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viernes, 21 de octubre de 2011

Entre dos Tierras


Capitulo 41. Eventos diferentes.

Edward pov

La casa era un hervidero de vampiras arreglándose, faltaban unas horas para la ceremonia y Alice estaba enloquecida, dando órdenes de cómo vestir, que combina con que etc. Por fortuna y previendo esto, los varones Carlisle incluido, junto con los invitados, montamos unas carpas a orillas del rio, nos quedamos desde una noche antes, era agradable platicar con Eleazar y Benjamín quienes nos ponían al tanto del nuevo consejo de vampiros que se había instalado en Vulterra y que Aro seguía dando problemas, diciendo que conseguirá a Bella de un modo u otro, lo que refirmaba mi decisión de buscarla.

-algún consejo Edward, después de todo pasaste 200 años con ella- me decía Gorth visiblemente nervioso.

-sí, para todo ella tiene la razón, para lo que sea ella tiene el mejor gusto y para nada estas en contra de sus decisiones, aunque esto aplica para todas las mujeres- respondí riéndome, todos reíamos.

-Carlisle cuéntame ¿Qué has sabido de tu hija, la más pequeña, Bella?-

-nada, Eleazar, nada - respondió con una nota de tristeza que no paso desapercibida para nadie.

La extrañaba mucho más que el resto, aunque jamás como lo hacía yo.

-es hora, Alice dice que si no estamos sentados, o entregando a la novia estaremos muertos, de nuevo…- aviso Jasper mientras lo mirábamos divertidos.

Caminamos tratando de no ensuciar los trajes, como si eso fuera posible, al entrar distinguí a todas las mujeres ya sentadas en la jardinera, estaba adornada con mucho gusto y clase, en otras palabras llevaba escrito Esme por todos lados, tonos amarillos suaves, dorados y beige reinaban el sitio, el pastel de bodas era una losa cuadrada con los mismo tonos, donde se leían los nombres, un ramo de flores, rosas blancas adornaban un extremo.

Pensé en Bella. Rosas blancas, sus favoritas, seguro que su boda estaría llena de esas. Su boda. ¿Y si al encontrarla ya estaba con alguien más? Este pensamiento me dejo clavado en mi sitio hasta que la música empezó y de manera nada sutil Alice me empujo, mientras Melisa me miraba esperando que me moviera. Después de todo, yo la estaba entregando.

La boda fue oficiada por Eleazar al ser el único integrante de la familia y representante del consejo, esto hacia oficial la unión de dos vampiros y para separase tendrían que presentar su caso en el tribunal, algo así como el divorcio humano pero mucho más fácil, barato y nada dramático.

Era otro de los cambios que el consejo estaba implementando, así como el que cada vampiro debía tener al menos una visita cada 50 años al palacio con el fin de llevar un control sobre las muertes y conversiones. Y según me había dicho el mismo Gorth, después de la luna de miel, se instalarían en Italia ya que él tenía un puesto reservado en el consejo, así como esperaban que Carlisle o yo o alguno de nosotros se uniera al mando, según como manera de pago y gratitud por vencer a los Vulturis.

-Queridos Amigos, estamos unidos hoy para ser testigos de la unión de Melisa y Gorth,…

Una hora después, los besos y abrazos de felicitación eran terminados, dado que ellos no acostumbraban a comer alimentos humanos como nosotros hacíamos, el pastel era para los pocos humanos invitados, hubo baile, el licor si se agoto, vampiros viciosos, la tarde transcurrió tranquila, la noche lo fue aun mas, los humanos que fueron invitados se maravillaron de la exquisita comida que se sirvió, era tipo bufett para que nadie se sorprendiera si no todos hacían por comer

Emmet se la paso pegado a la barra de botanas y bocadillos, había pedido, no exigido, que incluyeran, costillas, pizza de 4 quesos y hamburguesas, increíblemente mis hermanos les dieron baje a todo eso, solo dejaron 2 piezas de pizza de queso, las que sin duda se habría comido el amor de mi existencia, nadie de la familia pregunto el porqué, Alice ya les había hablado de la costumbre adquirida cuando Bella llego y también sabían que esa era su pizza favorita.

En cuanto los humanos se marcharon los vampiros empezamos a divertirnos de otra manera, hubo bromas de recién casados, de divorciados, en mi caso de abandonado, etc. Decidimos salir de cacería, encontramos un grupo numeroso de venados y al no haber otra cosa nos lanzamos por ellos. Fue divertido, las parejas se disolvieron haciendo equipos mixtos, estaba seguro que era para que no me sintiera ajeno, era el único que no tenía pareja.

-así Edward que ¿te enamoraste de una chiquilla?, no te gustan las de tu edad ¿verdad?- pregunto Kate haciendo mención de que Melisa tenía 18 cuando nos casamos y Bella tenía 17, permanentemente.

-hum, es que las de mi edad ya están ocupadas, así que debo ver entre las nuevas- me defendí en tono de broma.

-yo sigo soltera- me guiño el ojo.

-tú podrías se mi madre- le respondí susurrando en su oído.

Las carcajadas fueron estruendosas, me miro esperando respuesta a su primera pregunta.

-sí, me enamore de una chiquilla, aunque es fácil olvidar ese detalle, créeme-

-lo hago y dime ¿por qué no la buscas?, Esme nos conto que algo paso entre ustedes y se marcho-

-sí, me porte como imbécil y se fue sin muchas explicaciones y no la busco porque justo ahora estoy respondiendo tus preguntas, en cuanto este relajo de la boda termine empezare a buscarla- respondí mientras caminábamos hacia la casa.

En la puerta habían dos vampiros con los escudos de Vulterra, rápidamente Gorth y Eleazar se adelantaron junto con Carlisle quien ya había aceptado unirse, siempre y cuando lo convocarán solo para cuestiones de importancia mayúsculas, es otras palabras o era de vida o muerte o no molestarán, me pidieron acércame.

-lamentamos molestarte en tu Boda Gorth y sabemos que no puedes irte ahora pero requerimos apoyo, se han recibido informes de que Aro escapo y está en la zona con dos de las esposas, creemos que los buscara y pedimos estén atentos, el poblado está siendo vigilado por la guardia real pero, ustedes son los que rigen este territorio y nos gustaría contar con su autorización para andar por el lugar- pidió cortésmente a mi padre.

-por supuesto que sí, solo les pido se desplacen a otros poblados para alimentarse, en este punto tenemos relaciones con los humanos y no nos gustaría levantar sospechas, con el asunto de la boda, estaban presentes y han visto a los personajes que asistieron- respondió mi padre consciente de que no eran vegetarianos como nosotros.

-de hecho por disposición de consejo, no podemos alimentarnos de humanos en los territorios que ustedes, o la familia de Eleazar controlen o habiten en mínimo 500 kilómetros a la redonda, por lo que si no les molesta y tiene tiempo nos gustaría saber de que se alimentan y donde encontramos la fuente- pido el otro hombre.

Carlisle los miro asombrados, esa clausula era más que un millón de agradecimiento, sonrió a su amigo de siempre, al saber que eso era cuestión de él.

-por supuesto si ya están sedientos, yo puedo llevarlos, hay un grupo enorme de venados unas millas hacia el oeste, seguramente atraerá algún depredador, son los mejores, es muy parecido el sabor al de los humanos- comente ofreciéndome.

Después de todo no era mucho lo que tenía que hacer hasta que oficialmente la boda terminara, al día siguiente. Y el asunto de Aro atrasaba mis planes, si lo podíamos atrapar sería mejor.

-no, la verdad nos alimentamos antes de venir, en una ciudad cercana, pero te haremos saber, gracias- me respondió el primero de ellos.

El otro hombre estaba al telefono. Eran malas noticas, Aro había atacado a un policía en Fork, por fortuna no era Charlie, el padre biológico de Bella. Apenas informo del asunto todos nos reunimos, debíamos protegerlo, Jacob se había mantenido alejado de los nuevos, la familia ya lo conocía, habían venido a su boda y todos aguantaron al respiración hasta que termino, no se ofendió.

-ire a la Push, estaré pendiente, ese maldito chupasangre no tocara a Charlie- dijo mientras entraba en fase, perdiéndose en el bosque.

-¿Quién es Charlie y que es la Push?, no me gusta su comentario de “chupasangre”- dijo el más grande de ellos.

-no se lo tomes en cuenta, yo soy su suegro y aun me dice así,- respondí, me miro con asombro -mi hija biológica, es esa chica que está ahí- señale a Vanessa- está casada con el lobo, Melisa la esposa de Gorth, fue mi esposa hace mucho, o no tanto, hum, bueno el caso es que nos casamos cuando era humana y de ahí nació nuestra hija. Es un poco enredado te dará dolor de cabeza, solo entérate que el lobo es parte de la familia- simplifique al escuchar los pensamientos de confusión -la Push es una reserva que está en Fork, ahí viven los lobos, son humanos como Jacob y se transforman en presencia de los vampiros, mi familia tiene un tratado desde hacer siglos, no podemos cazar en su territorio y a cambio la ciudad es nuestro territorio, ellos no pueden entrar a menos que se les permita lo mismo para nosotros, con la boda de mi hija y el líder, Jacob que es el macho alfa cuando estamos ahí, es tratado se respeta en cuando los lugares de caza pero el resto es prácticamente nulo, somos familia. Y Charlie es el padre biológico de Bella, se fue a vivir con una de las mujeres de la reserva después de dar por muerta a Bella, otra historia complicada- termine.

-ok, ¿entonces como cazaremos a Aro sin entra en su territorio?- pregunto el segundo.

-no lo harán, nosotros lo haremos - dije.

Al tiempo que Emmet salía con ropa deportiva y Jasper con los teléfonos que usábamos para el campo traviesa, en cuestión de segundos me cambie y salí listo para cazar. Las chicas ya nos esperaban vestidas y preparadas.

Gorth nos miro a todos, el ejercito Cullen listo para la acción.

-en esta casa las cosas se hacen en familia- explique a su pregunta silenciosa mientras nos montábamos en los autos de Emmet y Bella, los mejores para atravesar bosques.

La cacería había comenzado, si no encontraba a Bella, encontraría a Aro. Al menos ella estaría a salvo donde fuera que estaba.

Capitulo 42.- El reencuentro

Bella pov

Camine bajo la lluvia, era un día normal de clases, me cambie en cuanto empezó el semestre, Carlisle me ayudo sin pedir explicaciones, me deposito una cantidad industrial de dinero en la única tarjeta que me permití tener, le hice prometer que nadie sabría donde estaba, nadie debía saberlo y menos él, aunque quizá no le interesara, después de todo, quizá aun me odiara. Yo lo hacía de vez en cuando.

Y así a casi 3 meses después de ese día, mi vida empezaba otra vez, me compre un auto pequeño, un departamento pequeño muy cerca de la universidad, hice nuevos amigos, conocí nueva gente, pero jamás conocí otro hombre más que Edward. Lo extrañe cada noche, cada día, de vez en cuando los llamaba, todos me pedían volver, me decían que él se había marchado después que me fuera, jamás mencione el motivo de mi decisión.

La cuarta vez que llame fue la última, no quería saber más nada, no me interesaba nada. Perdí contacto con todos, en cuanto pude sacar el dinero de la cuenta, me cambie el nombre, de escuela, de país y no supieron mas de mi. Me perdí entre la multitud de gente en un mundo lleno de dolor, donde la felicidad, mi felicidad tenia por nombre Edward Cullen. Regrese después de un año al país.

De eso habían pasado dos años, tiempo donde lo único que hice fue trabajar, estudiar y llorar por él. No en ese orden.

Salí tarde de mis practicas, un despacho de diseño y servicios de ingeniería me había dado la oportunidad de hacerlas en sus dependencias con miras a quedarme trabajando ahí de planta, al menos unos 5 años, antes que notaran mi condición permanente. El maquillaje ayudaba mucho. La cafetería de la vuelta era económica, limpia y perfecta para mi nuevo grupo de amigos, todos los viernes en la tarde tomábamos café y pizza, de carne y cuatro quesos.

Y hoy era viernes por la tarde, entre con prisa y me senté junto a ellas, había un olor familiar en el ambiente. Alice. Demonios.

Me gire hacia donde el olor me llegaba, en una mesa del otro lado del local estaba mirándome, esperando que me acercara, cubrí mi boca con la servilleta fingiendo toser:

-¿Qué haces aquí?, no voy a regresar, vete- susurre sin molestarme en ser agradable.

-como lo veo tienes dos opciones, montarte en el jeep de Emmet que está enfrente o ser descubierta ante tus amigas humanas, “Sarah”- escupiendo mi actual nombre- 5 minutos- dijo mientras salía del establecimiento.

Me despedí de los presentes con un pretexto tonto pero humanamente creíble, cruce la calle, vi a Emmet sonreír, trate de responderle pero no pude, solo atine a mirarlo, subí al vehículo mientras se incorporaba al tráfico, supe que esta vez me costaría mucho mas huir. Si es que lograba deshacerme de ellos sin lastimarlos físicamente, no sabían del aumento en mis poderes, poco a poco se había desarrollado más los que logre retener en la batalla, lo que hacía que mi cabeza fuera un hervidero de cosas, la cuales estallaban si me enfadaba, por lo que mi vida fuera el grupo de amigos del trabajo era bastante solitaria, mi estabilidad mental así lo reclamaba.

-enana te he extrañado mucho, ¿Por qué no llamaste de nuevo? – pregunto Emmet mirándome por el espejo retrovisor en un semáforo en rojo, 20 minutos después de subirme.

-no tenía nada que decir oso y también te he extrañado, a todos –logre decir antes que Alice me saltara encima envolviéndome en un abrazo lleno de todo el amor familia, como extrañaba eso, el contacto físico.

-no te vayas de nuevo, por favor, dejare que uses toda la ropa las veces que quieras pero no te vayas de nuevo – me suplicaba Alice.

-no hagas esto Alice, en cuanto me digas por que están aquí y lo que desean regresare a mi vida como Sarah Smith y no me buscaran de nuevo, yo los llamare y esta vez no dejare de hacerlo, podremos reunirnos alguna vez, pero eso será todo- finalice de forma brusca mientras la apartaba de mi.

Me miro herida por mi comportamiento mientras regresaba a su lugar.

-has cambiado- aseguró.

-si-

Una hora después a las afueras de la ciudad, entramos a una casa de verano, con todo el toque de Esme gritando en cada pieza de la terraza, una casi idéntica a la de Fork, pero a nivel del suelo, en ella estaban esperando Carlisle, Esme, Rosalie, Vanessa, Jasper y Jacob, apenas baje me detuve en la entrada, nadie se acerco, esperaban que estuviera lista para ello.

Camine lentamente sin sonreír, los recuerdos me golpeaban intensamente mientras mi instinto me decía que corriera, diera vuelta y corriera hasta el otro lado del mundo. Me detuve frente a mi padre sin decir nada, no había sonrisa en mi rostro, ya no sabía cómo sonreír.

-bienvenida a casa, Bella- dijo mi padre abrazándome.

Me retire después de un momento.

-esta no es mi casa y no voy a quedarme más tiempo del necesario – respondí sin poder quitar la amargura de mi voz.

Me miraron completamente asombrados, antes jamás habría dicho algo así.

-por supuesto Bella, estas en todo tu derecho de marcharte, pero antes si no te importa nos gustaría saber ¿como…? hum, ¿donde…? hum. ¿Quieres pizza? Emmet trajo tu favorita- termino por preguntar cuando mi rostro le dijo que ninguna pregunta personal sería contestada.

El dolor de verlos era asfixiante, no eran culpables de mi marcha pero no poder estar con ellos por el permanente recuerdo de Edward me hacia rechazarlos de inmediato.

-sí, me encantaría ya que tu hijos me secuestraron antes de almorzar humanamente- respondí con sarcasmo, se miraron entre ellos.

Al momento Melisa salió con las bandejas de pizza, Edward la seguía, mi corazón estallo en pedazos, estaban juntos otra vez. Sin poder evitarlo el dolor más intenso que ninguno antesse coló por mi mente, haciendo que Jasper fuera el primero en caer presa del sufrimiento que canalizaba en mí. Alice fue la primera en llegar hasta él, lo mire con seriedad mientras armaba mi cabeza con un escudo para que no sufriera más.

Apenas se recupero me miro, me sonrió como si no tuviera importancia, nadie dijo nada mas, no hable de nuevo, comí en silencio mientras me contaban como estaban, la nuevas estupideces de Emmet, mis reacciones eran las mismas, una ceja levantada, un movimiento de cabeza para afirmar o negar, pero cero sonrisas, no había manera de hacerlo y se daban cuenta. De la niña feliz ya no quedaba nada. En cuanto pude recuperar el habla sin que me temblara la voz, pregunte lo que me traía a su casa.

-bueno es que por fin dimos contigo, Bella, te hemos buscado desde que dejaste de llamar y bueno, el asunto de Aro se pone peor cada vez, pensamos que debías saberlo, está cada vez más cerca de Charlie y no sabemos si podremos detenerlo a tiempo- explico Rosalie.

-¿Aro?, ¿Charlie, mi papa? – pregunte por primera vez en la noche con algo de dulzura.

Carlisle bajo la mirada levemente. Esto seguramente lo lastimaba.

-sí, hace cosa de seis meses, se apareció en Forks, ataco a un policía, pensamos que buscaba a tu padre, pero esa semana estaba de vacaciones por lo que el jefe era otro, la gente de Jacob lo está protegiendo, pero Aro recluta vampiros errantes y crea neófitos, entran a la reserva y atacan, los lobos se han incrementado y Charlie sospecha, aun no sabe nada de lobos y vampiros, Edward paso los últimos 6 meses persiguiéndolo pero hace una semana después de una pelea se escapo, apenas logramos salir vivos, eran más y bueno, te diré que nos costó mucho trabajo- explico Jasper -hemos estado entrenando a los Vulturis - los mire con horror- déjame explicarte, después que te fuiste, mucho después, se instalo un nuevo consejo del que papa y Edward, son parte, nosotros figuramos como instructores, los enseñamos a pelear contra neófitos y de vez en cuando y en casos muy extremos Jacob les instruye en algo relacionado a su especie, es miembro también de la nueva orden, pero no es suficiente, Aro sigue escapando, estamos convencidos que pretende llegar a ti, no está contento por su derrota y Charlie es la única manera de hacerte daño. El consejo está de acuerdo que por única vez y de manera extraordinaria un humano sepa de nuestra existencia con la firme promesa bajo pena de muerte de no revelar el secreto y pensamos que debías de ser tu quien se lo dijera, después de todo eres su hija, te corresponde – respondió.

-y me han traído para que se lo diga- afirme tratando de comprender todo.

Edward no me quitaba la vista de encima, no había dicho palabra alguna desde que se sentara, junto a Melisa, quien tampoco había dicho nada pero que no dejaba de ver el reloj.

-bueno creo que esto es algo que tienes que decidir, si lo dices o no, te apoyamos, solo que será más difícil protegerlo sin revelarle la verdad, Aro no se detendrá ante anda – respondió Carlisle.

-¿Y cuando quieren decírselo?-

-en cuanto estés lista, ahora mismo está con la familia de Jacob en la reserva, hemos puesto vigilancia permanente en los alrededores fuera de la reserva por si aparece, pero creo que junto a ti es el mejor lugar, tu puedes protegerlo mejor que todos nosotros juntos- intervino Melisa al tiempo que se levantaba y caminaba hacia la puerta, en seguida sentí otro vampiro, Gorth, lo recodaba bien.

El tipo de la batalla.

Se acerco sin mucho retraso y beso a Melisa delante de todos, Edward ni siquiera se movió, caminaron hacia mí, agarrados de la mano,

-te presento a mi esposo Gorth Heinz- dijo tranquilamente Melisa al tiempo que me miraba con una sonrisa radiante.

No estaba con Edward, mi espacio vacío se cerró un poco, una sonrisa tímida afloro al saber que al menos y por ahora no estaba con él.

-mucho gusto, ahora eres Heinz, ¿Sra. Heinz?- pregunte al tiempo que los abrazaba.

-no, ahora yo soy Cullen, me cambie el apellido, me dejan entrar a todos los antros- explico divertido el vampiro frente a mi.

Al tiempo que yo sonreía un poco más. Eso sorprendió a mi familia. Es decir a los Cullen.

Después de mucho rato en que me explicaron lo que estaban haciendo, los planes, las estrategias y entre mapas, papeles, listas etc., me sentí completamente relajada, mi familia estaba tratando de proteger al único ser humano que amaba, como si fuera parte de la familia.

Por desgracia al único vampiro que yo amaba, seguía sin hablarme, solo me miraba, no me atreví a dejarlo entrar en mi mente, no quería entrar a la suya, no quería ver el odio que sentía por mí, ni mostrar el profundo dolor que aun tenía por su rechazo la última vez que estuvimos juntos.

Al terminar camine hacia el bosque, aquí no había rio ni roca, solo arboles, troncos, me senté en uno, esperando que amaneciera. Esperando para regresar a Forks,

Esperando regresar a Charlie.

miércoles, 12 de octubre de 2011

Entre dos Tierras

Bien chicas mas capis...espero comentariasosos jjajajaja que estoii siendo generosisisisma apoko no?

38.- La huida

Edward pov

-no te pongas así, seguro que pronto nos llama y podrás ir por ella, solo está herida, dale tiempo - Esme trataba de razonar mientras preparaba mis maletas, me regresaba a casa y después… después vería que hacer con mi existencia.

-no, Esme, es mi culpa, tratare de encontrarla, la aleje con mi bola de estupideces- me despedí saliendo a toda prisa.

Tome el primer vuelo hacia América. Apenas llegue la busque como loco por toda la cuidad, Ty no estaba pero en su casa había una carta para mis padres, la encontré cuando seguí el rastro de Bella hasta ahí. No la encontraría estaba seguro. Me dirigí al aeropuerto de nuevo, Brasil, ese sería mi destino.

Llegue muchas horas después, era de noche, por fortuna, camine por horas, perdido en mis pensamientos, encontré un lugar poco agradable para pasar el día, me senté en la cosa que hacía de cama, me perdí en ningún pensamiento coherente, cualquier cosa que no me llevara a pensar en ella. Me perdí a mi mismo en el proceso. Perdí todo.

Un mes después cuando la sed era insoportable me mude a un poblado en el amazona, construí una cabaña, me instale en el corazón de la selva, una vez cada mes, regresaba a la civilización, hablaba con mis padres, pero siempre era lo mismo, me pedían regresar, no aceptaba, no preguntaba por ella, pero igual me decían, nadie sabía nada, salvo la carta que les dejo donde Ty tratando de explicar porque huía de nuevo, porque abandonaba a sus padres por segunda vez, que los amaba y cuando estuviera lista regresaría.

Después del tercer mes, deje de llamar no quería saber, pero no lograba sacarla de mi mente, cuerpo, alma si aun tenía. Su nombre no había salido de mis labios desde que la insultara por última vez. Cada día, cada noche, recordaba esos momentos perdido en su cuerpo, seguía sin entender como deje que se fuera, claro, como me iba a perdonar después de llamarla poca mujer, alejarla por días, ser totalmente un imbécil con ella, reprocharle y no agradecer su sacrificio.

Ahora lo entendía, platicar con Melisa después del “asunto” me había abierto los ojos, por desgracia fui lento, lo entendí muy tarde, cuando ya se había ido. Ahora sabía que no le fue fácil y aun así lo hizo, por mí, por el amor que me tenía, ¿Por qué demonios la deje marchar? su carta no decía nada para mí, se despidió de todos pero a mí me ignoro.

Me lo merecía.

Carlisle pov

¿Decirles o no decirles donde estaba Bella? por fortuna o no, Edward seguía sin querer regresar, nadie había entrado a su recamara desde que regresáramos, prácticamente al día siguiente que ambos se marcharan, unas semanas después Bella me llamo, necesitaba cambiarse de escuela, quería sus papeles para hacerlo, me dejo a duras penas dejar algo de dinero en su cuenta y no pagar la matrícula nueva.

Accedí por miedo a que se perdiera de nuevo, al menos sabia en que universidad estaba, o eso creí, un tiempo después fui a buscarla, no la encontré, la cuenta estaba casi vacía, había desaparecido de nuevo y sin dejar rastro, incluso para mí con todos los recursos disponibles, se me hacía imposible saber su paradero, mis detectives no la encontraban.

Alice no veía donde estaba, las visiones nunca eran claras, lograba verla haciendo algo, caminando, a veces entre la gente pero jamás reconocía los lugares, o las personas, no había nada en sus visiones que revelara la ciudad donde estaba, era muy frustrante para ella y para todos, ya no llamaba, la última vez fue hace dos meses, Esme se veía triste, extrañaba a sus hijos.

Melisa había regresado a Europa, todos sabíamos el motivo, Gorth, al parece ellos si tendrían un final feliz, los chicos regresaron a clases, pero era nada como antes, su presencia nos llenaba de vida, sin ella no era lo mismo, la casa estaba siempre en silencio, no había bromas, golpes, juegos. Lo intentábamos, de verdad que sí, pero simplemente parecía no haber el ánimo para ello, una casa llena de vampiros tristes no era para nada recomendable.

Esme pov.

Y el tiempo seguía pasando, Bella no llamaba, Edward no llamaba, ambos se olvidaron de la familia que dejaban atrás en esta guerra de sentimientos que tenían, al parecer estaban destinados a amarse pero simplemente a no estar juntos, los meses seguían pasando, ya llevábamos 6 sin saber de ninguno, cada día los extrañaba mas, mi corazón se partía cada noche al ver que ese día tampoco habían llamado, a Edward lo entendía, estaba molesto por la manera como ella se fue, herida, dolida por su actitud, pero a Bella no; ella se fue sin más, la carta no era suficiente para mí, la mente de Bella trabaja de manera diferente, razonaba diferente, era difícil seguirle el camino, solo Edward podía y esa vez ni él sabía que pasaba.

Si él no podía, ¿cómo podríamos nosotros? ojala Alice la encontrara pronto o Carlisle.

Yo solo deseaba verlos, abrazarlos de nuevo, sabíamos dónde estaba Edward, el detective lo había encontrado dos meses atrás, pero no nos atrevíamos a ir, con lo rápido que era, si no quería vernos se perdería y probablemente tardaríamos décadas en encontrarlo de nuevo. No, nuestro hijo debía regresar por voluntad, cuando su corazón estuviera preparado para salir adelante, recuperado tal vez nunca, solo fortalecido.

Y ella, bueno, eso no lo sabía, no sabía ya nada, Alice trataba y mucho de encontrarla, Emmet de verdad la extrañaba, a veces lo encontraba en su habitación abrazando su almohada favorita, aun olía a ella, Rosalie estaba en igual condición, se acostaba en la cama, por horas, de sol a sol, Alice le hacía compañía, el club no era igual, incluso allá la extrañaban, con el tiempo, la tristeza se convirtió en silencio, ya nadie la mencionaba, no era necesario, todos sabíamos que faltaba pero de alguna manera seguimos adelante, no extrañándolos menos, solo extrañándolos a solas.

Cuando regresaran, si es que lo hacían, ambos me escucharían con mucha atención, por hacer que mi corazón frío sufriera por ellos, ambos estarían en sendos problemas, sin importan cuanto tardaran, ambos escucharían lo que tengo que decir, vampiros jóvenes o no, me escucharían…

Y así pasaron dos años más, sin saber de ambos, sin saber si regresarían algún día, Melisa sí regreso… con Gorh.

-Melisa cariño, que bueno que regresaste - dije.

Mis hijas corrieron a la puerta apenas la sintieron al entrar.

-sí, bueno tengo algo que contarles- mientras tomaba la mano del chico.

-nos casamos en unos meses….-

Capitulo 39.- La visita

Edward pov

-Hola hermanito- escuche decir antes de abrir la puerta, ese olor era inconfundible.

¿Cómo Carajo me encontró?

-Alice, hermanita me da gusto verte, aunque me encantaría saber ¿Qué carajos haces aquí y como me encontraste?- pregunte.

La abrace primero con gusto, de verdad verla me hacia feliz y después con fastidio de pensar que mi ubicación era conocida por todos los Cullen.

-ha pasado más de 2 años y medio Edward, ¿cuándo volverás a casa? – pregunto sentándose en un tronco que hacía de silla.

Mi casa era completamente natural, no necesitaba nada, la hice solo por tener algo que hacer, me divertía mirando las estrellas, acostado en las ramas superiores del árbol, pensando en cual le gustaría más a ella, en cómo le podría hacer el amor sobre el otro árbol que estaba cerca del mío, en la manera como sus gemidos espantarían a la manada de monos que se arriesgaban a vivir cerca, pensaba en ella, siempre era en ella, desde el día que la perdí.

-lo siento Alice, creo que eso no va a pasar, Jasper entra de una vez y deja de manipularme, ya no me afectas ¿sabes?- dije apenas levantando la voz

Al momento Jasper entro, me abrazo más fuerte de lo que nunca había hecho, su mente giraba sobre cuánto me había extrañado y lo feliz que estaba de verme.

-yo también los he extrañado, a todos pero no estoy listo para regresar, lo que me lleva a preguntar, ¿Qué hacen aquí?-

-Melisa se casa, pensé que lo sabrías en cuanto cruce la puerta- respondió Alice mostrándome un papel de corte elegante, con las letras doradas

“Tenemos el placer de invitarle al enlace civil de Melisa Vander y Gorth Heinz, celebran el próximo sábado del presente, en domicilio conocido…”

-se casa por fin, me alegro por ella y por él, se merecen, han pasado por mucho- respondí realmente feliz de que Melisa pudiera rehacer su vida después del desastre que había sido nuestro final.

-sí y quiere que tú seas el padrino, en otras palabras quiere que este ahí, por lo que vine a traerte eso y Jasper tráelo- dijo.

Mi hermano salió volando y regreso en un segundo

-esto también- dijo mostrándome un traje de etiqueta, todo lujo por supuesto.

-hum ¿y lo traes para que me lo ponga desde aquí hasta llegar a allá?- pregunte divertido al ver su expresión.

Su mirada se hizo culpable al momento.

- ¿qué carta Alice? -pregunte al leer su mente.

-esta- respondió Jasper.

Me entrego un sobre ligeramente amarillo

- la encontramos ayer en tu habitación, estaba sobre la mesa, bajo esto- me entrego un juego de pulseras de plata con piedras de rubíes y Ámbar.

El primer regalo que le di a Bella, sus ojos y los míos, era neófita en ese tiempo, al verla me paralice, tome la carta con manos temblorosas. Mi nombre se leía en el sobre, era su letra, olía a ella.

-te esperamos en la fiesta, si no vas, podrías lastimar a Melisa y Esme se muere por verte, no tienes que quedarte si no lo deseas, pero al menos ve, pasa el día con la familia, haz lo que quieras después- me beso mi hermana antes de irse, Jasper me abrazo brevemente mientras la seguía.

-Y Emmet dice que te prepares, en cuanto acabe la fiesta te hará pedazos, literalmente – dijo Jasper, girándose en último minuto.

-¡¡¡ hey, estoy consciente que Bella se fue por mi culpa, pero ya me he castigado lo suficiente por mi estupidez, no dejare que ustedes lo hagan también, con razón o sin ella!!! - grite furioso al tiempo que arrugaba y tira la carta hacia un rincón de la cabaña.

-Edward… no es por Bella, es por habernos dejado… – aclaro mi hermana mirándome con todo el dolor reflejado en su rostro -no eres el único que la extraña y nadie te culpa de su marcha, sabemos que solo ella puede darnos respuesta y lo hará cuando la encontremos, ojala fuera igual de fácil como fue encontrarte a ti, una visión, un detective y listo, hace mucho que sabemos dónde estás, esperábamos que tu regresaras, pero como no te decides y la boda es prácticamente ya pues… aquí estamos- explico saliendo.

-espera - pedí mientras corría hasta ponerme frente a ella- ¿cómo que cuando la encuentren? ¿No saben nada de ella?- pregunte sin poder contener mi curiosidad –ven cuéntame, quédate, quédense, me gustaría saber cómo están por allá- pedí después de arrepentirme por tratarlos mal.

-¿qué quieres saber?- pregunto apenas nos sentamos un una rama enorme que hacía de cama. Como dije mi casa era muy natural.

-bueno eso, ¿cómo es que no saben nada de ella? Carlisle aun la mantenía, sus tarjetas deben dar un registro de donde son usadas. Al menos él sabrá donde esta- argumente.

-no, mira, hasta donde yo sé y lo sé casi todo, Carlisle hablo con ella semanas después de que se marchara, quería sus papeles para cambiarse de universidad, dejo que le depositara dinero, pero no que pagara la matricula, un tiempo después cuando Carlisle quiso buscarla para pedirle que regresara y después de que dejara de llamar, no estaba donde dijo, vacio la cuenta y se largo, se cambio el nombre y no usa las tarjetas, así que como vez, es muy difícil de rastrear, cuando parece que la encontramos, desaparece. Es lista y se anticipa a todo, le hemos perdido la pista muchas veces en este tiempo- finalizo mi hermana.

-así que la pequeña Cullen sobrevive por sí misma- agregue con amargura.

Me miraron un momento con asombro, el dolor aun estaba ahí, latente, mire un momento hacia la carta arrugada en un rincón. Aun no estaba listo para saber que decía.

-bueno Emmet sigue tan oso como siempre, Rosalie lo soporta y de vez en cuando se pierden, ya sabes, Carlisle está escribiendo un nuevo libro “cuando los hijos se van”, sí, no es broma, Esme está pensando en poner un negocio de decoración, pero enfocada a jardines y terrazas, la de Bella le sirve de muestra –apenas menciono su nombre mi cara se torció de dolor, no lo había escuchado más que en mi mente, me miro apenada – los siento yo...-

-no Alice, está bien, no duele tanto como antes- respondí mientras la abrazaba.

Pasamos la noche platicando de todos, Jasper me daba la versión reducida del drama que Alice le armo a Melisa cuando se negó rotundamente a usar otro vestido blanco de novia, según me digo fue monumental, obviamente Melisa perdió, pero consiguió que no fuera nada ostentoso.

Me platicaron del club de baile, había sobrevivido apenas, Rosalie y ella se hacían cargo, Ty, estaba comprometido con una chica llamada Martha, pero aun llamaba preguntando por Bella, él tampoco sabía nada.

Esme me gritaría en cuanto terminara de abrazarme y besarme, ya estaba advertido, sería bueno ir, verlos, quedarme quizá unos días y si no me era soportable, siempre podría regresar. A mi soledad nada divertida, además extrañaba mucho a Vanessa. Si, definitivamente iría, ahora mismo.

-bien, ¿a qué hora nos vamos?- pregunte para el asombro de mis hermanos.

-¿de verdad?, ¿regresaras con nosotros? – me miro Alice con la ilusión pintada en el rostro, casi daba saltos de gusto, Jasper prefería solo sonreír.

-solo por la boda, no estoy diciendo que me quedare de permanente duende así que deja de saltar, vas a romper mi piso- la mire divertido.

-le llamare ahora mismo a… - le quite el teléfono

-no, no les digas, que sea sorpresa, así no me espera Emmet con el mazo en la espalda- bromee – anda deja que me duche y nos vamos. Nadie nos veras en por lo menos 1 hora y para cuando lleguemos al pueblo ya será de noche, tardaremos unas 2 horas en llegar al aeropuerto y….- me interrumpió tapándome la boca.

-tenemos un hidroavión y yo lo manejo- respondió al tiempo que Jasper me miraba.

-es peor de lo que maneja, querrás aventarte a los 5 minutos, no te dejara, ya lo intente, 3 veces- dijo riendo.

-basta los dos, no es tan malo y es más rápido, anda amor, vamos a llenar el tanque y hacer espacio para Edward, hum, ¿no leerás la carta?-

-no-

-entonces en marcha- respondió Jasper con su sonrisa de siempre.

El viaje fue agradable hasta que Alice tomo las riendas del avión, Jasper tenía razón, aventarse era misión imposible, mi hermanita estaba desquiciada por las bromas, las cuales duraron de puerto en puerto, hasta llegar a New Hampshire, sobrevolamos un poco, nada había cambiado, salvo la casa, ahora tenía una extensión enorme cerca del rio para el hidroavión, el rio, nuestro rio, de Bella y mío, pude distinguí la piedra donde solíamos hacer el amor, todo regreso de golpe, supe que nunca podría regresar a este lugar, que mi herida no sanaría mientras existiera.

Pero ya estaba aquí y de verdad deseaba ver a mi familia, desde mi rebeldía no había estado lejos tanto tiempo, ojala no me cayeran todo encima al mismo tiempo. El viento cambio, trayendo olor de lluvia, hacia el este, se formaban nubes, habría tormenta.

Corrimos hasta la casa, antes de poder tocar la puerta, Esme y Carlisle estaban afuera, no me dieron tiempo ni de acércame mas, Esme prácticamente me salto encima, seguida de Rosalie, mientras el enorme oso me miraba con cara de pocos amigos, justo antes de sonreír y abrazarnos a todos levantándonos del suelo como si juguetes fuéramos.

-bienvenido a casa- me saludo mi padre.

-¡¡¡viniste, gracias, gracias, gracias, ahora sálvame del duendecillo, es mi boda!!!- decía Melisa colgándose de mi cuello mientras Gorth salía a ver el escándalo, me saludo con una inclinación de cabeza, le respondí del mismo modo.

Vanessa, apenas me soltaron me dio un abrazo grande, seguido de muchos besos y el lobo solo me miraba con esa sonrisa de lado.

-Melisa, te puedo salvar de todo, menos de mi hermana- respondí con pesar.

Estaba en casa, por fin estaba en casa…

Capitulo 40.- En familia.

Edward pov

-Me da gusto que estés en casa ¿te quedaras? – mi madre después de regañarme por abandonarlos me preguntaba, algo que ni yo sabía con certeza.

-no se Esme, por lo pronto hasta el día después de la boda- asegure, pues de eso si estaba seguro.

Toda la noche habíamos estado platicando, poniéndonos al día en los asuntos de cada quien, bueno con más detalle de lo que Alice me había dicho y tal como pensé, la tormenta no tardo mucho en caer, para la mañana los truenos nos dieron una idea, nos pusimos en movimiento y 10 minutos después estábamos todos en el campo jugando, fue uno de los mejores momentos, jugamos casi todo el día.

Regresamos enlodados hasta las narices, pero felices, las bromas de Emmet no se hicieron esperar, las acusaciones de Esme sobre que hacíamos trampa ocuparon todo una hora, de verdad que las hacíamos, pero ¿quién se fijaba?

Parecían los viejos días, con Melisa a mi lado platicando, mi hija con Jacob, Alice y Jasper siempre de acuerdo en todo, Rosalie y Emmet nunca de acuerdo en nada, Carlisle y Esme riéndose del resto de nosotros, claro, las diferencias también eran notables, Gorth era quien besaba a Melisa en cuanto dejaba de hablar conmigo y por su puesto el sillón vacío que instintivamente dejaban para Bella.

Mire el espacio por un rato, me perdí en los recuerdos, las palabras llegaron a mi boca antes que fuera consiente de estar diciendo:

-¿se acuerdan la vez que Emmet se sentó ahí y Bella lo quito a empujones? decía que era tan grande que lo arruinaría yque este espacio era perfecto para su talla y que la mesa queda justa para poner los pies-

-y lo hacía, cuando Esme no estaba- contento Emmet riéndose al recodar como lo había quitado.

Mas gente se unió a las anécdotas parecían necesitar hablar de ella tanto como yo.

-¿Bella contra Emmet?- pregunto el nuevo.

-ay amor, tu no conociste a Bella como ellos, hay cosas que ni yo sé, por el tiempo que estuvimos en Europa, pero escucha y aprende- decía Melisa animándonos a seguir.

-la primera vez que la llevamos a un campo, fue para ayudarla a entrenar sus poderes de telepatía, nos habíamos dado cuenta que movía cosas con las manos y queríamos ver que tan rápido reaccionaba, empezamos con cosas básicas, troncos, piedras, algunas bolas de tela, etc., la primera vez lo hizo bien, pero Emmet no dejaba de hacer comentarios sobre las películas de cine mudo...- dijo Jasper.

-los primeros días Bella no hablaba, pensamos que nunca podría hacerlo- interrumpí al escuchar la nota mental de confusión por parte de Gorth - así que yo era su traductor oficial- concluí dejando que Jasper continuara con el entrenamiento

-como decía, Emmet empezó con sus bromas y después a mí se me ocurrió decir que se vería bien disfrazada de Charles Chaplin, por su puesto se enfado mucho mas, haciendo que no pudiera concentrarse y acabo con todos los objetos cayendo en su cabeza- al tiempo que todos nos reíamos al recordarlo.

Podía leer en las mentes de mis hermanos los recuerdos de esa tarde y cuanto la extrañaban, pero en ningún momento me culparon por la huida precipitada de Bella. aunque sí era mi culpa.

-regreso a casa hecha una furia, apenas cruzamos el umbral trate de calmarla, la verdad me estaba costando muchísimo trabajo y de la nada dice Edward “déjala que se tranquilice sola, ahora mismo te esa diseccionando en pedazos muy pequeños” y ante esto que suelta las manos y un sendo agujero se hizo en la pared, pero una cosa enorme, las chicas pasaban con facilidad por él…- siguió mi hermano.

-y en menos de 5 minutos la sala, cocina, ventanas, muebles, decoraciones y todo al rededor, estuvo lleno de hoyos, cada que se movía se rompía algo, fue el derribe más rápido que haya visto, mi remodelación fue necesaria después de eso- agrego Esme.

Todos nos reíamos porque mama solo necesitaba un pretexto para remodelar algo, a veces ella misma provocaba los daños para tener su pretexto.

-¿y de aquella vez que aventó a Emmet contra el techo? – pregunto Rosalie.

-¿cuál de todas? – respondimos al mismo tiempo mientras nos reíamos otra vez.

-¿tanto así? – preguntaba un asombrado futuro Cullen, no de apellido pero si de familia.

-y solía ser peor, las bromas que se hacían eran grandes, una vez Emmet le dejo caer desde un árbol pintura a prueba de agua en el cabello, de color verde. Bella estaba desquiciada, lo persiguió hasta la frontera con Canadá y cuando Emmet regreso, encontró su jeep en la copa del árbol enorme que está en Fork, el oso casi llora al enterarse, jamás se metió con su cabello de nuevo- dijo Rosalie

-a mi me hizo llorar- confeso Jasper.

Lo miramos, sorprendidos, nadie salvo ella tenía la capacidad de hacerlo.

-sí, no me miren de esa manera, después que recupero el habla me intrigo su comentario, ella me dijo que apreciaba mis esfuerzos por calmarla, pero que no lo hiciera cuando estaba molesta, así que un día le pedí me mostrara como podía hacerlo si nosotros no lloramos, así que se sentó frente a, me tomo de las manos y en 5 minutos sin saber cómo estaba llorando, me prometió que jamás o diría y después bloqueo el pensamiento de ti- dijo señalándome.

-Y esa vez que jugamos beisbol, golpeo tan fuerte la bola, que se llevo tres arboles antes de que se detuviera en el estomago de Emmet- agregue.

Por un momento toda esa avalanchas de recuerdo, nos invadió dejándonos en un absoluto silencio, mirando el espacio vacío, Jacob intervino.

-pues lo que yo recuerdo con más claridad fueron mis costillas romperse bajo los brazos de ese demonio enfundado en cuerpo de mujer- mientras todos no reíamos.

-¿y cuando trato de entrenarte estando en fase? – Empezó Emmet.

- muy gracioso Oso y que de cuando te azoto contra las, rocas, agua y arboles en las excursiones, o cuando te dejaba por horas pegado al techo o cuando choco tu Jeep- dijo callándose al momento.

-¡¡¡¡¡¿Qué hizo qué?!!!!! Grito el bruto de mi hermano parándose y sin piedad alguna tomando el cojín del lugar favorito de Bella hasta hacerlo fibras.

-la verdad esa fue mi culpa- confesé -no fue ella- fui yo, estaba molesto porque no me hacía caso y ustedes se habían metido al club y como esa noche ustedes se fueron de cacería, se me hizo fácil tomar tu auto y salir por ahí, iba tan rápido que no fui precavido, me salte una curva y tu auto se estaciono de frente a un árbol. Ella evito que se estrellará por completo, se subió del lado del conductor y manejo de regreso, sin hablarme, después les dijo a todos que lo había tomado ella, sabía que no le harías nada o terminarías en las vigas otra vez- finalice mientras recordaba la manera como detuvo el coche para evitarme problemas con Emmet.

-la extrañas tanto como nosotros, ¿estarás aquí cuando la encontremos? - Pregunto Carlisle.

-en cuanto pase al boda me regreso, lo siento, no creo poder regresar aquí sin ell. - termine mientras me dirigía a mi antigua habitación.

Ahora estaba mucho peor pues recordarla y ver que no era el único en añorarla me hacía sentir vacio de nuevo. Camine hasta su puerta, entre, el olor de todos cubría un poco el de ella, al parecer todos entraban ahí, algo raro porque en el mío, solo estaba el de Esme y muy tenuemente el suyo.

Me senté en su cama, había ropa en el armario, nueva y usada, el duende no había sido capaz de tirar nada, el calendario aun marcaba el año antepasado. Algunos de sus perfumes estaban ahí. Pulseras, anillos, aretes, todo, salvo la fina y casi inexistente capa de polvo, parecía como si estuviera ahí. Esme entro un rato después.

-hum ¿te unirás al club de llorarla aquí? – pregunto quedándose en la puerta.

-¿club? –fue mi respuesta

-oh, sí, Carlisle entra los martes, Alice y Rosalie hacen la limpieza los lunes alternadamente, aunque es un pretexto para estar aquí, Emmet se acomoda ahí donde estas, abraza la almohada y pasa el tiempo lloriqueando por ella, casi cada dos semanas. Jasper entra por aquí, es la única manera como pasa tiempo disimuladamente. Como vez tenemos una rutina para no hacerlo al mismo tiempo, yo paso un rato todos los días, esperando que entre por la ventana. O verla caminando hacia el bosque o persiguiendo a Emmet- término sentándose junto a mí.

-me gusta lo que hiciste en el jardín lateral, es idéntico al de Forks- cambie de tema nada sutilmente.

-sí, lo sé, las chicas me ayudaron, me sirve de muestra- respondió con palabras.

Me miro pensando “deberías buscarla, quizá tu si la encuentres, quizá está esperando que tu lo hagas”.

Después salió dejándome con las ideas aun mas revueltas que antes. Podría yo encontrarla, ¿quiero hacerlo?, la carta, hum, deje la carta, bien al regresar me armaría de valor para leerla. Tal vez me diera paz mental.

-me tome la libertad de traerte esto- dijo Alice entregándome un sobre arrugado, la mire sin saber que decir.

-justo antes de irnos, tuve una visión, de ti, aquí sosteniéndola, así que la traje, tu sabes si la lees o no, te amo. – dijo dándome un beso y saliendo por la ventana.

La contemple un momento, no fui capaz de abrirla, regrese a mi recamara, la puse en el escritorio, bajo sus pulseras y salí de ahí, necesitaba pensar que hacer o como actuar, irme no me parecía tan buena idea ahora que veía como mi ausencia y la de ella les afectaba.

Quizá si se comunicara no sería tan drástico y los demás podrían sentirse mejor. Tal vez buscarla sería buena idea, pero ¿por dónde empezar? Camine sumido en mis pensamientos a través del bosque, cuando me detuve, esta frente a la roca, nuestra roca, sin poder ni querer evitarlo me subí, en cuanto el sol se oculto me acosté extrañándola más cada minuto

¿Cómo pensé que estar sin ella era posible? ¿Por qué no fui tras ella desde el principio?, la buscaría sin duda y cuando la encontrara, le haría saber cuánto la amo, que nunca me ha importado nada más que ella, tardaría un siglo si era necesario pero la encontraría, no había otra solución, no había otra opción, la quería a mi lado y la conseguiría o pasaría mi existencia en eso.

Unas horas después regrese a casa, los olores eran diferentes aunque habían unos inconfundibles, la familia lejana estaba en casa.

Todos estábamos, menos ella.


martes, 4 de octubre de 2011

Entre dos Tierras


Bien chicas solo por el hecho de que se esforzaron un capi mas !!!


Capitulo 37.- El final de las cosas.

Bella pov.

Regresamos a New Hampshire el mismo día, presentamos los exámenes, Ty regreso a nuestras vidas, la rutina se estableció de nuevo, apenas habían pasado una semana desde que Edward me rechazara, nadie dijo nada, no hubo preguntas, no eran necesarias, Edward no llego es día, ni el otro, hasta una semana después, apenas cruzo el umbral lo sentí, no había dado dos pasos dentro de la casa cuando ya estaba en mi auto regalo de Emmet, mismo auto mismo modelo mismo color, diferentes recuerdos, dispuesta a librarlo de mi presencia, una vez más me refugie en mi buen amigo Ty.

Tal como la vez pasada mi familia no dijo nada. por suerte mi ropa seguía en su casa.

La primera noche le conté todo, el escándalo de Melisa, el accidente, el secuestro, la preparación y pelea, el desenlace, el final de la historia, todo, llore por horas mientras me consolaba en silencio, dejo que me desahogara, que sacara todo el daño que las palabras de Edward había causado en mi, tres días después se fue de vacaciones con Martha, su nueva novia a la que no le agrado encontrarme ahí la primera vez que llego después de mi cambio de residencia.

Después de la explicación y el maratónico encuentro sexual con Ty, dejo de importarle mi presencia. Y eso era bueno, estaba empezando a pensar que Ty no se animaría nunca con esa chica, que mi presencia no lo dejaba seguir.

No había visto a Edward en 3 semanas, nuestro viaje a Europa se acercaba, como siempre prepare una maleta, mas por costumbre que por necesidad, después de todo ¿quien viaja a Europa o a cualquier lado sin maletas? Alice me recogió en la puerta de la casa.

-hay cambio de planes, Esme insiste en que vayamos TODOS y no acepta un no como respuesta, se ha agarrado de que como murió y casi no revive quiere disfrutar de una vacaciones familiares, así que…- guardo silencio mientras entrabamos al garaje de la casa.

Pude sentirlo aun sin verlo, lo mire esperando ver alguna reacción, no me miro, apenas baje del auto, entro en la casa, genial mi presencia lo molestaba y Esme empeñada en viajar todos juntos, quise hacer uso de mis poderes y largarme de ahí, pero después de todo por ellos haría cualquier cosa, esto incluido.

-enana te sentaras junto a mí, no pienso perderte de vista- decía Emmet al tiempo que me abrazaba con su fuerza de oso.

-bien, así sirve que me consientes mientras consigo que me compres más cosas- le respondí mientras lo abrazaba tan fuerte como me permitían mis brazos.

-Bella en cuanto lleguemos a Paris, nos iremos de antro para celebrar tu cumpleaños, no podemos dejar pasar la ocasión- decía Rosalie.

-bueno soy materia dispuesta, llévenme a donde quieran- respondí acercándome al coche rentado, era algo que parecía más autobús del transporte público que otra cosa.

-¿para qué rentaste eso? ¿Qué es? ¿Una cafetera?- se quejo Rose quien ya estaba sentada en su descapotable rojo.

-esta cafetera la rente para que entráramos todos y no dejar autos por todas partes, ahora niños suban y pronto- decía Carlisle abriendo la puerta.

Entre primero y me acomode hasta atrás, me puse los audífonos mientras Alice se acomodaba a mi lado y Rosalie junto a ella, Emmet, Jasper estaban en siguiente y Edward sentado hasta adelante, solo. Puse mi música y me olvide del mundo, hasta que llegamos al aeropuerto, tanto Edward como yo traíamos cara de fastidio y aceptación, no era lindo estar junto a ninguno. Nos tomo dos horas abordar el avión y oh sorpresa mi asiento estaba junto a Edward, apenas lo note me gire sobre mis pies.

-Jasper te cambio el lugar- dije en tono humano- si no lo haces te daré tanto dolor que lloraras como niña desde aquí hasta París- agregue en tono vampiro.

Me miro y sin dudarlo se levanto de inmediato, Alice se reía mientras mis padres y el resto de mis hermanos le hacían compañía, todos, menos Edward. Costumbre tal vez.

El resto de viaje fue tranquilo, llegamos a nuestro destino, nos movimos en un auto parecido a la cafetera hasta el hotel y juro que mi familia pretendía matarme, mi habitación estaba pegada a la de él, maldita sea ¿por qué no entendían que no quería estar cerca de mí?

-no es con propósito Bella, las habitaciones siempre se han pedido así, una por persona, dos por nivel y siempre conectadas entre sí. Pero si quieres cámbiala- explicaba Esme.

-gracias que generosos- respondí con sarcasmo mientras azotaba la puerta de la habitación de mis padres, en recepción me encontré a Edward peleando por cambia su habitación.

-lo siento no tengo nada disponible, todo está lleno - decía en perfecto francés la encargada.

-bien, tendré que soportarlo- le contesto mientras pasaba a mi lado golpeándome con el hombro.

El dolor que sentí fue tan intenso que por un momento me incline hacia adelante, solo un momento y cobre mi compostura, no era físico sino del alma, esto no podía seguir así, me hacía demasiado daño, no podía pasar más tiempo a su lado o en estas estúpidas vacaciones familiares.

Decidida entre a mi habitación, con mucho trabajo, llorando recogí todas mis cosas esta vez y me marche, deje tarjetas, todas las identificaciones salvo una, tome mi pasaporte, todo el efectivo que tenia y desaparecí de su vida.

De la vida de todos.

No regresaría.

Dos horas después volaba sobre el mar, con rumbo a casa, con suerte me daría tiempo de recoger mis cosas, escribirle a Carlisle y marcharme ¿A dónde?, no sé. No conocía mas mundo que aquel que los Cullen me enseñaron.

No dejaba de recordar las palabras de Edward, ¿cómo pude pensar que reaccionaria diferente? ¿Por amor?

Me aferraba a creerlo y sin embargo no era así, no solo debía empezar de cero, debía sacarlo de mí

¿Y cómo carajos haría eso? si vivía por él, respiraba por él, existía por él.

¿Cómo empezar de cero? ¿por dónde empezar siquiera? ¿Cómo sacaba este dolor que amenazaba con romperme desde dentro? ¿Cómo vivir, si mi vida se quedaba con él? ¿Cómo….?

Muchas horas después, me encontré frente a mi recamara, hice mis maletas, recorrí cada habitación llevándome fotos más que nada, al llegar a su habitación me senté en la cama, mira cada espacio tomando mi tiempo, no había prisa, no vendría tras de mí, nadie lo haría. Antes de salir me acerque a su escritorio, aun sin saber cómo o que me impulso a hacerlo, me senté, tome lápiz y una hoja de papel, la contemple por un momento, escribí mis motivos para irme, cada cosa que no fuera tan dolorosa, no mencione nada que lo comprometiera, la familia no tenia por que saber, Emmet lo haría pedazos.

Me despedí de cada uno, cuando termine, algunas lágrimas habían caído, se secarían, tome otra hoja, esta carta me costó mucho más trabajo, tarde en empezarla, pero cuando encontré las palabras, fluyeron como un río:

“para cuando leas esto, si es que lo haces estaré lejos, físicamente al menos, debes de saber que conocerte fue lo mejor de mi existencia, conocí el amor, el dolo, y aún así jamás me sentí más fuerte que a tu lado, no me arrepiento de las decisiones que tome, porque estas me llevaron a ti. Nunca pensé en que sacrificaría a alguien tan importante, pero hacerlo por alguien a quien amas mucho más, es una buena razón para hacerlo, sé lo que hice con nuestro hijo y también se que será algo que nunca me perdonaras, pero saber que vives, existes, caminas en este mundo al igual que yo, vale todo. Esperaba otra oportunidad, amarte, superar esto juntos, no será así. Adiós.”

Edward pov

-me llamo Gorth, trabajo para el nuevo consejo Vulturi, desde hace mas de 200 años hemos vigilado a Aro y su gente, sospechábamos que usaba “trucos” para tener a la gente poderosa en su aquelarre, mi misión era infiltrarme en sus líneas y hacer que me asignaran a ustedes, en cualquier cosa que tramara, mi objetivo fue Melisa, por lo cual te pido me perdones Edward, tengo entendido que era tu pareja- dijo

-No, no lo era, pero te agradezco- respondí mintiendo.

-cuando ustedes salieron mi gente entro, debo decir que fue más fácil ya que sus hijos prácticamente acabaron con la guardia y los más poderoso vampiros, su hija, Bella es una leyenda en nuestro consejo, están pensando en pedirle que se una a nosotros, si lo desea claro, aquí no forzamos u obligamos a nadie, además mi superior espera poder hablar con usted en cuanto sus vacaciones y asuntos familiares se lo permitan, si me autoriza podríamos visitarlo en la fecha que me indique, hum, volviendo a Aro y estas son buenas noticias espero, logramos atraparlo, estará encerrado para siempre. Marco y cayo murieron peleando. Y siendo todo lo que quería decir me retiro, ojala nos vemos pronto. Saludos- se despidió al salir.

Vaya si que eran cambios grandes, el consejo de los Vulturis dictadores había desaparecido, ahora un nuevo régimen se elevaba y los Cullen estaban implicados, como siempre.

Me negué a salir por tercera vez desde que llegáramos hacia tres días, mi padre pendiente como siempre subió conmigo para tener una charla de hombres.

-¡¡¡ ¿QUE CARAJO TE PASA?!!!- Lo mire asombrado, sin formular palabra, me estaba gritando – ¡¡¡TU MUJER, TE DICE QUE SACRIFICO ALGO DE GRAN VALOR PARA SALVAR TU VIDA Y TU LA DESPRECIAS!!! Te escuche al igual que todos en casa, partiste su corazón, la destruiste en ese momento y todavía la humillas diciéndole que no es mujer como tu ex, por el hecho que te escogió a ti sobre la criatura. ¡¡¡¿ERES ESTUPIDO O TE HACES?!!!, arregla este desastre antes de que la perdamos todos por tu culpa, si antes deje que hicieras lo que creías mejor ahora no pienso hacer tal cosa o la recuperas y arreglas este desastre o tendré que dejarte ir, para que ella se quede, no perderé a mi hija por tus indecisiones, así que piensa como harás para tenerla, quizá no te has dado cuenta pero la amas más que a tu vida y sin ella estas tan perdido que no sabes donde estas parado- dijo antes de salir.

Justo en el clavo.

Decidí esperarla pero me gano la ansiedad. Sentí su olor levemente cuando entre a su habitación, no había regresado desde la tarde en la recepción, me acerque al teléfono para hablar con Alice, cuando las vi, todas las tarjetas de crédito, sus identificaciones, el teléfono, con una losa amarrada al pecho mire hacia el armario, vacio, no maletas, no ropa, nada.

La vida se me derrumbo en un segundo, se había ido, salí como loco, entre en todas las habitaciones de la familia preguntando si sabían de ella, no, no era así, se fue en cuanto pase junto a ella, era mi culpa.

La había perdido una vez más…

Edward es un idiota pero diganme si no es el idiota mas adorable muahahahah

domingo, 2 de octubre de 2011

Entre dos Tierras

Capitulo 35.- Un paseo por el mar…

Melisa pov

Después del shock inicial que nos causara la situación de Bella, decidimos regresar a Fork, era complicado porque no podríamos trasladarla en avión, así que Carlisle compro un yate impresionante, lo llenamos de combustible y nos dimos a la tarea de cruzar el mar, todo el mar, atracando en las isla que encontrábamos para cazar lo que hubiera, nadie quería probar sangre humana, además Bella aun la necesitaba, llevábamos 5 días de viaje y los 4 días que estuvimos después de vencer a los Vulturis, aun no despertaba, su cuerpo parecía mejorar poco a poco, era lento, demasiado para mi gusto.

Edward no se despegaba de ella, todo el tiempo le hablaba, le contaba cómo era la vista, las puestas de sol, los atardeceres, su camarote era el más grande, para que entrara el equipo al que estaba conectada para la suministración de la sangre, llevaba muchas bolsas para ese tiempo y no sabíamos si nos alcanzaría para llegar a casa, las consumía a una velocidad sorprendente. Edward no salía casi nunca de ahí, a menos que fuera para cazar y solo tardaba lo necesario.

Emmet también se quedaba, le contaba chistes de lobos, con los cuales casi siempre nos reíamos todos pese a que Jacob nos miraba con ganas de aventarnos por la borda, hasta que lo hizo, el pobre Emmet no lo vio venir, se lanzo contra él en uno de los chistes mas graciosos y lo aventó con todo y baranda, el oso estaba cagándose de risa mientras nadaba para alcanzar el barco, Carlisle lo veía todo desde la cabina y se reía también, Esme nos trataba como a niños pequeños separando a los pleitistas o pendiente de Bella y Edward. Era como en el pasado, una familia otra vez, la diferencia era que no era yo quien dormía con Edward, no era a mí a quien besaba, por quien se preocupaba.

El vampiro del que me había enamorado me traiciono, aún no entendía el mensaje que Edward me diera después del “episodio” con los Vulturis, esa disculpa dada por un tercero no me sonaba sincera. Pero lo extrañaba, su cuerpo, su calor, las horas que pasamos platicando desnudos bajo el sol y me estaba matando saber que todo era mentira, parte de un sucio plan para destruir mi vida, mi familia y lo más sagrado, mi hija.

-¿piensas en él?- pregunto Edward a mi espalda, sobresaltándome.

¿Cómo supo?

-hum, si, la verdad es que si-

-no sé mucho lo que paso entre ustedes, pero te puedo decir que tan malo no es, gracias a él y Bella pudimos salir, sin su apoyo, todos habríamos muerto en ese salón- respondió al tiempo que me abrazaba, con mucho cariño, besando mi frente, mientras me dejaba llevar, su calor era reconfortante, pero ya no me afectaba del mismo modo.

Sería raro vernos como hermanos, pero cada día se sentía más natural. Los vampiros que nos conocían se sorprenderían al saber que ya no estábamos juntos, después de todo nuestra boda fue oficial los primeros años, después solo fue la costumbre y un poco el amor, nunca nos casamos de nuevo, así que legalmente ambos éramos solteros, considerando que me case como humana y después del nacimiento de Vanessa morí literalmente, ya no éramos nada.

Edward era libre de casarse otra vez religiosamente si lo deseaba, lo mismo que yo, no puedes casarte con un muerto y biológicamente él lo estaba. Obviamente le devolvería parte de lo que como “esposa” me había dado, no lo necesitaba y tampoco lo quería. Me iba bien con mis ingresos como profesora y los libros que había escrito bajo otros nombres.

-si seguimos así creo que para mañana en la noche llegaremos a la costa, rentaremos vehículos ahí, dos camionetas grandes y ya veremos la manera de mover a Bella, hum ya veremos- planeaba Carlisle mientras todos estábamos sentado en el comedor, después de mucho rogar y molestar Edward había decidido salir y reunirse con nosotros.

La plática era en torno a varias cosas, los planes para lo que quedaba de vacaciones, de hecho con mucha suerte conseguiríamos presentar lo finales del la universidad, las dos semanas que nos habíamos ausentado eran las ultimas del ciclo escolar, Ty estaría desesperado sin saber que fue de Bella, lo habían dejado en la puerta de un hospital antes de partir a Forks, seguramente no recordaba que paso.

-no me quedo más remedio que golpearlo, por suerte ni tiempo le di de verme hacerlo, se habría asustado, la rapidez de su madre lo salvo de ser la cena de Dimitri, me da pena, creo que en gratitud le compraremos una casa, algo pequeño, para agradecer todo el apoyo que nos ha dado –nos contaba Carlisle lo que hizo para que no lo mataran cuando fueron por ellos.

-lo quieres recompensar, conviértelo, me ha fastidiado con eso desde que lo supo- respondió una voz dulce, una voz familiar, Bella.

Estaba despierta. Corrimos sin detenernos hasta llegar a su camarote, estaba levantada y quitándose las intravenosas que tenía.

-¿les he dicho cuanto odio las agujas?- nos miro con reproche mientras se arrancaba la ultima.

Su color había regresado, no habían mas grietas y sus ojos eran oro de nuevo, se veía como antes, pero algo faltaba, el brillo de sus ojos no estaba, algo estaba mal.

Vanessa pov.

Se veía muy recuperada, mi padre no espero nada antes de abrazarla, con mucho cuidado, como si pudiera romperse, aunque con la suerte de Bella quizá si se rompiera. Todos y cada uno de nosotros la abrazamos, al final mi madre se acerco, el ambiente fue tenso por un instante, pero enseguida todo fue calma, mire a Jasper, negó con la cabeza al tiempo que apuntaba a Bella.

-¿puedes hacerlo sin que Jasper intervenga?- pregunto como siempre el tío Emmet.

Parecía que sus dudas eran las mismas que las nuestras pero solo él tenía el tacto cero para preguntar sin rodeos.

-no solo eso- respondió mientras dejaba sentir un poco de dolor a todos los presentes, lo suficiente para un “ay” grupal -y también estos- mientras llenaba el camarote de niebla, y justo después de disipar la niebla todos quedamos insensibles e inmóviles, enseguida los quito, todos la mirábamos asombrados.

-absorbiste los poderes de los vampiros que destruiste- afirmo Carlisle.

Al tiempo que la abrazaba, Esme no dudo en acercarse, la beso y abrazo suavemente soltándola unos momentos después, mi padre que había esperado a que todos termináramos la abrazo por la espalda, mientras le daba besos pequeños. Poco a poco salimos del lugar dándoles privacidad, sería difícil no escucharlos pero al menos no tendríamos que verlos.

-Acuérdate que se recupera, no la vayas a romper con tu potencia hermanito- grito el oso.

-¡¡¡¡Emmet!!!!- gritamos todos, al tiempo que Rosalie, Alice y Esme lo golpeaban, seguido de una letanía de insultos por parte de Jasper y Jacob y una mirada reprobatoria de Carlisle.

Tía Rosalie detuvo el barco al tiempo que todos saltábamos por la borda en el minuto que escuchamos como bajaba un cierre, dado que mi padre era el único que usaba jeans comprendimos que no queríamos estar ahí.

-dos horas, regresamos en dos horas- grito Emmet de nuevo, mientras Rosalie trataba de hundirlo, algo difícil a pesar del peso del oso, jugamos alejándonos para darles privacidad.

Bella pov.

-¿me contaras que paso después del asunto con Renata?- le pregunte mientras me abrazaba, justo después que todos se salieran.

-sí, si así lo quieres te lo contaremos todo, desde el inicio y como te vimos hacerlos polvo, prácticamente acabaste con ellos tu sola, dabas miedo amor, estabas totalmente desquiciada- me respondió al tiempo que me besaba otra vez.

Colando sus manos por debajo del vestido que sin duda gritaba Alice por todos lados, deslice mis manos por su torso, buscando el borde, encontré el botón y cierre del pantalón, sin mucha ceremonia arranque el botón y baje el cierre. Metiendo mis dedos en su bóxer.

-dos horas, regresamos en dos horas- escuche a Emmet, no le habían hecho nada los golpes de las chicas y los insultos de los chicos.

-¿nos alcanzará ese tiempo?- pregunte mientras mis dedos se aferraba a su sexo, caliente y duro.

Sus manos bajaban mis tirantes, dejando mis senos descubiertos, estaban sensibles, deseche la idea antes que la registrara Edward, me dedique a sentirlo sobre mi piel, sus labios me recorrían, dejando un sendero de fuego en mi cuerpo, dejo caer mi vestido y mis bragas, mientras se quitaba la camisa y el pantalón, desgarre su bóxer, era pérdida de tiempo.

-si no nos alcanza podremos seguir en cuanto lleguemos, nos perderemos un año y si no nos alcanza podremos perdernos una década, un siglo, el tiempo que quieras – murmuraba mientras se prendía a mis senos, con labios y dientes, sus manos recorrían mi espalda, hasta llegar a mis nalgas, al tiempo que me presionaba contra su columna de deseo, cada vez más grande, sin pensarlo mucho lo empuje hasta la cama, lentamente me recorrió con sus besos, su lengua dejaba un rastro de fuego donde quiera que pasaba, bajo lentamente hasta mi ombligo, beso con ternura mi vientre deteniéndose solo un momento, su frente descansaba sobre mi piel, después de unos minutos siguió bajando, lentamente, lo detuve al momento.

-te quiero dentro, sin rodeos ni pérdida de tiempo- exigí con apenas un hilo de voz debido a lo excitada que me sentía por él.

Todo mi cuerpo estaba ligero, al menor toque me sacudía de placer, sabía lo que era y no todo era por causa de sus caricias, me detuve de pensar, quería disfrutar el momento. Aun no sabía si estaba o ya no…

Sin más tiempo que perder, entro en mi cuerpo, despacio, lentamente, sus empujes fueron suaves, lo agradecí con mis besos, todo el proceso fue suave, imagine que no deseaba “romperme”, aún así, era tan excitante sentirlo, poco a poco apreté mis músculos, le gustaba, gimió sin reparos mientras besaba mis senos otra vez, al poco nos venimos juntos, jadeando y con ganas de mas.

Me abrazo con delicadeza, tratando de no apretarme demasiado, beso mi cuello, los hombros, mientras se sentaba detrás de mí, con sus manos cubrió mis senos sin apretar mucho, justo lo necesario para excitarme otra vez, aunque su boca ya había logrado eso, recorrió con la punta de los dedos mi cuerpo, haciendo una línea desde el centro de mis senos hasta mi ombligo y más abajo, deslizo sus dedos justo en el sitio donde mi deseo crecía mas y mas, me pego a su cuerpo al tiempo que se echaba hacia atrás, solo un poco, sus dedos me acariciaban con rapidez, cada tanto se hundían en mi haciéndome estremecer, gritando por mas, mi respiración se hizo errática, al igual que mis espasmos, me levanto hasta sentarme en él, se deslizo sin problemas mientras sus dedos se movían, al poco mi orgasmo llego arrastrándolo conmigo

La actividad me agoto, me cansaba mucho, nos tapo mientras me abrazaba y me dejo dormir, cuando desperté estábamos en la costa. Una Hummer azul nos esperaba. Dormí todo el camino hasta Fork…

Capitulo 36.- Poniéndonos al día.

Jacob pov

Y la Bella durmiente durmió, desde la costa hasta Fork, incluso después, siguió durmiendo, Emmet no paraba de hacer bromas sobre las horas que los dejamos solos en el Yate.

-Emmet, cuando Bella se recupere le hare saber tus bromas y ¿sabes que pasara?, Te usara como soporte para las vigas de nuestra casa- le decía Edward al tiempo que lo aventaba de un golpe.

-¿Donde quieres construir tu casa Edward?- pregunte pensando que la otra le quedaría a Melisa.

-no sé, esperare a que Bella despierte y esté en condiciones de decidir, me imagino querrá supervisar la construcción si no es que quiere hacerla ella misma- contesto el eterno enamorado, otra vez se quedaba junto a ella, cada minuto del día hasta que lo obligaban a salir de la recamara.

Esa noche estábamos todos en la terraza platicando del regreso a clases, al día siguiente todo partirían hacia New Hampshire para presentar los exámenes, con una carta de Carlisle dando una explicación más que convincente del porque todos sus hijos faltaron 2 semanas y porque la niña de sus ojos no podía asistir aun y esperando que le pudieran dar una fecha extraordinaria para presentar sus exámenes con el fin de pasar el semestre y por supuesto que una donación generosa, más bien soborno, ayudaría a convencerlos de aceptar.

-¿así que sobornaras a toda la universidad por mi?- pregunto la Bella durmiente total y completamente despierta.

-Bella despertaste, estas viva, el bruto de Edward no te mato con su enorme…-

Sin previo aviso Bella lo levanto con un solo dedo, lo hizo girar en el aire y después los dejo caer en la piscina.

-si te refieres una vez más a mi vida o nuestra vida – mirando a Edward- sexual, le daré motivos a Rosalie para conseguirse otro, hum, método de diversión- respondió la recién llegada al tiempo que todos nos reíamos de la expresión del enorme oso y la cara de vergüenza de Rosalie.

-enana, te desconozco- decía Emmet saliendo de la piscina y abrazando a su hermana hasta empaparla por completo,

La chica intentaba huir o al menos fingía hacerlo dejándose querer por su enorme hermano, en un momento todo fue risas y bromas, como al principio, según me contaron.

-bueno ahora que no dormiré mas, por suerte, quiero saber que paso, hay mucho que no recuerdo y otras cosas que preferiría no recordar, empezando por el accidente, ¿cómo me encontraron? –

-Tuve una visión de ti, manejando hacia Fork y luego cuando tu auto volaba por el aire, la explosión, jamás te vi salir, pensé que estabas muerta, nos tomo mucho tiempo sacarte, prácticamente tuvimos que despedazar el auto, estabas prensada en justo a la mitad de los metales retorcidos y bastante agrietada, fue un lio sacarte entera y luego trasladarte en el auto de Emmet, con él al volante, lo que no te hiciste en el choque lo conseguiste en el Jeep-

-después Carlisle te puso sangre humana por medio de las vías, para que cicatrizaras más rápido, tardaste un día entero y un poco más enana, pensé que no lo lograrías, cuando ellos vinieron aun estabas inconsciente, te llevamos así hasta Fork y tomo medio día más para que despertaras- agrego Emmet sin soltarla.

-sí y recuerdo que me informaron del asunto, recuerdo todo eso, hasta el momento antes de la pelea con Renata- dijo al tiempo que miraba a Edward.

Con lujo de detalle le contaron todo lo sucedido, la parte donde levito, la parte donde los estrello y por último la parte donde se desplomo, el viaje hasta la mansión y el hecho de que Edward la llevara al bosque y no a la casa, en este punto todos guardamos silencio, lo que faltaba no nos correspondía a nosotros decirlo.

-te lleve al bosque porque estabas muy mal, cariño y pensé que ahí te recuperarías mejor, sin esta bola de pelos rondándote – apuntando a Emmet, no agrego mas y nadie lo hizo.

Dejamos esa parte de la historia para otro día. Con las ropas aun mojadas por el abrazo de Emmet Bella se dejo abrazar por Edward.

Después le contamos el resto del viaje a Fork, la parte que se perdió por dormir. La plática se fue por otro lado, cosas más agradables como que haríamos con las vacaciones.

-a Italia no voy- aclaro Bella al tiempo que nos reíamos, secundando su decisión y riéndonos más fuerte.

-hay un desfile en Viena en 3 semanas, deberíamos ir, necesitamos ropa de invierno, zapatos, bolsos… la charla se hizo completamente femenina mientras los chicos las dejábamos solas para ir a jugar videojuegos y así como antes pasamos la noche, entre risas, bromas, maldiciones de Emmet cuando perdía y las apuestas entre Edward y Carlisle.

Nunca entendí porque Carlisle apostaba por Emmet si este siempre perdía.

-si no lo hago yo ¿quién lo hará?, además lo que pierdo con Emmet, Alice lo recupera contra Jasper- me contesto mientras sonreía burlonamente.

Cuando Edward dijo en voz alta mis pensamientos sobre las apuestas.

Pasado la salida del sol, las chicas ya tenían planes de viajes, sin hombres incluidos, idea que no gusto a ninguno, nos dejarían solos mucho tiempo, mala cosa, ya se nos ocurriría la manera de aparecernos por allá.

Entraron a las recamaras, se arreglaron para el viaje, debían partir ese día para llegar a tiempo a los exámenes, Bella también se iba, su mejoría había llegado a ser completa, pero aun le faltaba el brillo en los ojos, todos lo veíamos, quizá eran los malos recuerdos, quizá otra cosa, pero lo que supimos después despejo todas las dudas. Los autos estaban completos o casi, Bella necesitaría uno nuevo, ya pensaban en comprarlo.

Antes de partir, nos despedimos, Nessie y yo nos quedaríamos por el negocio que habíamos puesto en un poblado muy cerca de Fork. Los abrazos fueron muchos Edward se puso tras Bella apretándola fuertemente del estomago y abdomen sin ser consciente de ello hasta que Bella se quejo ligeramente, de inmediato la soltó, mi nueva “suegra” coloco sus manos sobre la parte baja del vientre, las dejo ahí un momento, pensando, al cabo de uno minutos hablo.

-lo perdí, ¿verdad?...-

-¿lo sabías?- pregunto Edward soltándola de pronto.

-lo sospechaba, al principio, pero como ustedes decían que siendo vampiro no podía procrear no dije nada, además solo tenía unos días, luego vino el accidente, pensé que de haber estado esperando con el golpe lo habría perdido, no sentí mas nada, no hubo movimiento, ni malestar, incluso cuando practicábamos no tenia síntomas, después cuando tuvimos el descanso y me interne en el bosque, lo sentí moverse. No podía pasar en peor momento, si yo no luchaba no habría nada que hacer, así que decidí seguir adelante, después de todo, quizá me equivocara, si lograba salvarlos todo estaría bien – dijo mientras una lagrima se escapaba–cuando Aro lo menciono, entendí que no estaba equivocada, que no era mi imaginación y no me quedo más remedio que tratar de proteger a su vida y luchar para conservar la de todos, de verdad esperaba conservarlo, lo estaba haciendo hasta que trataron de matarte- dijo girando hasta estar frente a Edward- comprendí que nada era más importante que tu, no era seguro que estuviera embarazada y no podía perderte, la fuerza que usaba para protegerlo, la necesite para matarlos de una vez, después de eso…-

- te desplomaste, no por cansancio, sino por la perdida, - la expresión de Edward era indescifrable.

-por eso tuve que sacar lo que quedaba y eso explica porque tardaste tanto en reaccionar en ambas ocasiones, bueno en la última tu cuerpo tuvo que regenerar su dureza inicial –aclaro Carlisle caminando hacia ella.

La envolvió en un abrazo, ya que Edward parecía no querer tocarla siquiera, me pareció cruel su reacción, sobre todo teniendo en cuenta que ella sacrifico a su hijo para salvarlo, para salvarnos a todos.

-lamento que hayas tenido que pasar por esto, tu sacrificio fue mucho más grande que el de cualquiera, no tenemos manera de agradecer lo que hiciste hija- se acerco Esme abrazándola.

-hey a ustedes los conozco desde antes, tienen antigüedad- respondió tratando de quitarle importancia, todos sonreímos, todos menos Edward, quien solo resoplo como animal herido.

Discretamente nos dimos la vuelta, lo que hicieran era asunto de dos, entramos a la casa, pusimos los videojuegos, mas por no poner atención a los de afuera que por jugar.

Edward pov.

-Edward yo no…- le escuche decir mientras caminaba hacia mí.

-la última vez en el bosque lo sabías, lo ocultaste, me dejaste besarte, por eso lo hiciste, bese tu vientre sin saber que cargabas un hijo mío, ¡¡¡¿Qué demonios pensabas para ocultármelo?!!!- le grite sin poder detenerme, sin ver cuánto daño le hacían mis palabras, sin ver el daño que le hacía saber con certeza la perdida.

-pensaba en mantenernos con vida a todos, a nuestros padres, esa era la meta final, no sabía con seguridad y no podía vacilar ante el peligro, hice lo que considere mejor, también me duele, era nuestro, tuyo y mío, pero no puedo evitar pensar que esto es mejor, la familia está unida, tenemos a Carlisle y Esme, a nuestros hermanos vivos, no puedo entender cómo sería mi existencia sin ellos y este momento justo ahora sé que lo superaremos juntos, si estas a mi lado yo no necesito mas, por favor, perdóname, si te hubiera dicho jamás me habrías dejado pelear y tal vez ahora estaríamos separados o muertos- me rogo al final, pero mi furia no me deba ver más allá de mi enfado.

-¡¡¡Melisa sacrifico su vida por traer a Vanessa, incluso contra mi deseo, lucho hasta el final por la vida de su hija!!! ¡¡¡¿Cómo pudiste hacer menos?!!! ¡¡¡No eres ni la mitad de la mujer que ella fue, no quiero verte, o tocarte, ni estar cerca de ti, no sé quién eres, quizá la locura que mostraste allá no es tan temporal si sacrificas a tu propia descendencia!!! ¡¡¡Aléjate!!!- la empuje mientras le gritaba marchándome…

La deje llorando, herida, sola…