viernes, 4 de marzo de 2011

CAMBIANDO POR AMOR



Sumario:Bella solo tiene miedo a una cosa. Separarse de sus mejores amigas. En un mundo donde el único afecto que han tenido ha sido el que ellas se han dado, con todo el futuro resuelto sus vidas se tuercen cuando asesinan a un hombre.
Edward solo teme una cosa. Perder a sus hermanos. En un mundo donde solo una mujer los amo y ni siquiera fue su madre, se encuentran con todo a su disposición y aun así carentes de lo más importante. El amor.

¿Qué harán con tal de no perder lo que consideran sagrado? ¿Qué harán cuando se encuentren en el mejor lugar de los peores que pueda haber? ¿Que pasara cuando se enamoren y se den cuenta que solo ellos pueden enderezar sus vidas? ¿y tú qué harías por amarle?


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Capitulo 29.- En familia

Edward pov

Grito cuando intente entrar en ella. Me quede quieto, comprendiendo. Lo que me dejo si aire por cierto.

-Bella ¿tú no…?- pregunte y negó mientras se sonrojaba.

Me levante de inmediato dando un salto.

-¿no quieres hacerlo?… ¿no te agrada la idea?- pregunto sentándose y jalando la sabana hasta cubrirse.

Se veía completamente adorable con el rojo de sus mejillas haciendo juego con el rojo de sus labios. Mi deseo se fue al infinito… más allá.

-no es eso Bella, nunca pensé que fueras… bueno digo con las fotos y lo demás y supuse que…-

-pues no… ¿me besas otra vez?- pidió sonrojándose más todavía.

-Bella si te toco no podre contenerme-

-no lo hagas, no te contengas, por favor….-pidió.

Eso acabo con mi resistencia.

La bese de nuevo, la toque de nuevo, despacio, lento, necesitaba más que nunca ser delicado, no solo era nuestra primera vez juntos sino que era su primera vez en general.

Recorrí su cuerpo completo por los costados hasta su cadera, regrese por sus brazos rozando con mis dedos el espacio entre sus senos, seguí bajando, pase su ombligo y seguí derecho hasta donde sus piernas se unían. Uní mi boca la suya, toque su centro apenas y gimió apenas.

Sentí cuando separo las piernas solo un poco, decidí jugar un poco más, nada era suficiente para hacer especial su primera vez.

Baje mi mano por la parte interior de su muslo, no llegue muy lejos, no me dejo llegar más lejos.
-te necesito- susurro separándose de mis labios, inclinándose apenas para tomar mi mano y llevarla a donde la humedad se desbordaba.


Toque con mis dedos su botón, después con toda la lentitud de la que fui capaz, recorrí sus pliegues. Se dejo caer al colchón de nuevo, gimiendo y apretando mis brazos. Deje que mis dedos se hundieran en su cuerpo mientras lentamente la besaba. Metí y saque un par de veces con toda la calma que pude reunir, cada vez era menos.

-hazme tuya… entra- pidió.

-aun no- respondí aunque mi cuerpo me urgía a tomar lo que estaba ofreciéndome.

Me separe de ella y cambie mis manos por mi boca. Separo más las piernas dejándome espacio. Me arrodille sobre ella y lamí. Apenas un roce y me tenía perdido. Apenas un roce y estaba gritando.

Hice algo más que solo rozarla, hice mucho más que solo lamer, morder y chupar, hice que se corriera solo con mis caricias. Y supe que era momento de entrar, porque ya no me aguantaba más sin moverme dentro de ella.

Subí recorriendo su cuerpo con mis labios. Pase por sus pezones rosados, los morid apenas, me acomode sobre ella, la mire antes de entrar.

Por fin lo hice.

Grito y vi una lagrima rodar.

Me detuve del todo…

-no, por favor no, esto es… no te salgas…- pidió mirándome con toda la pasión ahí.

Me quede quieto un par de minutos mientras su cuerpo se acostumbraba a mí. Cuando sonrió supe que podía seguir. Me moví lentamente, al principio.

-más, no te detengas…-

Aumente las velocidad mientras sus gemidos aumentaban, siempre tratando de no lastimarla, en poco tiempo se cerró sobre mí, me arrastro con ella, era estrecha con ganas y eso era genial. Me vine en ella, mientras se venía por segunda vez. Cansados felices y muy satisfechos nos quedamos abrazados, ella debajo de mi cuerpo, me gire para no aplastarla.

-Gracias Bella, fue algo maravilloso, te amo- dije besando su frente.

-házmelo otra vez- pidió

Se puso sobre mí, frotándose contra mi sexo. Antes de pensar en negarme.

-Bella harás que termine antes…- dije cuando su carne húmeda, caliente y suave se frotaba directamente sobre mí, mientras cobraba vida de nuevo.

Sonrió cuan perversa podía ser. La levante por la cadera y me moví hasta penetrarla por completo. Sofoco un grito. Se movía rápidamente, con fuerza en cada movimiento, alejo mis manos mientras cambiaba el movimiento, subiendo hasta casi sacarme de su cuerpo y dejándose caer de nuevo.

Gemí de placer, eso era realmente bueno. Ella era realmente buena.

-¿Dónde aprendiste esto?- pregunte apenas con lo que me quedaba de cerebro.

-todo lo que sube tiene que bajar, ley de la gravedad… Newton…- dijo moviéndose más rápido.

-¿y esto?- pregunte cuando cambio el movimiento de adelante hacia atrás.

-física básica… a mayor velocidad mayor fricción por la resistencia…- respondió mientras aumentaba de nuevo el movimiento.

Sus ojos se volvieron líquidos, sus pezones se endurecieron mas, estaba por llegar de nuevo, sus labios rosas se entreabrieron.

Dejo que la tomara de la cadera mientras se movía, cuando sentí que podría tener más de ellas tome sus senos acariciándolos, sujetando entre mis dedos sus pequeños botones rosados, al tiempo que apretaba alternadamente, se excito al punto que gimió de nuevo y mucho, aumentando la velocidad, se vino de nuevo sobre mí, me vacié por segunda vez en ella.

Se derrumbo sobre mí, la abrace fuertemente.

-otra vez- pidió aún sin recuperar el aliento, me endurecí de imaginar cuan mejor podría ser una tercera vez pero la razón salió en escena…

-no, es demasiado, te hará daño, por favor, te prometo que lo haremos de manera regular pero hoy no, necesitas descansar- dije odiándome por causar la expresión de desilusión.

-bien, entonces será mejor que bajemos- dijo resignada.

La idea de hacerla mía otra vez era tentadora, tal vez si íbamos despacio, ella quedaría satisfecha del todo y yo podría morir entre sus piernas de nuevo, me faltaba mucho para descubrir en ella todavía. ¿Cómo se veía su cuerpo si la tomaba de costado? ¿O la sentaba sobre mí? ¿En la ducha? ¿En la tina? Necesitaría una caja enorme de preservativos para… ¡¡¡Carajo!!!.

Los preservativos estaban en mi recamara…

-¿Bella tomas anticonceptivos?- pregunte.

Por la manera como sus ojos se abrieron supe que no. Imbécil ¿Por qué tomaría anticonceptivos si era virgen?

-¿crees que…?- apenas susurro con su carita asustada.

-bien, hum si tu periodo no llega, veremos que hacer- dije abrazándola.

Me odie por ponerla en esta situación ¿Cómo me descuide de esa manera?

-¿Qué hacer? ¿A qué te refieres? ¿No querrás decir cómo le pondremos por nombre? ¿O como lo cuidaremos?- pregunto empujándome suavemente y colocando las manos en su vientre.

-¿tendrías un bebe justo ahora? ¿En este lugar? ¿A esta edad?- pregunte sin responder.

Apenas había cumplido los diecinueve. En el hospital, mientras seguía sin reaccionar.

-tienes razón pero la otra opción me gusta menos todavía- dijo seria y sin mirarme.

-quizá no pase nada, ven vamos a ducharnos, no has comido y no quiero que te mal pases- dije abrazándola y tratando de parecer despreocupado, para no preocuparla más.

Suplicando porque nada pasara. No era lo que tenía en mente. Aunque un hijo de ambos con su sonrisa… no, no era el momento. O el lugar.

La deje ducharse primero, si entraba con ella, no saldríamos de ahí en todo lo que quedaba del día. La foto regreso a mi cabeza, pero saber que era una niña cuando se tomo, borro todo el sentimiento de excitación. Verla salir en traje de baño fue completamente diferente. Me puse duro una vez más. Entre al baño sin decir nada. Media hora después bajamos.

-¡¡¡están vivos!!!- grito Mike

-sí, solo estaba descansando- respondió mi chica.

Sonrojándose ligeramente. Me miro y me soltó caminando hacía donde las demás chicas estaban.
-¿te cuidaste?- pregunto Emmet acercándose para que solo yo lo escuchara.


¿Cómo supo que Bella y yo habíamos tenido algo?

-no…- dije.

Lo siguiente que supe era que la enorme mano de mi hermano aterrizaba sobre mi cabeza de manera nada gentil, para no sentirse menos Jasper repitió la operación, los deje porque lo merecía.

-tarado- dijo Emmet.

-idiota- agrego Jasper

Y los deje de nuevo, porque… también me lo merecía

-ya sé, pero ahora no le arruinen el día, está feliz ¿Como supiste que Bella y yo…?- dije mirándola mientras platicaba con todas las chicas sentadas en las tumbonas.

Se reían, así que debía ser algo bueno. Creo.

-Rosalie subió para apresúralos, pero cuando llego a la puerta se detuvo, giro sobre sus talones y bajo de nuevo, así que le pregunte, dijo que para lo que hacían podían tomarse todo el día, no fue difícil imagina que era. Y claro Alice escucho, por lo que Jasper sabía-

-son una bola de metiches, ya no hay intimidad en este lugar- dije serio.

-da gracias que no hay cámaras en las habitaciones- dijo Jasper a mis espaldas.

Buen punto.

-¿todo bien entre nosotros?- pregunto Dimitri acercándose a donde mis hermanos y yo estábamos.

Interrumpiendo la sarta de cosas que estaba por decirles.

-¿Por qué no habría de estar bien las cosas entre nosotros?- pregunte sin entender.

-bueno, en primera porque yo sabía que a ella le gustabas, pero no me quite del camino, pensé que me haría caso y luego porque de alguna manera Leah y su parvada se enteraron que de lo que Bella era capaz por contármelo, casi muere, casi tú y tu hermano mueren, sin contar con Alec-

-no fue tu culpa, nada de esto, no hay problemas entre nosotros, estamos bien- dije estrechado su mano, después de todo el tipo había estado vagueando triste sin su amigo.

-genial, entonces si no te molesta iré a platicar con Bella, tengo un problema de mecánica cuántica que no me deja dormir- dijo caminando en esa dirección.

Bella pov

-las clases están increíbles, pero necesitaras tomaras clases extras para ponerte al corriente- dijo mi prima sentada y abrazada a mí de un lado mientras la rubia me hacía lo mismo del otro.
-¿Cuántas carreras hay?- pregunte


-solo una, Ingeniería Meca trónica, todos votamos por esa, es regularmente fácil- dio la rubia
-sí, habla por ti yo me doy de topes con esas materias de especialidad- decía Kate


-si quieres yo te ayudo, en cuanto me ponga al corriente con las clases atrasadas, además no creo que Carlisle te deje atrás- dije mirando hacia Edward, platicaba con Dimitri.

Un momento después el chico se acerco son su sonrisa de siempre. O algo parecida a la sonrisa de siempre.

-Hola Bella, ¿Cómo te sientes?-

-bien, gracias ¿y tú?- pregunte, Alec había sido su mejor amigo junto con Félix.

-hay días en que aun espero verlo cruzar la puerta, pero es tolerable, por fortuna Carlisle saco la cama, tenemos más espacio para hacer nada- dijo triste.

-lo siento, me habría gustado que todos saliéramos vivos de esa horrible experiencia, lo siento de verdad- dije abrazándolo.

-hey, no podías hacer nada mas, gracias a ti los atraparon, así que no hay nada de lo que te debas sentir culpable, gracias a Dios solo perdimos uno, pudimos a haber perdido mucho mas, pudimos morir todos- me abrazo un minuto más, antes de separarse y tomar a Irina de la mano.

La chica me sonrió tímidamente. ¿Estaban juntos? Bien por ellos.

-¿quieres nadar?- escuche su voz a mis espaldas.

-solo si tú nadas conmigo- respondí mirándolo.

-esa es la idea, no te dejaría con nadie más-

-bien, eso me agrada, quien llegue de ultimo hace la tarea de ambos por un mes- dije antes de correr hacia la orilla y aventarme de cabeza.

Emergí y no lo vi cerca, me gire buscándolo, hasta que lo vi de pie en la orilla, mirándome. Me quede muy quieta, preguntándome que estaba mal. ¿Por qué no se lanzo tras de mí? Nade hacia donde estaba.

-¿Qué pasa?- pregunte.

Se agacho hasta estar cerca de mí. Me tomo del la cintura y me saco de la piscina.

Me beso con ganas. Sin importarle que estuvieran los demás o los profesores o peor aun Carlisle y Esme. Por un momento nadie dijo nada mientras nos perdíamos en los labios del otro y en mi caso con las ganas de ser suya otra vez.

-hermano ¿puedes soltar a la chica para que respire?- dijo Emmet como siempre con cero tacto y delicadeza nula.

-te amo- dijo separándose.

Solo un instante antes de girarnos y dejarse caer el agua conmigo pegada. Seguimos besándonos un poco más en el fondo hasta que nos falto el aire y necesitamos salir.

-Edward, Bella a mi oficina ahora- dijo Carlisle serio.

-huy estamos en problemas- dije, me miro sonriendo.

Salimos del agua y nos secamos un poco, seguimos hasta la dirección.

-se que han pasado por mucho y sé que se aman, pero hay ciertas cosas que deben mantener solo para ustedes, les pido que sean más discretos con sus muestras de afecto, no quiero demostraciones públicas, recuerden que esto sigue siendo una academia. Por favor. Ahora como eso era todo lo que quería decirles se pueden retirar- dijo despachándonos con un movimiento de cabeza.

No necesitábamos responder, haríamos lo que nos pidiera, ninguno se arriesgaría a perder al otro. Ya no.

-Bella, por cierto… Bienvenida a la familia- dijo justo cuando abrí la puerta.

Lo mire sonriendo.

Regrese a la piscina y me di cuenta que Carlisle tenía razón, Alice, Rosalie y yo estábamos en familia. Por fin teníamos una familia.

Ya no estaríamos solas.

Nunca más.



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hola chicas, buenos días, les dejo el capi de hoy, ya saben, comentar y votar
con Amor Alejandra Rivas ; )

jueves, 3 de marzo de 2011

Nuevo trailer de Wather for elephants!!!!!!!



Gracias Pattinson ladies

EXCLUSIVO Access Hollywood: Behind The Scenes de Robert Pattinson en ‘Water For Elephants’ (Escenas Nuevas!)



Gracias LasagaRobsten

Still de Jacob & Marlena en "Water For Elephants"!


Esa campera de cueroooo... hay dios

Entre el Amor y el Odio





Sumario:
Ella se encontró con el futuro de su clan en sus manos. Siendo una niña apenas, tuvo que comportarse como mujer y ganarse el respeto de los hombres poderosos, en un mundo donde la mujer era moneda de cambio. Pero tenía unas cuantas cosas bajo la manga para conseguirlo.

Él sabía su obligación pero entre ejecutarla y aceptarla había un gran espacio. Y en ese espacio se clavo ella. Una mujer que no era más que una niña y que además en sí se comportaba como niño. Con toda su vida complicada cometió errores que le llevaron a perder mucho.

Solo una cosa simple y sencilla podrá devolverle todo lo que quiere él en su vida.

Una cosa sencilla y simple llamada amor.
¿Serán suficientes sus intentos?

Nota de la autora: este fic contiene escenas explicitas de violencia y sexo, lenguaje que podría herir la sensibilidad de las personas, se recomienda discreción y una mente abierta.

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Capitulo 3.- Negociando el futuro

Bella pov

“Dios no me dejes desmoronarme ahora”. De pie, frente a un hombre con el miembro expuesto y ante la mirada de todos los demás quienes no hacían nada, me toco sacar la vena y hacerme respetar.

-James te retiras ahora mismo, tú y yo hablaremos más tarde- dijo Lord Eleazar.
Mientras el tipo me miraba con ganas de rebanarme. Lo había ofendido, de la peor manera… menospreciando su hombría y seguramente tendría consecuencias. Pero no pensaba permitir que me humillara.

No a mí.

No a Isabella Swan.

-¿alguien más quiere desafiarme? - pregunte mirando a los jóvenes presentes.

Jasper Hale, rubio de ojos azules, muy atractivo. No era mi tipo. Los Cullen, uno de ellos muy alto, enorme, de cabello negro y corto, ojos grises y fríos. Mas que atractivo… delicioso, aunque tampoco era mi tipo. Y por último, el único de todos ellos que no me había mirado por más de cinco segundos con alguna expresión que no fuera de hostilidad. Alto casi tanto como su hermano, atractivo con muchas ganas, o eso parecía, había evitado mirarlo más de cinco segundos con algo más que indiferencia.

Los Adultos me miraban de manera diferente. Jake salió detrás de James. No le iría bien al tipejo.

-me disculpo profundamente por eso Isabella, jamás imagine que ese comportamiento tan indigno sería cometido por mi hombre- dijo Lord Eleazar mirándome visiblemente apenado.

-bueno Lord, tal vez sí se da una próxima vez, pueda intervenir antes de que le rebane el honor a su hombre- dije antes de sentarme y conmigo todos los que estaba de pie.

Puse la espada en la mesa y la deslice hacía donde Garrett estaba, me sonrió con complicidad. Alguna vez mientras entrenaba con Jake, Garrett cometió la torpeza de decir que era bastante buena para ser mujer. Paso el resto de las dos horas siguientes defendiéndose de mi ataque. Mi padre solo se doblaba de la risa mientras mi madre pegaba el grito en el cielo.

-bueno, ahora que hemos visto la valía de esta jovenci… mujer creo que entendemos el porqué su padre le ha confiado tan enorme encomienda. Por favor Isabella sigue con tu caso- dijo Lord Carlisle.

-gracias. Y llámenme Bella. Como decía mi padre sigue prisionero en Eorlingan y como en todo castillo, es posible entrar, cosa que hará mi gente- dije señalando a Jake quien ya había regresado- pero quiero saber si cuento con el apoyo de los clanes vecinos para armar una ofensiva efectiva que permita a mi gente entrar sin ser detectados, algo así como una distracción- dije mientras todos los presentes me miraban.

Con un poco más de respeto si era posible.

-¿Qué tienes en mente para el recate de tu padre Bella?- pregunto uno de los Cullen

-disculpa, no conozco tu nombre- dije mirándolo.

-Emmet, Emmet Cullen- dijo con algo de simpatía.

-Emmet, en las colindancias del bosque que rodea el castillo hay capacidad suficiente para esconder un ejército de más de 5 mil cabezas. Si escondemos mucho menos y atacamos con un tanto mayor podremos distraer su atención. El castillo por si solo es impenetrable por otro lado que no se la puerta principal y la puerta escondida. No queremos entrar por la puerta principal, pero eso ellos no lo sabrán, de esta manera y saliendo del bosque de atrás mi gente podrá entrar, sacar a mi padre y salir antes aun que el enfrentamiento se dé. Podremos sitiar el castillo, la gente que se quedo es leal a mi padre y no dirán donde están ocultas las bodegas de provisiones. Aun si eso significa morir de hambre dentro de los muros. Y mi padre estará libre antes de que amenacen su vida a cambio de información- dije mientras mostraba unos mapas con las ubicaciones del castillo y el bosque -en este punto -apunte un lugar del mapa mientras todos se acercaban, jóvenes y adultos- se puede armar una ofensiva solo con arqueros, en la puerta principal deberán mandar escudos, ya que desde las almenas se puede disparar de manera certera, pero si colocamos a los hombres a 100 metros del muro, serán inefectivos- dije revelando el único punto débil del castillo.

Era necesario.

-para el tipo de apoyo que solicitas Bella será necesario primero firmar las alianzas- dijo Lord Eleazar.

-lo sé y estoy dispuesta a negociar el matrimonio de mi hermana con cualquiera de los presentes- Dije mientras Jake salía de nuevo.

Mencionar el asunto del matrimonio era la señal para Jake de traer a Alice.

-¿y tú?- pregunto el hombre que no quería mirar-soy Edward Cullen, ¿Quién negociaría tu matrimonio?- pregunto de nuevo y en tono altanero, casi molesto, se podría decir que ladró.

-¿puedes ver a alguien más aquí de mi clan que no sea Garrett o Jake? Me parece claro que también seré yo quien convenga mi matrimonio. Después de todo seré yo quien viva con ese hombre. Sin ofender- dije mirándolo y respondiendo de la misma manera.

-bien, siendo esa la situación ¿cómo lo haremos? Es decir ¿cómo se escogerán las parejas?- dijo Lord Carlisle.

-me parece que para que sea completamente arbitrario coloquemos los nombres en una urna y se saque por sorteo- dijo lord Eleazar.

-eso me parece un poco brusco, son muy jóvenes las muchachas, que les parece si les dejamos un día entero para que se conozcan y…-

-disculpa Laurent, sé que tu idea es buena y lamento ser yo quien te interrumpa de esta manera pero la vida de mi padre está en juego, mientras más tardemos en sacarlo más probabilidades hay de que muera, créeme que de ser otra la situación, yo habría solicitado medio año antes de las bodas- dije sonriendo apenas.

-lo entiendo Bella- dijo Laurent sonriéndome con ternura.

Me sentí vulnerable por un momento, aparte ese sentimiento de inmediato, no era lugar para una demostración de sentimentalismos.

-entonces lo del azar va- dijo Emmet con mucho menos gusto del que su rostro aparentaba.

-primero será mi hija como signo de buena voluntad, Jasper tráela por favor- dijo Lord Eleazar.

Mientras Lord Cullen escribía los nombres y los depositaban en una urna, Jasper entro con una mujer rubia, de la edad de mi hermana aproximadamente. Hermosa completamente. Ojos azules, labios rojos. Y un vestido de infarto. Sin hablar de las zapatillas, divinas y toda la tendencia francesa. Unos minutos después entro mi hermana. Con un vestido de los mejores. Ambas mujeres se miraron y apenas estuvieron juntas les salto lo vanidosas.

-por Dios es un diseño parisense- dijo Alice mientras tocaba el borde ribeteado en hilos pateados del vestido azul de la rubia.

-y el tuyo es completamente Londinés, me encanta- dijo la rubia admirando el vestido amarillo sol de mi hermana.

-Por favor señoritas, estoy segura que sus esposos les dejarán acaparar la moda otoño invierno y primavera verano, de las altas casa de costura, pero justo ahora debemos sortearles al esposo, silencio- pedí mirando a mi hermana.

-lo siento Bella- dijo Alice bajando la mirada.

- discúlpanos fuimos vanidosas- dijo Rose mirando a otro lado, apenada por completo.

Me sentí mezquina por hablarles de ese modo. Después de todo de ser otra la situación estaría también mirando y mostrando.

-hey, también me han gustado sus vestidos. Más tarde te muestro una tendencia Veneciana, te encantara Rubia- dije sonriendo.

-Rosalie, hum llámame Rose- dijo sonriendo.

-señoritas, el sorteo está listo. Primero tu Rose- dijo Eleazar.

La chica se puso pálida. Después de todo estaba escogiendo a su esposo para toda la vida. Metió la mano temblando. Saco un trozo de papel enrollado. Lo entrego a su padre.

-Emmet Cullen- leyó Lord Eleazar.

La chica se giro hasta mirar a Emmet, quien solo asintió y le sonrió o eso intento. Ninguno se veía feliz.

-Alice tú sigues- pedí.

Sabía que ninguno de los restantes les agradaría casarse conmigo por eso me quedaría al final.
Que fuera la suerte de los demás quien marcara mi desgracia. Lord Cullen agrego otro pergamino, lo cual tenía sentido si para Rose habían dejado afuera el nombre de su hermano. Movieron la urna un poco más y mi hermana mirándome a los ojos metió la mano. Solo una lagrima que borro antes de que cayera por completo fue el indicio de que aceptaba su destino.

-Jasper Hale- dije cuando me lo entrego.

El tipo suspiro y asintió mientras caminaba hacía ella. Se coloco a su lado tal como hiciera Emmet con Rose.

-bien entonces solo quedan Edward y tu- dijo lord Eleazar.

Asentí sin mirar al hombre mencionado. Era el que mismo hombre, él altanero. No estaría nada contento. Y por supuesto no camino hacía mi.

-bien, si les parece adecuado, podremos celebrar las nupcias mañana temprano y partir en la tarde- Dije sin mirar a mi futuro esposo.

-¡¡¡¿estás loca?!!! No me casare mañana- grito Alice.

-¡¡lo harás porque yo lo digo y punto, mientras más tardemos en hacer esto… legal, mas tardara papa encerrado, me importa un carajo si no te agrada la idea, tú misma lo dijiste, para esto nos han educado toda la vida!!- dije mirándola.

-Bella no es necesario que todas las bodas se realicen tan pronto, si les parece podremos firmar un contrato de matrimonio y partir hacía el castillo donde tu padre esta, al regreso podremos celebrar las nupcias- dijo lord Eleazar.

-pero me temo que al menos se deberá consumar un contrato- dijo lord Cullen.

Todas lo miramos con cara de horror. Después de todo se trataba de entregarse en cuerpo a un desconocido. Entonces mire al que sería mi esposo. Alto, de cabello rubio oscuro, ojos verdes y labios rojos, el inicio de la barba en su rosto cuadrado, atractivo hasta gritar… pero no era Jake.
Y no se veía más contento de lo que estaba yo.

-que así sea- dije apenas con voz.

-entonces hemos terminado, después de la cena firmaremos los contratos y podrán retirarse- dijo lord Eleazar sin mirarnos.

-vamos Alice, escojamos los vestido para la cena, Rose ¿nos acompañas?- pregunte mientras salía de la sala sin mirar a nadie.

-mama sigue sin llegar- dijo Alice.

-lo sé no te preocupes, se habrá quedado descansando, ya sabes que no le gusta montar- dije para tranquilizarla.

No era normal que no llegara aún.

Recuerdo

-Bella vamos muy despacio aún, tendremos que separarnos de nuevo y apegarnos al plan original. Vayan por delante, trataremos de seguirles el paso- dijo Sam.

-lo siento, necesito descansar, no estoy acostumbrada como ustedes a montar, necesito parar, pero creo que Sam tiene razón, adelántense- dijo mi madre.

-cuídala Sam, protégela bien- pedí mientras Alice se bajaba y cambiaban su silla.

-Alice ¿montaras como lo hace Bella?- dijo mi madre con el tono de escándalo que solía usar.

-aun estoy aquí madre y no veo que tiene de malo- dije sintiéndome ofendida.

-Bella, hija te amo con toda mi alma, pero a veces pienso que eres una mujer con espíritu de hombre- dijo mirándome duramente.

-mejor eso que ser hombre con espíritu de mujer- dije en respuesta.

Y las carcajadas de Sam, Jake, Paul, y Quill, Jared y Alex quienes eran los Guardias personales, no tardaron en llegar. A eso se unieron el resto de los hombres que me conocían bien.

-Jake y Jared se irán con ustedes, llevarán a diez hombres por cualquier cosa. Corran y no se detengan ante nada- apunto Sam.

-cuídate Bella y cuida de Alice, la amo hijas- dijo mi madre besándonos antes de subirnos de nuevo a los caballos.

Apenas vi a los guardias que llevaríamos sobre los lomos de sus animales, lance mi montura a todo correr. Los escuche seguirme el paso, incluso Alice parecía entender la importancia de movernos rápido, ya que cabalgo como nunca. Pasadas unas horas decidí bajar el ritmo para que los caballos descansaran un poco. Y porque casi podía ver las lágrimas de Alice, no estaba acostumbrada a montar a galope y quizá su cuerpo estaba pagando el precio.

-¿estás bien?- pregunto Jake trotando a mi lado.

-sí, creo que si-

-¿estás lista para el matrimonio?-

-no, pero seguramente o tendré opción, Jake yo…- calle al mirar su rostro -nada, solo estoy preocupada por mi padre- dije.

-iremos por él, cuando tu esposo, el hombre que sea y los demás no den su apoyo, iremos por él- dijo sonriendo como siempre.

El dolor de saber que tendría que casarme lo único que hizo en mi fue enfurecerme.

-vamos, la noche está cayendo- dije mientras lanzaba mi caballo de nuevo hacía adelante.

Para cuando divisamos el castillo, Jake iba detrás de mí, Alice a mi lado con Jared, su guardia detrás y los hombres rodeándonos. Así cruzamos las puertas del castillo hasta llegar al patio interior.

Fin del recuerdo.

-¿me enseñas ese vestido que mencionaste antes?- pregunto Rose regresándome al presente.

-claro, de hecho dado la importancia de la cena lo usare esta noche- dije mientras sacaba mi vestido.

Mi mejor y favorito vestido. Negro con hilos en plata y encaje ribeteado en el mismo material marcando la parte baja del busto, entallado hasta la cintura y suelto hacía abajo, con otra cinta en el fondo, Mangas corte princesa en tela negra trasparente y piedras plateadas.

-es precioso, cielos ¿Cómo hago para tener uno parecido?- pregunto la rubia.

-ir a Venecia, en cuanto puedas- dije sonriendo.

-iré con… Emmet. ¿Alguna de ustedes saben algo sobre la noche de bodas?- pregunto la chica llorando por primera vez desde que sacara el nombre.

-tu mama seguramente te dirá que esperar, ojala la nuestra llegue a tiempo- dije abrazándolas.

-niñas, que bueno que están todas aquí- dijo lady Tania, su madre.

-mama ya tengo esposo- dijo llorando un poco más.

Mi hermana quién también lloraba se abrazo a mí.

-lo sé cariño. Por eso he venido, sé que una de ustedes deberá consumar su matrimonio hoy, así que me tomare la libertad de prepararlas para esta noche. Lo que pasa entre un hombre y una mujer es muy diferente en cuanto a cada pareja, el acto en sí es el mismo, pero depende mucho de la química de la pareja, de la calidez del hombre. Puesto que ninguna de ustedes tiene experiencia, déjense llevar y cuando estén en la cama…-

Para cuando termino de hablar yo no sabía si vomitar o atravesarme con una espada. No era que el acto me parecería repugnante porque era algo natural, mi madre nos tenía bien aleccionadas sobre eso. Pero dejar que un tipo al que apenas viera unas horas y con el que solo cruzara una línea de conversación me hiciera todas esas cosas era aterrador.

Sobre todo porque el hombre que me las haría a mi no me apreciaba en nada, la mirada que tenía cuando supo que sería yo su esposa era de rechazo total.

-¿Cómo sabremos quién de nosotras...?- Alice no pudo terminar la pregunta sin llorar de nuevo.

-eso lo decidirán Eleazar y Carlisle. Prefirieron que no tomaras parte en eso para no avergonzarte más- dijo la mujer sonriendo y mirándome directamente.

-muy considerado- dije apenas.

Para cuando la mujer se fue con su hija, Alice ya estaba más tranquila. Pero mama no regresaba aun. Empecé a preocuparme. Dos días eran demasiado. Algo estaba mal.

-Bella atacaron la comitiva de tu madre… la capturaron…y apenas lograron llegar algunos de la guardias- dijo Jake entrando a mi habitación sin tocar.

-¿donde están los hombres?- pregunte levantándome de inmediato.

No fui consciente que solo estaba usando el vestido rosado de baño. O de que Alice me llamaba. Salí a todo correr detrás de Jake y llegue al salón donde todos estaban reunidos.

-Niña… nos emboscaron cuando nos separamos, por más que luchamos y tratamos de proteger a Lady Swan, igual se la llevaron, apenas logramos sobrevivir Sam, Quill, Hernán, Damián, Lucas, Billy y yo. No queda nadie más de la guardia, perdonemos no pudimos proteger a su madre, eran demasiados- dijo Paul casi llorando.

En mi casa, todos los hombres fieles a mi familia nos amaban, mi madre era buena con ellos y nos había enseñado a serlo también, siempre pendiente de lo que pudieran necesitar, de las esposas, hijas, hermanas. Siempre había tiempo para atender las necesidades que la gente del castillo pudiera tener.

-¿Dónde está Sam?- pregunte.

-aquí- dijo levantándose de la silla donde lo estaban atendiendo.

Apenas lo vi corrí a abrazarlo, estaba realmente herido. Un corte atravesaba todo su costado sobre la piel curtida por el sol.

-mi niña, no pude protegerla… pero tenemos un prisionero, Jake lo interrogara, sabremos a donde la llevaron e iremos por ella- dijo mientras me abrazaba de los hombros y me dejaba un beso en la frente.

-¿Dónde está el maldito?- me gire hacía lord Eleazar después de localizar a los demás hombres quienes estaban siendo atendidos, Damián se veía realmente mal.

-yo te llevo- dijo Jake en ese momento.

Lo seguí sin dudar. Y nos siguieron por supuesto. Apenas cruce la puerta logre desarmar a uno de los hombres de lord Eleazar. Lo que no fue difícil ya que ninguno de los hombres apostados en las puertas, se esperaban que yo supiera usar una espada.

-¿Dónde está mi madre?- pregunte tan claro como pude.

Las lágrimas aun no salían pero sentía que no tardarían tanto como yo deseaba.

-la espada no es algo que una niña bonita como tú deba usar, te cortaras….-

-¿dónde está mi madre?- dije mientras ponía la punta de la espada en su garganta.

Por un momento nadie dijo nada. Nadie se movió. Podía sentir la mirada de todos sobre mí. Esto seguramente arruinaría mi matrimonio pero mi madre estaba en primer lugar y estaba harta de esperar que los demás hicieran algo.

-no diré nada, mátame… si puedes- dijo el tipo mirándome, retándome.

Esto no funcionaría hasta que entendiera que no estaba bromeando.

-¿Dónde está mi madre? Última oportunidad- dije bajando la espada a su entrepierna.

Jake le tomo una pierna y Paul la otra, abriéndoselas. El tipo por primera vez me vio en serio.

-la llevarían a la torre del castillo principal de los Masen, Voltaria. Pero no podrás llegar a menos que te cases con Marco su hijo, te ha pedido a ti, exclusivamente a ti - dijo

-ya tengo esposo- dije girándome.

Camine medio paso en dirección a la puerta. Con la espada aun en la mano.

-¡¡entonces serás su ramera, si quieres ver viva a tu madre, quien por cierto será la mujerzuela de Aro!!- dijo sin reparo alguno.

Y mi ira se desato.

Antes que alguien pudiera reaccionar al insulto hacía mi persona y por alguien me refiero mi futuro esposo quien ya se dejaba venir sobre el tipo con la espada desenfundada, me gire enterrando la mía en pleno pecho del hombre sentado.

-¡¡¡a mi madre la respetas perro maldito!!!- dije mientras la vida se iba de sus ojos y la sonrisa se le borraba.

-¡¡¡Bella!!!- grito Alice entrando en ese momento.

-¡¡¡Jasper sácala de aquí!!!- grite mientras sacaba la hoja llena de sangre manchando mi vestido en el proceso.
Con el cabello revuelto, la ropa llena de sangre y la mirada de odio aun puesta mire al hombre sin vida frente a mi.

-niña ¡¡¡¿Qué hiciste?!!!- pregunto Sam quitándome la espada mientras Edward se acercaba a mí, por primera vez.

Quito una de las cortinas y me envolvió en ella. Me tomo de la cintura mientras Emmet se acercaba y me colocaba la mano en la espalda apresurándonos a salir.

-vamos Bella, nadie debe saber que fuiste tú- dijo Emmet mientras miraba a los demás.

Las lágrimas no salieron hasta que escuche la puerta de la mazmorra cerrarse detrás de mi.

No hubo cena o firma de contratos o consumación de matrimonio.

Esa noche solo fui una niña asesinando a un hombre.

El hombre de confianza de nuestro enemigo.


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hola chicas, aqui les dejo el capi de hoy, besos y disfruten
con amor Alejandra Rivas ; )

miércoles, 2 de marzo de 2011

Aprendiendo a ver tu amor

Sumary: Bella es dueña de una gran y famosa empresa de modas, que esta en Los Ángeles, California, es la única que queda de su familia entera, la única Swan. Ella pierde la vista en un traumático accidente de avión, al no poder dirigir su empresa contrata a un asistente que se llama Edward Cullen, el sentirá algo muy fuerte por ella desde el momento en que la conoce y a este sentimiento tan hermoso lo llamara Amor, pero ella no lo acepta por no poseer el sentido de la vista, pero también por que nunca se ha apreciado bien a si misma y luego de el accidente su autoestima bajo mas de lo que ya estaba. ¿Lograra bella quererse a si misma y aprender sobre el amor que le quiere dar Edward?, ¿Podrá recuperar la vista?

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EPILOGO:

Había pasado una semana desde que Edward Cullen había renunciado no solo a un simple empleo si no a la mujer que amaba, para no lastimarla ya que ella misma se lo pidió, decidió volver a New York ya que no soportaría verla y no poder abrazarla, besarla y gritarle que no le importaba lo que pensaba, ni sus miedos, ni nada que la amaba y que su amor era mas fuerte que nada.

Había hablado con Jasper y Emmett, de que se iba a ir, sus dos amigos no dijeron nada entendía la situación y no podían creerlo por que si Bella estaba destruida y solo estaba viviendo para el trabajo desde que Edward renuncio, Edward estaba devastado y eso se veía en su semblante, su camisa toda desaliñada, unos jean el que no era muy amigo de estar tan informal, unos tenis blancos, su pelo mas desaliñado que de costumbre sin nada de brillo y la barba sin afeitar además de sus ojos rojos hinchados ocultos en unos lentes negros de sol , los dos amigos lo llevarían al aeropuerto ya que las chicas, bueno por Emmett supo que Rose le echaba la culpa a el y que había hecho todo mal renunciando y dejando una Bella resquebrajada no entendía que Bella no se sentía lo suficientemente segura para poder hacerlo feliz, cosa que le parecía absurda a Edward pero esta vez respetaría su decisión aun cuando eso lo estuviera desgarrando el alma y el corazón por dentro, mientras subía las maletas al jeep de Emmett, se estaciono detrás del jeep, un ferrari rojo que lo manejaba una Rosalí con su pelo rubio suelto y una blusa roja manga corta con escote en v y unos pantalones entallados, con sus zapatos negros, se bajo y también descendía de el auto, Alice vestida con unos pantalones grises, una camisa blanca de seda , un chaleco negro, zapatos de tacón gris, un pequeño bolso negro y su pelo suelto hasta en Alice se veía que las cosas no estaban bien no estaba con su habitual sonrisa ni dinamismo, llego hasta ellos beso a un Jasper vestido con un pantalón negro y una camisa gris con zapatos negros el también estaba algo triste por Bella y su primo veía como lo dos estaban sufriendo lo innarrable, y separo con delicadeza un poco a Alice y le pregunto; Ali que haces aquí amor y esta le contesto:

__ Solo vinimos señalando a una Rosalí que estaba abrazada por la cintura por Emmett que estaba vestido con sus horrorosas bermudas verde vomito según su Rose y una camisa de cuadros con sandalias de hombre a juego, Alice continuo diciendo para los 5 que la escuchaban atentos: bueno como decía solo vinimos a entregarle esto a Edward y le extendió la mano que tenia apretada una carta, Edward la tomo y le pregunto;

__ Y esto que es, increíblemente de forma dulce Rosalí le dijo;

__Es de Bella, perdón por echarte la culpa ya sabemos que ninguno de los dos la tiene a veces Bella puede ser de un terca y tu solo hiciste lo que ella te pidió, como sea es una carta que Bella te envió, Edward no lo dudo un instante mas y leyó la carta que decía:

Mi querido y amado Edward Anthony Cullen Hale, me enseñaste a ver el mundo a través de mis demás sentidos ya que no podía ver lo hermoso de un simple paisaje, ver tus preciosos ojos color esmeralda y la vez topacio, tu declaración de amor me hizo reaccionar y fue como el milagro para que yo recuperara el sentido de la vista, no voy a negarte que aprendí a ver el amor gracias a ti, me trataste como nadie lo hizo, pero hay muchas viejas heridas en mi corazón, aprendí a ver tu amor, no puedo negarme que veo amor en tus ojos, pero que es amor nadie sabe cuando llega o como se creo, el amor no es un problema de matemáticas que puedas resolver o una ecuación perfecta, el amor es un sentimiento hermoso que te hace hacer lo que sea por la persona a la que se ama, es querer que sea feliz aun cuando no este contigo, bien dicen que si amas alguien déjalo libre, te fuiste y me rompiste el corazón mas no quise detenerte, bien dicen que lo que es el cura va para la iglesia, y si nuestro destino es estar juntos como pareja querernos y amarnos para toda la vida, solo el tiempo lo dirá, tomare un largo viaje por toda Europa y a mi regreso si todavía sientes lo mismo por mi, pues entonces nuestro amor será mas fuerte que la distancia, el tiempo y hasta el olvido, voy a viajar para reencontrarme a mi misma, por que aprendí a ver tu amor , pero tengo que aprender a ver mi amor propio, te amo y te pido que si me amas tanto o mas que yo, me esperes, tu bella, tu ángel se despide de ti queriendo que no sea un adiós si no un simple hasta luego.

Edward termino de leer, sonrió, con los ojos aguados y dejando caer algunas lagrimas le dijo a Alice y a Rosalí;

__ Chicas gracias por traerme esta carta de mi Bella no saben lo que significa para mi, Rose no te preocupes es tu amiga y entiendo que no quieres verla sufrir y Alice; yo me voy a New York pero en cuanto sepas que volvió mi hermoso ángel, mi bella Isabella me avisas, Alice le respondió:

__ Por supuesto primo, lo abrazo y con lagrimas en los ojos le deseo un buen viaje, se despidió de los demás ya que tenia que volver con Rose a la revista mientras tanto, Emmett subió al jeep, junto con Jasper y se fueron al aeropuerto, Jasper le pregunto;

__¿Estas bien? Y Edward dejo de ver por la ventana y le contesto:
__Si estoy bien, por que estoy seguro que nuestra historia de mi ángel y mía apenas esta comenzando.



COMO:
AUTHOR: THALIA

A dónde ir sin dirección
Cómo llegar sin la pasión
Perdí mis sueños.
En qué momento me rendí
perdí la fe con que vivir todo este tiempo.

Yo tan cerca de ti, tu tan lejos de aquí,
de qué sirve el amor, si te tienes que ir.

No sé cómo regresar
a lo que era antes de que tú llegaras
Cómo recuperar la magia que creaste en mi
con tu mirada, con tu mirada.

No sé cuál es la solución para sanar mi corazón
Tal vez el tiempo.
Sentir las ganas de vivir para poder reconstruir
Lo que has deshecho.

Yo tan cerca de ti, tu tan lejos de aquí
De qué sirve el amor, si te tienes que ir.

No sé cómo regresar
a lo que era antes de que tú llegaras.
Cómo recuperar la magia que creaste en mi
con tu mirada, con tu mirada.

Que ahora es un silencio cuando antes hablaba,
con tu mirada que antes era fuego
y ahora ya no es nada.

Cómo regresar
a lo que yo era antes de que tú llegaras
Cómo recuperar la magia que creaste en mi
con tu mirada, con tu mirada, con tu mirada.

Con tu mirada...

Continuará.....
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chicas les dejo el ultimo capi de estas historia.... pero no sufran, la continuacion estara el sábado
con Amor Alejandra Rivas ; )

Sacrificios. Capitulo 17: Lógica de la manada.







Lógica de la manada.

Bella POV


Sin dejar de sonreír pero sabiendo que debía continuar, me di cuenta de la hora en mi reloj. Era un poco más de la una de la mañana. Cualquier otra persona normal, un humano, estaría exhausto ahora, pero cuando eres uno de los nuestros, la noche no es realmente diferente al día. Dormir era innecesario e inalcanzable, aunque había momentos en que sería realmente bienvenido sólo para romper un poco con el calendario interminable.

Edward se acomodó en su asiento, visiblemente intentaba calmarse, al igual que los demás miembros de la familia. Viendo que ahora era indestructible, el enojarse por una vieja lesión era intrigante. Decidí que era un buen momento para continuar, aunque mi mente sólo quería sentarse y ponerse a reflexionar sobre lo acontecido en las últimas horas. El tiempo no era un lujo para mí, no esta noche, así que continué.

— Bueno, fue casi surrealista. Estaba sosteniendo a Grace con una mano, mientras que la otra se encontraba entre un nauseabundo dolor. Fui capaz de poner a Grace de regreso en su cuna, mientras trataba de no mover demasiado mi brazo y me causara más daño. Pensé que Jake se había ido cuando apareció de repente, flanqueado por algunos miembros de la manada.

— Estábamos afuera cuando comenzaron a gritar, Jacob vino con culpa y remordimiento en sus ojos. Quil y Embry le gritaban que como había podido perder el control de esa manera. Sam se mantuvo tranquilo mientras Paul simplemente se sentó ahí, sonriendo con aires de suficiencia y evidente incomodidad. Más miembros aparecieron, hasta que Sam hizo un gesto para que todos se calmaran.

— "Bella, tan decepcionado como estoy de Jacob ahora, no estoy sorprendido de que algo pasara. Te expliqué que no podías sacar a Grace de la reserva. Los resultados de tus acciones son lamentables, pero estamos hablando de la manada aquí. Grace es una bebé y pertenece aquí. Jacob, necesitas llevar a Bella a un hospital para que curen su brazo. Después, si aún lo desea, puede ir a casa de su padre. Bella, eres bienvenida a visitar a tu hija siempre que lo desees, pero alejarla de nuestra protección está fuera de discusión."

— No me importaba lo grande que fuera, sentía como si fuera a matarlo, como si pudiera hacerlo. ¿Cómo se atrevía a hablarme de esa manera? Yo no estaba a sus órdenes y me rehusaba a seguir cualquier mandato que viniera de él. — susurré, mientras mis ojos ahora oscuros, recordaban la suave máscara de su rostro mientras me ladraba sus órdenes.

— "¿Con quién crees que estás hablando? Me voy y me llevo a Grace conmigo. Iré por mi misma al hospital. No necesito la ayuda de nadie, mucho menos de Jacob. ¡Fuera de mi camino!"

— Sam me estaba impidiendo la entrada a mi propia casa, mientras el dolor de mi brazo comenzaba a querer desmayarme. Sabía que caería pronto si no conseguía algo de ayuda para mi lesión. Después llegaron las lágrimas, antes de sentir a alguien junto a mí, alguien que acababa de llegar. Era Leah y tenía una impactante mirada de ira en sus ojos cuando miraba a Sam. — continué relatando todo lo de esa noche.

— "Sam, ¿te estás escuchando? No puedes alejar a una madre de su hija. Nada de esto es su culpa. Tú, de todos aquí, deberías ser capaz de ver la ironía de la situación. El único error que Bella cometió fue enamorarse de uno de nosotros. ¿Cómo podría saber ella que Jacob se imprimaría, incluso si nosotros sabíamos que eso probablemente pasaría mas temprano que tarde? En todo caso, esto es culpa nuestra. Debimos advertirle que esto podía pasar, y entonces, tal vez, toda esta situación podría haberse evitado."

Leah sabía de primera mano lo devastadora que era la imprimación. Su propio corazón había sido aplastado hace algunos años por Sam, cuando algo tan simple como su prima vino de visita y efectivamente, la partió en dos. Leah se había imprimado hace solo unos meses, pero seguro recordaba el intenso dolor que sufrió cuando su vida se había puesto al revés por los crueles efectos de las leyendas de la tribu, no pudo hacer nada al respecto y mucho menos pensó lo mucho que podría afectarla. Sí, pudo haber encontrado a su alma gemela, pero entendía perfectamente cómo me sentía en ese momento, el hecho de que tenía sólo un hijo me ponía la situación peor.

— "Sam, no puedes amenazarla con la idea de que no estará protegida si sale de la reserva. Podemos turnarnos. No puedes esperar que ella siga aquí como si nada hubiera pasado. ¿Recuerdas? No secretos. Todos saben lo que está pasando, y yo por mi parte me niego a sentarme aquí y dejarte imponerte en la vida de todos sin que realmente veas las consecuencias de tus acciones. ¡Creo que Emily y todas las mujeres de la manada estarían de acuerdo conmigo! ¿Escuchas lo que estoy diciendo?"

— Me quedé ahí sentada, mirando con asombro a Leah. Ella se había enfrentado a Sam cuando nadie más lo había hecho. Cuando Sam daba una orden, tenía que ser seguida. Sin preguntas. Pero cuando Leah jugaba la carta de las esposas, sabía exactamente cómo golpearlo. Al menos ella sabía que me había dado un poco de tiempo. Por un momento, me olvidé de todo… el dolor, la incertidumbre. Corrí a la casa para tomar a Grace, encontré a Jacob, deteniéndola en sus brazos, con lágrimas en sus ojos, — estaba segura de que mi rostro estaba haciendo eco de mis emociones.

— "Jake, por favor, llévame a un hospital ahora. No creo poder manejar con un solo brazo…"

— "Bella, lo siento tanto. Sólo quería detenerte… estoy muy preocupado acerca de la protección de ambas. Nunca quise hacerte daño. Jamás te dañaría. Te vi salir y todo pasó simplemente muy rápido. Por favor, tienes que creerme. Esto fue sólo un accidente. No podría dañarte. Te amo tanto; todo esto me está partiendo en dos y perdí el control, sólo por un segundo. Estoy tan aterrado de que algo les vaya a pasar y no podría soportar que eso sucediera. Por favor Bella… por favor entiende. ¿Cómo se supone que voy a arreglar esto…?"

—"Jake, sé que fue un accidente. Pero, por favor, estoy a punto de desmayarme con todo esto. ¿Podemos por favor, simplemente sacar a Grace de aquí e ir a un hospital? Necesito un doctor."

— Crucé la habitación, puse la frente contra la mejilla de mi hija, mientras dormía plácidamente en los enormes brazos de su padre. Se inclinó para besarme la frente y lo dejé, así él podría entender que yo sabía que lo que había hecho no fue intencional. De nuevo, le pedí que me llevara al hospital, tan suavemente como pude. Estaba exhausta y mi brazo dolía como el infierno, además, sabía que tendría un daño permanente si no recibía atención médica pronto.

— "Jake, sé que fue un accidente. Sólo estoy tan molesta como tú por todo esto, que no sé que más hacer. ¿Puedes, por favor, llevarme al hospital ahora? Y, absolutamente, tendremos que llevar a Grace con nosotros. Me asusta que si la dejamos aquí, Sam o los otros se la lleven y no podría soportar perderla. Ella es todo lo que me queda. Por favor… te lo ruego…"

— Para entonces yo ya estaba llorando, mientras le rogaba a Jake que entendiera lo mucho que me asustaba perder a mi bebé. Jake rápidamente estuvo de acuerdo con lo que estaba diciendo, incluso si era sólo para aplacarme. Nos preparamos para salir, cuando nos dimos cuenta de que Sam y Leah seguían discutiendo en la sala de estar. Sam nos vio antes de que llegáramos a la puerta. Era obvio que tenía más que decir, y no podríamos salir hasta que lo hiciera.

 Bella, si deseas irte esta noche no te detendremos. Las seguiremos protegiendo a ti y a Grace. Espero que seas justa en tus negociaciones de la custodia con Jacob. Por favor, ve a buscar un poco de atención a tu brazo. Hablaremos más tarde.

— No tenía intención de hablar más con Sam, pero no lo dejaría saberlo. Jake me ayudó a entrar en el coche, poniendo a la bebé en su asiento de la parte trasera, antes de que empezara a manejar y se dirigiera al hospital. Ninguno de los dos dijo una sola palabra. Tomó mi mano y fuimos al hospital en completo silencio.

Expliqué la visita al hospital. El médico rápidamente diagnosticó que mi hombro se había dislocado y llamó a un cirujano ortopédico para que relevara su lugar. Recordé, vagamente, el doloroso procedimiento por el que pasé y el alivio inmediato cuando todo estuvo en su lugar. Mientras me preparaba para el cabestrillo, el doctor se dio cuenta de que la contusión que había comenzado a formarse en mi brazo, encajaba perfectamente con un golpe de la enorme mano de Jacob, quien estaba a un lado de mí, sosteniendo a nuestra hija. El doctor le pidió a Jake que saliera antes de comenzar a hacer preguntas sobre abuso conyugal, lo cual negué con vehemencia.

Estaba perdida en los detalles de la historia cuando fui interrumpida de nuevo.

— Pero, él te dañó. Te dislocó el hombro. ¿Cómo pudiste defenderlo? — me preguntó Alice en voz baja pero con incredulidad, sus ojos se oscurecían más a cada segundo que pasaba.

— Alice, como dije antes, fue un accidente. Tal vez estoy siendo ingenua, pero en mi corazón, realmente sé que Jake nunca me dañó intencionalmente. Sin embargo, el doctor fue implacable. Le pidió a una enfermera que me diera una inyección que ayudara con el dolor que tenía entonces, antes de dejar la habitación. Antes de que lo supiera, Charlie irrumpió por la puerta, parecía que se estaba preparando para matar, — terminé antes de mirar a cada una de las personas en la sala que permanecían inmóviles, esperando que continuara.

Sentada allí, pensé en Charlie, en papá. Mudarme a Forks a vivir con él había comenzado muchas cosas. Había pasado la mayor parte de mis años, creciendo, temiendo la experiencia de que llegara el verano y tuviera que visitar Forks, pero una vez que me fui a vivir con él, todo cambió. Nuestra relación se profundizó. Él me amaba y yo lo amaba, aunque no hacíamos gran espectáculo de eso.

 Bella ¿Qué te paso? ¿Cómo sucedió esto? ¿Dónde está? Atraparé a ese hijo…

 Papa, cálmate. Fue un accidente. Las cosas se pusieron demasiado fuertes, pero no es para nada lo que piensas que es… de verdad. Está tan molesto. Nunca quiso que esto pasara. Te lo juro, estoy bien. Solo cálmate antes de que tengamos que internarte en el hospital.

 ¡Bella, no te atrevas a decirme que me calme! ¡Nadie le hace daño a mi hija y se sale con la suya! Maldita sea. Mira tu brazo. ¿Qué tanto te duele? ¡Que te dijo el médico?

En ese momento, al escuchar la conmoción, Jake regresó a la sala de exámenes. Había escuchado nuestra conversación y se paró frente a Charlie, no sin antes dejar a Grace, completamente dormida en su carrito.

 Charlie, lo siento mucho. Te juro que nunca quise dañarla. La amo, me preocupo tanto por ella. Como ella dijo, las cosas se salieron de control, pero fue mi culpa, incluso si fue un accidente. Nunca dañaría a Bella, no intencionalmente. Lamento mucho haberla lastimado y nunca me perdonaré por eso. Aún no puedo creer que esto haya pasado, pero puedes arrestarme. No pelearé, me lo merezco.

 ¡Tienes toda la maldita razón en que te lo mereces! ¡Hijo de perra! Me prometiste que nunca la dañarías. Primero, ella me dice que se irá de La Push porque tú no eres feliz. Luego le sacas un brazo de lugar, por no mencionar ese moretón. ¿Qué diablos estabas pensando? ¡E hiciste esto con Grace en casa! ¿Cuándo te convertiste en esto?

— Jake puso sus puños delante de él, haciendo un gesto a Charlie para que lo esposara, entonces me di cuenta de lo que habían estado hablando. Instantáneamente me entró el pánico, me puse entre ellos dos, no quería que esto llegara más lejos, — indiqué con mis manos, tratando de transmitir el pánico que había sentido en esos momentos.

 Jake, ¿Qué estas haciendo? No mereces ser arrestado. Fue un accidente, nada más que eso. Vamos, ¡ustedes dos! Esto se está saliendo de control. ¡Ya basta! Por favor… no soportaré más esta noche. ¡Por favor, acaben con esto! ¿Podemos simplemente calmarnos y hablar de esto?

— Con mi comentario, los dos hombres más importantes de mi vida, se detuvieron para mirarme, mientras comenzaba a desmoronarme. El medicamento me estaba haciendo efecto y la noche me tenía exhausta. Comencé a tropezar, dándome cuenta, finalmente, de lo agotada que estaba, antes de que Jacob diera un paso y me detuviera, me puso de nuevo en la camilla de la sala. Mis fuertes súplicas habían despertado a Grace de nuevo, Charlie se abrió paso entre Jake para tomarla. Se puso frente a mí como para protegerme, sosteniendo a su nieta, incapaz de ocultar su mirada furiosa mientras veía a Jacob, — conté.

Una vez, Charlie había amado a Jacob. Amaba lo que él había hecho por mí. Lo amaba porque yo lo amaba. Ahora, Charlie quería hacerle daño. Dañarlo, porque él me había dañado. Charlie no sabía la magnitud de las cosas que habían ocurrido debido a la imprimación, y yo nunca se lo diría. Primero, no podía. Y segundo, acabaría odiando aún más a Jacob de lo que ya lo hacía. Él había confiado en Jacob y se había sentido realmente traicionado.

 Charlie, llevemos a Bella a casa. A tu casa. Honraré sus deseos ahora. Le daré lo que sea que quiera, lo que sea. Por favor, créeme, me gustaría que las cosas hubieran sido diferentes. Amo a Bella y todo lo que alguna vez he querido es que ella sea feliz. Me temo que no puedo hacerla feliz ahora, sin importar cuanto lo intente. Lo intentaré aún más ahora y si dejar la reserva y estar contigo la hace feliz, bien, eso haremos.

— Charlie aún no estaba listo para confiar en Jake, pero lo convencí de que trabajaríamos juntos en esto. Lo único que necesitaba en este momento era confiar en mí, aunque sabía que estaba teniendo un momento realmente difícil entendiendo porque había perdonado a Jacob. Conocía a Jake mejor que mi padre, mejor que nadie en realidad; así que finalmente convencí a Charlie de que todo iba a estar bien y que en ese momento no quería nada más que ir a casa y dormir junto con mi hija.

Charlie se hizo cargo desde ese momento. El mismo hombre que había tenido momentos difíciles con la paternidad cuando me mudé a Forks, siempre temiendo que sus habilidades paternales fueran escasas, mostró un lado de sí mismo esa noche, que yo siempre supe que existía, pero que nunca había salido a la superficie. Era mi padre y me protegería con todo lo que tenía, incluso si eso significaba tomar el control de la situación, lo cual nunca fue algo suyo.

 Bells, ¿estás lista para irte? ¿Ya te dio de alta el doctor? Yo llevaré a Grace. Podemos irnos si estás lista. Conseguiré a alguien que cubra el resto de mi turno y te llevaré a casa. Jacob, ve a buscar al doctor. Asegúrate de que los papeles estén en orden… Bella, vayámonos a casa. Jake, puedes irte a La Push. Yo haré las cosas a partir de aquí.

— Como dije antes, Charlie no entendía que no estuviera tan dispuesta como el quisiera a darle la espalda a Jacob. Sentí como si tuviera que limpiar el aire antes de que fuéramos más allá esa noche, — continué.

 Papá, Jake tiene que decirle como es debido buenas noches a su hija. Sé que no puedes entenderlo, pero, ¿no te hubiera gustado tener esa oportunidad conmigo cuando era pequeña? Sabes a lo que me refiero. Me rehúso a mantener a Grace alejada de su padre. Ella le pertenece a él tanto como me pertenece a mí. Por favor entiende lo que estoy tratando de decirte. Jake puede llevarnos a casa y luego se irá. No tienes nada de que preocuparte. Nadie lo tiene, ¿de acuerdo?

 Si eso es lo que realmente quieres, Bella, entonces no discutiré contigo. Iré a buscar al doctor y traeré los papeles para sacarte de aquí. Jake, ¿puedo confiar en dejarte a solas con mi hija? ¿Y con mi nieta?

 Sí, señor. Le prometo que nada le pasará a ninguna de ellas.

— Charlie salió de la sala y Jake me ayudó a bajarme de la camilla. Puse mi brazo bueno alrededor de él, esperando que entendiera que realmente no estaba enojada con él, que sabía que todo fue un accidente. — mi voz era tan suave en ese momento, no estaba segura de si me estaban oyendo.

 Bella, cariño, lo siento mucho. ¿Aún te duele? ¿Qué puedo hacer para que todo sea mejor para ti?

 Jake, está bien. En serio. Sé que no me dañarías. Eso simplemente es imposible. Por favor deja de culparte a ti mismo por esto. Todo se arreglará. No tengo idea de cómo, pero ya lo averiguaremos. ¿Me ayudas a llevar a Grace? No puedo agarrarla con el estúpido estribillo de mi brazo. Vayámonos y ya podremos hablar de esto mañana, ¿está bien?

— Jake nos llevó a casa de Charlie. Ninguno dijo una sola palabra; Jake simplemente me tomó la mano. La tristeza en el coche era dolorosa y comencé a llorar de nuevo. Solo quería que todo terminara. No. Lo que realmente quería era volver a los días en que Grace estaba enferma y haberla llevado a otro hospital… cualquier otro. Quería que las cosas volvieran a como habían sido antes, pero todo había terminado. Los eventos de esa noche me hicieron darme cuenta de que había luchado en vano para aceptarlo. También me di cuenta de lo cansada que estaba, sentía mi cuerpo fuera de lugar y el medicamento llegando a mi cerebro. Ahora sólo quería que la noche terminara y que la mañana llegara cuando quisiera. Ya había tenido suficiente para ese momento y no tenía ganas de enfrentarme de nuevo a todo a la mañana siguiente.

— Llegamos cuando Charlie ya estaba ahí. Entró en la casa mientras Jake me ayudaba a meter a Grace. Charlie había puesto una cuna en mi antigua habitación para cuando lo visitáramos. Jake cargó a Grace, mirándolo como si no fuera a verla de nuevo. La acunó en su pecho, las lágrimas resbalaban por sus mejillas mientras le tarareaba en voz baja a su hija. La besó en la frente antes de dejarla en la cuna. Me miró con inmensa tristeza en sus ojos, antes de decirme las últimas palabras de la noche.

 Bella, las estaré cuidando a las dos esta noche. Lo prometo.

Y con eso se había ido.

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Seguimos!!! Dejen sus comentarios amores que esta historia lo merece! besotes y hasta pronto...