lunes, 14 de noviembre de 2011

Entre dos tierras

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Capitulo 44.- La reconciliación.

Edward pov.

Mire incrédulo un momento a Gorth cuando la saco a bailar, antes de regresar a la mesa, se fueron a la barra a barrer con el licor que había, tardaron al menos 2 horas en eso.

¿Qué pretendía Melisa? Embriagarla

¿Para qué?...

- está casi lista, hoy la vas a recuperar – me dijo Melisa

al tiempo que me golpeaba y me jalaba para otro lado, dándome más instrucciones que no entendía.

Al terminar de hablar me quede pensando en la broma, porque si duda era una broma, cuando volví a la mesa Bella y Gorth estaban sentados, mi chica se veía algo abrumada, quizá el licor siempre le afectaría neófita o no. Las luces bajaron, la pantalla se encendió, estaba a mi espalda pero no tenía muchas ganas de verla así que no me gire, escuche decir algo por el altavoz y en un momento empezó una melodía, la reconocí nada más sonar la primera nota, era el video de Bella en el evento.

Su cara palideció, o eso me pareció, se quedo completamente estática, mirando fijamente la pantalla a mis espaldas. Todos la miramos, no pude evitar pensar como ese era otro sacrificio que hacía por mí, su inútil pero firme propósito de alejarse para que mi matrimonio funcionara, me
miro, una lagrima se escapo de sus hermosos ojos y luego otra, sin mucho tiempo camino hasta la puerta, conseguí alcanzarla antes de salir.

-espera, Bella, vámonos, solos, tu y yo – dije mientras mis manos acercaban su cuerpo, sus labios se apoderaban de los míos, me perdí en su sabor, su calor, la necesitaba más que nada en este mundo.

Asintió levemente mientras yo detenía un taxi, di la dirección de un hotel y me miro desconcertada. Llegamos en silencio, subimos sin esperar el elevador y apenas cruzamos la puerta se tiro sobre mí desgarrando la ropa, sin llegar a la cama, sobre la alfombra me hizo el amor de manera desesperada, la extrañaba tanto, no hubo delicadeza o ternura, solo urgencia, deseo, puro y carnal, sus manos se aferraban a mí y las mías a ella, después del primer encuentro tome las riendas.

Después de todo, estaba algo… no… muy ebria.

La lleve hasta la cama, con toda la calma que antes falto, la bese completa y concienzudamente, sin perder detalle de su cuerpo, grabándome una vez más su aroma, su calor, me deslice entre sus senos, baje por su vientre, no quise pensar, seguí bajando hasta su intimidad, sensible, húmeda, perfecta, lentamente deslice mi lengua sobre ella, pequeños toques que la hacían gemir y desgarrar las sabanas, en poco tiempo sentí sus espasmos, incremente la velocidad, hasta que llego al clímax al tiempo que de un rápido movimiento me hundía en ella, su centro casi cerrado me arrastro al borde, mis movimientos eran rápidos mientras la sentía cerrarse cada vez, mas, al poco me libere por completo en su interior.

La abrace con tanta fuerza, mientras lentamente sus manos acariciaban mi espalda, susurrando mi nombre, besándome otra vez, tocándome lentamente, se giro entre mis brazos hasta quedar de espaldas, apretó su trasero delicioso contra mi cadera mientras su mano buscaba mi sexo, lo apretó mientras movía de arriba hacia abajo, siempre con una lentitud que me hizo gritar, era maravilloso como cada caricia me enloquecía, sin esperar más invitación, me gire, la tome de la cintura al tiempo que bajaba un poco para poder penetrarla, aun estaba cerrada, entre con fuerza, grito al sentirlo, por un momento me detuve y al hacerlo ella tomo el control moviéndose cada vez más rápido, la manera como sus perfecto senos se movían, me idiotizaba, los tome con suavidad, apreté y friccione los pezones, se detuvo presa de la excitación, sin salir de ella, la puse sobre mí, moviéndola con mis manos, nos deslizamos hacia el respaldo de la cama sin despegarnos, y pude tocarla mientras se movía, mis dedos encontraron el camino hacia su delicado botón, se movía con más intensidad que antes y no deje de frotarla hasta que se vino de nuevo y una vez más me envolvió con su humedad mientras yo mismo me venía, sus gemidos me excitaban todavía más, cada sonido que salía de ella me hacia desearla de nuevo.

Hicimos el amor en la ducha, el salón, la alfombra por segunda vez, la ventana, la pared, la otra pared y la cama tres veces más, hasta que oscureció por segunda vez.

Bella pov.

Apenas entre en la ducha lo sentí desnudo, su cuerpo adherido al mío, lentamente abrió la regadera dejando que el agua caliente nos mojara, sus labios recorrían mi piel, desde el cuello hasta el hombro. Sus manos me tocaban apenas, era un roce desquiciante, por mis senos, mi abdomen, hasta llegar a mi centro más que listo para él, dejo una mano abriéndose paso por mis pliegues y con la otra tomo mis senos, al tiempo que frotaba todo, me apoye en su cuerpo, las piernas no me sostendrían mucho tiempo si seguía con este ritmo de caricias, sus dedos entraba y salían de mi con una rapidez perturbadora, me sentía venir en cuestión de segundo y se detuvo, me gire para mirarlo, me regalo esa sonrisa torcida que me desquiciaba, lo bese con ansiedad, el agua dejo de caer, seguí besándolo, sus labios, barbilla, cuello, pecho, baje un poco más, hasta su punta, lo empuje contra la pared mientras mis labios rodeaban su carne, mi legua rodeaba la parte más sensible de su sexo, mis manos se movían arriba y abajo y podía sentir como los espasmos lo recorrían al tiempo que decía mi nombre, casi en un susurro, seguí chupando, mordiendo, lamiendo, cuando lo sentí tensarse, sin dificultad alguna me levanto presionándome contra la pared al tiempo que se deslizaba en mi, una, dos, tres embestidas y me tenia gritando por mas, ante mi primer suplica se detuvo, me miro esperando.

-mas- pude decir mientras empujaba otra vez y esperaba, seguí pidiendo cada vez con más fuerza en sus embestidas y mas deseo reflejado en mi voz, se detuvo a nada de venirme, lo mire confundida.

-pídemelo, dime qué quieres Bella- con voz entrecortada por la pasión.

-quiero que me hagas el amor, que entres en mí y me hagas gritar, quiero sentirte completo dentro, házmelo como solo tú sabes- suplique.

Apenas consiente de nada que no fuera él, no tardo nada en complacerme, se movía con cadencia, con hambre, con ganas de mas, poco a poco llegue al límite con sus labios en los míos y acallando los gemidos del otro, fue como cada vez, diferente, excitante, pleno.

Aun no me hablaba de amor, no decía lo que deseaba escuchar, pero quizá solo necesitaba más tiempo, para perdonar y empezar de nuevo, quizá esta sí sería nuestra segunda oportunidad, esperaba que mi amor curara sus heridas, que comprendiera mis motivos para hacer lo que hice y que supiera que también me dolía, pero jamás sería comparado con el dolor de perderlo…

Edward pvo

Verla sentada en la terraza, afuera de su recamara me detenía el corazón o lo que fuera, estaba en traje de baño tomando los pocos rayos de sol que habían ese día, apenas unas horas atrás habíamos llegado del hotel, estábamos esperando que Jacob y Nessie trajeran a Charlie, lo que tardaría pues andaban de campamento como pretexto para que no viera el consejo de vampiros y lobos planeando como rastrear a Aro.

Su mente permanecía cerrada para mí, no quería seguir así, pero tampoco podía olvidar su carta, la cual había leído apenas me entere que la encontraron. Si se despidió de mi después de todo, la verdad es que nunca hablamos sobre lo ocurrido al final de la batalla, nunca le dije cuanto apreciaba lo que perdió para conservarme, bueno, al menos con vida.

Era hora de hablar, de poner todo en orden, si no me amaba como yo a ella, entonces seguiría con mi existencia de la mejor manera que pudiera, pero al menos lo sabría, estaría consciente de que no había más nada que perder.

Tomando aire innecesariamente salí a la terraza. Apenas di un paso, salto hacia los arboles… no deseaba hablar conmigo.

Bien, no lo intentaría, me di la vuelta para entrar pero… salte detrás de ella… no lo dejaría así, no me pasaría otros tres años preguntándome como sería estar con ella. No corrió mucho, apenas entro al bosque se detuvo, me esperaba, su traje de baño estaba cubierto por una camisa, mía. Aquella que le diera cuando su sostén se rompió. Llegue hasta su lado, no me miro, solo camino despacio buscando algo. Encontró unos troncos, acomodo uno y se sentó mirándome, mientras sin explicación una lagrimas saltaban recorriendo su rostro.

Me acerque secándolas con mis dedos, el contacto provoco en ambos un gemido, su piel era mejor que en mi recuerdos de las noches pasadas, suavemente tomo mis manos soltándome apenas las alejo de sí.

-¿Por qué te fuiste?- la pregunta obligatoria.

-no soporte saber cuánto me odiabas por lo que hice- respondió.

-no te odiaba, estaba cegado por el dolor, tarde mucho en entenderlo, en perdonar, no lo que hiciste, sino que lo hayas pasado sola, ¡debiste confiar en mí! ¡¡dejarme protegerlos!! ¡¡¡fuiste irresponsable al dejarme fuera de algo que nos afectaba a los dos!!! ¡¡¡¡ y después solo te desapareces, castigaste a la familia por algo que yo hice!!!!- fui aumentando el tono mientras el coraje se apoderaba de mi de nuevo, hasta terminar gritándole.

-Edward yo…. – escuche decir antes de verla correr entre el bosque.

Demonios, la chica regresaba después de tanto tiempo y yo con mi cero delicadeza de siempre la hacía llorar y correr al día siguiente, mas me valía no dejar que se fuera o mi familia me despellejaría, despedazaría y después me arrojarían al fuego. Me lance detrás de ella, su olor era fuerte con cada metro de recuperaba, la encontré junto a una raíz, el árbol de la primera vez. El corazón aun era visible, las letras se habían borrado un poco.

-Bella, perdóname, yo…, es que…- puso su sus dedos sobre mis labios, su contacto borro todo pensamiento coherente.

-tienes razón, salí corriendo y sí, también tienes razón en decir que soy irresponsable y además tienes razón al culparme por la separación y el dolor causado a la familia, pero debo decir en mi defensa que pensaba que no me amabas y con el asunto del bebe yo no sabía en donde estábamos, jamás me hablaste después de “eso”. Jamás dijiste nada aparte de esa noche, te cerraste para mí, me evitabas, no soportabas siquiera estar cerca- lloro una vez más.

-entonces ¿quieres saber que siento?- pregunte sabiendo la respuesta.

La sonrisa que se dibujo en su rostro, la primera desde que regresara, la primera de verdad, casi me puso de rodillas.

-si- respondió apenas en un susurro.

-bueno, me enfade mucho al principio, cuando supe que sabias de tu “condición”, no entendía como habías podido preferirme a mí y no comprendía lo que para ti significaba el haber renunciado a su vida para conservar la mía, no estaba más enojado contigo de lo que lo estaba conmigo, se supone que era mi trabajo, protegerte, protegerlos y no pude hacerlo, Melisa fue quien me hizo entenderlo, que ella arriesgara su vida por nuestra hija se debió a que yo nunca estuve en peligro, me confesó que de haber estado en tu lugar, habría hecho lo mismo, porque en ese tiempo nos amábamos de verdad. Para cuando esto paso, tu ya no estabas, incluso me regreso el anillo con el que le pedí matrimonio, decía que si nos había dado felicidad juntos quizá contigo
fuera mejor y duradero, yo esperaba encontrarte, pero te busque en la cuidad, con Ty, al no encontrarte y entender que no te convencería de nada, me marche, jamás regrese a casa hasta la boda de Melisa.

-mi carta, nunca la viste- entendió -no en ese momento, Alice me la entrego, nunca entraron a
mi habitación hasta que decidieron ir por mí, no la leí hasta que supe te habían encontrado. Perdóname, te fuiste con el corazón roto y no fui capaz de seguirte- dije al tiempo que la abrazaba, su calor me derritió.

Nos fundimos en un abrazo, sin fines sexuales, solo sentirnos uno en brazos del otro, la escuche llorar de nuevo. La abrace más fuerte, solo quería borrar todo el dolor que había en su corazón, pero tal vez llorar le haría bien, al menos sacaría su amargura.

-te amo, perdóname…-

-calla, no digas mas, fue mi culpa, solo no te vayas nunca de mi lado, te amo- respondí al tiempo que la besaba lenta y suavemente.

-¿entonces estamos bien?- pregunto aun preocupada. -solo si me perdonas y te quedas conmigo digamos la eternidad completa- pregunte besándola un poco más.

-no sé, con tu historial tendré que cuidarme en 200 años, o cuando otra neófita aparezca- dijo en broma, arrugue el ceño, no era gracioso, aunque después de pensarlo me reí.

-no, no habrá más mujer que tu y no habrá más hombre para ti que yo- agregue en tono posesivo
-¿lo prometes?-

-lo prometo- finalice besándola mientras deslizaba mis manos por debajo de la camisa, intentando llegar al sostén del traje de baño.

El viento hacia que su cabello nos rodeara, abrazados fundidos en uno. No vimos le peligro, no lo sentimos llegar.

-que romántico, Romeo y Julieta versión para adultos, ¿así que este es el motivo por lo que te negaste a estar a mi lado?...-
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Buen inicio de semana niñas, aki les dejo el capi del sabado, una disculpa por la tardanza, temo que hay problemas con el blog en cuanto a lo que nos permite hacer y mientras estos no se soluciones estare dependiendo de Claire, Sky o Lulla, besitos nenas y recuerden votar y comentar. con amor Alejandra Rivas ;)

lunes, 7 de noviembre de 2011

Entre dos tierras

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Capitulo 43.- Feliz cumpleaños Bella

Edward pvo

Esto es genial, una fiesta dentro del club y al festejada no aparece, una hora después que Alice la cito seguíamos esperando, todos bailaban mientras esperaban, todos menos yo, costumbre tal vez, una chica humana se acerco a invitarme, decline amablemente, nos habíamos trasladado a Seattle, Charlie estaba al cuidado de Vanessa y Jacob, aparte de la guardia, espere media hora más…

-no creo que venga Alice y ya me voy, les veo al rato- me despedí yendo hacia la salida.

Entonces la vi entrar, era una aparición divina más que una mujer, cabello suelto en ondas naturales, maquillaje básico resaltando sus ojos dorados, labios de un color indescriptible pero que rogaban ser besados, cuello perfecto, su perfume me embotaba los sentidos, vestido a dos colores, blanco de botones adelante, con una pequeña abertura entre sus senos, y negro por debajo del busto sin botones y tan ajustado que se marcaba su ropa interior.. o la falta de ella, piernas largas, tacones endemoniadamente infernales, me quede soldado al piso mientras la veía avanzar hacia mí, paso a mi lado ignorándome, directo a la mesa, su fragancia me excito, había olvidado cuanto la deseaba, cuanto la amaba, por mi locura, tendría suerte si me perdonaba y me pasaría toda la eternidad convenciéndola de hacerlo.

Me regrese a la mesa mientras la felicitaban y entregaban los regalos, demonios no le había comprado nada, “bolsa derecha del pantalón” me indico Alice. Metí la mano y encontré una cajita de joyas, la abrí y dentro estaba el anillo que le diera a Melisa. Mire a mi hermana sin entender, “me lo dio antes de salir, pensó que te ayudaría a reconquistar a Bella”. Sonreí ante la perspectiva de dárselo y se borro mi expresión cuando me imagine que tal vez me lo tirara en la cara después de cómo la trate todo este tiempo.

Necesitaba un plan de acción, reconquistarla. Sería muy difícil, especialmente porque me había encargado de alejarla con mis estupideces, cuando todos terminaron de entregar sus obsequios, me miraron esperando que hiciera algo, todos menos Bella quien ni siquiera me miro, se fue a bailar jalando a sus hermanas, al poco de hacerlo la pista se fue abriendo hasta que solo quedaron ellas, después de todo estaban en un club de baile, la manera como se movía Bella era excitante, rápidamente mi cabeza captaba los pensamientos de todos los hombres presentes, algunos estaban por Rosalie, otros por Alice y los que peor me caían estaban por Bella, nadie se les acerco después que Emmet se pusiera a bailar con ellas, Jasper le siguió la jugada, yo, preferí mirarla y babear un poco.

Al poco empezaron las melodías lentas, esas eran las mías, sin perder tiempo me acerque, sin preguntarle la tome de la cintura, me miro sorprendida, por dos segundos no se movió, solo por dos, se pego a mi cuerpo solo lo necesario para el baile, no dijo nada, no pensó nada, aunque sí lo hizo no me dejo ver, evitaba mirarme a los ojos, mientras yo no podía apartar mi mirada de su rostro, de sus ojos, aun había mucha tristeza y como no, mi actitud la había lastimado más que cualquier otra cosa, si no me perdonaba dejaría que Emmet me arrancara la cabeza.

Y que no me la pusieran de nuevo.

La melodía acabo, no la solté, la apreté mas contra mí y sin preámbulo la bese, con pasión, con desesperación, con todas mis ganas contenidas, con todo mi amor, apenas fui consciente del resto del mundo, se separo suavemente, sus ojos encontraron los míos, miro hacia otro lado soltándome lentamente. Se marcho de mi lado, pensé que se iba, unos pasos antes de salir doblo hacia la derecha, el tocador de damas…

-Alice, Rosalie, tocador ahora- mencione a mis hermanas.

Ambas me miraron, como queriendo despellejarme entero, bueno, si Bella no regresaba a mi lado, les daría el placer.

-¿Qué le hiciste ahora Cullen?- Jasper.

-te hare polvo si se aleja de nuevo- Emmet.

-Niños basta, sus hermanos tienen cosas pendientes, déjenlos- mi madre tan compasiva como siempre... – pero si no la recuperas Edward, necesitaras un coche nuevo cuando acabe con el tuyo- agrego sonriendo.

Mientras mi boca se abría de la sorpresa y mi padre y hermanos se reían como lunáticos, increíble... mi madre amenazando mi tan querido auto viejo de motor nuevo.

-si no la recupero, necesitaras un hijo nuevo- dije seriamente.

Las risas cesaron, se miraron antes de mirarme y supieron que hablaba en serio. Un mensaje me llego al teléfono: “¿Dónde están?”

Era Melisa, le mande la dirección y antes de que las chicas salieran del tocador Melisa estaba ahí, con el esposo.

- ¿y qué te dijo por el anillo? – pregunto apenas me saco a bailar, con mi gracia de siempre prefirió jalarme hasta un rincón.

-no se lo di, de hecho no he hablado con ella, bailamos, la bese y se metió al tocador, ha estado ahí con las muchachas desde hacer rato- le respondí.

- ¿qué esperas para hacer algo? ¿Qué se vaya de nuevo?- pregunto- Mira, Gorth la mantendrá ocupada toda la noche, tengo una idea, quizá funcione. ¿Ya tolera el alcohol?- pregunto mientras sus ojos brillaban, eso no era bueno, mi ex ya estaba tramando algo.

Bella pov.

Apenas entre al club los sentí, a todos, a él, estaba parado cerca de la entrada, con toda la intención de marcharse, era raro que no hubiera hecho ya, después de todo la hora y media que me pase fuera del lugar decidiendo si entrar o no era más que suficiente para aburrirlo.

Pese a mi deseo de correr y abrazarlo camine despacio y pase junto a él sin mirarlo, mi corazón no soportaría su rechazo de nuevo, no había manera de pasar por eso de nuevo. Mis hermanos
bailaban, me vieron apenas llegue a la mesa, detrás llego él. Me abrazaron, besaron y empezó la entrega de regalos.

Adoraba recibir regalos, pero sobre todo quería saber si él tendría algo para mi, si mi categoría de poca mujer ya había cambiado, sabía lo furioso y dolido que estaba por mi causa, pero al no darme más oportunidad de explicarle, preferí darle espacio, ahora que veía su mirada, su expresión entendía que no iba a perdóname nunca, su amor se había marchado con la vida que deje perder. Pues si esto era lo que tocaba pagar por mantenerlo con vida, me conformaría con saber que existía en el mismo mundo que yo.

Todos me dieron algo, todos, menos él, sin esperar algo que no llegaría, lleve a las chicas a bailar, en estos momentos agradecía al club, no solo habíamos aprendido ritmo sino a trabajar como una sola persona por lo que los movimientos eran coordinados, al poco Emmet se unió y Jasper lo siguió, dejando sabes al resto de los hombre que no estábamos disponibles, mi oso hermano mostraba la gracia que había aprendido.

Entre ratos miraba a mi tormento personal, solo fruncía el ceño, definitivamente verme no le hacía nada feliz, quizá irme o no haber llegado habría sido lo mejor. Decidí que nada podía hacer en ese aspecto, me dedique a disfrutar de mi fiesta, al fin y al cabo eso era. Un rato después la música cambio, se hizo lenta, antes de poder caminar hacia la mesa mi tortura hecha hombre me tomo por la cintura, lo mire decidiendo si bailar o alejarme, mi cuerpo reacciono al contacto, el deseo de sentirme entre sus brazos fue más poderoso que mi instinto de conservación.

Me pegue solo lo necesario para llevar el ritmo. O al menos eso era lo único que estaba dispuesta a admitir. Sentir su calor, su cuerpo caliente, su aroma, todo él, era casi demencial, nada bueno para mi instinto, una pésima noche para mi instinto. No escuchaba la música, no lo veía a la cara, no podía sentir nada más que su cercanía, la melodía termino, pensé en alejarme pero no me soltó, al contrario, me pego más a su cuerpo.

Embonando como dos piezas de un puzzle, me beso sin anticipación, apenas sentí sus labios mi cerebro se fundió, me entregue por completo a sus besos, por un momento olvide el mundo, solo existía él, en mis brazos, en mis labios, en mi cuerpo… y la realidad se impuso. Me separe solo un poco, lo mire a los ojos por un momento, ahí estaba esa agonía todavía, aun no me perdonaba y no lo haría, sin dejarle entrar en mi pensamientos me aleje de él hacia la salida, me desvié unos metros antes, no podía irme y dejar a mi familia, me dirigí al servicio, trataría de calmarme al menos lo suficiente para soportar la noche.

-¿Bella cariño que sucede? – pregunto Rosalie seguida de Alice.

-no puedo hacer esto, no puedo estar donde él, es demasiado estresante, incomodo, casi doloroso, no, completamente agónico, por favor no me pidan hacerlo de nuevo- suplique.

-cariño, el también sufre, te extraña tanto que no sabe ni donde queda el norte, habla con él, solo necesitan hablar, se arreglara todo, inténtalo Bella- me suplicaba Alice.

Tardamos unos minutos más en salir, aun no estaba lista y no quisieron dejarme por aquello de que me desapareciera otra vez. Cuando por fin me decidí, Edward platicaba muy animado con Melisa, mire hacia la mesa, caminamos con esa dirección, en un momento junto a mí, Gorth estaba también, siendo la única que no tenia pareja, se dedico toda la noche a entretenerme.
Entre risas, platica, bromas y anécdotas se paso la noche, no deje ni por un minuto de prestarle
atención al nuevo integrante de la familia, si lo hacia mi ojos irían directamente a donde Edward. Noche infernal para el instinto de conservación, conservar el instinto sería un infierno.

La cuidad era hermosa, poco cálida, con mucha gente, caminábamos por pareja bueno casi, mi compañero era Gorth, raro considerando que su esposa estaba ahí, el hueco en mi pecho se acrecentaba con la cercanía de Edward y estaba segura que me perdería en él.

Entramos a un pub local, era más como un lugar bohemio, tenían una pantalla gigante, mesas para disfrutar de lo que pusieran y una música perfecta para platicar sin levantar demasiado al voz. No es que a nosotros nos importara pero aparentar era indispensable. Nos acomodamos en varias mesas todas juntas, para mi suerte me senté junto a Melisa y frente a ella estaba Edward, por lo que para ver la pantalla tenía que verlo a él, Gorth se sentó frente a mí.

Por un momento la diversión llego, la plática era interesante mientras planeábamos como diseccionar a Emmet por no grabar el evento que para tantos problemas había servido. El pobre oso no tenia salida más que escucharnos. Las luces se desvanecieron, dejando todo en penumbra, agradable para besar y así lo hacían mis hermanos, por lo que solo pudimos reírnos, todos nos miraban incluyendo a nuestros respectivos amores.

No quise mirarlo, me entretuve platicando con mi acompañante, bailamos un trato, nos fuimos a la barra, los tragos era divertidos, de color y formas raras, nos tomamos uno tras otro, hasta que se apilaron todo tipo de vasos frente a nosotros, cuando se acabaron los tragos regresamos a las mesas.

Bastante indispuesta por cierto, no debería tomar, nota mental: no hacerlo de nuevo.

Me sentía muy mareada otra vez, pero se supone que no debía ser, ya era vampiro, no debía afectarme, lo deje pasar, me estaba divirtiendo mucho, la pantalla se encendió, las luces lamprearon y por alta voz se escucho:

-“este video nos lo pasaron por ahí, una calidad excelente, de un festival para una obra de caridad de hace años, nos fue recomendado en su totalidad pero hoy solo mostraremos unas cuantas actuaciones, regresen mañana y lo verán completo”-

Mientras en la pantalla aparecía la imagen de una chica vestida de rojo, con un guitarrista junto a ella, nos paralizamos al momento, la chica era yo. “Never think” aparecían en letras pequeñas.

Me congele en mi sitio al tiempo que mis hermanos me miraban, letra por letra seguí la melodía en mi cabeza, justo antes del final mire a Edward quien estaba serio completamente, me miro de manera intensa, una estúpida lagrima se me escapo y luego otra, para la tercera ya estaba de camino a la puerta.

Seguida por Edward.
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chicas despues de mucho tiempo (y casi haber olvidado como se publica) he aki un capi mas de esta historia, lametno la tardanza pero aunq mis planes desde la semana pasada han sido de publicar, mi jefe ha tenido ideas muy diferentes a las mias y me ha tenido trabajado... como si me pagara para eso jajajajajajajaja, lo hace y muy bien jajajajajaja.
les kiero mis niñas y estare de manera mas frecuente. besitos y ya sabes, comenten y voten ; )

jueves, 27 de octubre de 2011

AKI ALEJANDRA REPORTANDOSE

¡¡¡¡¡¡niñas he vuelto!!!!!!!!

Despues de tenerles abandonas por mucho, mucho mucho tiempo, les aviso que en breve estare de regreso, aun no se el rol que tendre pues varias de las historias que manejaba las he relegado a Claire., pero seguramente habran mas y creo q a ella le gustaria un poco de ayuda. por lo pronto este fin de semana lo usare para regularizar y ponerme de acuerdo con las chicas sobre como y cuando regresare al carril, saben que les he extrañado montones, paso cada fin a ver lo comentarios hechos a entre dos tierras, gracias por el apoyo a esta historia, aun no termina, esta por la mitad asi que chicas dejen uñas jajajajajajajajaja...

en fin solo me he pasado hoy por aki para decirles. les kiero mucho y espero contar con su apoyo en las nuevas historias q tengo para ustedes.

Besoso y abrazosos.... Alejandra Rivas ; )

viernes, 21 de octubre de 2011

Entre dos Tierras


Capitulo 41. Eventos diferentes.

Edward pov

La casa era un hervidero de vampiras arreglándose, faltaban unas horas para la ceremonia y Alice estaba enloquecida, dando órdenes de cómo vestir, que combina con que etc. Por fortuna y previendo esto, los varones Carlisle incluido, junto con los invitados, montamos unas carpas a orillas del rio, nos quedamos desde una noche antes, era agradable platicar con Eleazar y Benjamín quienes nos ponían al tanto del nuevo consejo de vampiros que se había instalado en Vulterra y que Aro seguía dando problemas, diciendo que conseguirá a Bella de un modo u otro, lo que refirmaba mi decisión de buscarla.

-algún consejo Edward, después de todo pasaste 200 años con ella- me decía Gorth visiblemente nervioso.

-sí, para todo ella tiene la razón, para lo que sea ella tiene el mejor gusto y para nada estas en contra de sus decisiones, aunque esto aplica para todas las mujeres- respondí riéndome, todos reíamos.

-Carlisle cuéntame ¿Qué has sabido de tu hija, la más pequeña, Bella?-

-nada, Eleazar, nada - respondió con una nota de tristeza que no paso desapercibida para nadie.

La extrañaba mucho más que el resto, aunque jamás como lo hacía yo.

-es hora, Alice dice que si no estamos sentados, o entregando a la novia estaremos muertos, de nuevo…- aviso Jasper mientras lo mirábamos divertidos.

Caminamos tratando de no ensuciar los trajes, como si eso fuera posible, al entrar distinguí a todas las mujeres ya sentadas en la jardinera, estaba adornada con mucho gusto y clase, en otras palabras llevaba escrito Esme por todos lados, tonos amarillos suaves, dorados y beige reinaban el sitio, el pastel de bodas era una losa cuadrada con los mismo tonos, donde se leían los nombres, un ramo de flores, rosas blancas adornaban un extremo.

Pensé en Bella. Rosas blancas, sus favoritas, seguro que su boda estaría llena de esas. Su boda. ¿Y si al encontrarla ya estaba con alguien más? Este pensamiento me dejo clavado en mi sitio hasta que la música empezó y de manera nada sutil Alice me empujo, mientras Melisa me miraba esperando que me moviera. Después de todo, yo la estaba entregando.

La boda fue oficiada por Eleazar al ser el único integrante de la familia y representante del consejo, esto hacia oficial la unión de dos vampiros y para separase tendrían que presentar su caso en el tribunal, algo así como el divorcio humano pero mucho más fácil, barato y nada dramático.

Era otro de los cambios que el consejo estaba implementando, así como el que cada vampiro debía tener al menos una visita cada 50 años al palacio con el fin de llevar un control sobre las muertes y conversiones. Y según me había dicho el mismo Gorth, después de la luna de miel, se instalarían en Italia ya que él tenía un puesto reservado en el consejo, así como esperaban que Carlisle o yo o alguno de nosotros se uniera al mando, según como manera de pago y gratitud por vencer a los Vulturis.

-Queridos Amigos, estamos unidos hoy para ser testigos de la unión de Melisa y Gorth,…

Una hora después, los besos y abrazos de felicitación eran terminados, dado que ellos no acostumbraban a comer alimentos humanos como nosotros hacíamos, el pastel era para los pocos humanos invitados, hubo baile, el licor si se agoto, vampiros viciosos, la tarde transcurrió tranquila, la noche lo fue aun mas, los humanos que fueron invitados se maravillaron de la exquisita comida que se sirvió, era tipo bufett para que nadie se sorprendiera si no todos hacían por comer

Emmet se la paso pegado a la barra de botanas y bocadillos, había pedido, no exigido, que incluyeran, costillas, pizza de 4 quesos y hamburguesas, increíblemente mis hermanos les dieron baje a todo eso, solo dejaron 2 piezas de pizza de queso, las que sin duda se habría comido el amor de mi existencia, nadie de la familia pregunto el porqué, Alice ya les había hablado de la costumbre adquirida cuando Bella llego y también sabían que esa era su pizza favorita.

En cuanto los humanos se marcharon los vampiros empezamos a divertirnos de otra manera, hubo bromas de recién casados, de divorciados, en mi caso de abandonado, etc. Decidimos salir de cacería, encontramos un grupo numeroso de venados y al no haber otra cosa nos lanzamos por ellos. Fue divertido, las parejas se disolvieron haciendo equipos mixtos, estaba seguro que era para que no me sintiera ajeno, era el único que no tenía pareja.

-así Edward que ¿te enamoraste de una chiquilla?, no te gustan las de tu edad ¿verdad?- pregunto Kate haciendo mención de que Melisa tenía 18 cuando nos casamos y Bella tenía 17, permanentemente.

-hum, es que las de mi edad ya están ocupadas, así que debo ver entre las nuevas- me defendí en tono de broma.

-yo sigo soltera- me guiño el ojo.

-tú podrías se mi madre- le respondí susurrando en su oído.

Las carcajadas fueron estruendosas, me miro esperando respuesta a su primera pregunta.

-sí, me enamore de una chiquilla, aunque es fácil olvidar ese detalle, créeme-

-lo hago y dime ¿por qué no la buscas?, Esme nos conto que algo paso entre ustedes y se marcho-

-sí, me porte como imbécil y se fue sin muchas explicaciones y no la busco porque justo ahora estoy respondiendo tus preguntas, en cuanto este relajo de la boda termine empezare a buscarla- respondí mientras caminábamos hacia la casa.

En la puerta habían dos vampiros con los escudos de Vulterra, rápidamente Gorth y Eleazar se adelantaron junto con Carlisle quien ya había aceptado unirse, siempre y cuando lo convocarán solo para cuestiones de importancia mayúsculas, es otras palabras o era de vida o muerte o no molestarán, me pidieron acércame.

-lamentamos molestarte en tu Boda Gorth y sabemos que no puedes irte ahora pero requerimos apoyo, se han recibido informes de que Aro escapo y está en la zona con dos de las esposas, creemos que los buscara y pedimos estén atentos, el poblado está siendo vigilado por la guardia real pero, ustedes son los que rigen este territorio y nos gustaría contar con su autorización para andar por el lugar- pidió cortésmente a mi padre.

-por supuesto que sí, solo les pido se desplacen a otros poblados para alimentarse, en este punto tenemos relaciones con los humanos y no nos gustaría levantar sospechas, con el asunto de la boda, estaban presentes y han visto a los personajes que asistieron- respondió mi padre consciente de que no eran vegetarianos como nosotros.

-de hecho por disposición de consejo, no podemos alimentarnos de humanos en los territorios que ustedes, o la familia de Eleazar controlen o habiten en mínimo 500 kilómetros a la redonda, por lo que si no les molesta y tiene tiempo nos gustaría saber de que se alimentan y donde encontramos la fuente- pido el otro hombre.

Carlisle los miro asombrados, esa clausula era más que un millón de agradecimiento, sonrió a su amigo de siempre, al saber que eso era cuestión de él.

-por supuesto si ya están sedientos, yo puedo llevarlos, hay un grupo enorme de venados unas millas hacia el oeste, seguramente atraerá algún depredador, son los mejores, es muy parecido el sabor al de los humanos- comente ofreciéndome.

Después de todo no era mucho lo que tenía que hacer hasta que oficialmente la boda terminara, al día siguiente. Y el asunto de Aro atrasaba mis planes, si lo podíamos atrapar sería mejor.

-no, la verdad nos alimentamos antes de venir, en una ciudad cercana, pero te haremos saber, gracias- me respondió el primero de ellos.

El otro hombre estaba al telefono. Eran malas noticas, Aro había atacado a un policía en Fork, por fortuna no era Charlie, el padre biológico de Bella. Apenas informo del asunto todos nos reunimos, debíamos protegerlo, Jacob se había mantenido alejado de los nuevos, la familia ya lo conocía, habían venido a su boda y todos aguantaron al respiración hasta que termino, no se ofendió.

-ire a la Push, estaré pendiente, ese maldito chupasangre no tocara a Charlie- dijo mientras entraba en fase, perdiéndose en el bosque.

-¿Quién es Charlie y que es la Push?, no me gusta su comentario de “chupasangre”- dijo el más grande de ellos.

-no se lo tomes en cuenta, yo soy su suegro y aun me dice así,- respondí, me miro con asombro -mi hija biológica, es esa chica que está ahí- señale a Vanessa- está casada con el lobo, Melisa la esposa de Gorth, fue mi esposa hace mucho, o no tanto, hum, bueno el caso es que nos casamos cuando era humana y de ahí nació nuestra hija. Es un poco enredado te dará dolor de cabeza, solo entérate que el lobo es parte de la familia- simplifique al escuchar los pensamientos de confusión -la Push es una reserva que está en Fork, ahí viven los lobos, son humanos como Jacob y se transforman en presencia de los vampiros, mi familia tiene un tratado desde hacer siglos, no podemos cazar en su territorio y a cambio la ciudad es nuestro territorio, ellos no pueden entrar a menos que se les permita lo mismo para nosotros, con la boda de mi hija y el líder, Jacob que es el macho alfa cuando estamos ahí, es tratado se respeta en cuando los lugares de caza pero el resto es prácticamente nulo, somos familia. Y Charlie es el padre biológico de Bella, se fue a vivir con una de las mujeres de la reserva después de dar por muerta a Bella, otra historia complicada- termine.

-ok, ¿entonces como cazaremos a Aro sin entra en su territorio?- pregunto el segundo.

-no lo harán, nosotros lo haremos - dije.

Al tiempo que Emmet salía con ropa deportiva y Jasper con los teléfonos que usábamos para el campo traviesa, en cuestión de segundos me cambie y salí listo para cazar. Las chicas ya nos esperaban vestidas y preparadas.

Gorth nos miro a todos, el ejercito Cullen listo para la acción.

-en esta casa las cosas se hacen en familia- explique a su pregunta silenciosa mientras nos montábamos en los autos de Emmet y Bella, los mejores para atravesar bosques.

La cacería había comenzado, si no encontraba a Bella, encontraría a Aro. Al menos ella estaría a salvo donde fuera que estaba.

Capitulo 42.- El reencuentro

Bella pov

Camine bajo la lluvia, era un día normal de clases, me cambie en cuanto empezó el semestre, Carlisle me ayudo sin pedir explicaciones, me deposito una cantidad industrial de dinero en la única tarjeta que me permití tener, le hice prometer que nadie sabría donde estaba, nadie debía saberlo y menos él, aunque quizá no le interesara, después de todo, quizá aun me odiara. Yo lo hacía de vez en cuando.

Y así a casi 3 meses después de ese día, mi vida empezaba otra vez, me compre un auto pequeño, un departamento pequeño muy cerca de la universidad, hice nuevos amigos, conocí nueva gente, pero jamás conocí otro hombre más que Edward. Lo extrañe cada noche, cada día, de vez en cuando los llamaba, todos me pedían volver, me decían que él se había marchado después que me fuera, jamás mencione el motivo de mi decisión.

La cuarta vez que llame fue la última, no quería saber más nada, no me interesaba nada. Perdí contacto con todos, en cuanto pude sacar el dinero de la cuenta, me cambie el nombre, de escuela, de país y no supieron mas de mi. Me perdí entre la multitud de gente en un mundo lleno de dolor, donde la felicidad, mi felicidad tenia por nombre Edward Cullen. Regrese después de un año al país.

De eso habían pasado dos años, tiempo donde lo único que hice fue trabajar, estudiar y llorar por él. No en ese orden.

Salí tarde de mis practicas, un despacho de diseño y servicios de ingeniería me había dado la oportunidad de hacerlas en sus dependencias con miras a quedarme trabajando ahí de planta, al menos unos 5 años, antes que notaran mi condición permanente. El maquillaje ayudaba mucho. La cafetería de la vuelta era económica, limpia y perfecta para mi nuevo grupo de amigos, todos los viernes en la tarde tomábamos café y pizza, de carne y cuatro quesos.

Y hoy era viernes por la tarde, entre con prisa y me senté junto a ellas, había un olor familiar en el ambiente. Alice. Demonios.

Me gire hacia donde el olor me llegaba, en una mesa del otro lado del local estaba mirándome, esperando que me acercara, cubrí mi boca con la servilleta fingiendo toser:

-¿Qué haces aquí?, no voy a regresar, vete- susurre sin molestarme en ser agradable.

-como lo veo tienes dos opciones, montarte en el jeep de Emmet que está enfrente o ser descubierta ante tus amigas humanas, “Sarah”- escupiendo mi actual nombre- 5 minutos- dijo mientras salía del establecimiento.

Me despedí de los presentes con un pretexto tonto pero humanamente creíble, cruce la calle, vi a Emmet sonreír, trate de responderle pero no pude, solo atine a mirarlo, subí al vehículo mientras se incorporaba al tráfico, supe que esta vez me costaría mucho mas huir. Si es que lograba deshacerme de ellos sin lastimarlos físicamente, no sabían del aumento en mis poderes, poco a poco se había desarrollado más los que logre retener en la batalla, lo que hacía que mi cabeza fuera un hervidero de cosas, la cuales estallaban si me enfadaba, por lo que mi vida fuera el grupo de amigos del trabajo era bastante solitaria, mi estabilidad mental así lo reclamaba.

-enana te he extrañado mucho, ¿Por qué no llamaste de nuevo? – pregunto Emmet mirándome por el espejo retrovisor en un semáforo en rojo, 20 minutos después de subirme.

-no tenía nada que decir oso y también te he extrañado, a todos –logre decir antes que Alice me saltara encima envolviéndome en un abrazo lleno de todo el amor familia, como extrañaba eso, el contacto físico.

-no te vayas de nuevo, por favor, dejare que uses toda la ropa las veces que quieras pero no te vayas de nuevo – me suplicaba Alice.

-no hagas esto Alice, en cuanto me digas por que están aquí y lo que desean regresare a mi vida como Sarah Smith y no me buscaran de nuevo, yo los llamare y esta vez no dejare de hacerlo, podremos reunirnos alguna vez, pero eso será todo- finalice de forma brusca mientras la apartaba de mi.

Me miro herida por mi comportamiento mientras regresaba a su lugar.

-has cambiado- aseguró.

-si-

Una hora después a las afueras de la ciudad, entramos a una casa de verano, con todo el toque de Esme gritando en cada pieza de la terraza, una casi idéntica a la de Fork, pero a nivel del suelo, en ella estaban esperando Carlisle, Esme, Rosalie, Vanessa, Jasper y Jacob, apenas baje me detuve en la entrada, nadie se acerco, esperaban que estuviera lista para ello.

Camine lentamente sin sonreír, los recuerdos me golpeaban intensamente mientras mi instinto me decía que corriera, diera vuelta y corriera hasta el otro lado del mundo. Me detuve frente a mi padre sin decir nada, no había sonrisa en mi rostro, ya no sabía cómo sonreír.

-bienvenida a casa, Bella- dijo mi padre abrazándome.

Me retire después de un momento.

-esta no es mi casa y no voy a quedarme más tiempo del necesario – respondí sin poder quitar la amargura de mi voz.

Me miraron completamente asombrados, antes jamás habría dicho algo así.

-por supuesto Bella, estas en todo tu derecho de marcharte, pero antes si no te importa nos gustaría saber ¿como…? hum, ¿donde…? hum. ¿Quieres pizza? Emmet trajo tu favorita- termino por preguntar cuando mi rostro le dijo que ninguna pregunta personal sería contestada.

El dolor de verlos era asfixiante, no eran culpables de mi marcha pero no poder estar con ellos por el permanente recuerdo de Edward me hacia rechazarlos de inmediato.

-sí, me encantaría ya que tu hijos me secuestraron antes de almorzar humanamente- respondí con sarcasmo, se miraron entre ellos.

Al momento Melisa salió con las bandejas de pizza, Edward la seguía, mi corazón estallo en pedazos, estaban juntos otra vez. Sin poder evitarlo el dolor más intenso que ninguno antesse coló por mi mente, haciendo que Jasper fuera el primero en caer presa del sufrimiento que canalizaba en mí. Alice fue la primera en llegar hasta él, lo mire con seriedad mientras armaba mi cabeza con un escudo para que no sufriera más.

Apenas se recupero me miro, me sonrió como si no tuviera importancia, nadie dijo nada mas, no hable de nuevo, comí en silencio mientras me contaban como estaban, la nuevas estupideces de Emmet, mis reacciones eran las mismas, una ceja levantada, un movimiento de cabeza para afirmar o negar, pero cero sonrisas, no había manera de hacerlo y se daban cuenta. De la niña feliz ya no quedaba nada. En cuanto pude recuperar el habla sin que me temblara la voz, pregunte lo que me traía a su casa.

-bueno es que por fin dimos contigo, Bella, te hemos buscado desde que dejaste de llamar y bueno, el asunto de Aro se pone peor cada vez, pensamos que debías saberlo, está cada vez más cerca de Charlie y no sabemos si podremos detenerlo a tiempo- explico Rosalie.

-¿Aro?, ¿Charlie, mi papa? – pregunte por primera vez en la noche con algo de dulzura.

Carlisle bajo la mirada levemente. Esto seguramente lo lastimaba.

-sí, hace cosa de seis meses, se apareció en Forks, ataco a un policía, pensamos que buscaba a tu padre, pero esa semana estaba de vacaciones por lo que el jefe era otro, la gente de Jacob lo está protegiendo, pero Aro recluta vampiros errantes y crea neófitos, entran a la reserva y atacan, los lobos se han incrementado y Charlie sospecha, aun no sabe nada de lobos y vampiros, Edward paso los últimos 6 meses persiguiéndolo pero hace una semana después de una pelea se escapo, apenas logramos salir vivos, eran más y bueno, te diré que nos costó mucho trabajo- explico Jasper -hemos estado entrenando a los Vulturis - los mire con horror- déjame explicarte, después que te fuiste, mucho después, se instalo un nuevo consejo del que papa y Edward, son parte, nosotros figuramos como instructores, los enseñamos a pelear contra neófitos y de vez en cuando y en casos muy extremos Jacob les instruye en algo relacionado a su especie, es miembro también de la nueva orden, pero no es suficiente, Aro sigue escapando, estamos convencidos que pretende llegar a ti, no está contento por su derrota y Charlie es la única manera de hacerte daño. El consejo está de acuerdo que por única vez y de manera extraordinaria un humano sepa de nuestra existencia con la firme promesa bajo pena de muerte de no revelar el secreto y pensamos que debías de ser tu quien se lo dijera, después de todo eres su hija, te corresponde – respondió.

-y me han traído para que se lo diga- afirme tratando de comprender todo.

Edward no me quitaba la vista de encima, no había dicho palabra alguna desde que se sentara, junto a Melisa, quien tampoco había dicho nada pero que no dejaba de ver el reloj.

-bueno creo que esto es algo que tienes que decidir, si lo dices o no, te apoyamos, solo que será más difícil protegerlo sin revelarle la verdad, Aro no se detendrá ante anda – respondió Carlisle.

-¿Y cuando quieren decírselo?-

-en cuanto estés lista, ahora mismo está con la familia de Jacob en la reserva, hemos puesto vigilancia permanente en los alrededores fuera de la reserva por si aparece, pero creo que junto a ti es el mejor lugar, tu puedes protegerlo mejor que todos nosotros juntos- intervino Melisa al tiempo que se levantaba y caminaba hacia la puerta, en seguida sentí otro vampiro, Gorth, lo recodaba bien.

El tipo de la batalla.

Se acerco sin mucho retraso y beso a Melisa delante de todos, Edward ni siquiera se movió, caminaron hacia mí, agarrados de la mano,

-te presento a mi esposo Gorth Heinz- dijo tranquilamente Melisa al tiempo que me miraba con una sonrisa radiante.

No estaba con Edward, mi espacio vacío se cerró un poco, una sonrisa tímida afloro al saber que al menos y por ahora no estaba con él.

-mucho gusto, ahora eres Heinz, ¿Sra. Heinz?- pregunte al tiempo que los abrazaba.

-no, ahora yo soy Cullen, me cambie el apellido, me dejan entrar a todos los antros- explico divertido el vampiro frente a mi.

Al tiempo que yo sonreía un poco más. Eso sorprendió a mi familia. Es decir a los Cullen.

Después de mucho rato en que me explicaron lo que estaban haciendo, los planes, las estrategias y entre mapas, papeles, listas etc., me sentí completamente relajada, mi familia estaba tratando de proteger al único ser humano que amaba, como si fuera parte de la familia.

Por desgracia al único vampiro que yo amaba, seguía sin hablarme, solo me miraba, no me atreví a dejarlo entrar en mi mente, no quería entrar a la suya, no quería ver el odio que sentía por mí, ni mostrar el profundo dolor que aun tenía por su rechazo la última vez que estuvimos juntos.

Al terminar camine hacia el bosque, aquí no había rio ni roca, solo arboles, troncos, me senté en uno, esperando que amaneciera. Esperando para regresar a Forks,

Esperando regresar a Charlie.

martes, 18 de octubre de 2011

¡Nikki se casó!

La actriz Nikki Reed, protagonista en la gran pantalla de la saga 'Crepúsculo' se casó el domingo con el rockero Paul McDonald, según confimó su representante a la revista 'Us Weekly'. "No podríamos ser más felices", dijo la pareja. Reed y McDonald, de 23 y 27 años, se conocieron en marzo de este año. Poco después se fueron a vivir juntos y en junio se comprometieron. La boda, a la que asistieron un centenar de invitados, se celebró en un rancho de Malibú, en California.

Scans De Kellan Lutz En Men's Fitness



Yo no se ustedes chicas... pero yo caaaasi daño el teclado de la computadora de la cantidad de baba que boté al verlo...!! HAHAHAHAHHHA

Antiguo Portrait "Butter" De Ashley Para TIFF 2011


jueves, 13 de octubre de 2011

Robert Pattinson Es El Hombre Más Sexy Del Planeta Según Glamour



GlamourUK - Robert Pattinson, Número 1.
"Así que, por segunda vez en éste puesto, R-Pattz se corona como vuestro hombre más sexy del planeta. Ha luchado por el primer puesto con su compañero de reparto — con votos parecidos — lo que demuestra que el amor entre los Twihards sigue siendo fuerte. Y eso solo sirve para confirmar que se intensificará cuando Breaking Dawn llegue a los cines el próximo mes. Si, ¡podrás ver de nuevo a Edward en todo su explendororsa y marmolea piel gloriosa! Oh y finalmente podremos ver la gran escena de sexo — Team Edward, ¡preparaos para perder la cabeza!

"De GlamourUK, Edición de Noviembre del 2011. Amanda Seyfried se encuentra en la portada.El top 20 de los hombres más sexy del 2011 de Glamour: Robert Pattinson ha sido nombrado el hombre más sexy del Mundo.El buenorro de 'Twilight' ha superado a los 50 hombres más sexy en la encuesta de Glamour por tercer año consecutivo,después de luchar duramente con su compañero de reparto Taylor Lautner, quien ha quedado en el segundo puesto. El Editor Jo Elvin comentó: "Más de 40,000 lectores de Glamour han votado en la lista más disputada del año. Fuente: CTV News


TOP 20!
1. Robert Pattinson  2. Taylor Lautner 3. Johnny Depp 4. David Beckham  5. Zac Efron 6. Gerard Butler 7. Alexander Skarsgard 8. Garrett Hedlund  9. Jared Followill 10. HRH Prince Harry 11. Bradley Cooper 12. Chace Crawford 13. Alex Pettyfer 14. James McAvoy 15. Henry Cavill 16. Orlando Bloom 17. Ryan Reynolds 18. Jake Gyllenhaal  19. Colin Farrell  20. Darren Criss.

Portadas de revista :)




miércoles, 12 de octubre de 2011

Entre dos Tierras

Bien chicas mas capis...espero comentariasosos jjajajaja que estoii siendo generosisisisma apoko no?

38.- La huida

Edward pov

-no te pongas así, seguro que pronto nos llama y podrás ir por ella, solo está herida, dale tiempo - Esme trataba de razonar mientras preparaba mis maletas, me regresaba a casa y después… después vería que hacer con mi existencia.

-no, Esme, es mi culpa, tratare de encontrarla, la aleje con mi bola de estupideces- me despedí saliendo a toda prisa.

Tome el primer vuelo hacia América. Apenas llegue la busque como loco por toda la cuidad, Ty no estaba pero en su casa había una carta para mis padres, la encontré cuando seguí el rastro de Bella hasta ahí. No la encontraría estaba seguro. Me dirigí al aeropuerto de nuevo, Brasil, ese sería mi destino.

Llegue muchas horas después, era de noche, por fortuna, camine por horas, perdido en mis pensamientos, encontré un lugar poco agradable para pasar el día, me senté en la cosa que hacía de cama, me perdí en ningún pensamiento coherente, cualquier cosa que no me llevara a pensar en ella. Me perdí a mi mismo en el proceso. Perdí todo.

Un mes después cuando la sed era insoportable me mude a un poblado en el amazona, construí una cabaña, me instale en el corazón de la selva, una vez cada mes, regresaba a la civilización, hablaba con mis padres, pero siempre era lo mismo, me pedían regresar, no aceptaba, no preguntaba por ella, pero igual me decían, nadie sabía nada, salvo la carta que les dejo donde Ty tratando de explicar porque huía de nuevo, porque abandonaba a sus padres por segunda vez, que los amaba y cuando estuviera lista regresaría.

Después del tercer mes, deje de llamar no quería saber, pero no lograba sacarla de mi mente, cuerpo, alma si aun tenía. Su nombre no había salido de mis labios desde que la insultara por última vez. Cada día, cada noche, recordaba esos momentos perdido en su cuerpo, seguía sin entender como deje que se fuera, claro, como me iba a perdonar después de llamarla poca mujer, alejarla por días, ser totalmente un imbécil con ella, reprocharle y no agradecer su sacrificio.

Ahora lo entendía, platicar con Melisa después del “asunto” me había abierto los ojos, por desgracia fui lento, lo entendí muy tarde, cuando ya se había ido. Ahora sabía que no le fue fácil y aun así lo hizo, por mí, por el amor que me tenía, ¿Por qué demonios la deje marchar? su carta no decía nada para mí, se despidió de todos pero a mí me ignoro.

Me lo merecía.

Carlisle pov

¿Decirles o no decirles donde estaba Bella? por fortuna o no, Edward seguía sin querer regresar, nadie había entrado a su recamara desde que regresáramos, prácticamente al día siguiente que ambos se marcharan, unas semanas después Bella me llamo, necesitaba cambiarse de escuela, quería sus papeles para hacerlo, me dejo a duras penas dejar algo de dinero en su cuenta y no pagar la matrícula nueva.

Accedí por miedo a que se perdiera de nuevo, al menos sabia en que universidad estaba, o eso creí, un tiempo después fui a buscarla, no la encontré, la cuenta estaba casi vacía, había desaparecido de nuevo y sin dejar rastro, incluso para mí con todos los recursos disponibles, se me hacía imposible saber su paradero, mis detectives no la encontraban.

Alice no veía donde estaba, las visiones nunca eran claras, lograba verla haciendo algo, caminando, a veces entre la gente pero jamás reconocía los lugares, o las personas, no había nada en sus visiones que revelara la ciudad donde estaba, era muy frustrante para ella y para todos, ya no llamaba, la última vez fue hace dos meses, Esme se veía triste, extrañaba a sus hijos.

Melisa había regresado a Europa, todos sabíamos el motivo, Gorth, al parece ellos si tendrían un final feliz, los chicos regresaron a clases, pero era nada como antes, su presencia nos llenaba de vida, sin ella no era lo mismo, la casa estaba siempre en silencio, no había bromas, golpes, juegos. Lo intentábamos, de verdad que sí, pero simplemente parecía no haber el ánimo para ello, una casa llena de vampiros tristes no era para nada recomendable.

Esme pov.

Y el tiempo seguía pasando, Bella no llamaba, Edward no llamaba, ambos se olvidaron de la familia que dejaban atrás en esta guerra de sentimientos que tenían, al parecer estaban destinados a amarse pero simplemente a no estar juntos, los meses seguían pasando, ya llevábamos 6 sin saber de ninguno, cada día los extrañaba mas, mi corazón se partía cada noche al ver que ese día tampoco habían llamado, a Edward lo entendía, estaba molesto por la manera como ella se fue, herida, dolida por su actitud, pero a Bella no; ella se fue sin más, la carta no era suficiente para mí, la mente de Bella trabaja de manera diferente, razonaba diferente, era difícil seguirle el camino, solo Edward podía y esa vez ni él sabía que pasaba.

Si él no podía, ¿cómo podríamos nosotros? ojala Alice la encontrara pronto o Carlisle.

Yo solo deseaba verlos, abrazarlos de nuevo, sabíamos dónde estaba Edward, el detective lo había encontrado dos meses atrás, pero no nos atrevíamos a ir, con lo rápido que era, si no quería vernos se perdería y probablemente tardaríamos décadas en encontrarlo de nuevo. No, nuestro hijo debía regresar por voluntad, cuando su corazón estuviera preparado para salir adelante, recuperado tal vez nunca, solo fortalecido.

Y ella, bueno, eso no lo sabía, no sabía ya nada, Alice trataba y mucho de encontrarla, Emmet de verdad la extrañaba, a veces lo encontraba en su habitación abrazando su almohada favorita, aun olía a ella, Rosalie estaba en igual condición, se acostaba en la cama, por horas, de sol a sol, Alice le hacía compañía, el club no era igual, incluso allá la extrañaban, con el tiempo, la tristeza se convirtió en silencio, ya nadie la mencionaba, no era necesario, todos sabíamos que faltaba pero de alguna manera seguimos adelante, no extrañándolos menos, solo extrañándolos a solas.

Cuando regresaran, si es que lo hacían, ambos me escucharían con mucha atención, por hacer que mi corazón frío sufriera por ellos, ambos estarían en sendos problemas, sin importan cuanto tardaran, ambos escucharían lo que tengo que decir, vampiros jóvenes o no, me escucharían…

Y así pasaron dos años más, sin saber de ambos, sin saber si regresarían algún día, Melisa sí regreso… con Gorh.

-Melisa cariño, que bueno que regresaste - dije.

Mis hijas corrieron a la puerta apenas la sintieron al entrar.

-sí, bueno tengo algo que contarles- mientras tomaba la mano del chico.

-nos casamos en unos meses….-

Capitulo 39.- La visita

Edward pov

-Hola hermanito- escuche decir antes de abrir la puerta, ese olor era inconfundible.

¿Cómo Carajo me encontró?

-Alice, hermanita me da gusto verte, aunque me encantaría saber ¿Qué carajos haces aquí y como me encontraste?- pregunte.

La abrace primero con gusto, de verdad verla me hacia feliz y después con fastidio de pensar que mi ubicación era conocida por todos los Cullen.

-ha pasado más de 2 años y medio Edward, ¿cuándo volverás a casa? – pregunto sentándose en un tronco que hacía de silla.

Mi casa era completamente natural, no necesitaba nada, la hice solo por tener algo que hacer, me divertía mirando las estrellas, acostado en las ramas superiores del árbol, pensando en cual le gustaría más a ella, en cómo le podría hacer el amor sobre el otro árbol que estaba cerca del mío, en la manera como sus gemidos espantarían a la manada de monos que se arriesgaban a vivir cerca, pensaba en ella, siempre era en ella, desde el día que la perdí.

-lo siento Alice, creo que eso no va a pasar, Jasper entra de una vez y deja de manipularme, ya no me afectas ¿sabes?- dije apenas levantando la voz

Al momento Jasper entro, me abrazo más fuerte de lo que nunca había hecho, su mente giraba sobre cuánto me había extrañado y lo feliz que estaba de verme.

-yo también los he extrañado, a todos pero no estoy listo para regresar, lo que me lleva a preguntar, ¿Qué hacen aquí?-

-Melisa se casa, pensé que lo sabrías en cuanto cruce la puerta- respondió Alice mostrándome un papel de corte elegante, con las letras doradas

“Tenemos el placer de invitarle al enlace civil de Melisa Vander y Gorth Heinz, celebran el próximo sábado del presente, en domicilio conocido…”

-se casa por fin, me alegro por ella y por él, se merecen, han pasado por mucho- respondí realmente feliz de que Melisa pudiera rehacer su vida después del desastre que había sido nuestro final.

-sí y quiere que tú seas el padrino, en otras palabras quiere que este ahí, por lo que vine a traerte eso y Jasper tráelo- dijo.

Mi hermano salió volando y regreso en un segundo

-esto también- dijo mostrándome un traje de etiqueta, todo lujo por supuesto.

-hum ¿y lo traes para que me lo ponga desde aquí hasta llegar a allá?- pregunte divertido al ver su expresión.

Su mirada se hizo culpable al momento.

- ¿qué carta Alice? -pregunte al leer su mente.

-esta- respondió Jasper.

Me entrego un sobre ligeramente amarillo

- la encontramos ayer en tu habitación, estaba sobre la mesa, bajo esto- me entrego un juego de pulseras de plata con piedras de rubíes y Ámbar.

El primer regalo que le di a Bella, sus ojos y los míos, era neófita en ese tiempo, al verla me paralice, tome la carta con manos temblorosas. Mi nombre se leía en el sobre, era su letra, olía a ella.

-te esperamos en la fiesta, si no vas, podrías lastimar a Melisa y Esme se muere por verte, no tienes que quedarte si no lo deseas, pero al menos ve, pasa el día con la familia, haz lo que quieras después- me beso mi hermana antes de irse, Jasper me abrazo brevemente mientras la seguía.

-Y Emmet dice que te prepares, en cuanto acabe la fiesta te hará pedazos, literalmente – dijo Jasper, girándose en último minuto.

-¡¡¡ hey, estoy consciente que Bella se fue por mi culpa, pero ya me he castigado lo suficiente por mi estupidez, no dejare que ustedes lo hagan también, con razón o sin ella!!! - grite furioso al tiempo que arrugaba y tira la carta hacia un rincón de la cabaña.

-Edward… no es por Bella, es por habernos dejado… – aclaro mi hermana mirándome con todo el dolor reflejado en su rostro -no eres el único que la extraña y nadie te culpa de su marcha, sabemos que solo ella puede darnos respuesta y lo hará cuando la encontremos, ojala fuera igual de fácil como fue encontrarte a ti, una visión, un detective y listo, hace mucho que sabemos dónde estás, esperábamos que tu regresaras, pero como no te decides y la boda es prácticamente ya pues… aquí estamos- explico saliendo.

-espera - pedí mientras corría hasta ponerme frente a ella- ¿cómo que cuando la encuentren? ¿No saben nada de ella?- pregunte sin poder contener mi curiosidad –ven cuéntame, quédate, quédense, me gustaría saber cómo están por allá- pedí después de arrepentirme por tratarlos mal.

-¿qué quieres saber?- pregunto apenas nos sentamos un una rama enorme que hacía de cama. Como dije mi casa era muy natural.

-bueno eso, ¿cómo es que no saben nada de ella? Carlisle aun la mantenía, sus tarjetas deben dar un registro de donde son usadas. Al menos él sabrá donde esta- argumente.

-no, mira, hasta donde yo sé y lo sé casi todo, Carlisle hablo con ella semanas después de que se marchara, quería sus papeles para cambiarse de universidad, dejo que le depositara dinero, pero no que pagara la matricula, un tiempo después cuando Carlisle quiso buscarla para pedirle que regresara y después de que dejara de llamar, no estaba donde dijo, vacio la cuenta y se largo, se cambio el nombre y no usa las tarjetas, así que como vez, es muy difícil de rastrear, cuando parece que la encontramos, desaparece. Es lista y se anticipa a todo, le hemos perdido la pista muchas veces en este tiempo- finalizo mi hermana.

-así que la pequeña Cullen sobrevive por sí misma- agregue con amargura.

Me miraron un momento con asombro, el dolor aun estaba ahí, latente, mire un momento hacia la carta arrugada en un rincón. Aun no estaba listo para saber que decía.

-bueno Emmet sigue tan oso como siempre, Rosalie lo soporta y de vez en cuando se pierden, ya sabes, Carlisle está escribiendo un nuevo libro “cuando los hijos se van”, sí, no es broma, Esme está pensando en poner un negocio de decoración, pero enfocada a jardines y terrazas, la de Bella le sirve de muestra –apenas menciono su nombre mi cara se torció de dolor, no lo había escuchado más que en mi mente, me miro apenada – los siento yo...-

-no Alice, está bien, no duele tanto como antes- respondí mientras la abrazaba.

Pasamos la noche platicando de todos, Jasper me daba la versión reducida del drama que Alice le armo a Melisa cuando se negó rotundamente a usar otro vestido blanco de novia, según me digo fue monumental, obviamente Melisa perdió, pero consiguió que no fuera nada ostentoso.

Me platicaron del club de baile, había sobrevivido apenas, Rosalie y ella se hacían cargo, Ty, estaba comprometido con una chica llamada Martha, pero aun llamaba preguntando por Bella, él tampoco sabía nada.

Esme me gritaría en cuanto terminara de abrazarme y besarme, ya estaba advertido, sería bueno ir, verlos, quedarme quizá unos días y si no me era soportable, siempre podría regresar. A mi soledad nada divertida, además extrañaba mucho a Vanessa. Si, definitivamente iría, ahora mismo.

-bien, ¿a qué hora nos vamos?- pregunte para el asombro de mis hermanos.

-¿de verdad?, ¿regresaras con nosotros? – me miro Alice con la ilusión pintada en el rostro, casi daba saltos de gusto, Jasper prefería solo sonreír.

-solo por la boda, no estoy diciendo que me quedare de permanente duende así que deja de saltar, vas a romper mi piso- la mire divertido.

-le llamare ahora mismo a… - le quite el teléfono

-no, no les digas, que sea sorpresa, así no me espera Emmet con el mazo en la espalda- bromee – anda deja que me duche y nos vamos. Nadie nos veras en por lo menos 1 hora y para cuando lleguemos al pueblo ya será de noche, tardaremos unas 2 horas en llegar al aeropuerto y….- me interrumpió tapándome la boca.

-tenemos un hidroavión y yo lo manejo- respondió al tiempo que Jasper me miraba.

-es peor de lo que maneja, querrás aventarte a los 5 minutos, no te dejara, ya lo intente, 3 veces- dijo riendo.

-basta los dos, no es tan malo y es más rápido, anda amor, vamos a llenar el tanque y hacer espacio para Edward, hum, ¿no leerás la carta?-

-no-

-entonces en marcha- respondió Jasper con su sonrisa de siempre.

El viaje fue agradable hasta que Alice tomo las riendas del avión, Jasper tenía razón, aventarse era misión imposible, mi hermanita estaba desquiciada por las bromas, las cuales duraron de puerto en puerto, hasta llegar a New Hampshire, sobrevolamos un poco, nada había cambiado, salvo la casa, ahora tenía una extensión enorme cerca del rio para el hidroavión, el rio, nuestro rio, de Bella y mío, pude distinguí la piedra donde solíamos hacer el amor, todo regreso de golpe, supe que nunca podría regresar a este lugar, que mi herida no sanaría mientras existiera.

Pero ya estaba aquí y de verdad deseaba ver a mi familia, desde mi rebeldía no había estado lejos tanto tiempo, ojala no me cayeran todo encima al mismo tiempo. El viento cambio, trayendo olor de lluvia, hacia el este, se formaban nubes, habría tormenta.

Corrimos hasta la casa, antes de poder tocar la puerta, Esme y Carlisle estaban afuera, no me dieron tiempo ni de acércame mas, Esme prácticamente me salto encima, seguida de Rosalie, mientras el enorme oso me miraba con cara de pocos amigos, justo antes de sonreír y abrazarnos a todos levantándonos del suelo como si juguetes fuéramos.

-bienvenido a casa- me saludo mi padre.

-¡¡¡viniste, gracias, gracias, gracias, ahora sálvame del duendecillo, es mi boda!!!- decía Melisa colgándose de mi cuello mientras Gorth salía a ver el escándalo, me saludo con una inclinación de cabeza, le respondí del mismo modo.

Vanessa, apenas me soltaron me dio un abrazo grande, seguido de muchos besos y el lobo solo me miraba con esa sonrisa de lado.

-Melisa, te puedo salvar de todo, menos de mi hermana- respondí con pesar.

Estaba en casa, por fin estaba en casa…

Capitulo 40.- En familia.

Edward pov

-Me da gusto que estés en casa ¿te quedaras? – mi madre después de regañarme por abandonarlos me preguntaba, algo que ni yo sabía con certeza.

-no se Esme, por lo pronto hasta el día después de la boda- asegure, pues de eso si estaba seguro.

Toda la noche habíamos estado platicando, poniéndonos al día en los asuntos de cada quien, bueno con más detalle de lo que Alice me había dicho y tal como pensé, la tormenta no tardo mucho en caer, para la mañana los truenos nos dieron una idea, nos pusimos en movimiento y 10 minutos después estábamos todos en el campo jugando, fue uno de los mejores momentos, jugamos casi todo el día.

Regresamos enlodados hasta las narices, pero felices, las bromas de Emmet no se hicieron esperar, las acusaciones de Esme sobre que hacíamos trampa ocuparon todo una hora, de verdad que las hacíamos, pero ¿quién se fijaba?

Parecían los viejos días, con Melisa a mi lado platicando, mi hija con Jacob, Alice y Jasper siempre de acuerdo en todo, Rosalie y Emmet nunca de acuerdo en nada, Carlisle y Esme riéndose del resto de nosotros, claro, las diferencias también eran notables, Gorth era quien besaba a Melisa en cuanto dejaba de hablar conmigo y por su puesto el sillón vacío que instintivamente dejaban para Bella.

Mire el espacio por un rato, me perdí en los recuerdos, las palabras llegaron a mi boca antes que fuera consiente de estar diciendo:

-¿se acuerdan la vez que Emmet se sentó ahí y Bella lo quito a empujones? decía que era tan grande que lo arruinaría yque este espacio era perfecto para su talla y que la mesa queda justa para poner los pies-

-y lo hacía, cuando Esme no estaba- contento Emmet riéndose al recodar como lo había quitado.

Mas gente se unió a las anécdotas parecían necesitar hablar de ella tanto como yo.

-¿Bella contra Emmet?- pregunto el nuevo.

-ay amor, tu no conociste a Bella como ellos, hay cosas que ni yo sé, por el tiempo que estuvimos en Europa, pero escucha y aprende- decía Melisa animándonos a seguir.

-la primera vez que la llevamos a un campo, fue para ayudarla a entrenar sus poderes de telepatía, nos habíamos dado cuenta que movía cosas con las manos y queríamos ver que tan rápido reaccionaba, empezamos con cosas básicas, troncos, piedras, algunas bolas de tela, etc., la primera vez lo hizo bien, pero Emmet no dejaba de hacer comentarios sobre las películas de cine mudo...- dijo Jasper.

-los primeros días Bella no hablaba, pensamos que nunca podría hacerlo- interrumpí al escuchar la nota mental de confusión por parte de Gorth - así que yo era su traductor oficial- concluí dejando que Jasper continuara con el entrenamiento

-como decía, Emmet empezó con sus bromas y después a mí se me ocurrió decir que se vería bien disfrazada de Charles Chaplin, por su puesto se enfado mucho mas, haciendo que no pudiera concentrarse y acabo con todos los objetos cayendo en su cabeza- al tiempo que todos nos reíamos al recordarlo.

Podía leer en las mentes de mis hermanos los recuerdos de esa tarde y cuanto la extrañaban, pero en ningún momento me culparon por la huida precipitada de Bella. aunque sí era mi culpa.

-regreso a casa hecha una furia, apenas cruzamos el umbral trate de calmarla, la verdad me estaba costando muchísimo trabajo y de la nada dice Edward “déjala que se tranquilice sola, ahora mismo te esa diseccionando en pedazos muy pequeños” y ante esto que suelta las manos y un sendo agujero se hizo en la pared, pero una cosa enorme, las chicas pasaban con facilidad por él…- siguió mi hermano.

-y en menos de 5 minutos la sala, cocina, ventanas, muebles, decoraciones y todo al rededor, estuvo lleno de hoyos, cada que se movía se rompía algo, fue el derribe más rápido que haya visto, mi remodelación fue necesaria después de eso- agrego Esme.

Todos nos reíamos porque mama solo necesitaba un pretexto para remodelar algo, a veces ella misma provocaba los daños para tener su pretexto.

-¿y de aquella vez que aventó a Emmet contra el techo? – pregunto Rosalie.

-¿cuál de todas? – respondimos al mismo tiempo mientras nos reíamos otra vez.

-¿tanto así? – preguntaba un asombrado futuro Cullen, no de apellido pero si de familia.

-y solía ser peor, las bromas que se hacían eran grandes, una vez Emmet le dejo caer desde un árbol pintura a prueba de agua en el cabello, de color verde. Bella estaba desquiciada, lo persiguió hasta la frontera con Canadá y cuando Emmet regreso, encontró su jeep en la copa del árbol enorme que está en Fork, el oso casi llora al enterarse, jamás se metió con su cabello de nuevo- dijo Rosalie

-a mi me hizo llorar- confeso Jasper.

Lo miramos, sorprendidos, nadie salvo ella tenía la capacidad de hacerlo.

-sí, no me miren de esa manera, después que recupero el habla me intrigo su comentario, ella me dijo que apreciaba mis esfuerzos por calmarla, pero que no lo hiciera cuando estaba molesta, así que un día le pedí me mostrara como podía hacerlo si nosotros no lloramos, así que se sentó frente a, me tomo de las manos y en 5 minutos sin saber cómo estaba llorando, me prometió que jamás o diría y después bloqueo el pensamiento de ti- dijo señalándome.

-Y esa vez que jugamos beisbol, golpeo tan fuerte la bola, que se llevo tres arboles antes de que se detuviera en el estomago de Emmet- agregue.

Por un momento toda esa avalanchas de recuerdo, nos invadió dejándonos en un absoluto silencio, mirando el espacio vacío, Jacob intervino.

-pues lo que yo recuerdo con más claridad fueron mis costillas romperse bajo los brazos de ese demonio enfundado en cuerpo de mujer- mientras todos no reíamos.

-¿y cuando trato de entrenarte estando en fase? – Empezó Emmet.

- muy gracioso Oso y que de cuando te azoto contra las, rocas, agua y arboles en las excursiones, o cuando te dejaba por horas pegado al techo o cuando choco tu Jeep- dijo callándose al momento.

-¡¡¡¡¡¿Qué hizo qué?!!!!! Grito el bruto de mi hermano parándose y sin piedad alguna tomando el cojín del lugar favorito de Bella hasta hacerlo fibras.

-la verdad esa fue mi culpa- confesé -no fue ella- fui yo, estaba molesto porque no me hacía caso y ustedes se habían metido al club y como esa noche ustedes se fueron de cacería, se me hizo fácil tomar tu auto y salir por ahí, iba tan rápido que no fui precavido, me salte una curva y tu auto se estaciono de frente a un árbol. Ella evito que se estrellará por completo, se subió del lado del conductor y manejo de regreso, sin hablarme, después les dijo a todos que lo había tomado ella, sabía que no le harías nada o terminarías en las vigas otra vez- finalice mientras recordaba la manera como detuvo el coche para evitarme problemas con Emmet.

-la extrañas tanto como nosotros, ¿estarás aquí cuando la encontremos? - Pregunto Carlisle.

-en cuanto pase al boda me regreso, lo siento, no creo poder regresar aquí sin ell. - termine mientras me dirigía a mi antigua habitación.

Ahora estaba mucho peor pues recordarla y ver que no era el único en añorarla me hacía sentir vacio de nuevo. Camine hasta su puerta, entre, el olor de todos cubría un poco el de ella, al parecer todos entraban ahí, algo raro porque en el mío, solo estaba el de Esme y muy tenuemente el suyo.

Me senté en su cama, había ropa en el armario, nueva y usada, el duende no había sido capaz de tirar nada, el calendario aun marcaba el año antepasado. Algunos de sus perfumes estaban ahí. Pulseras, anillos, aretes, todo, salvo la fina y casi inexistente capa de polvo, parecía como si estuviera ahí. Esme entro un rato después.

-hum ¿te unirás al club de llorarla aquí? – pregunto quedándose en la puerta.

-¿club? –fue mi respuesta

-oh, sí, Carlisle entra los martes, Alice y Rosalie hacen la limpieza los lunes alternadamente, aunque es un pretexto para estar aquí, Emmet se acomoda ahí donde estas, abraza la almohada y pasa el tiempo lloriqueando por ella, casi cada dos semanas. Jasper entra por aquí, es la única manera como pasa tiempo disimuladamente. Como vez tenemos una rutina para no hacerlo al mismo tiempo, yo paso un rato todos los días, esperando que entre por la ventana. O verla caminando hacia el bosque o persiguiendo a Emmet- término sentándose junto a mí.

-me gusta lo que hiciste en el jardín lateral, es idéntico al de Forks- cambie de tema nada sutilmente.

-sí, lo sé, las chicas me ayudaron, me sirve de muestra- respondió con palabras.

Me miro pensando “deberías buscarla, quizá tu si la encuentres, quizá está esperando que tu lo hagas”.

Después salió dejándome con las ideas aun mas revueltas que antes. Podría yo encontrarla, ¿quiero hacerlo?, la carta, hum, deje la carta, bien al regresar me armaría de valor para leerla. Tal vez me diera paz mental.

-me tome la libertad de traerte esto- dijo Alice entregándome un sobre arrugado, la mire sin saber que decir.

-justo antes de irnos, tuve una visión, de ti, aquí sosteniéndola, así que la traje, tu sabes si la lees o no, te amo. – dijo dándome un beso y saliendo por la ventana.

La contemple un momento, no fui capaz de abrirla, regrese a mi recamara, la puse en el escritorio, bajo sus pulseras y salí de ahí, necesitaba pensar que hacer o como actuar, irme no me parecía tan buena idea ahora que veía como mi ausencia y la de ella les afectaba.

Quizá si se comunicara no sería tan drástico y los demás podrían sentirse mejor. Tal vez buscarla sería buena idea, pero ¿por dónde empezar? Camine sumido en mis pensamientos a través del bosque, cuando me detuve, esta frente a la roca, nuestra roca, sin poder ni querer evitarlo me subí, en cuanto el sol se oculto me acosté extrañándola más cada minuto

¿Cómo pensé que estar sin ella era posible? ¿Por qué no fui tras ella desde el principio?, la buscaría sin duda y cuando la encontrara, le haría saber cuánto la amo, que nunca me ha importado nada más que ella, tardaría un siglo si era necesario pero la encontraría, no había otra solución, no había otra opción, la quería a mi lado y la conseguiría o pasaría mi existencia en eso.

Unas horas después regrese a casa, los olores eran diferentes aunque habían unos inconfundibles, la familia lejana estaba en casa.

Todos estábamos, menos ella.