jueves, 2 de febrero de 2012

Entre dos tierras


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Capitulo 51.- La  Guerra comienza.

Edward pov

Llegamos a Phoenix al anochecer, sin perder tiempo Bella se dirigió directamente a su vieja casa, todo estaba oscuro, no había rastros visibles de nadie en el interior, pero el olor de Aro era patente de todo el lugar y no estaba solo. Bella solo atino a gritar, sus enfado era secundado por todos, solo que nadie tenía los sentimiento tan profundos que ella.

Su mirada se volvió oscura, carente de sensibilidad, su sonrisa de siempre fue sustituida por una despiadada mueca, su mente se cerró para mí y eso no era para nada bueno, si planeaba una locura no podría ayudarla ni detenerla.

-Bella amor, se que estas enfadada, pero no te cierres a mi por favor, así no será fácil coordinarnos, por favor, no lo hagas, no me dejes fuera otra vez- suplique mientras por una milésima de segundo su mirada mostro amor.

Solo una milésima de segundo y después nada, vacio, retrocedí por primera vez asustado de ella, de su reacción, con un simple movimiento me haría polvo, al parecer no servirían de nada las practicas, no estaba razonando.

-sí, claro, lo siento- respondió con palabras vacías mientras me dejaba leer su mente otra vez, pero curiosamente no pensaba en nada, la mira con fastidio -no pidas mas- me advirtió.

Me gire con las manos en alto, mejor sería no insistir, camino por toda la casa, hasta llegar a la recamara principal, la seguí, de pronto ya no pude leer nada en ella, lentamente mi visión cambio, la casa se desvanecía.

Poco a poco, apareció la roca del rio, ella esperaba sentada, medio desnuda, por mí, mi excitación se hizo patente, pero algo no estaba bien, la imagen era completamente real, podía sentir el viento, oír el rio y sin embargo algo no estaba bien… los gritos de mis hermanas… eso era lo que o estaba bien… me concentre en escuchar sus mentes, ignorando lo que mis ojos veían, no era real, era Bella engañándome con algún propósito.

Cerré los ojos, guiado con el olor de mis hermanas, llegue hasta donde estaba Rosalie, los abrí esperando ver lo que pasaba, Bella no estaba, todos estaban clavados en los sitios, solo sus caras de dolor revelaban que mi demencia personal hecha mujer nos había dejado a todos ahí, para buscar sola a Aro. Como pude intente sacarlos del transe, al minuto Rose reacciono, ayudándome con los demás.

-Bella se nos fue, debemos seguirla, si pierde el control podría matar a René y seguro que eso espera Aro, Alice concéntrate hija, trata de ver algo, eres muy poderosa en este sentido, solo tú nos puedes decir donde esta Bella- pidió mi padre.

El duende tomo una blusa de René, un lapicero y unas llaves con el nombre de Bella colgadas en la entrada. Tardo unos minutos, al momento tuvo la primera de las visiones. Apenas se recuperaba cuando le llego la segunda y así una sucesión de imágenes llenaban su mente y por ende la mía, cuando llego al ultima la mire con  incredulidad, eso no podía pasar.

No a ella.

-¿y bien que viste? –pregunto Emmet impaciente mientras los lobos entraban a la casa, después de recorrer el perímetro tratando de encontrar el rastro de Aro.

-no estoy segura, una bodega, un muelle, el numero 365, creo que es un almacén en el puerto, quizá ahí tiene a René, después vi a Charlie, Aro lo tiene también, vi a Bella peleando con los neófitos, muchos de ellos,  vi muchas cosas más, pero la ultima….-

-en la última Bella era… matara a todos, humanos y vampiros…- logre decir apenas con voz - debemos encontrarla, Jacob ¿encontraste su rastro? – pregunte mirando al lobo pelirrojo.

-“no, pero encontramos el de Aro, se dirige hacia el muelle, como Alice dice, debemos movernos rápido”-pensó saltando hacia afuera mientras su manada lo hacía también,

Salieron de fase para montarse en los vehículos, no podían correr así, el muelle estaba cruzando la cuidad.

Manejamos como locos sin importar mucho los semáforos en rojo, aunque por precaución Carlisle nos hacia detenernos en cada uno. La espera me estaba volviendo loco, sin aguantar más, salte del auto y corrí con toda la velocidad de la que era capaz, Bella no debía perder el control o perdería todo.

 En 10 minutos llegue la muelle, rápidamente busque el indicado, me paralice por un momento, sabía que Bella era poderosa, pero lo que veía no era una muestra de ello, lo que  veía era una masacre.

Bella  pov

Apenas baje del auto lo supe con certeza, tenía a mi madre, su peste estaba por todos lados, no encontré rastros de Phil, lo que significaba que estaría fuera cuando se llevo a René, ni gritando podría sacar esta rabia que se apoderaba de mi en cada segundo, Jasper trataba con todas sus fuerzas pero no era suficiente, mi humor paso de negro a nada, de pronto lo único que pude sentir, ver, oler y saborear era la venganza, si la mataba sería lo último y suplicaría que acabara con su existencia mucho antes de darle gusto, más le valía no hacerle daño, mas me valía encontrarlos antes de eso. Camine hasta la recamara principal, era más fuerte ahí su olor.

Encontré una papel en la cama, el bastardo me esperaba sola en un muelle del otro lado de la ciudad, el mensaje estaba escrito con sangre, la sangre de mi madre, antes de que los demás lo sintieran, los paralice, de la única manera que sabía, insensibilidad, dolor, una visión proyectada, niebla, todo de una vez y para cada uno, los lobos rondaban, por lo que corrí hasta la puerta y salte hasta el primer auto, el mío.

Maneje como loca, no pare hasta llegar a donde mi madre estaba.

Corrí aún más hasta encontrar su olor, pero no era lo único, ¡¡¡maldita sea!!! Tenían a Charlie también, lo que significaba que la guardia estaría muerta, demonios, Vanessa se había quedado con él, bueno pronto Aro les haría compañía, camine tratando de calmarme un poco, recordando las palabras de Carlisle, si perdía el foco por un momento mis padres serían eliminados. Por mí. Me detuve al verlo esperándome, rodeado de sus neófitos, al poco note como cerraban el circulo conmigo dentro.

-has venido, gracias, por favor no empieces la función todavía, falta… la familia, toda tu familia, veras, matar a tus padre humanos no parecía ser suficiente, los encontré muy rápido y después supe que no estabas en casa, en ninguna…- hizo una pausa dramática.

Sonreía mientras hablaba, sabía que me estaba desesperando y que perdería el control en algún momento.

-por lo que espere a que te encontraran, no tardarían mucho, al menos no tu adorado Edward y después espere que te confiaras, no tomaste en serio mis palabras, además el buen Charlie estaba muy cuidado, ¿cómo conseguir que todos estuvieran unidos, tus padres humanos y los vampiros? ah, muy fácil, solo tenía que atacar al más débil, una vez más te centraste tanto en uno que olvidaste otro- señalaba a mi madre, quien estaba por fortuna inconsciente.

La sujetaba una de las esposas, a mi padre lo tenía la otra, en lados opuestos del espacio donde Aro estaba, no podría salvar a uno y otro. Mire midiendo las distancias y no había manera.

 Para eso me quería sola y como estúpida caí en su juego, bien, me arriesgaría, pero a cual salvar, mire a René quien seguía inconsciente, mis ojos se desviaron hacia Charlie, quien despierto y apenas con cara de susto, claramente me ordenaba salvar a René, después de todo, aun la amaba.

-ahora lo entiendes ¿verdad? al final te sometes o mueren. Tú decides- sonrió satisfecho.

-¿Qué quieres con certeza Aro?- pronuncie claro y fuerte con una voz tan calmada que me sorprendió.

-no es lo que yo quiero Bella, es lo que estas dispuesta a dar a cambio de la patética vida de tus humanos favoritos. Verás aun quiero un hijo y tu eres la única que pude dármelo y claro como bono destruir a los Cullen lo que… tú también harás-

-no, no lo hare -respondí calmadamente mientras trazaba un plan, estaba segura que llegarían pronto, que tendría respaldo – Pero en cambio, una vez que los dejes ir, te matare primero y sin dolor, rápidamente, lo mismo que a tus… esposas y dejare los neófitos para la diversión familiar- termine acercándome lentamente hacia él.

-no, harás lo que te pido o ellos servirán de cena a mis niños – amenazo.

-“¿Dónde estás Bella?”- sonreí, mi respaldo había llegado.

-no, esto es lo que hare…-

Dije al tiempo que levantaba mis manos y con ellas elevaba a las esposas con mis padres sacándolos del campo de batalla, los mantuve arriba, con las vampiras paralizadas, no debían moverse o los matarían sin dudarlo. Trate de recordar las lecciones del Carlisle, sometí una parte de los nuevos, destruí a los vampiros que estaban más cerca de mí y conserve a mis padres, pronto se abalanzaron sobre mí y la batalla física empezó, me superaban en número, pero yo en habilidades, a los más débiles solo me basto con paralizarlos, a unos los envolví con niebla mientras me quitaba a otro de encima, mi concentración empezaba a debilitarse por hacer tanto a la vez, pero no podía dejar nada fuera o todos moriríamos.

Al momento sentí su olor, detrás de mí

-“llegaron, bien saquen a mis padres… ¿y los demás?”- pregunte al no sentir el olor de ninguno.

“Bella…”- al momento vi como Aro brincaba hacia mi madre.

Mientras otro vampiro se dirigía a Charlie, Edward se lanzo para atajar al neófito, mientras desviaba a Aro de mi madre. Entre hacer eso y luchar físicamente me distendía demasiado, algo me fallaría en algún momento, veía a Edward luchando a mi lado, pero eran demasiados, en un momento vi como lo sometían y sin mucha ceremonia, lo despedazaban.

Mi concentración se fue al carajo, deje caer a mis padres, todos los vampiros fueron liberados de mí poder, mientras yo caía de rodilla mirando como el amor de mi vida estaba en pedazos, sin pensar en nada, olvidándome que estaban tirados, heridos, posiblemente graves, mire a Aro quien sonreía satisfecho.

Apenas distinguí el olor de mi otra familia quienes llegaban a la lucha, sin mucho preámbulo apunte a donde los restos de Edward estaban, desde mi posición veía que ya estaba en llamas. Ya estaba muerto. Ya lo había perdido. Solo tomo un minuto perder lo más importante en mi existencia. Solo un minuto desde que llego.

 No puse atención a nada mas, mi dolor era tan grande que no me importo llevarme a todos al infierno sin con eso destruía a Aro, mi enfado y furia sustituyo todo lo demás, mi interior estaba vacío, sin él nada valía la pena, nada me retenía, nada me importaba, sabía que no podía revivir, probablemente nadie sobreviviría, yo la menos probable de todos, mis habilidades estaban fuera de control, lo sabía porque escuchaba a mi familia gritar, rogar que me detuviera, pero no podía, el hoyo en mi pecho reclamaba ser llenado con las existencias de cada vampiro que apoyara al bastardo maldito.

Nadie sobreviviría a esa noche, nadie saldría de ahí, nadie quedaría para contar lo que una vampira con el corazón roto y la furia atravesada podía hacer.

Ya había perdido a mi hijo y ahora a Edward, no me interesaba ver otro amanecer.

Al menos no sin el hombre que amaba…

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Otro capi nenas... disfruten comenten y voten, con amor Alejandra Rivas ;)

miércoles, 25 de enero de 2012

Entre dos tierras



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Capitulo 50.- Epifanías

Rosalie pov

-no lo creo, ¿tú hiciste esto? – me preguntaba Bella mientras saltaba como loca alrededor de su nueva Chevrolet Pickup Truck 1953 que Edward había encontrado días atrás.

-no fui solo yo, Edward la compro, Jacob la trajo hace 4 días y solo puse un motor potente,  use uno de los míos, por cierto Edward me debes uno nuevo- mire a mi hermano quien se reía sabiendo que eso pensaba.

Lo había gritado mentalmente apenas los escuchamos llegar.

-es idéntica a la anterior- se giro para brincarle encima a Edward mientras lo besaba con ganas de tirárselo ahí mismo.

-Isabella Swan, ¿qué demonios haces jovencita? – grito Charlie la ver a su hija trepada en su novio, hum, padres humanos, este moriría de puro coraje.

-Papa, tengo… ¿sabes qué?, tenemos una plática pendiente pero no será ahora, debo agradecer a mi novio como se merece, así que… te veo luego- respondió mientras Edward la cargaba a la espalda y se perdían en el bosque dejando solo las hojas volando al correr.

-Carlisle lo que tu muchacho hace con mi niña no es correcto… no me gusta nada… - se giro ofendido contra Carlisle quien trataba de no reírse al igual que el resto de nosotros, después de esa semana el humano no mostraba miedo alguno hacia nosotros.

Era duro el tipo, igual que Bella.

-Jefe, mi hijo tiene más de 300 años, en ese tiempo jamás he conseguido que haga lo que quiero, si tu hija que tiene mucho menos no te obedece, ¿por qué piensas que mi hijo lo hará?- fue la respuesta diplomática de mi padre.

Charlie se puso serio un momento. Lo miro.

-¿ya no es mi niña pequeña, verdad?- pregunto en un susurro.

-no Charlie, ya no es pequeña- contesto Carlisle al tiempo que le pasaba un brazo por los hombros- vamos, hay partido de beisbol, mi equipo pateara al tuyo- yendo hacia la sala.

-quisieras anciano, quisieras- fue la respuesta del humano, nos reímos ante la mención  la edad de Carlisle, quien se sorprendió y después se unió a las risas.

La tarde paso sin problemas, los chicos apostaban a que equipo ganaba, las chicas nos metimos a la cocina, tratamos de cocinar para darles una sorpresa. No resulto.

Bella pov.

Después de mi agradecimiento extensivo a cada parte de la anatomía de Edward y de su cortes respuesta en cada centímetro de mi cuerpo, regresamos justo con la caída del sol. Un olor a comida quemada llegaba desde la casa, al momento escuche la risa de todos los que adentro estaban, sin perder tiempo corrí hacia allá.

-Charlie tienes prohibido entrar a la cocina, todo lo quemas…- me detuve en seco.

Charlie me miraba ofendido mientras se levantaba del mueble, mire hacia la estufa y las chicas, Esme incluida, se doblaban de la risa con la olla en las manos.

-¡¡¡no fue él!!! ¡¡¡Fuimos nosotras!!!- decían Rosalie y Alice sin dejar de reír, al momento me sentí tonta, le debía una disculpa a mi padre humano.

-hum, ¿un lo siento te es suficiente? – pregunte mirándolo inocentemente.

-no, pero unas respuestas de ustedes dos, si- huy….

Estaba molesto porque me fui con Edward, mire mi novio buscando apoyo.

-“ahora si me dirán todo o me dejo de llamar Charles Swan, sobre todo tu muchachito, 300 años o no, es con mi hija con la que te estás acostando”- pensaba mientras miraba a Edward, quien solo asintió levemente.

-bien, ¿te gustaría salir en mi auto nuevo?, podemos ir a casa, en el pueblo y platicar a gusto. Carlisle puedes avisar a la guardia que saldremos y Jacob puedes mandar un par de chicos para allá – pedí amablemente.

-no hija, es muy peligroso si como dicen ese chupasangre anda suelto, hum, lo siento no pretendía insultarlos- aclaro de inmediato al ver la cara de Edward.

-no te preocupes Charlie, ya sabemos de dónde viene el adjetivo- miramos todos a Jacob, quien un poco apenado bajo la mirada.

-pueden quedarse en casa, creo que es hora de cazar, así que estaremos fuera al menos toda la noche, deberías pedir algo de cenar, considerando que la otra se arruino- señalando Esme la cocina echa un desastre.

Una hora después con las pizzas en la mesita de la sala y Charlie sentado frente a nosotros como el padre ofendido que descubre a si hija intimando con su novio, tratábamos de responder sus preguntas.

-así que ustedes ya…, bueno me refiero a que… es decir, son jóvenes, se aman y es normal que…, hum… - trataba y trataba pero nomás no le salían las palabras, ni siquiera podía pensarlas.

-¿quieres saber si Bella y yo mantenemos relaciones sexuales?- pregunto Edward con toda claridad, mientras yo me quería desaparecer de ahí, no era algo que me gustara platicar con mi padre y mi novio al  mismo tiempo.

-hum, no.., si… hum, creo que esa parte es bastante obvia, lo que quiero saber es si, bueno si pueden tener hijos, digo tu ya tienes una y Carlisle menciono algo sobre que Bella podría también cada tiempo y yo… bueno me hago viejo, creo que me gustaría saber si seré abuelo antes de morir- termino con cierta vacilación en la voz, Edward y yo solo atinamos a mirarlo.

-me temo que no será así papa, veras, solo puedo gestar una vez cada 100 años y durante mi cumpleaños de siglo y el primer cumpleaños ya paso- respondí sin poder contarle la situación completa.

-Oh, entiendo, bueno, entonces creo que estamos claros en ese aspecto, a tu madre siempre la agrado la idea de que la hicieras abuela, aunque con tu desaparición, esa idea fue eliminada. No he tenido el valor para llamarla, no creo poder aguantarme las ganas de revelar que estas viva o algo así y además no creo que decir “hey, Bella me rescato de un loco vampiro que quiere incluirme en su menú” sea lo más apropiado, ya sabes como es y no la he visto desde tu funeral, ojala este bien, Phil la cuida mucho- termino mientras tomaba un pedazo de pizza.

Sus palabras hicieron eco en mi cabeza, “no la he visto desde tu funeral”, “no la he llamado”, “un loco vampiro” y entonces recordé mucho mas “mato a un policía, quizá pensó que era tu padre”, “debemos vigilarlo”, “no será tan fácil querida’”, “le perdimos la pista saliendo de la autopista”, “no sabemos hacia donde se dirige”, “no pudimos seguir, sin paramos para protegernos del sol, era imposible perseguirlo”, “yo puedo ayudarte, con suerte no la almuerzo”…

-Bella, amor, ¿qué es todo esto?- pregunto Edward leyéndome.

-¡¡¡MALDITA SEA!!! ¡¡¡¿COMO NO LO VI?!!! ¡¡¡LLAMA A TODOS, NOS VAMOS A PHOENIX, ARO ESTARA TRAS MI MADRE!!!- grite al tiempo que salía volando hacia el bosque en busca de la guardia.

Apenas lo encontré di instrucciones precisas.

-Reúnanse todos, nos moveremos a Phoenix, ahora les explico, Jacob, convoca a los lobos, los necesitaremos, Edward, llama a Gorth necesitaremos a Melisa también- instruí mientras saltaba hasta mi ventana buscando ropa que me cubriera del sol, ropa de batalla.

Al momento todos regresaron, la familia completa, lobos a un lado y la guardia al otro.

-Aro no se equivoco de policía, no es estúpido, nos hizo creer que era Charlie su objetivo, para que lo protegiéramos, sabía que solo esto me haría regresar, pero nadie hablo de proteger a mi madre, es a ella a quien matará, si no lo hizo ya, Alice no tendrás visiones porque probablemente sepa como bloquearte, así como no escuchamos sus pensamientos por que no pensaba nada, los neófito fue solo para distraernos y reafirmar nuestras idea que lo buscaba- apunte hacia mi padre.

-llámala, dile que…-

-¡¡¡¿Qué?!!!  sí sale la mata sí se queda la mata, a estas alturas ya debe saber donde vive, ya debe saber su rutina, quizá ya la tiene- dije con pánico.

Mi humor estaba poniéndose negro de pesar a mi madre en manos de ese maldito sádico.

Jacob pov.

-Bella, entiendo tu frustración, pero es necesario que te calmes, necesitas estar fría y despejada si quieres salvar a René, recuerda que tus habilidades podrían matarnos a todos sí pierdes el control y eso incluye a tu madre- razono Carlisle en tono suave, como siempre que trataba de tranquilizarla.

Apenas ayudo.

-yo voy- escuchamos decir a Charlie.

-por supuesto que no, no estarás cerca de la batalla, eres humano, si ellos no aguantan mis habilidades tu morirías en un segundo, no puedo darme el lujo de perderlos, a ninguno- aseguro Bella mientras por primera vez Charlie retrocedía ante su hija.

Todo podíamos ver lo alterada que estaba y necesitaba calmarse o la batalla empezaría antes de siquiera encontrar  a Aro.

-no puedes pedirme que me queda aquí mientras luchas sabrá Dios con qué clase de demente, y si tu madre está en peligro con esposo o sin él yo necesito estar ahí, te lo suplico- pidió Charlie al tiempo que la tomaba de las manos.

-no, lo siento, es más peligroso para ti estar ahí de lo que te imaginas, por favor entiéndelo y no me hagas obligarte a quedar, no te gustaran mis métodos- finalizo Bella dándose la vuelta, lista para partir en cuanto los chicos bajaran de cambiarse, como siempre vestidos para la lucha, ropa deportiva.

Bella pov

10 minutos más, volaba sobre la carretera rumbo a Phoenix, rumbo a mi destino, solo esperaba llegar a tiempo. Y que mi madre no pagara el precio de haberle perdonado la vida al maldito bastardo.

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chicas... calma... el nuevo blog no sera privado, cuando dije q se registraran me referia a que agregaran elblog a los que siguen, debajo del cuadro de chat (el rojo) hay una parte donde dice "seguidores" ahi estan las chicas q segun visitan el blog, por desgracia no todas las que estan puntadas ahi nos visitan ahora, por eso, para llevar un mejor control de nuestras seguidoras he pedido q se registren, ahora lo podran hacer cuando el nuevo blog este listo, lo cual llevara unos dias mas.
si tienen alguna duda pasen a mi face y tratare de aclarar todo.

un beso y abrazo, ya saben las recomendaciones de siempre... les kiere Alejandra Rivas ;)

viernes, 20 de enero de 2012

Entre dos tierras



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Capitulo 49.- Naturaleza

Bella pov

Era la segunda salida con mis amigos, desde la primera noche, congeniaron bien con mi consuelo personal, casi todos, Ben seguía preguntándome de donde me saque un novio si tenía de conocerme año y medio y nunca me vio salir con nadie. Sus comentarios eran molestos y me sorprendía por qué no solía ser así, al menos aceptaba el “no” con más dignidad.

-ya te lo conté, pero lo hare por última vez y cuando termine no quiero escuchar nada mas sobre esto, ¿entendido?, Edward era mi novio desde antes de venir para acá, tuvimos una pelea y no nos habíamos visto desde entonces, con el viaje que hice a casa, nos reunimos otra vez y decidimos regresar- explique por tercera vez, este humano me estaba sacando de mis casillas.

Si Edward se enteraba lo partía en dos.

-bien, no preguntare mas, pero no me gusta cómo te mira, parece que fuera a devorarte- dijo con saña.

-ya te conté lo que querías saber, ahora déjame en paz- le dije con todo el aplomo que logre reunir, antes de perder la cabeza y hacerlo parte de la cena.

Huy, mi humor estaba empeorando, necesitaba calmarme antes de hacer algo realmente estúpido.

-si lo que quieres es una buena revolcada te la puedo dar yo, no lo necesitas- dijo al tiempo que intentaba tocarme los senos, sin mucha dificultad lo evite, me miro asombrado.

Salí del mi cubo hacia el de Ángela. Mi enfado crecía de manera exponencial.

-Cariño puedes venir por mí, ahora- puse énfasis en la palabra, mientras hablaba con Edward.

En menos de 10 minutos estaba en la puerta, llamándome con el pensamiento, literalmente. Baje antes que los demás, entre al coche, apenas me vio supo cual era el problema, bufo y bajo del coche tan rápido como el paso normal le permitió, apenas vio salir al incauto humano lo tomo de la camisa y los puso contra la pared, salte de vehículo tan rápido como pude, eso era lo que trataba de evitar.

-lo diré una sola vez, si te acercas a mi novia no seré tan agradable- le dijo en un susurro que fue escalofriante, estaba furioso por lo sucedido.

Y no podía detenerlo sin ponernos en evidencia.

“-Edward detente, lo mataras… saben tu nombre… piensa en la familia-” lo soltó poco a poco no sin antes gruñirle.

Ben lo miro aterrorizado al tiempo que salía corriendo hacia su auto, los demás nos miraban, a Edward sobre todo.

-estaba pensando que una salida al club sería bueno para relajarnos- comento con cautela Erick mientras no quitaba la vista de Edward, quien aun se veía terrorífico.

Sin más mi novio sonrió relajándose.

-me parece una idea excelente y es más, yo invito, ¿vamos? –dijo sonriéndoles a todos, como si nada pasara.

Las chicas se relajaron un poco, los chicos no.

-hay un lugar donde tienen música en vivo y además se puede cenar- agrego Jessica, mientras jalaba a Erick, seguidos de Ángela y Mike.

Ellos se montaron en un solo vehículo, nosotros en el mío. Los seguimos mientras escuchábamos su plática y los pensamientos.

-ok eso fue extraño- decía Mike- ¿viste como lo sometió? como si no pesara nada y la manera como lo miraba, parecía que lo despedazaría ahí mismo, no es si sea bueno para Sarah, parece violento y lo rápido que cambio de expresión, eso solo se ve en los sicópatas y asesinos en serie- termino.

-no digas estupideces Mike, tenía toda la razón en ponerse así, Ben le dijo a Sarah que si quería un revolcón él podía dárselo y trato de tocarla… en los senos, me imagino que ella se lo dijo al novia y es obvio que le iba a reclamar, tu lo habrías hecho por mi amor- les conto Ángela.

-tienes razón, pero aun así me dio un poco de miedo -concluyo la parte del altercado.

-bien al menos ya no soy sicópata y asesino en serie- rio Edward, lo mire seria, borro la sonrisa

-¿estás molesta conmigo?- pregunto con una mirada de inocencia que no creí.

-estuviste muy cerca Edward, pudiste matarlo, sabes el problema que eso habría significado para la familia- la reclame furiosa con él por exponerse así.

Me imaginaba un montón de finales alternos.

-para ya, nada paso, lo siento, es que te hablo de una manera y además trato de tocarte, eso no lo aguanto Bella- se disculpo.

-olvidémoslo, el lugar está cerca, tratemos de pasarla bien – sugerí, colocando mi mano en su pierna.

Craso error, en un momento movió mi mano hasta su entrepierna, mostrándome cuan excitado estaba. Lo mire mientras levantaba mi falda y sacaba mi ropa interior.

-Mike pueden adelantarse y conseguir mesa, tardaremos uno rato en subir, necesito hacer unas llamadas, gracias- dije al finalizar la llamada.

Me miro sin pronunciar palabra, mientras desabrochaba su pantalón, apenas entramos al estacionamiento vimos salir a los humanos hacia el local. Miramos alrededor mientras me montaba en él, quien moviendo el asiento hacia atrás dejo más espacio para hacerlo. No lo pensé demasiado, deje que me hiciera el amor ahí, en plena vista pública, nos dejamos llevar por la pasión, sus manos se aferraban a mis nalgas mientras su boca se ocupaba de mis senos, mis manos jalaban su cabello y mis gemidos no paraban, así como sus embestidas, no hubo mucha ternura, fue más algo desesperado, con prisa, con la excitación de ser descubiertos, al poco me vine sobre de él, mientras se vaciaba en mí, susurrando mi nombre, apenas satisfechos nos vestimos de nuevo y salimos del auto, caminamos al lugar.

Los chicos estaban ordenando, pedimos hamburguesas, era lo único que Edward comía de todo el menú. La noche fue placentera, el asunto se olvido por completo. Esa era la última noche que pasaba con mis amigos, la siguiente había planeado salir con Edward solos y a la mañana siguiente solo iría por mis cosas a la oficina, para regresar a Forks, extrañaba a Charlie, platicábamos todo los días, se quejaba porque Emmet no lo dejaba solo ni para ir al baño y no todas las veces en todo caso.

La noche fue sensacional, mis amigos se portaron mejor que nunca, sabiendo que sería la última vez juntos, me hicieron prometer que los invitaría a la boda, si había. Un rato después Edward se levanto dándonos privacidad para despedirnos.

Y el día de partir por fin llego, me ayudaron a empacar mis cosas para montarlas en la H3, el departamento se lo deje en renta a Jessica y Erick quienes se habían mudado juntos y querían un lugar más grande, el tapiz y las fotos las llevaba conmigo.

Nunca los olvidaría, este era el primero de todas las separaciones que viviría a lo largo de mi existencia…

Por desgracia no sería la última, eventualmente me despediría de Charlie, ya fuera cuando nos cambiáramos de lugar o cuando inevitablemente muriera.

-no pienses en eso amor, aun te queda mucho tiempo con él, lo protegeremos el tiempo que haga falta- me decía Edward mientras manejaba sobre la autopista que nos llevaría hacia Forks.

-sí, pero eventualmente tendré que dejarlo- argumente.

-todos los humanos lo hacen, amor-

-sí… pero yo no soy humana ¿y si lo convierto? –pregunte con la sonrisa en mis labios.

-no, eso nunca es la solución, no te equivoques Bella, que seamos capaces de convivir con los humanos no significa que seamos bueno, somos monstruos y eso no va a cambiar, tal vez deberías pedirle a Melisa que te muestre lo que vio en Vulterra la única vez que fue como humana, créeme no es algo agradable pero creo que si es necesario, sobre todo para quitar esa idea estúpida de convertir a Charlie, te amo, pero no dejare que lo hagas- me respondió en tono completamente serio y casi rayando el enfado.

Lo mire diferente, lo conocía como el hombre bueno pero era cierto, habían cosas que no sabía de mi especie, quizá debería investigar un poco mas antes de decidir qué era lo correcto.

-¿y qué harás con René?- me pregunto tratando mostrar su punto.

-no entiendo-

-¿le dirás de tu existencia o la dejaras creer que estas muerta?- me miro esperando una respuesta.

-hum. No lo sé, no lo había pensado, tal vez debería decirle, ya sabes para que deje de sufrir- explique.

-claro y después de hacerlo tendrás que convertirla o matarla, porque al parecer se te olvida que está penalizado que un humano lo sepa. No te preocupes y lo puedo hacer por ti, con suerte no me enloquezco y termino por almorzarla – me miro con fijamente con nada de dulzura en su rostro.

-Edward, eso fue horrible- reclame a nada de llorar.

-esto es lo que somos Bella, no te olvides nunca de eso- respondió con toda la crueldad que tenía en algún lado.

Me quede impactada de ver este lado que no conocía de él, tal vez ser vampiro no era tan excitante como pensé, nada hasta ahora me había hecho sentirme así, ni las batallas, ni los malos ratos pasados, pero ver a Edward en esa pose de despiadado asesino, hablando de mi madre me dio miedo.

Evite su mirada el resto del viaje.

-Bella perdóname, era necesario, debes entender que convertir a un humano nunca es la solución es un desastre, mi familia lo ha hecho solo por salvar la vida, pero aun así no ha sido con todos. Charlie tiene derecho a envejecer, morir, es su naturaleza, no puedes… no debes quitarle eso- finalizo tomando mi mano con ternura, su rostro volvía a ser el de siempre.

Pero algo había cambiado. Un pensamiento tomo forma en mi cabeza pero no lo entendía del todo, sabía que algo estaba acechando, pero no veía el cuadro completo. Sonreí besándolo, ese era el Edward que conocía y amaba.

Apenas llegamos una cosa enorme estaba cubierta con una lona frente a la casa…

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Buen dia mis niñas, aquiles dejo otro capitulo, por el nuevo blog no se desesperen en cuanto este listo pondremos aqui mismo el aviso y el link paa q nos visiten, recuerden q si se registran es mejor, habra una historia mia nueva y otras q por ahi he conseguido, pero solo las publicare si veo chicas registradas, ya saben, para no subir capitulos a la nada....

saludos nenas y las recomendaciones de siempre, votar y comentar.... les quiero ;)

jueves, 12 de enero de 2012

Entre dos tierras


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Capitulo 48.- Bella no, Sarah sí.

Bella pvo

Apenas llegamos a mi departamento en la ciudad llame a Charlie, nadie contesto, después de tres intento me aterre ¿y si paso algo? ¿Debería llamar a Alice?

-están bien, quizá salieron a comer y no me refiero a tu padre para la cena- bromeo Edward, al tiempo  que lo golpeaba.

-¿Cómo supiste..? – trate de preguntar

-¿que estabas preocupada? no necesito leer tu mente todo el tiempo cariño, tus ojos dicen mucho o al menos a mi- respondió mientras me abrazaba y besaba solo un poco

Y otro poco y un poco más, no habíamos intimado aún desde que regresáramos de Seattle, no por falta de ganas, pero queríamos ir despacio.

Apenas logramos  separarnos, no era tiempo todavía. Entre a mi recamara, debía presentarme en el trabajo, después de todo llevaba casi 2 semanas sin aparecer, o en la universidad, tenía un mundo de mensajes en mi contestadora, la active mientras me duchaba, Edward se acomodo en la sala, a escuchar música.

Edward pov.

Los sonido de la ducha me tenían idiotizado, tenerla tan cerca, desnuda, mojada, era más de lo que mi autocontrol podía soportar, pero no estaba lista emocionalmente para eso todavía, el físico era otro asunto, yo prácticamente amanecía duro y anochecía igual, no aguantaría mucho así, ojala pronto pudiéramos estar juntos, extrañaba su cuerpo.

Los mensajes eran parecidos, a veces la misma voz, eran al menos 3 chicas diferentes y dos hombres, puse más atención a esos, quizá Bella estaba saliendo con alguien.

-no, Edward, no salgo con nadie, sí, creo que pronto podríamos estar juntos y sí, yo también extraño tu cuerpo- dijo mientras salía envuelta en la toalla diminuta -¿Qué te parece ahora, suficientemente pronto?- pregunto al tiempo que se quitaba la toalla, dejándome ver su desnudo y aún mojado cuerpo, mi excitación se disparo hasta límites insospechados.

 Apenas logre no aventarme sobre ella.

-¿estás segura? - logre preguntar antes de perder el control.

Levanto la ceja, claro que estaba segura. 

Sin más invitación la tome de la cintura mientras la sentaba en mis piernas para besarla suavemente, lento y con todo el tiempo, mis manos recorrieron su espalda, piernas, senos, vientre… toda ella, sin detenerme en ningún sitio en especial, me quito la camisa, besando mi cuello y pecho, quito el cinturón, mientras desbrochaba el pantalón con toda la intensión de centrar sus caricias justo “AHÍ”,

-Bella, no, no voy a aguantar- logre decir antes que empezara, me miro sonriendo, me moví hasta quedar sobre ella, bese su cuello, dedique tiempo a cada seno, eran perfectos, seguí bajando, despacio, por un momento me detuve justo debajo de su ombligo, sin moverme.

-lo sé, yo también pienso es él- dijo mientras acariciaba mi cabello.

La mire sonreír con tristeza, bese su piel de nuevo, siguiendo la línea del centro, hasta llegar a su húmeda cavidad, lista para mí como siempre, me moría por hacerle el amor y su urgencia era tan grande como la mía.

-entra, haces eso después- suplico mientras me jalaba hacia arriba.

Quite mi pantalón con rapidez, me coloque sobre ella y con un simple movimiento entre, me quede quieto un momento, disfrutando de la sensación de estar justo donde quería y donde ella me quería. Me moví lentamente mirándola a los ojos, su rostro me decía cuan excitada estaba y cuanto me había extrañado, me moví más rápidamente, cada vez más, su cuerpo se arqueaba bajo de mi, sus piernas me rodeaban, intensificando el ritmo, cada vez más rápido, me aferraba a su cintura, mis dedos se enterraban en su piel, grite justo antes de vaciarme en ella al momento que se cerró alrededor de mi, solo podía decir su nombre, mi cerebro estaba fundido.

-te amo Bella, por favor no me dejes nunca más- suplique bajando por su cuerpo y abrazándome a su vientre  enterrando mi cara en él, me abrazo fuertemente.

-jamás me iré, no habrá nada que me separe de ti, nunca más- decía sin soltar mi cabello – pero justo ahora debo ir a la oficina, espérame aquí si quieres, puede ser que tarde, mañana debo ir a la universidad para presentar los exámenes finales, hare dos por día para acabar pronto y si quieres podemos pasar los últimos días en la cama o donde prefieras hacerme tuya- sonrió con picardía.

-sigue así y no te dejare salir de aquí- bromee mientras se metía de nuevo a la ducha, que ganas de seguirla y hacerle el amor bajo la regadera, contra la pared…

-basta Edward, de verdad necesito salir- dijo con una voz calmada y muy excitada.

Me puse de mala gana el pantalón, no encontraba mi bóxer, sentí un olor proveniente de la puerta. Un toque.

-“ojala este en casa, hace mucho que no se de ella, quizá hoy si quiera salir conmigo”-

 Me tense, sin camisa y con el pantalón aun sin cerrar, mas por marcar mi territorio que por otra cosa, abrí la puerta con cara de que me habían interrumpido en algo vital.

-Sarah ¿Dónde has…? no eres Sarah – balbuceo.

-no, creo que no, pero si la buscas, te diré que está en la ducha y tú eres….-

-Ben hola, me da gusto que vinieras, justo ahora salía para la oficina, si me esperas nos vamos juntos y me pones al corriente de todo- me interrumpió Bella saliendo vestida.

Y lista para irse, sisee para que supiera que no me agradaba que se fuera con ese tipo y menos vestida así. Me miro con cara de fastidio.

“-¿qué te pasa? acabo de ser tuya, ¿no confías en mí?, es solo un compañero de trabajo, vamos Edward, madura, tienes más de 300 años, te veo en la noche-”

-toma cariño, la dirección, pasa por mí a las 8 en punto. Hum cierto, no los he presentado, Ben Dávalos, compañero y amigo de la oficina, Edward Cullen mi novio- dijo mirándome, me reí levemente. Estreche la mano del humano tratando de no romperla.

Sin decir más nada se marcho, me quede solo en su departamento, me di a la tarea de ver como había vivido eso años lejos de nosotros, de mi, entre en su habitación, olía a ella, en el techo habían fotos de todos nosotros, Alice con Jasper, Jacob y Melisa, Jacob sin camisa, esa me sorprendió, hasta que la mire mejor, en el fondo estaba yo sentado mirando una mariposa parada en mi pierna. Había otra donde estaba Ty con Emmet, otra de Emmet entrando en el rio, mire mejor, ahí estaba yo de nuevo, platicando con Alice. La mayoría de las fotos era de mi, en todas aparecía pero en algunas a lo lejos, baje de la cama, mire su almohada, al principio no distinguí las formas, hasta que note que formaban mi rostro, era una imagen de puntos con algo de distancia se distinguía, era de una foto que nos tomamos en la primera salida que tuvimos en grupo.

Mire a otro lado de la pared, el tapiz era de letras, había algo familiar, sonreí al darme cuenta de que era, mi nombre y el de la familia, por toda la pared, no solo no me había olvidado, ni siquiera lo había intentado, me tenía por todos lados. Dios que estúpido fui. Yo muriendo de amor por ella y ella manteniéndose viva por mí, en su cama, en su corazón. Tome la almohada y cayo un papel grueso y arrugado, otra foto, una de Charlie.

Decidido a no esperar más tiempo para tenerla conmigo, me duche, vestí y salí, faltaban unas 3 horas todavía para buscarla, pero me agradaba la idea de dar una vuelta por la cuidad, necesitaba un regalo, algo que no fuera común, algo único como ella. Visite tres centros comerciales, entre joyerías, tiendas de ropa, donde por cierto encontré un conjunto de lencería que definitivamente tenía que arrancarle. Apenas lo compre me marche.

Me di por vencido en el último complejo departamental, nada era lo que buscaba, entonces lo vi, al pasar por una calle rumbo a su oficina, era perfecto. Llame a Alice de inmediato. Me comunico con Charlie. Unos minutos después tenía toda la información necesaria para el regalo de mi novia. Hice una llamada más. En tan solo media hora mi plan estaba en movimiento. No sería un regalo para ese día pero estaría listo cuando regresáramos a Forks y ahí, le pediría que se casara conmigo.

Espere junto a la puerta del edificio hasta que la gente empezó a salir, pronto distinguí su olor, salían con compañía de otras personas, ambos sexos, apenas cruzo el umbral se giro para mirarme, “soy Sarah, recuérdalo”, apenas dicho eso me abrazo y beso tiernamente.

Sus compañeros nos miraron asombrados.

-hum, ¿no nos presentas Sarah?-  pregunto una de ellas.

-sí, claro, hum, él se Edward Cullen, mi novio- los miro y girándose hacía mi - ellos son Jessica, Ángela, Mike y Erick, mis compañeros de trabajo, falta Ben, pero ya lo conociste en la tarde – termino mientras tomaba mi mano -bueno chicos, nosotros nos vamos, hum, nada más 3 días estaré laborando, después me voy, me regreso a casa, con él- apunto hacia mi mientras sin poder evitarlo sus palabras me sacaban la sonrisa de idiota más grande desde hacía mucho tiempo.

- “y como no, si esta re bueno”-

-“¿no tendrá un hermano?”-

- “y de donde lo sacaste, yo quiero uno así”-

-hum, nos vemos chicas, chicos- se despidió de todos con besos y abrazos mientras intentaba no reírse de los pensamientos de sus amigas.

Eso era lo malo de tener línea directa con tu novia. Apenas dimos unos pasos hacia el auto cuando nos llamaron. Ya lo esperábamos.

-vamos a cenar en el restaurante de siempre, porque no vienen, así nos despedimos bien, ya sabes, no estarás en nuestras reunión de los viernes- Pidió la chica llamada Ángela.

Bella sonrió, mientras sentía la tristeza que le daba dejar a estos amigos.

-me parece una buena idea, cariño, así tendrás tiempo de platicar con tus amigos, ya que probablemente no puedas hacerlo en mucho tiempo- sugerí, apretando su mano.

-genial vamos, sirve que nos hablas un poco mas de ti, Edward, Ben nos alcanzara en un rato- completo Jessica mientras se colgaba de mi brazo

Mire a Bella quién solo se reía y fingía poner atención a Mike, quien por cierto la llevaba tomada de la cintura. Agh.

Pese a mi molestia por el chico, resulto que estaba colado por Ángela, así como Erick por Jessica y por lo que pude ver Ben, quería con mi Bella, hum, Bella no, Sarah si…


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mis niñas... he decidido terminar de publicar esta historia aki, antes de pasarnos al nuevo blog... comenten, voten y todo lo demas...

lunes, 12 de diciembre de 2011

NUESTRO BLOG VIVE Y SE RENUEVA :)

COMENZAREMOS UNA RENOVACIÓN DEL BLOG EN VISTAS DE QUE NOS LO HAN DEVUELTO SANO Y SALVO :D ESTA SEMANA SERÁ DE GRANDES CAMBIOS, NO SE ASUSTEN ^^

jueves, 1 de diciembre de 2011

Destino

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Capitulo 39.- Vida Eterna

Edward

Ya llevábamos 2 semanas mas en playa caracol, habíamos hablado sin tabues y sin miramientos, nos habíamos desnudado el alma, y habíamos hecho tantos planes con nuestros hijos, había mirado mil veces las fotos de mis hijos y el video del ultrasonido 3D, era increíble verlos y escuchar sus rapidos latidos, estaba mas enamorado que nunca de mi mujer y mis hijos, por que sin importar nada, ni nadie eran mis hijos, entre Bella y yo, parecia que el tiempo no hubiese pasado, eramos como imanes de misma polaridad, si uno se movia el otro se acomodaba de manera inmediata, estábamos realmente felices y mas unidos y compenetrados que nunca.

Edward, te llama Leah _Bella se acercaba a mi, entregándome el teléfono, yo me encontraba en la piscina y ella venia del estudio, donde había estado hablando con Alice y Rose, en video conferencia_

Hola, Leah _salude_

Ahggg Eddie, me estas enloqueciendo, tienes que venir ya no puedo seguir aplazando tus compromisos_me dijo bastante molesta_

Si, lo se Leah, perdoname, Bella y yo tenemos Vuelo para pasado mañana a primera hora, ah y por favor, sacale cita a Bella, con la Dra. Angela Weber, quiero que sea ella la que lleve el embarazo de ella y por favor dile a Seth que me contácte a la doctora Tanner, que averigue a través de Jasper, yo necesito hablar con ella, pero por favor, que Bella no se entere _todo esto lo hable alejado de Bella, que estaba encantada con Jessica ojeando
el catalogo de las cunas y feliz de observar las que ya habíamos escogido para nuestros hijos_

Ya organizado todo el viaje le dimos instrucciones a Feliz de enviar las cunas, unas vez fuesen entregadas a los Angeles, nuestro viaje fue sin inconvenientes, camino al Loft le comente a Bella la necesidad de cambiar de Casa, que debíamos conseguir un sitio mas amplio y con Jardines y piscina para que los niños cuando crecieran tuvieran espacio de sobra para poder jugar, ella me miraba embelesada.

Amor, viviremos donde tu elijas, me has demostrado un gusto exquisito en cuanto a propiedades, lo único es que me dejes decorarla a nuestro gusto, no contrates a nadie, bueno….. y el de Alice por que seguro va a meter sus narices, afortunadamente tiene un gusto exquisito _me dijo apretando mi mano que se encontraba en su regazo_

Al llegar al loft, encontramos a todos nuestros amigos incluidos Rose y Emmet, con los niños, se habían reunidos a darnos la bienvenida a nosotros y a nuestros hijos. Todo había vuelto a la normalidad entre Bella y yo, nuestro amor era tan grande, nuestra vida era feliz, vivíamos con un leve temor a que James apareciera a mortificarnos la vida, a pesar de que al llegar a LAX, hubo muchos fotógrafos, no sabemos si por que se filtro alguna información de nuestra llegada o andaban a la caza de quien llegase, de igual manera, al dia siguiente la red y los noticieros de farandula estaban inundados de fotografías y videos de nosotros tomados de la mano y enfocando el vientre de Bella, a pesar de todo el revuelo no hubo aparición de James, eso me tranquilizo un poco, quizás lo que Bella había hecho con ayuda de Jasper, de investigar y amenazarlo había surtido efecto, pero no podíamos descuidarnos, Bella seguía con Jessica como Seguridad y habíamos contratados dos mas para ella, uno de ellos como conductor. Seguimos con nuestras vidas de manera normal, a la semana siguiente teníamos cita con la doctora Angela, estábamos muy nerviosos pero felices de poder ver el desarrollo de nuestros hijos, la doctora antes de hacer el ultrasonido, estuvo conversando con nosotros a cerca de los exámenes que nos habíamos realizado hace unos meses atras, cuando deseábamos hacer el tratamiento de fertilidad, después con nuestras ocupaciones lo dejamos a un lado y por boca de la doctora nos comento que ella había estado llamándonos para darnos noticias pero no pudo contactarnos y luego estuvo de viaje en unos cursos de actualización, las noticias eran evidentes, Bella era fértil, quizás su incapacidad de procrear había estado asociada a estrés o bloqueos de su psiquis, o que su ex esposo era infértil, por que yo estaba en perfecto estado de salud y apto, entonces surgieron nuevas esperanzas en nosotros que quizás mis hijos, si eran mis hijos aunque el amor que sentía por ellos ya era tan inmenso que esa noticia no hacia la diferencia, el desarrollo de los bebes era estupendo, en 2 o tres semanas a lo sumo estarían con nosotros, con ayuda de Alice había comprado una gran casa en Beverly hills, entre Bella y ella habían decorado la casa con ayuda de una casa de decoración, el cuarto de los bebes era un sueño, estaba pintado de azul con nubes blancas que asemejaban el cielo, había pajaros volando, un dirigible y globo multicolor paseaban por el, las cunas eran de madera rustica con detalles tallados a mano y las cortinas eran de tul blanco con aplicaciones de colibrís batiendo sus alas, los edredones eran de ojalillo blanco con cintas y apliques en cintas de seda amarillas y azules, a los dos días de terminada la casa, nos mudamos para alla, Renee y Esme, se habían puesto de acuerdo, y llegaron dos días mas tarde, habían venido a ayudarnos con los bebes, por que en mamás primerizas era normal que se adelantaran, aunque Bella estaba programada para cesarea, esa noche cenamos ligero y Bella se sentía cansada asi que se fue a dormir temprano, yo estuve un rato mas con mamá y Reene Hablando de nuestros planes y demás, luego me acoste, pero no pude dormir, durante la madrugada sentí a Bella muy inquieta y al amanecer se levanto agitadamente, yo me desperté de un salto.

Mariposa que te pasa, te sientes bien _le pregunte_

Si solo quiero ir al baño, como que tome mucha agua antes de acostarme _me regreso-

Te acompaño _le dije, Bella ya estaba muy pesada, sus 34 semanas de embarazo de dos bebes le pasaban factura, ya caminaba pausadamente y con temor, no habíamos alcanzado a llegar a la puerta del baño, cuando sentimos caer a nuestros pies gran cantidad de agua; yo me asuste_

Bella, cariño que pasa, que es eso _le pregunte aterrado_

Edward calmate, acabo de romper fuente, dejame duchar rápido y trae el maletín que tenemos listo de los bebes y mio, asi que la deje ducharse con la puerta abierta y la promesa de que si sentía algo raro me llamaria, mientras yo me cambiaba y avisaba a Renee y Esme, ellas se cambiaron rápidamente y al entrar en nuestra habitación, pudieron ver a Bella, tranquila vestida y aplicándose Rimel y Blush en las mejillas; y yo como fiera enjaulada caminaba por todos lados en la habitación, mientras hablaba con la Doctora Angela.

Bella cariño que haces, estas en trabajo de parto _le dijo Reene, mientras Esme tomaba los maletines me halaba a que ayudara a Bella a levantarse de la cama_

Mamá, habrá fotógrafos y además estoy horrible palida, quiero que mis hijos me vean hermosa, y que Edward sienta que sus hijos y el tienen a la mujer mas hermosa a su lado _le contesto como si fuera lo
obvio_

Mariposa, tu eres hermosa, yo te veo como mi venus y estoy seguro que tus hijos estarán orgullosos de que la mujer mas bella del mundo sea su madre, ven Amor levantate y vamos a tu camioneta, la doctora Angela ya va camino a la clinica _le dije estirando mis brazos para que se apoyara en ellos, al salir de la casa había apostados varios fotógrafos, al ver salir la camioneta y mas atrás la de seguridad se agolparon en las rejas a tomar fotografías, las rejas se abrieron y siguieron tomando fotografías de Bella y mias, tuve que bajar la ventana de mi lado y perdirles que por favor nos dejaran salir que íbamos a la clínica, asi fue que se retiraron y nos dejaron pasar, obviamente siguiéndonos todo el tiempo_

En la clínica Agaphy en Huntington park, nos atendieron de manera inmediata, llevaron a Bella al area de Partos a prepararla, la Doctora Angela llego y revisó a Bella y apareció frente a nosotros a decirnos que estaba dilatando bien y que podíamos pasar a la habitación donde se llevaría acabo el parto, al llegar encontré a mi mariposa retorciéndose de dolores inimaginables para mi, me aferre a sus manos y ella a mis ojos, a pesar del dolor podía ver en ellos un miedo atroz.

Amor, se que el dolor ha de ser insoportable, pero en tus ojos y tu expresión veo miedo, quieres que le diga a la Doctora Angela que no te haga sufrir mas y te realice la cesarea _le pregunte_

No, Edward quiero que sea parto normal, es solo que los vamos a ver de verdad, por primera vez hoy, y me da miedo ver facciones ajenas a ti en ellos _dijo bajando la vista y dejando escapar una lagrima_

Mariposa, son mis hijos, entiéndelo, deja todo eso
atrás, el pasado no importa, estamos juntos, nos amamos y son nuestros hijos, tenemos todo el presente y el futuro para que te des cuenta, que nada importa solo nuestra familia y nuestro amor, para siempre _le dije levantando su mentón, haciéndola mirarme, después de una leve sonrisa, emitió un pequeño grito que acallo ella misma entre sus labios y se retorció con mas fuerza que nunca, la enfermera se acerco, reviso presión arterial y el resto de los monitores, y levanto la sabana haciéndome a un lado_

Lo siento Sra. Cullen, se que esto no es agradable, pero es la única forma _dijo mientras metia su mano debajo de las sabanas de mi esposa_

Ya esta completamente dilatada, voy a traer a la doctora Weber, permiso _dijo y se retiro a toda prisa_

Bella

El dolor era realmente insoportable, pero valia la pena por traer a mis hijos al mundo, las palabras de Edward acerca de nuestra familia, que no importaba nada en el mundo solo nuestros hijos, el y yo, el inmenso amor que nos teníamos y la felicidad que aun nos esperaba para seguir disfrutando, cuando la enfermera realizo el tacto el dolor se incremento considerablemente, pero fue una noticia excelente, el dolor estaba por finalizar y por fin tendría a mis nuevos dos angeles conmigo y con Edward.

Una vez la doctora Weber llego, me separaron las piernas y me colocaron en posición, ella se sento frente a mi y comenzó a darme indicaciones, al igual q a Edward.

Bella cuando sientas una contracción puja fuerte _me explicaba la doctora Angela, Al sentir la siguiente contracción puje con fuerzas, pero no fue suficiente, la doctora Angela me explico como debía hacerlo y al siguiente pujo de pronto deje de sentir ese intenso dolor, fue un momento de placidez y descanso y entre la nebulosa del dolor y la placidez escuche a la doctora Angela decir que mi hija había nacido, gire mi vista a Edward y pude ver su expresión de inmensa felicidad, con sus ojos cargados de lagrimas y su mano apretando la mia vehementemente, se giro hacia mi y me dio un tierno beso.

Gracia amor! Por esta felicidad inmensa que hoy siento _me dijo mirándome intensamente y con sus ojos humedecidos de emoción_

Edward no había terminado su hermosa declaración cuando sentí otra contracción y recordé que esto no había terminado, mi hermoso niño todavía no había nacido, asi que la doctora me dijo que pujara con fuerza, pero no surtió el efecto esperado y a la siguiente contracción me dijo lo hiciera fuerte para que fuese rápido y evitar el sufrimiento fetal, asi que a penas comencé a sentir los estragos de la próxima contracción puje como si en ello se me fuese el alma; escuche a la doctora Angela avisar que ya venia y nuevamente la paz me había envuelto, estaba muy debil debido a lo duro del trabajo de parto, veía todo lo que sucedia a mi alrededor, pero como si flotara, como si yo ya no hiciera parte de este plano, hasta que la inconciencia me absorvio por completo.

Edward

Mis hijos eran los seres más hermosos y mágicos de universo, después de su madre; Bella había estado muy aturdida y débil después del parto y estaria en recuperación por unas horas. Mamá y Renee, se quedarian en la clínica mientras yo iba a despejar ciertas dudas.

Regrese a la clínica al anochecer, mamá me había llamado que ya iban a pasar a mi mujer a una habitación, cuando llegue pude encontrar un bullicio de felicidad dentro de la habitación, me abri paso entre nuestros amigos y familiares que me felicitaban a mi paso, la felicidad de la unión familiar, el apoyo y el amor, no cabian en mi; allí recostada en la cama con una sonrisa resplandeciente se encontraba la causante de mi eterna felicidad, la causante que a partir de hoy nuestra vida fuese eterna a través de nuestros hijos. Al llegar al lado de Bella me acerque y le di un tierno beso en los labios.

Mariposa, gracias por darme esta enorme felicidad, por traer a mi vida este par de angeles que serán mi motivo de vida, al igual que tu, has hecho nuestra vida eterna a través de ellos, te amo tanto amor, me has hecho el hombre mas feliz del mundo, no tienes ni idea de cuanto _le dije mientras ella baja su mirada, en ese matiz tan triste que últimamente había visto mucho, cuando tratabamos el tema de los niños_

Bella, alza tu rostro, creeme que no hay por que sentir tristeza, ni vergüenza….. _en ese momento la puerta de la habitación se abrió y entraban dos enfermeras, cada una sosteniendo en brazos a mis hijos_

Las enfermeras se acercaron a Bella y a mí, entregándonos a la razón de nuestra felicidad.

Ya les dimos biberón con formula a cada uno, pero debes amamantarlos, asi estimularas tus glándulas y la leche fluirá rápidamente, trata de hacerlo uno a la vez, con la ayuda y compañía de papá, para que los vínculos se cierren _dijo una de las enfermeras_

El nene es muy comelon, desapareció la formula instantáneamente _dijo la otra, todavía tocando la piernecita de la bebe que entrego a Edward_

Felicitaciones son unos bebes hermosos _dijo una de las enfermeras ya camino a la salida de la habitación_ Mis angeles estaban bien abrigaditos, mi hermosa niña de rosa y mi niño comelon de blanco, sus caritas y mejillitas rosagantes en lo poco que se podía ver, entre las mantas y sus gorritos, todos dentro de la habitación estaban expectantes por poder verlos y tomar fotografías de ellos, las caras de ternura y felicidad de todos eran increibles, mi Bella estaba radiante y se veía tan hermosa a pesar de lo duro del trabajo de parto y las horas en recuperación. Renee y Esme estaban ayudando a Bella a acomodar a mi bebe para amamantarlo, es increíble ver como la naturaleza muestra lo grandiosa que es, poder ver a mi bebe acoplarse a su madre y alimentarse, ver a Bella amamantarlo con tanta devoción, estaba realmente maravillado. Alice se acerco a mí, diciéndole a Jasper que ella se había antojado y que ya era hora de darle un hermano a Claire.

Yo soy materia dispuesta_ le contesto Jasper riendo_

Edward, quitemosle las gorritas, hay demasía gente aquí, y la temperatura esta subiendo _yo asentí; el fino cabellito de mi nena quedo al descubierto, era fino, sedoso y brillante, del mismo color que el de su madre; luego Alice se acerco a Bella y retiro lentamente la gorrita de la cabecita de mi niño, dejando al descubierto la razón de mi salida intempestiva de la clinica_

Edward…… es…. _Bella solo pudo articular palabra, al ver los cabellos color bronze de nuestro hijo, yo entendí inmediatamente lo que se cruzo en su cabeza_

Si amor, es nuestro hijo _le dije con vehemencia_

Pero, entonces, no……. estas seguro, es solo el color….. _decia incoherentemente, mientras los demás se miraban unos a otros_

Bella, mientras estabas en recuperación, Sali de la clínica y fui donde la doctora Bree, yo se que no debi hacerlo, menos sin tu consentimiento, yo tenia los datos de ella desde antes de regresar de Colombia, y me había contenido de ir, todo por no hacerte daño aunque la rabia y la incertidumbre de todo lo que paso esa tarde me estaba carcomiendo, a pesar de tu valentía en contarme todo sin duda, asi que me presente, le explique lo que había sucedido, ella sabia que estabas embarazada, ella tenia copia de tus resultados y se tomo la libertad de pedir una prueba nueva para la muestra que tenia del bastardo ese, resulto que el es esteril, todo el tiempo de su matrimonio el te mintió _le relate todo a una velocidad increíble, sin respirar y por supuesto sin dejarla interrumpirme, Bella se solto en lagrimas y yo me sentí culpable_

No, Bella amor, perdóname, se que no debi hacerlo _le regrese_

Edward, hiciste lo correcto, fuiste valiente e hiciste lo que yo no fui capaz _me dijo rosando su mano por mi mejilla_ yo Sali huyendo del consultorio de la Doctora Bree, fui cobarde, si hubiese esperado no hubiésemos sufrido, no hubiésemos estado separados, ella me hubiese sacado de dudas y nada de lo que pasamos….. _me dijo sollozando_ Amor, no te lamentes, lo pasado paso, a demás nos dimos cuenta con lo vivido, que juntos somos capaces de sortearlo todo, que juntos nuestra familia es invencible, que nuestro amor y el de nuestra familia es lo mas importante, lo demás todo esta en un segundo plano _le regrese_

En ese momento mi niña, se revolvia en mis brazos pidiendo su racion de mamila.

Ya es hora de amamantar a mi nieta _dijo Esme sacándonos de nuestra burbuja personal, ambos perdidos en los ojos del otro_

Son nuestros hijos, mios y tuyos _dijo mi Bella, acariciando la cobre cabellera de nuestro hijo_ te amo, Edward no podría esperar mas de la vida, asi como lo dijiste hace un rato, nuestra vida es eterna a traves de nuestros angeles.

Yo te amo mas mariposa, ni te imaginas cuanto _le regrese_ pero… hay un pero _la vi mirarme aterrorizada_ no me mires asi, no hemos pensado en los nombres de nuestros hijos _le dije sonriendo y todos soltaron a reir, nuestra vida había cambiado desde el mismo instante en que Bella vio el cabello de nuestro hijo, habíamos sido felices hasta entonces a pesar de las dudas y el miedo de mi diosa, pero de ese instante en adelante la felicidad seria total y eterna en nuestra vida_
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se acerca el final de esta historia chicas y les aseguro que esta para no perderse detalle
pero no les contare anda mas jajajajajajaja, con amor Alejandra Rivas ;)