domingo, 6 de marzo de 2011

Life's little choices 2

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Capitulo 12


Momentos Emocionantes.


Edward POV


"Edward, ¿Cuánto me amas?" me pregunto Bella.


Levante la vista de los papeles que estaba clasificando y encontré su sonrisa por encima de su libro, sus ojos chocolate brillaban con diversión. "No creo que haya suficientes meses, días y años para contarlo. Mi amor por ti no tiene medida," le dije.


"Hmm."


"¿Por qué lo preguntas?" cuestione, moviéndome de la pared de la ventana hacia ella.


Mordió su labio inferior y me miro "Bueno, me duelen los pies y tenia la esperanza de que me dieras un masaje."


Me reí y me incline para besarla en los labios "Es un honor poder masajear los pies de la madre de mi hijo."


Toda la cara de Bella se ilumino mientras sonreía a mis palabras "Realmente te amo, de verdad."
Me reí cuando me senté en el brazo del sofá y tome sus pies en mis manos "Yo también te amo, mi tonta Bella."


En esos días ella estaba mucho mejor sobre pedir lo que quería, y fue un momento emocionante para nosotros dos el ocuparnos de los cambios de su cuerpo y de nuestra relación. Yo estaba aprendiendo a no ser sobreprotector y ella a tomar más precauciones. Y los dos estábamos aprendiendo juntos a manejar los cambios de humor y la pena que Bella sentía por sus padres. Ver sus cosas con Emmett le había hecho bien, y yo estaba seguro de que el regalo de mi madre le iba ayudar aún más. Ella estaba dando los toques finales a lo planeado para dárselo a Bella la siguiente semana en la cena familiar con todo el mundo.


Bella estaba entrando en el segundo trimestre del embarazo, justo al final de la semana trece. No podía esperar para llegar a la semana 18, cuando el bebé sería capaz de oírnos- ya había empezado a escribir una nana para él. Bella estaba emocionada por la semana 24, cuando ella podría probarnos de que esta cargando a un niño.


Esa fue otra cosa que paso en las últimas semanas… Bella había conseguido de alguna manera que todos nosotros nos refiriéramos al bebé como "él". Pero todavía se negaba a hablar de nombres. Decía que quería esperar a ver al bebé primero y entonces podríamos elegir un nombre perfecto para nuestro perfecto bebé- sus palabras exactas y no había discusión posible con ella sobre eso.


"Eso se siente bien," suspiro Bella, cerrando sus ojos y relajándose en el sofá. "¿Por qué estar embarazada tiene que tener sus consecuencias en los pies?"


"Tu doctor te dijo que por un cuerpo tan pequeño como el tuyo vas a sufrir los efectos de cualquier peso adicional."


"Claro, claro."


"Por supuesto, puede que tenga un poco más que ver con el hecho de que estabas caminando alrededor de tu clase hoy, en lugar de estar sentada detrás de tu escritorio." La regañe.


"¿Cómo sabes eso?" espetó, con los ojos muy abiertos.


"Por que tuve un periodo libre y pase a verte" le dije "Según entiendo de nuestro compromiso es que ibas a estar de pie solo el tiempo suficiente para escribir las tareas en el pizarrón."


"Si." Admitió, luciendo arrepentida "Lo siento, Edward. Tenia toda esta energía nerviosa hoy y no podía deshacerme de ella. Cada vez que me sentaba en la silla, comenzaba a golpear el escritorio con mis dedos o a golpear el piso con los pies. ¡Estaba interrumpiendo mi propia clase!" abrió su boca para decir algo más pero en su lugar dejo escapar un gemido "Mueve tu dedo pulgar por encima de mi arco. Si, justo ahí," ella suspiró "Creo que necesito nuevos zapatos."


"Yo creo que necesitas seguir con lo que acordamos y estar sentada."


"Vas a terminar atándome a la silla si no lo hago, ¿cierto?" pregunto, mirándome.


"Eso estaba pensando," me reí entre dientes "Si prefieres, puedo decirle a Emmett que no estas tomando los cuidados necesarios."


"¡No lo harías!" grito, sus ojos chocolate brillando con incredulidad. La única persona más sobreprotectora con mi embarazada esposa aparte de mi era su hermano mayor.


"Si eso significa que tú y nuestro bebé están sanos y seguros, no hay nada que no haría," le asegure.


"¡Bien, me rindo!" exclamó, echando sus manos la aire "¡Desearía que estuvieras embarazado por un día, solo un día, Edward Anthony! Te amenazaría con ser atado a una silla, te quitaría tus alimentos azucarados, y te diría que ropa 'parece' demasiado apretada"


"Bella, justo ahora estas siendo increíblemente absurda."


"Lo que estoy es cansada, caliente y embarazada." Se quejo, cruzando sus brazos frente a su pecho.


"¿Te gustaría que baje el aire para ti?"


Su rostro se suavizo de inmediato. "¿Te molestaría?"


Me reí mientras me ponía de pie. "¿Alguna cosa más?"


"Algún jugo de manzana."


"Bien."


"Con hielo." Agrego cuando abrí la puerta de la habitación.


"Jugo con hielo. Enseguida."


"¡Y galletas!" grito, justo cuando me dirigía a las escaleras

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Me di la vuelta y camine de nuevo hacia la puerta. "¿Qué tipo de galletas?"


"De limón."


"Entonces, ¿quieres jugo de manzana y galletas de limón? ¿Algo más?"


"El aire."


"¿Aparte de eso?"


"Alitas de pollo."


Trate de no reírme, pero es que yo nunca había tenido la experiencia de los antojos, no podía entender su deseo de jugo de manzana con galletas de limón y alitas de pollo. "¿Qué sabor?"


"Barbacoa. Y el queso azul a un lado. Pero no apio." Agrego, arrugando la nariz en disgusto.


"Casi me siento como si tuviera una carpeta de camarero en mis manos."


Bella sonrió, ignorando mi broma. "Gracias, Edward."


"Te das cuenta de que no tenemos alitas de pollo en la casa, ¿verdad?"


"Por supuesto que lo hago. Tráeme el jugo y las galletas y después te puedes ir por las alitas."


"Esta bien." Me reí entre dientes, dejando la habitación de nuevo.


"¡Pero el aire primero!" grito detrás de mí.


Me reí entre dientes de nuevo, sacudiendo mi cabeza cuando baje la temperatura en el termostato. Camine hacia las escaleras y entre a la cocina para prepararle sus bocadillos.


Habíamos pasado la mayor parte de esta noche de martes en nuestra habitación, los dos clasificando papeles para nuestras clases. Era parte del compromiso que había hecho con Bella. Podíamos pasar las noches entre semana centrándonos en el trabajo y así Bella se relajaría los sábados y domingos. Hasta ahora, parecía ser un compromiso muy bueno entre nosotros.


Cuando regrese al cuarto con su comida, Bella estaba en la cama con papeles a su alrededor. Una de sus manos estaba yendo y viniendo a través de su estomago y tarareaba en voz baja a la vez que leía un papel… Era absolutamente asombrosa.


Levanto la vista y me sonrió, su rostro radiante de felicidad "Gracias, Edward."


Puse con cuidado la bandeja en sus piernas y después bese sus labios. "De nada. Tengo mi celular. Por favor, no dudes en llamar si quieres algo más."


"Te amo."


"También te amo" le dije, la bese de nuevo. Baje mi cabeza y bese la ligera protuberancia de su estomago "Te amo, bebé."


Bella puso su mano en mi mejilla y levanto mi cabeza para que la viera. "No te tardes. Te extrañaremos." Susurro, besándome castamente.


Con un último beso en su frente, me di la vuelta y salí de la habitación. Corrí bajando las escaleras y entre a mi carro, esperando completar mi encargo y regresar con Bella lo más pronto posible. No me gustaba dejarla, y ahora que estaba embarazada encontraba eso aún más difícil. Pero Bella quería aitas de pollo, así que era mi trabajo conseguirlas para ella.


Una cosa que aprender de la etapa de los antojos, es que ayuda tener el número de los establecimientos favoritos de tu esposa para comer en tu celular. Llame al lugar favorito de Bella para comer alitas y ordene dos docenas, sabiendo que lo que ella no coma esta noche lo comería mañana. Esa es la segunda cosa que aprendes… es mejor tener mucha comida que poca.


30 minutos después estaba en casa con Bella, viendo una película mientras ella disfrutaba felizmente de su cena. Estábamos viendo 'Nueve Meses' con Hugh Grant y Julianne Moore. El tipo era un idiota. Y la parte triste era, su reacción a la noticia del bebé era la misma que la de un buen porcentaje de la población masculina. ¿Cómo alguien podía alejarse de su hijo y de la mujer que amaba?... Pero tal vez esa era la clave. En muchas ocasiones, las relaciones son más sexo que amor. Estaba feliz de haber encontrado a la mujer perfecta y que ella me amara completamente.
Una vez que Bella termino su cena, puse la bandeja en la esquina de la habitación y apague a luz. Me acurruque con ella en la cama, y antes de que iniciaran los créditos de la película, Bella ya estaba dormida, roncando ligeramente. La cubrí con la manta del sofá, esperando que no notara mi ausencia. Había estado un poco pegajosa el último par de semanas, no quería perderme de vista. Había tratado de hablar de eso con ella, pero ella le echaba la culpa a las hormonas. Estaba seguro de que había estado teniendo pesadillas de nuevo y no quería admitirlo.


Metí la mano en la mesa de noche y saque el diario que había estado guardando para ella. Me acomode en la cama, prendí la lámpara y comencé a escribir.


Has estado pasando la factura a los pies de mamá en los pasados días. Ella se estaba quejando hoy de necesitar nuevos zapatos. Tuve que amenazarla con decirle a tío Emmett solo para que estuviera sentada en la escuela. Si no lo he mencionado antes, debes saber que tu madre es un poco terca.


Tenemos una cita con el doctor mañana y tu madre esta extremadamente emocionada. Sabemos que vamos a poder oír tu corazón latir fuertemente dentro de ella y es un sonido por el cual no puede esperar poder experimentar. No hay nada en este mundo que yo ame más que ver a tu mamá verdaderamente feliz. Y ella es feliz siempre que piensa en ti. Tu madre siempre ha sido bella para mí, pero cuando piensa en ti, ella brilla. Siempre pensé que eso era algo que los hombres le decían a las mujeres embarazadas para hacerlas sentir mejor por los cambios que pasan, pero ahora se que eso es verdad.


Hablando de cambios… no se que tipo de comida terminara gustándote, pero es seguro que estas cambiando los gustos de mamá. Hoy comió galletas de limón. A Bella nunca antes le habían gustado las cosas con sabor a limón. Lo siguiente que sé, es que ella estará pidiéndome que le consiga tocino. Tu mamá y yo tenemos un mutuo desagrado por el tocino, solo para que sepas.


Tu tía Alice esta teniendo un buen momento planeando tu cuarto. En el último recuento, tenía cinco diferentes esquemas de lo que podría ser, aunque similares en color. Y cuando digo esquemas, no quiero decir solo de la habitación. Significa la habitación, los muebles, la decoración y cada artículo de ropa con que planea llenar tu armario. Tu tía también me grito para que me diera prisa en decidir comprar una casa o quedarnos aquí con la abuela Esme y el abuelo Carlisle. Amaría comprarle una casa a tu mamá, pero no se si podre hacerlo antes de que llegues. Tu tío Emmett y yo estábamos reparando la casa donde él y mamá crecieron, pero sin embargo aún no tenemos ofertas para la casa. Tú mamá no quiere que la abuela y el abuelo nos compren la casa, y estoy de acuerdo con ella en eso. Este es un gran paso y es algo que nosotros debemos hacer. Las cosas saldrán de la mejor manera, estoy seguro de eso.


Tu mamá se esta agitando, entonces voy a dejarlo justo aquí para que ella no sepa nada de este diario. Bella, cuando leas esto algún día, espero que sepas lo mucho que te amo y a nuestro bebé. Ustedes dos son mi vida.


Rápidamente deslice el diario en mi mesita de noche y me uní a Bella en la cama justo cuando abría sus ojos "¿Edward?" llamo, su voz cargada de sueño.


"Estoy aquí, amor. ¿Necesitas algo?"


Suspiro y se acerco a mí, poniendo su brazo en mi cintura. "Solo a ti, Edward."


"¿Por qué no vas y te pones tu pijama para dormir?"


"¿No las tengo puestas ya?"


"No, Bella," me reí entre dientes, besando su frente. "Te quedaste dormida con tu ropa común."


"¿De nuevo? Lo siento, Edward. Trato de estar despierta y pasar algún tiempo contigo."


"Esta bien. No necesitas preocuparte por mí. Solo cuídate a ti misma y a nuestro bebé. Si eso significa que tienes que dormir, entonces que así sea."


"Pero siento como si no pasara nada de tiempo de calidad contigo."


"Fuimos de compras juntos la semana pasada," le recordé.


"Edward, las compras no es tiempo de calidad," se quejó.


Me reí entre dientes de cómo ella continuaba odiando las compras. Tuvimos que ir de compras en secreto para que Bella consiguiera más ropa de maternidad. Tratamos de ir con Jasper y Alice un par de semanas antes, pero eso termino con Bella llorando y Alice lamentando la pérdida de un perfecto día de compras. Alice tenía gustos mucho más caros que Bella, y mientras ella quería vestir a Bella con un improvisado mamá- fashion desfile de modas que veía venir, Bella quería algo cómodo. Después de escuchar el octavo o noveno argumento, Bella se echo a llorar y no salió del probador hasta que entre a buscarla. Jasper y yo nunca habíamos cruzado un centro comercial tan rápido en nuestras vidas. Alice se disculpo todo el camino a casa, y por supuesto, Bella perdono a Alice tan pronto como se calmó.


Pero tal vez pueda usar su odio a las compras para convencerla de tener un día tranquilo en casa. "Bien. ¿Y que tal si nos quedamos en cama todo el día del sábado? Podemos hablar y ver películas. ¿Parece más tiempo de calidad para ti?"


"No. Vamos a un picnic, Edward."


"Bella, es Febrero. Esta demasiado frío afuera."


"Entonces vamos a Florida por un fin de semana y tengamos nuestro picnic ahí."


"¿Me vas a dejar gastar dinero en un vuelo de un fin de semana?" pregunte con incredulidad. Parecía bien viajando a Florida, pero la compra de la ropa de maternidad requirió de un soborno por mi parte.


"No," suspiró profundamente. "Solo quiero hacer algo diferente. No quiero ir de compras y no quiero estar aquí todo el día."


"Podemos ir al acuario," le ofrecí.


"¿Y arriesgarnos a que me caiga en el tanque de los tiburones? No, gracias."


Me reí de ella, abrazándola más contra mí. "Si, mi tonta Bella, si a alguien le puede pasar eso, es a ti. ¿Qué más podemos hacer? ¿Qué hay del museo?"


"Pero no el de vidrio. Eso puede terminar peor que el tanque de los tiburones."


"Bien," me reí entre dientes. "¿Qué del Frye Museo del sonido? Te encanta la luz allí."


"Me gusta la idea. Hagamos eso."


"¿Puedo llevarte a comer a Canlis?" pregunte, esperando que su ansiedad la hiciera estar de acuerdo. Bella casi no me dejaba llevarla a lugares de lujo.


"Bueno…"


"¿Recuerdas lo mucho que te gusto el filete de lomo y las papas a la trufa cuando te lleve ahí por tu cumpleaños el año pasado?"


"¿Por qué siempre quieres llevarme a lugares caros? ¿No podemos solo ir a Panera y poner el dinero que nos hubiéramos gastado en el fondo para la casa?"


"Bella," gemí, sabiendo que acababa de ganar la discusión mediante su uso de la casa contra mí. "Bien. Iremos a un lugar simple."


"Gracias, Edward," contestó, besando mi barbilla "Me encanta que quieras darme cosas de lujo, pero realmente, de verdad, solo te necesito a ti."


"No estoy exactamente de acuerdo con esa declaración, pero es tarde y necesitas descansar. Ve a cambiarte y a la cama."


Bella se cambio a una de sus nuevas pijamas de maternidad y a continuación se metió debajo de las sábanas. "Me alegra que me compraras estas. Son muy cómodas."


"Debes estar cómoda, Bella. Estas trabajando duro para crear un saludable bebé para nosotros," replique, poniéndome a su lado.


Bella se volteo de lado, presionando su espalda contra mi pecho, y mi mano se movió para cubrir el pequeño bulto de su estomago. "Estoy muy emocionada por mañana, Edward," Bella bostezó. "Quiero ir ahora."


"Por los bostezos, creo que tu cuerpo prefiere dormir primero," murmure, presionando mis labios contra su suave cuello. "Te amo, Bella."


"Te amo, Edward," bostezó, busco por detrás de ella, acariciando mi mejilla. "¿Puedo tener waffles como desayuno?"


"Por supuesto, amor," conteste, tratando de no reír. Parecía que la mayoría de los pensamientos de Bella estaban en la comida y en el bebé en estos días, no es que me queje.


"Veremos a Plain Jane quien no esta de pie bajo la lluvia," masculló Bella. No conteste, no tenía ni idea de que se suponía que significaba. Tendría que preguntarle mañana y espero que lo recuerde. Espere el tiempo suficiente para estar seguro de que Bella dormía profundamente y me deje a mi mismo perderme en la deriva de la noche.


Bella me despertó la mañana siguiente, sacudiendo mis hombros y rogándome que me levantara. Nuestra cita no era hasta las 10:30, pero ella estaba demasiado emocionada para quedarse quieta. Y por que no podía negarle nada, me levante de la cama a las 6:15, me vestí rápidamente, y lleve a mi bella esposa a buscar sus waffles para su desayuno.


Después del desayuno – cuando me entere de que Jane era una camarera allí y que Emmett la llamaba Plain Jane como broma - regresamos a casa, esperando que estuviéramos un poco más cerca de la hora programada para la cita de Bella. Encontramos a mis padres sentados en la mesa de la cocina, bebiendo café y platicando.


"Buenos días," saludamos Bella y yo.


"¡Edward! ¡Bella! ¿Levantados tan temprano?" pregunto mi madre.


"Edward me llevo por waffles," dijo felizmente Bella, moviendo su mano por su estomago. "Al bebé realmente le gusta la crema batida."


"Estoy segura de que si," mi madre se rió entre dientes, guiñándole a Bella. Mi madre sabía tan bien como yo que era Bella la que amaba la crema batida. El bebé solo fue la excusa que utilizo para no sentirse culpable de comerlo.


"¿Cómo te haz estado sintiendo, Bella?" pregunto el siempre doctor Carlisle.


"Todavía un poco cansada al final del día, pero nada demasiado malo. Mis pies me han estado molestando esta semana," dijo Bella.


"Pueden ser tus zapatos. Los pies de una mujer embarazada tienden a hincharse, y si los zapatos son muy apretados, incomodan más," explico mi padre.


"¡Ves, Edward! Puede que no sea por que estoy de pie," dijo Bella desafiante, incluso me saco la lengua.


"Estar de pie no ayuda," señaló mi padre. Todos nos reímos de la mueca que hizo Bella al escuchar sus palabras.


"¿Estas emocionada por tu ultrasonido el día de hoy?" pregunto mi madre con una gran sonrisa.
"Esme, ¿Qué vas a hacer esta mañana?" pregunto Bella, inclinando la cabeza un poco hacia un lado. Deseé por millonésima vez poder entender que pasaba por su hermosa cabeza.


"Estoy seguro de que no tienes nada que hacer que no pueda ser reprogramado, Esme," dijo mi papá rápidamente. Me pregunte si él tenía idea de a donde quería llegar Bella con su pregunta.


"Bueno, esta bien entonces. Supongo que puedo hacer lo que sea que tengas en mente, Bella," dijo mi madre. "¿Que es lo que tienes en mente?"


"Vas a conseguir el primer vistazo de tu nieto," declaro Bella felizmente.


Mi mamá se levanto de la mesa y abrazo a Bella, con lágrimas en sus ojos. "Oh, Bella, querida. Me encantaría."


Bella se rió desde los brazos de mi madre. "No es gran cosa. Solo que se que no había este tipo de cosas cuando estabas embarazada de Alice y Edward, así que pensé que te gustaría verlo por ti misma."


Mi madre se retiro, tomando la cara de Bella en sus manos y apartándole el pelo de la cara. "Me encantaría. Muchísimas gracias, Bella."


"¡No, gracias a ti!" Bella se rió entre dientes. "Probablemente sea una buena idea tener un poco de ayuda extra para Edward, con mis cambios de humor y mi repentino llanto. Vamos a escuchar el corazón del bebé y se que voy a ser un desastre de felicidad por eso."


"Bella, has estado muy tranquila los últimos días. Estoy seguro que estarás bien," dije, tomándola en mis brazos.


"He estado solo un poco mejor," estuvo de acuerdo, sonriéndome. "Y la mejor parte es, han sido dos mañanas sin tener nauseas."


"Tus nauseas matutinas deben hacer terminado ahora que estas en el segundo trimestre," dijo mi mamá.


"¡Bien! Empezaba a preocuparme de que nunca se irían," respondió Bella, apoyándose en mí y descansando contra mi pecho. "He comido suficientes galletas para toda la vida. Me pregunto como se las arreglo mi madre para hacerlo dos veces. Tal vez tenga suerte con nuestro segundo bebé y no tenga todas esas nauseas en las mañanas."


"¿Segundo bebé?" pregunte con curiosidad.


Bella me miro con una expresión tímida. "Bueno, si. En cierto modo me imaginaba como cada uno de nosotros, justo como Alice y tú, y Emmett y yo. Pero no dejemos que el mayor sea igual de mandón como lo fueron Alice y Emmett con nosotros."


"Estoy de acuerdo," me reí, inclinando mi cabeza para besar sus labios suavemente.


"¿A que hora debo estar lista?" pregunto mi madre.
Yo conteste "diez" al mismo tiempo que Bella gritaba "nueve". Mis padres se rieron de nosotros y yo solo sacudí mi cabeza hacia una emocionada Bella. "Amor, llegar temprano no hará que el médico nos vea más pronto. Si salimos a las diez vamos a llegar ahí a las 10:15- con buen tiempo y aún así tendremos que esperar."


"Lo se," Bella suspiro. "Es solo que realmente estoy emocionada."


"Apenas y se nota," bromeó mi padre, sonriéndole a Bella. Ella le devolvió una sonrisa en respuesta y me abrazo más fuerte.


Después de pasar unos minutos más con mis padres, Bella y yo nos fuimos a mi piano. Toque su nana, o como a ella le gustaba llamarla, su 'composición súper secreta'. La convencí de que trajera su guitarra y tocara para mí. Era la canción de country que ella me hizo escuchar el día que se mudo a mi casa. Era lindo escucharla tocar, aún a pesar de que no quiso cantar. Dijo que estaba demasiado emocionada y no sería capaz de mantener su voz firme.


Después de tocar algunas canciones para Bella, entramos a la sala para relajarnos y esperar que el tiempo pasara. Bella se estiro en el sofá y descanso su cabeza en mi regazo, mirándome hacia arriba y hablando de todo lo que pasaba dentro de su maravillosa cabeza. Comenzó hablándome de una acampada que había hecho con su familia y de cómo se había caído de la canoa… dos veces. Que de alguna manera llevó a la conversación acerca de su tipo de pay favorito – manzana - y de cómo realmente necesitaba aprender a cocinarlo. Y de ahí, la mente de mi bella esposa ato una cuerda invisible entre pay y canguros. Bella me dijo que un día, ella y yo tendríamos que ir a Australia, y entonces ahí podríamos visitar el Sydney Opera House, conocer algunos Aborígenes, y tomar fotos de canguros para Emmett. Por alguna razón, inmediatamente me imagine a Emmett intentado atrapar un canguro.


Bella miro el reloj que estaba encima de la televisión y grito entusiasmada. "Faltan cinco. ¿Podemos por favor irnos ahora, Edward?" entre el brillo de sus ojos y la forma en que dijo 'por favor', no había forma de negarme.


Sonreí y me incline para besarla. "Vamos, amor."


"¡Si!" Bella aplaudió cuando la ayude a levantarse del sofá. "¿Esme? ¿Estas lista?"


"Estoy lista, querida," respondió mi madre, saliendo de la cocina. "Oh, desearía que Carlisle pudiera venir con nosotros, pero tenía una cirugía programada para esta mañana."


"Tal vez la próxima vez, mamá," dije, abriendo la puerta para ella y para Bella. Mantuve la mano de Bella en la mía, asegurándome de que no saldría corriendo y caería – estaba demasiado emocionada para su propio bien. "Bella, si dejas de tirar de mi brazo podre cerrar la puerta de enfrente más rápido," le dije.


"Perdón, Tutor-boy," se rió. "¡Estoy emocionada! No puedo esperar para ver de nuevo a nuestro bebé y escuchar su pequeño corazón."


Su emoción era contagiosa y me encontré a mi mismo apurándome a cerrar la puerta para que pudiéramos ponernos en camino más rápido. Con suerte, el médico no tendrá nada más que buenas noticias acerca de Bella y el bebé. Estos eran tiempos emocionantes para los dos y quería disfrutarlos sin preocupaciones – justo como Emmett me dijo que hiciera.


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hola chicas, lamento subir el capi re dhoy hasta esta hora, pero aqui esta.

disfruten, besos. abrazos. y ya saben las recomndaciones de siempre.

con Amor Alejandra Rivas ; )

2 comentarios:

Ro_Lizzy dijo...

Ale me parece que te confundiste porque este capitulo ya lo subiste la vez pasada cuando subiste los dos juntos.
Cuidate mucho y nos leemos siempre...
http://miangelpersonal.blogspot.com/

Anónimo dijo...

Hola que paso que no subieron mas capitulos de LLC2? =( me encanta la historia y quedo en suspenso..