es lo que has estado cantando todo el día?"

"¡Sip!" se rió por lo bajo, apoyándose contra mí. "Eso es lo único que recuerdo."

"Bella, eres realmente absurda."

"¡Sí, sí! Pero no veo la salsa que decías."

"Mira abajo, cariño."

Lo hizo y empezó a reírse. "¡Oh! ¡Ahí está!" se separó de mí y cogió el tarro. Lo puso con cuidado en el carrito y me sonrió. "¿Te estás divirtiendo ya, Edward?"

Me reí mientras la volvía a abrazar. "¿Cómo podría no divertirme contigo aquí?"

Se giró y empezó a mirar las verduras que había cogido. Arrugó un poco la nariz.

"¿Qué pasa, cariño?"

Me sonrió avergonzadamente. "¿Puedes dejar algunos trozos sin champiñones?"

"Creo que podemos hacer eso. Aunque te costará."

"¿Ah, sí?" preguntó, rodeándome el cuello con los brazos.

Asentí.

"¿Y qué me costará?" preguntó, rozando sus labios con los míos.

La levanté y la besé profundamente. Lentamente la dejé otra vez en el suelo. "Creo que eso lo cubre," le dije, apoyando mi frente contra la suya.

Abrió los ojos y me sonrió. "Te dije que ir al supermercado sería bueno."

Me reí y la giré, manteniéndola entre mi cuerpo y el carrito. No quería que se fuera corriendo otra vez. Empezamos a empujarlo juntos, en dirección al pasillo de pan y dulces.

"Necesitamos harina. A Esme se le estaba acabando," dije.

"Creo que tú deberías estar a cargo de la harina," dijo, riéndose por lo bajo.

Sonreí, recordando la última vez que Bella se acercó a un paquete de harina. "Sí, claramente no te queremos con otra escayola." Metí la harina en el carrito y observé lo que llevábamos. "Tenemos verduras, salsa, masa, harina, pepperoni, queso…"

"¡Tres tipos de queso!" me interrumpió alegremente.

"Sí," dije, riéndome entre dientes. "Tres tipos de queso. Creo que lo llevamos todo."

"¡Nop! Se te olvida el postre."

"Bella, no creo que tengamos sitio."

"Pero Edward, es la primera vez que vamos a cocinar juntos. Quiero que sea especial. ¿Podemos coger un postre, por favor? Si nadie se lo come esta noche, lo podemos dejar para otro día."

"¿En qué estabas pensando?"

"¡Tiramisú! ¡Es italiano y está en la parte de congelados así que todo lo que tenemos que hacer es descongelarlo y voilà!"

"¿Sabes que la pizza no es realmente italiana, verdad?"

"Cállate, Tutor-boy. ¡Déjame tener mi momento!"

"¡Y pensar que me besas con esa boca!" sonreí, acercándola por las caderas. Me encantaba tener su cuerpo entre mis manos. Era como si estuviera hecha para mí.

"Sigue metiéndote conmigo y pasará mucho tiempo antes de que tengas más besos."

"Entonces tendré que comportarme lo mejor posible porque hay pocas cosas que disfrute más que besarte en los labios," susurré, con los labios a centímetros de los suyos.

"¡Joder, Edward!" dijo una estruendosa voz. Bella y yo giramos las cabezas para ver a Jacob sonriéndonos. "Ni siquiera puedes comprar sin atacar a la pobre chica."

"¿Cómo sabes que no ha sido al revés?" le dijo Bella, sonriendo con malicia y acercándome, tirando de mis vaqueros.

"¡La ostia!" dijo Jacob, impresionado.

"Jacob, nunca antes te había visto nervioso. No te queda bien," dije, intentando esconder la sonrisa. "Pero no te sientas muy mal. A Bella le gusta coger a la gente con la guardia baja. Deberías verla con Alice."

"¿Has pillado a Alice?" preguntó Jacob, mirando a Bella con sobrecogimiento.

"Una o dos veces," dijo entre risitas, rodeándome la espalda con los brazos.

Miré el rebosante carrito de Jacob. "¿Abasteciéndote para el fin del mundo?"

"¡No!" se rió Jacob. "Algunos amigos de La Push se van a quedar en mi casa y comen como si sus madres los matasen de hambre. Estoy aquí con Samanta así que si os quedáis en este pasillo un momento, la conoceréis."

Miré a los curiosos ojos de Bella. "Samanta es la novia de Jacob. No la conozco ya que sólo he visto a Jacob en el trabajo."

"Sí, Samanta tiene carácter," Jacob se rió por lo bajo. "Es muy probable que le de una paliza a los clientes si la dejo acercarse a la discoteca. ¡Odia que las chicas me miren!"

"¡Jacob! ¡Se suponía que ibas a encontrarte conmigo al lado de la cerveza!" dijo una mujer joven con brillantes ojos negros mientras se acercaba a Jacob. El pelo le llegaba hasta los hombres y el color estaba entre marrón oscuro y negro. El flequillo quedaba perfectamente con sus delicadas cejas y tupidas pestañas. Era casi tan baja como Alice, pero con mirarla una vez sabías que podía encargarse de Jacob.

"Alguien está en problemas," dijo Bella suavemente. Me reí entre dientes.

"Callaos," dijo Jacob con una sonrisa falsa. "¡Samanta, cariño! ¡Mira con quien me he encontrado! ¿Recuerdas todo lo que te he contado de Edward?"

"¿Edward? ¿El chico con la hermana loca que quería pegarte por conseguir que casi le arresten?" preguntó Samanta, mirándonos a Bella y a mí.

"No lo dije así, pero sí," contestó Jacob.

Samanta respiró hondo y nos sonrió. "Lo siento. Los amigos de Jacob van a quedarse en casa el fin de semana y nos están echando a bocados. Normalmente no soy maleducada." Extendió una mano. "Empecemos otra vez. Hola, soy Samanta, la novia de Jacob."

Le di la mano primero. "Edward."

Bella le dio la mano rápidamente. "Bella."

"Jacob siempre habla muy bien de ti, Edward. Es agradable conocerte por fin. Y conocer a un amigo de Jacob que no quiera limpiarme el frigorífico," dijo Samanta, mirando a Jacob con furia.

Me reí por lo bajo. "Siento que te estén poniendo a prueba. Estoy seguro de que ya es suficiente tener que mantener a Jacob bien alimentado normalmente."

"No bromeas," suspiró Samanta. "Deberíamos quedar algún día. Pero por ahora, tenemos que volver a casa antes de que Paul, Embry y Quil empiecen a comerse los muebles."

"Diría que sólo está exagerando, pero con esos chicos…" Jacob se rió por lo bajo. "Bueno, ¿vais a volver pronto a la discoteca?"

"Es difícil saberlo con las clases. Y Alice por fin se ha mudado con Jasper," le dije.

"Ya era hora," dijo Jacob, riéndose entre dientes.

"Jake," dijo Samanta, mirándole con exasperación.

"Hasta luego, Edward," dijo Jacob, con un saludo.

"Ya nos veremos, Jacob," le dije, viendo como Samanta y él se iban por el pasillo.

"Era muy mona. Pero me daba un poco de miedo," susurró Bella, mirándome.

Me incliné y la besé rápidamente. "No te preocupes, cariño. Te habría protegido si hubiera hecho falta."

"¿Y quién te habría protegido a ti?" se rió Bella, dándome con un dedo en el estómago.

Me encogí y su sonrisa se ensanchó.

Me rodeó con sus brazos y dijo," Te amo, Edward."

"Yo te amo más," dije, besándole la punta de la nariz. "Vamos a por tu postre y después a casa."

Bella asintió y nos dirigimos a la sección de comida congelada. Encontró lo que consideraba que era la caja más auténtica de postre italiano congelado y la metió en el carrito. Pagamos y nos llevamos todo a casa. Bella abrió el postre y lo dejó en el mostrador para que se descongelase.

Puse los ingredientes sobre la encimera de la cocina. "Normalmente, primero limpio y corto las verduras. Necesitaré un cuenco para cada una. Cebollas, champiñones, aceitunas negras y pimientos verdes." Saqué los cuencos que necesitaba del mueble que había al lado del fregadero.

"¿Qué debería hacer?" preguntó Bella.

"¿Puedes cortar el pepperoni?" pregunté, poniendo los cuencos en la encimera.

"Claro."

"La tabla para cortar es justo debajo del fregadero. Córtalo aquí, para que yo pueda usar el fregadero para las verduras."

"Vale."

"Obedeces muy bien, Bella."

"Tú eres el que sabe lo que está haciendo."

"La última vez que intenté esto, Alice era la alumna y no fue nada cooperativa." Abrí el grifo y empecé a limpiar las verduras.

"¡Ese fue tu primer error!" se rió. "No puedes tener dos Alfas en la cocina al mismo tiempo."

"¿Entonces eres la Beta, Bella?" pregunté, intentando no reírme.

"Oh, no, Edward. Soy el Alfa, la Bella y la Omega, pero te estoy dejando tener tu momento de gloria."

Solté la cebolla que tenía en la mano y me giré para mirarla. Aplaudió y se rió de mí.

"¡Te he pillado!" cantó.

"Bella…"

"… eres absurda. ¡Lo sé, lo cojo!" se rió entre dientes mientras sacaba el pepperoni.

Me giré de nuevo hacia el fregadero, sacudiendo la cabeza. Acabé de limpiar las verduras y saqué otra tabla de cortar.

"¿Edward, hay alguna radio aquí abajo? ¡Necesitamos música!"

Me sequé las manos y fue hasta la radio escondida bajo el mueble junto al frigorífico. Encontré una emisora de antiguos éxitos que sabía que ponía canciones de Sinatra y Dead Martin. "Esto debería combinarse bien con el tema italiano."

Bella arrugó la nariz.

"Inténtalo, cariño. Anoche yo intenté country."

"Sí que lo hiciste," reconoció. "Prometo darle una oportunidad a tu música."

Empecé a cortar las verduras mientras la música llenaba la cocina. Reconocí la canción por el bajo sonido del saxofón. Era 'Tenderly' de Ella Fitzgerald. Miré por encima del hombro para ver a Bella. Estaba moviendo con la música mientras cortaba el pepperoni con cuidado. Sonreí, alegrándome de haberle enseñado algo nuevo.

Acabé de cortar las verduras y llevé la tabla hasta la encimera. Eché cada verdura en su bol.

Bella me sonrió. "¿Esto es suficiente?"

Miré las rodajas en la tabla. "Perfecto. ¿Te importaría limpiar las tablas mientras yo preparo la harina y la masa?"

"Claro que no. Cuanto más lejos esté de la harina mejor estaremos."

Cogí un plato y lo dejé en la encimera. Echó las rodajas en el plato y se llevó las tablas.

La canción el la radio cambió. Todavía no estaba seguro de lo que era, pero era muy animada. Miré a Bella y la vi bailando delante del fregadero. Me reí por lo bajo mientras sacaba la masa para la corteza de la pizza. Dejé el paquete de harina en medio de la encimera para asegurarme de que no se caía accidentalmente. De debajo de la encimera saqué el rodillo de mi madre. Bella se acercó y se apoyó en los codos, mirándome atentamente.

"Tienes que poner harina el rodillo y en la masa para que no se peguen," expliqué. Alejé un poco el plato y los cuencos. Abrí el paquete de harina y cogí un puñado, espolvoreándola sobre la encimera. "Es más fácil echársela así a la masa." Cogí la bola de masa y la presioné contra la harina, rodándola hasta que estaba cubierta por completo. Le eché harina al rodillo mientras lo giraba con la otra mano. Presioné el rodillo contra la masa y empecé a alisarla. Paré algunas veces para echarle más harina al rodillo.

"Estoy impresionada," dijo de repente. La miré, esperando que continuase. "Bueno, has estado echando harina y sólo tienes en tus manos y un poco en la camiseta. Dudo que yo lo pudiera hacerlo tan bien."

"Ven aquí conmigo y vamos a averiguarlo."

"Queremos que coman esta noche, Edward. Es mejor que lo hagas tú."

"Ven aquí antes de que yo vaya a por ti," dije, levantando una ceja.

Se rió por lo bajo, pero se acercó a la encimera.

"Pega la mano a la masa y coge la harina. Vas a espolvorearla sobre el rodillo mientras yo lo giro.

Bella hizo lo que le dije y consiguió que la harina sólo cayese en la encimera.

"¿Ves? No te ha ido tan mal."

Soltó una risita y aplaudió, haciendo que una nube de harina le cayese sobre la cara y la camiseta. La miré fijamente, intentando con fuerza no reírme. Sus ojos marrones se abrieron mucho mientras bajaba la mirada para verse y después volvía a mirarme. No pude aguantarlo más. Empecé a reírme de ella, agarrándome los costados mientras temblaba.

Se giró hacia la encimera. Intenté dejar de reírme para poder disculparme.

"Bel… Bel… Bella," conseguí decir finalmente.

Se giró hacia mí, doblando el brazo. Instintivamente cerré los ojos y sentí que algo me golpeaba la cara y el cuello. Pestañeé y la vi sonriéndome malignamente. Me limpié la mejilla con un dedo y lo miré. Me había echado harina.

Le sonreí con malicia mientras me acercaba, atrapándola entre mi cuerpo y la encimera. Chilló, insegura de lo que estaba planeando. Le sostuve los brazos a los lados y froté mi mejilla con la suya, devolviéndole algo de harina. Se rió e intentó soltarse las muñecas para alejarse de mí.

"¿Qué demonios?" gritó mi madre desde la puerta.

Levanté la mirada y vi que estaba conteniendo la risa. "Estaba enseñando a Bella como hacer pizza," contesté con una sonrisa.

"Parece que la estabas enseñando a ensuciarlo todo," se rió por lo bajo mi madre. "Empezad a limpiar la harina extra. Ahora vuelvo." Se fue de la habitación.

Bella me miró. "¿Está enfadada?"

"No. Está planeando algo. Vamos a limpiar esto para poder acabar de hacer la pizza. Esta vez, no te acerques a la harina."

"¡De acuerdo!" Mojó un extremo del paño de cocina y se giró hacia mí. Suavemente limpió la harina de mi cara y cuello. Cuando acabó, me dio un besito en los labios.

"Tendrás que ducharte esta noche para quitarte la del pelo," dijo, quitándome algunos mechones de la frente.

Cogí el paño y le limpié las mejillas. La besé en la frente. "No olvides lavarte las manos."

Me sonrió y se giró hacia el fregadero. Volví a la encimera y acabé con la masa. Saqué una bandeja y puse la masa encima. Bella volvió, con el tarro de salsa. Saqué una espátula del cajón de los utensilios. Lentamente echó la salsa en la masa mientras yo la extendía.

Mi madre volvió a la cocina. "Parad un momento. Tengo algo que quiero enseñaros."

Bella soltó el tarro y yo dejé la espátula junto a la masa. Seguimos a mi madre hasta la mesa de la cocina. Nos sentamos y empujó un álbum de fotos hacia nosotros. Era una pareja joven riéndose y abrazándose. Parecían estar cubiertos de harina.

Me reí por lo bajo. "¿Qué es esto?"

"Cuando tu padre y yo empezamos a salir, vivíamos en un apartamento diminuto cerca del campus. No teníamos mucho dinero y nunca podíamos permitirnos comer fuera. Tu padre solía ahorrar y una vez al mes, compraba ingredientes caros y hacía una cena especial para nosotros. En esta noche, mi tía Elizabeth estaba de visita. Tu padre decidió que pizza casera sería nuestra cena especial. Estaba intentando ayudarle y él estaba intentando decirme que sabía lo que estaba haciendo. Vamos, la masa se pegaba a todo menos a ella misma. Bueno, cuando le dije que no había usado suficiente harina me echó un puñado. Yo se lo devolví. Acabamos cubriéndonos a nosotros y cada superficie posible con harina. Tarde casi una semana en limpiarla toda. Mi tía sacó la foto. Me dijo que estaba segura de que Carlisle y yo tendríamos un matrimonio duradero. Dijo que nunca había dos personas que pudiesen coger un momento tan simple y convertirlo en un bonito recuerdo. Cuando se murió algunos años después, me lo dejó todo con instrucciones de que tuviese una buena vida con Carlisle y criase a una familia cariñosa."

"Apuesto a que tu tía está muy orgullosa de ti," dijo Bella suavemente.

Mi madre sonrió y apoyó una mano en la mejilla de Bella. "Justo igual que tus padres de ti, querida. ¡Y ahora! ¡No perdamos más el tiempo! Si metéis la pizza en el horno ahora, estará lista para cuando tu padre llegue a casa."

Bella se levantó y fue hasta la encimera. Fui hasta mi madre y me incliné, besándole la mejilla.

"Gracias por enseñarme eso."

Me dio unas palmaditas en el hombro. "Bella y tú me recordáis tanto a tu padre y a mí. Sé feliz, Edward. Lo que tienes con Bella es muy especial y durará para siempre si lo cuidas."

La abracé y la besé otra vez. "Te quiero y siento lo de estos últimos años."

"Lo sé, hijo. No hace falta que hables de ello. Ve a ayudar a Bella."

Sonreí por lo fácilmente que mi madre me había perdonado. Por primera vez en años, me sentía completamente libre y feliz. Fui hasta Bella y la besé en la mejilla. Me sonrió, calentando todavía más mi corazón. Sentía que mi vida estaba completa y todo empezó por elegir ir a cenar con Alice. Tendría que comprarle algo especial por su cumpleaños.