miércoles, 5 de enero de 2011

Sacrificios. Cap 12: Tormento y Consuelo



Sumary: Cuando Edward dejo a Bella, se fue con la esperanza de que ella tuviera una humana y feliz vida. ¿Que pasaría si ella así lo hizo, pero las cosas no salieron como cualquiera de ellos pudo haberlo planeado?
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Edward POV

Me quede allí sentado mientras la escuchaba hablar de Jacob Black. Ella lo describió como un contraste directo de lo que yo había sido para ella. Mi cuerpo frío y duro era conscientemente diferente a como ella lo describía a él.

Él era como mi sol, mi calor.

La vida de Bella había tomado el curso que debería haber tenido, si yo nunca hubiera estado en Forks. Si yo nunca la hubiera conocido, o, al menos, dejado sola. Sucedió exactamente como yo había esperado que pasara; mientras, las palabras que le había dicho ese horrible día en el bosque, volvían a atormentarme.

Será como si nunca hubiera existido.

Ella aceptó a Jacob, a quien ahora sabía era mi enemigo. Un hombre lobo. Un perro. Un perro callejero. Él había sanado a Bella, la había ayudado a recuperarse del daño extremo que yo había causado en ella. Él había puesto a mi preciosa Bella de vuelta, y ella, a cambio, se había enamorado de él. Y entonces lo oí…

Al final de mi primer año de universidad, Jake me pidió que me casara con él.

De inmediato salté de mi asiento, no podía ni quería oír más. Mi amor, mi vida, mi compañera, permitiendo que otro hombre la amara y correspondiendo a ese amor. Lo que es peor, mi enemigo natural, tenía no sólo la oportunidad de estar cerca de ella, sino la audacia de pedir su mano en matrimonio; era demasiado.

Había pensado en pedírselo tantas veces, sabiendo, sin embargo, que debido nuestras diferencias, ella siendo humana y yo… no, harían la situación imposible, aunque yo lo anhelaba. Incluso lo expliqué ese día en el prado cuando Bella me preguntó si el matrimonio sería una posibilidad para nosotros en el futuro. Ella parecía contenta cuando sutilmente le dije "no", ella aceptó eso. Bella no entendía, ni yo podía explicarle en ese momento, la idea de cómo aman los de nuestra especie. Que el amor que sentimos, una vez que lo encontramos, es irrompible e imparable. Amamos a ese ser con todo lo que tenemos y si ese amor se va o se rompe, se rompe una parte inmensa de nosotros mismos con la suya.

Me dirigí a la puerta, listo para correr, cuando me di cuenta de que Emmett me había detenido justo allí. De sus pensamientos, supe que Jasper había bloqueado la otra salida de la habitación y que fue sólo cuestión de segundos antes de que la familia comenzara a agredirme con sus pensamientos, aunque Bella no sabía lo que decían. Mis vías de evacuación se habían ido y el ataque mental que venía era inevitable, tanto como justificado.

"Edward, por favor no te vayas", declaró Esme.

"Hermano, tú te buscaste esto. Sé que estás sufriendo, pero no vas a ir a ninguna parte. Tienes que escucharla", dijo Emmett con calma, mientras sus músculos seguían flexionados para frenarme si era necesario.

"¿Qué esperabas? Te dije que no la dejaras. No fue la decisión correcta ni para ti ni para Bella, y éste es el resultado de esa elección. Nada de esto debería ser una sorpresa para ti", gritó Alice, haciéndome temblar internamente.

"¿Qué pasa, Edward? ¿Dijo algo que te molesta?" Bromeó Rosalie con malicia, obviamente disfrutando de mi dolor, mientras que su tono implicaba que estaba aburrida de toda esta experiencia.

"Sabes que estoy en la otra puerta. No hay forma de que te vayas de nuevo. Prometiste que no harías pasar por esto a Esme otra vez, y todos tenemos la intención de ayudarte a cumplir esa promesa", fue el pensamiento de Jasper; supe que su localización tan cercana me tenía atrapado.

Una voz, más tranquila que las otras, se acercó a mí. Mi padre, lleno de compasión, dándome las únicas palabras que tenían una simpatía real en mi mente

"Edward, lamento mucho que hayas tenido que escuchar eso. Sé lo mucho que la amas, pero realmente, ¿Qué pensaste que iba a hacer? Su vida tomó el camino que tú deseabas para ella. Tú lo sabes. Sé que sientes un enorme dolor en este momento, pero tengo que pedirte que regreses a tu asiento. No puedes continuar causándole dolor a Bella. Ella hizo hincapié en eso y con esto sólo vas a enviarla a casa. Por favor, dime que eso no es lo que quieres… tengo que pensar que estás dispuesto a atravesar por esto sólo por estar cerca de ella", concluyó; su tono suave y tranquilo, pero a la vez tenía consigo ese tono de autoridad paternal.

Su hermosa voz llegó a mí; me llevó un momento entender lo que decía, aunque sabía que se estaba dirigiendo directamente a mis acciones.

¿Fue algo que dije? Les dije que esta historia no era particularmente feliz, pero créanme, ésta es la mejor parte de todas. Lo que viene no es exactamente placentero. Si esto está alterándolos, no iré más allá.

¿La mejor? ¿Cómo es algo de esto lo mejor? Estoy aquí sentado, con imágenes en mi cabeza de ella en otras manos, besada por otro, tocada de formas que yo sólo había esperado para… bueno, para alguien que no fuera yo. Y para empeorar las cosas, ella se enamoró de alguien que no era lo suficientemente bueno para ella. Alguien que la amaba, y después, ¿qué? ¿la dejo ir? Esto es lo más lejos de "mejor" que alguien podría concebir.

Entonces, mi madre habló audiblemente. Podía oír sus palabras, a pesar de que no tenían sentido para mí. Mi corazón estaba roto en innumerables pedazos y estaba teniendo un momento realmente difícil estando allí de pie, así que lo que ella estaba diciendo no tenía ni un poco de sentido para mí. Podía oír la intensidad de su voz mientras hablaba y reconocí que tenía que responder con rapidez, ya que esas palabras estaban dirigidas hacia mí.

Edward, estás siendo grosero con nuestra invitada. Por favor, regresa a tu asiento para que podamos continuar. Edward, ¿me oíste?

Me quede allí, renunciando a hacerme cargo de mi cuerpo entero, sabiendo que no tenía más remedio que sentarme y escuchar a Bella contar su historia y tragarme el dolor de saber que ella había amado a otro. Hablé con ella, disculpándome por mi comportamiento tan grosero, aunque las palabras parecieron colgar de mi garganta. No podía soportar que ella pensara que me quería ir sólo porque no quería estar junto a ella mientras sus palabras seguían rebanando mi corazón.

Entonces ella habló, me hizo recordar su amabilidad, su don de ternura humana y eso me partió aún más.

Edward, estás perdonado. Sin embargo, no hay necesidad de que te quedes si esta conversación se te hace incómoda. Lo entiendo. Cualquiera que sea la decisión que tomes estará bien para mí.

Ella me estaba dando una razón para alejarme de ella. ¿No entiende que no la dejaré y que ahora que estaba de vuelta, buscaría desesperadamente por una razón para permanecer cerca de ella? Que, dada la opción, nunca la habría tenido lejos de mí.

Por supuesto que no lo entiende.

Ella no me ama. El amor humano que tenía por mí había muerto y había sido sustituido por el amor a otro. No uno que era completamente humano, pero uno que podría darle todo lo que yo había querido para ella, todo lo que yo le habría dado, lo que había sido una posibilidad.

No podía seguir dándole la oportunidad de cuestionarse mis acciones o motivos. Si yo fuera a tener incluso la remota posibilidad de tener alguna relación con ella, tendría que mantener la calma y el control de mis acciones a su alrededor. Tendría que construir poco a poco su confianza en mí. Podría tardar una eternidad, pero tenía tiempo. Tiempo era un lujo que me podía permitir.

Volví a mi asiento, mis hermanos permanecieron en su postura defensiva hasta que estuvieron seguros de que no lo intentaría de nuevo. La miré, usando cada pedacito de mi mirada de gran alcance para observar su hermoso rostro, tratando de enfocar mis ojos en ella como lo hacía cuando aún estábamos juntos, dispuesto a hacerla entender que aún la amaba, que siempre la había amado. Y entonces, ella miró hacia otro lado.

Me sentía como un humano que se ahoga, que sin importar lo duro que nadara, no podría llegar a la superficie del agua.

Preguntó si debía continuar, obviamente esperando por algún estímulo para continuar con la historia por la cual ella estaba allí. Fue entonces cuando oí el lenguaje vicioso y los pensamientos que venían de mi hermana, Rosalie.

Si eso crees.

Sus pensamientos estaban llenos de odio. Ella podría estar gritando su disgusto por Bella, sus pensamientos caían como una avalancha.

"Que idiota. Me pregunto cómo lo hizo. Estaba tan desesperada por ser uno de nosotros y aquí está ¡Patético! Ella renunció a todo lo que pudo haber tenido, sólo para salirse con la suya. ¡Estúpida niña terca! Y, ¿qué? ¿Se supone que debo sentir simpatía por ella? Si Esme no me hubiera amenazado con llevarse mi…"

Bloqueé sus pensamientos asesinos de mi mente, para concentrarme en lo que tenía enfrente de mí. Estaba, como siempre, avergonzado de las tonterías de mi hermana; y la idea de que Bella había buscado esto era ridícula. Quería estrangularla, como estoy seguro, querían todos los demás miembros de mi familia, basándome en el eco de sus pensamientos. Incluso Emmett, que normalmente pasaba por alto sus defectos, se sintió mortificado por su comportamiento. Sin embargo, esta vez, podía sentir que Bella no iba a quedarse allí sentada y hacer como si no hubiera pasado nada en absoluto, como lo hacía en el pasado.

Rosalie, como le expliqué a Edward, no tienes ninguna obligación de sentarte aquí y escuchar mi historia. No te sientas ofendida. No hay necesidad de fingir. Ten en cuenta que cualquier decisión que tomes, funcionara para mí.

El tono de su voz y la ligera dureza de sus ojos me dijo que en los años transcurridos desde la última vez que la vi, Bella se había puesto de pie por sí misma. Sonreí internamente, tanto por su respuesta como por los pensamientos que tenía mi familia en respuesta a las palabras entre ellas.

"¡Bien por ti, Bella! Rose, ¿te podrías callar?" pensó Alice con impaciencia.

"Bueno, el ego de alguien sufrió un golpe hoy," pensó Jasper con su habitual calma.

"Rose, nena, por tan sólo una vez, ¿podrías pensar en alguien más además de en ti misma?" pensó Emmett, triste y resignado.

Mi madre, la dulce, amorosa y paciente matriarca de nuestra familia, habló a continuación. Sus palabras fuertes silenciaron inmediatamente a Rosalie, y por el tono de su voz, incluso provocó una disculpa hacia Bella, aunque fuera poco sincera.

Bella pasó a explicar cómo rechazó a Jacob en su intento por comprometerse, lo que me dio un poco de alivio. Ella continuó hablando sobre su experiencia universitaria que la llevó a convertirse en maestra, así como a ayudar a personas con necesidades especiales. Incluso en la elección de su carrera, mi Bella mostró su inmensa naturaleza para amar y aceptar. Ella me había aceptado hace mucho tiempo, incluso cuando yo creía que nadie podría aceptar el hecho de que yo era un monstruo y, sin embargo, ella también me quiso y dijo que no le importaba. Y allí estaba ella pasando sus días, cuidando de aquellos que más lo necesitaban. Su propia madre, que en mi opinión, no le importaba lo suficiente Bella como le importaba a mi madre, ni Esme, que había seguido mi crianza, se mostró satisfecha con la elección de su hija, como estoy seguro que Charlie debió haberlo hecho. Mis pensamientos fueron interrumpidos por su agradable voz otra vez cuando habló del perro uniéndose a ella en la escuela. Pero, al menos, había tenido la oportunidad de asistir a la universidad y ampliar sus experiencias. Por eso, estaba agradecido.

Sentí que la conversación estaba tomando un giro que nadie en la familia estaba ansioso por escuchar, pero nos sentamos allí, esperando pacientemente a que continuara.

OoOoOoOoOoOoOo

¿Ella se quedó en su casa? ¿Él se quedó en la suya? No podía soportar la idea de ese perro callejero tocándola, aunque ella dijo que todo eso era sólo por su protección. Mi estado de ánimo era oscuro y sabía que mis ojos lo reflejaban, entonces sentí una intensa ola de calma enviada por Jasper, lo más probable es que fuera para mi beneficio. Debo estar poniendo a mi hermano en el infierno esta noche. Hice una nota mental de pedirle disculpas, así como preguntarle sobre los sentimientos de Bella esta noche, con la esperanza de que sintiera algo, cualquier cosa por mí. Pero eso tendría que esperar.

Ella pasó a hablar sobre el negocio de Jacob y de cómo él planificó su futuro financiero. El dinero nunca había sido un problema para mi familia, pero tenía que darle crédito al perro. Él estaba haciendo todo lo posible para mantener a Bella, además de hacer todo lo posible por tenerla a salvo. Los asquerosos pensamientos de Emmett y sus palabras comenzaron a salir, afortunadamente, Rosalie lo detuvo.

¿Paul? ¿Su madre? ¿Una guerra?

¿Es esto? ¿Así es cómo Bella se convirtió? Mis pensamientos corrieron a través de mi mente, mientras me preparaba para la información que esperaba, me daría una idea de lo que le había sucedido a mi Bella. Estaba listo para una pelea, dispuesto a destruir a lo que sea que le haya quitado la perfecta vida a mi Bella. No importaba el tiempo que me tomara o lo que tuviera que hacer.

Mis pensamientos giraban con todos los detalles que ella nos estaba lanzando. De repente, ella estaba hablando de Jacob de nuevo. El amor por su ex-marido era evidente, así como el anillo que tenía lo atestiguaba, evidentemente su anillo de bodas lo llevaba con ella. Ella aún lo amaba. No estaba seguro si podría aguantar mucho más.

¿Ella se lo propuso… a él? Si yo hubiera estado allí, si no hubiera sido un total y completo insípido, esto nunca habría pasado. Hubiera encontrado una manera de que funcionara. Me hubiera propuesto de la manera más románticamente imaginable. Cuando aún estábamos juntos, había tenido docenas de escenarios pasando por mi mente en cuanto a cómo asegurarla como mi futura esposa. Habría hecho algo tan completamente perfecto que no hubiera podido negarse. En mis días humanos, una mujer nunca daba a conocer su intención de comprometerse. Eso simplemente no pasaba. Pero Bella no era una humana normal. Ella era especial. Ella se daba cuenta de lo que amaba y no lo soltaba; cuando estaba a punto de perderlo tomó las medidas necesarias para asegurarlo como suyo para siempre. No volvió a repetir mi error. Si yo hubiera hecho eso…

Me había olvidado por completo de mantener mi cara y mis ojos en orden, mi voz desprovista de cualquier emoción, cuando oí su dulce voz hablarme directamente otra vez.

Edward, ¿estás bien? ¿He dicho algo que te ha molestado de nuevo?

Su voz sonaba sincera. Incluso durante su estrés, se comprometía a ahorrarles a los demás cualquier tipo de malestar. Tenía que responder. ¡Contrólate!

No, Bella. Sólo estaba tratando de concentrarme en todo lo que decías. Por favor, no dejes que te detenga. Sigue adelante y continúa con tu relato, Necesitaba mantener el control. Estaba seguro de que esta noche ya era suficientemente difícil para ella. Tuvimos que, básicamente, obligarla a venir aquí y ahora nos estaba contando los últimos diez años de su vida, reviviendo cada recuerdo doloroso. No podía simplemente incomodarla más.

Bueno, él cogió una pequeña caja de su escritorio; un anillo de compromiso. A continuación, se puso de rodillas y me propuso matrimonio. Fue rápido, pero muy dulce…

Perro suertudo. Una vez más, tuve que darle el beneficio de la duda. Él estaba listo. Tenía un anillo y se consiguió a la chica. En ese momento deseé, tener en mi sistema comida humana para poder regresarla miserablemente. Mi estómago se retorcía por completo y sentí que en verdad valdría la pena poder liberarme de eso, con todo y sus molestias iniciales.

¿Su madre no tomó exactamente bien las noticias de su compromiso? Estaba seguro de que ella no hubiera estado precisamente complacida de que ella se casara con un vampiro cualquiera, pero la idea de que se casara con un perro sucio… su madre tenía razón al mostrar desagrado por la decisión de su hija.

Alice comentó sobre lo obstinada que era Bella. ¡Ja! Todos nos reímos al recordar su infame terquedad. Ella no era de las que quieren algo y se echan a dormir. Yo había atravesado por esa terquedad una y otra vez. Era bueno ver que algunas cosas no cambiaron en Bella. Ella aún estaba allí, tenía que aferrarme a la esperanza de eso.

Afortunadamente, Bella no entró en detalles de su boda ni de su luna de miel con Jacob. La idea de ella, luciendo hermosa de blanco, caminando por el pasillo hacia otro hombre era imposible de comprender. Pero, de nuevo, esto es lo que había pensado para ella, aunque realmente nunca lo quise. Nunca pensé que tendría que enfrentarme cara a cara de nuevo con eso. Por eso tenía que sentarme y escuchar su voz nostálgica al contar sus recuerdos de una vida que yo había deseado para ella, mientras al mismo tiempo deseaba que el hombre hacia el que ella caminó hubiera sido yo. Que ella hubiera comprometido su vida a mí, que hubiera podido darle mi nombre, mi amor, mi vida, mi corazón. Ella siempre tuvo mi corazón, aunque nunca fue consciente de eso.

¿Cómo podría ser el destino más cruel?

OoOoOoOoOoOoOo

Inmediatamente pude sentir el cambio en el tono de voz de Bella cuando empezó a hablar de su embarazo, mientras estaba a punto de terminar la universidad. Sorprendentemente, mi estado de ánimo mejoró un poco. Sin nada más, Jacob podía darle lo que yo no podía: un hijo. Ella contó los detalles sobre lo emocionados que estaban, como ella y su familia esperaban ansiosamente al nuevo miembro. Había visto las reacciones humanas y escuchado sus pensamientos por más de cien años y sabía como una persona tan pequeña podía cambiar la vida de una familia, la dinámica familiar. Había sido testigo de cómo un completo egoísta tiene un cambio radical de propósitos cuando un niño llega a su vida. Para muchos padres, sus hijos cambiaban completamente su manera de pensar, su enfoque, su dirección. Nunca dejó de sorprenderme como un ser tan pequeño podía poner la vida de las personas completamente al revés.

Pero Bella no era egoísta. Fue evidente, desde el momento en el que la conocí, que ella era diferente de un modo muy especial. Este niño habría sido la persona más afortunada del planeta por tener a Bella como su madre. Una persona capaz de amar, tan completamente capaz de aceptar a alguien, independientemente de lo que fuera, una persona que era capaz de ver sólo el corazón y que era capaz de ver aún más allá, sin importar la situación o circunstancia. De todas las experiencias humanas que deseaba para Bella, esta era la que más me motivaba.

La forma en que hablaba de Charlie y su obvia alegría ante la noticia de convertirse en abuelo, así como la aversión de Reneé a convertirse en abuela a una edad tan joven me hizo sonreír internamente. Ambos la amaban y el hecho de que ella les daría a su único nieto debe haber hecho que su amor se incrementara por diez.

Me preocupé cuando habló de sus problemas de embarazo. Después de haber ido a la escuela de medicina estaba plenamente consciente de los problemas que un embarazo le podría traer a cualquier mujer. Bella tenía un don para atraer cualquier cosa peligrosa y parecía como si su extraña habilidad la hubiera seguido en el último trimestre de su embarazo. Yo estaba agradecido, al menos, de que ese Jacob fuera bueno con ella durante ese tiempo y ella estaba bien cuidada y mimada. Ella se merecía eso y mucho más. Ella merecía solo lo mejor mientras estaba embarazada, y aunque yo nunca podría haberle dado eso, me complace que ella fuera amada, apreciada y protegida durante esos difíciles meses mientras esperaba la llegada de su hijo.

Pude sentir que había llegado a una parte crítica de su historia. Su mirada se centró en el suelo, mientras hacía girar la pequeña banda de oro trenzado en el dedo anular de su mano izquierda. Sus palabras salían más rápido, llenas de emoción, reusándose a mirar a cualquier miembro de mi familia, su rostro lució como el de alguien completamente concentrado, y al mismo tiempo que con dolor revivía algo que hubiera estado mejor dejarlo enterrado.

¿Cesárea? Las complicaciones que podrían haber surgido con ese procedimiento… mi estómago se contrajo tan sólo con escuchar esa simple palabra. Pude ver la expresión en su cara cuando hablaba del temor que se desató en ella. Pero, típico de Bella, no estaba preocupada por su propio bien o seguridad, su única preocupación era su hijo. Justo como ella siempre estaba dispuesta a sacrificar sus propias necesidades por las de otros, esto no era diferente. Ella nunca pensó en sí misma y como no tenía auto-preservación como parte de su conciencia, esto la hacía aún más entrañable, aunque siguiera siendo desesperante para mí.

Era obvio que Jacob estaba a su lado, cuidando cada paso de su camino. Cuando ella tenía miedo, él la consoló. Cuando le faltaba autoestima, él la animó. Él le había dado todo lo que yo había esperado que llegara a Bella. Odiaba al chucho, pero lamentablemente sabía reconocer que su presencia había estado allí para ella cuando más lo necesitó. Sin embargo, aún no podía entender porqué la había dejado ir.

Una niña. Mi Bella tenía una hija. Una niña… simplemente no lo podía creer. ¿Qué aspecto tiene? ¿Era terca como su madre? ¿Tenia los mismos pensamientos, los mismos sueños, las mismas cualidades maravillosas que hacían de Bella tan absolutamente entrañable, tan perfecta? ¿Ella también sufría de la rotunda falta de Bella de entender lo que tenía para ofrecer a los demás? ¿Qué tipo de persona llegaría a ser?

Me había perdido en el abrumador bombardeo de información cuando la oí hablar de cómo Jacob se enteró de que tenía una hija. Como muchos hombres, protegía a su hija, pero aún así anhelaban varones; hombres fuertes para llevar el nombre de la familia, para crecer y convertirse en miembros respetables de la sociedad, reflejando su crianza. Una vez más, su reacción me sorprendió. Había imaginado que Jacob se resentiría con Bella por darle una hija, a pesar de que no era culpa suya. Su versión de los hechos me dijo que él estaba más allá de contento con su nueva bebé. Ella hablaba con tanto amor por este medio-hombre; este perro que yo odiaba, simplemente porque era un hombre lobo. Pero, si investigaba más, sabía que lo odiaba aún más profundamente porque él se había ganado el afecto de la única mujer que yo había amado. Tan poco sentido como eso tenía, pero yo quería matarlo.

Luché por controlarme internamente, decidiendo centrarme sólo en sus palabras y tratando de imaginar como debieron haber sido los primeros momentos de ella siendo madre. Me permití un momento de fantasía, imaginando que yo estaba allí, que había sido yo el padre de su bebé. Si el destino hubiera sido diferente, hubiera sido lindo, la hubiera conocido como humano, la habría perseguido, enamorado y me hubiera casado con ella, finalmente hubiera celebrado el momento de convertirme en padre a su lado. Hubiera tenido la oportunidad de presentarle a nuestra hija a mi bella esposa por primera vez, siendo parte de un momento íntimo familiar, y podría ver el completo aspecto de su alegría en su rostro como testigo de lo que nuestro amor había creado. En cambio, lo voy a escuchar de segunda mano y saber que ese tipo de existencia nunca sería mía.

Que nombre tan perfecto… Grace Alice. Pude escuchar los pensamientos de mi hermana mientras absorbía esta nueva pieza de información.

"¿Grace… Alice? ¿Acaso nombró a su hija por mí? No… ella no lo haría. La herí demasiado. Pero, ¿Por qué ese nombre?"

Los pensamientos del resto de mi familia también eran de incredulidad.

"Recuerdo a mi pequeño," comenzó Esme.

"¿Grace? ¿Estaba esperando que no heredara la torpeza de su madre?" pensó Emmett riendo para sí, su bondad brillando a través de su burla.

"¿Un bebé? ¿Estás jugando? Una niña…" los pensamientos de Rosalie hicieron eco en mi mente, rápidamente seguida por su voz y su expresión de celos.

Bella, ¿tenías una hija? —

Los ojos de Bella se volvieron duros, su expresión, que había estado melancólica y llena de seriedad por sus recuerdos de lo que debe haber sido el día más importante de su vida, se volvió mortal. Ella saltó de su silla, acercándose a Rosalie, luciendo como una leona lista para atacar.

— ¡TENGO UNA HIJA! ¿Cómo te atreves a decirme tal cosa? ¡Simplemente porque no puedo estar con ella, sólo porque ella está muy lejos de mí, y sólo porque ella no tiene absolutamente una idea de quién soy, no significa que no sea su madre! Ella es mía y nada puede cambiar eso. ¡Nada! ¿Quién demonios te crees que eres?

Pude escuchar el gruñido aumentando en su pecho mientras empujaba a Rosalie lejos de ella con tal fuerza que mi hermana adoptiva casi cayó al suelo antes de que Emmett la tomara de forma segura en sus brazos. Bella se dirigió hacia las puertas que llevaban a la salida de la casa, lista para partir. Me entró el pánico, mi corazón sabía que si ella se iba, nunca la volvería a ver. Después de volver a verla por primera vez en una década, no podía perderla de nuevo. Necesitaba más tiempo. Tenía que detenerla, aunque fuera sólo para tratar de consolarla.

Toda la familia se detuvo, por respeto a ella. Algunos de sus pensamientos reflejaban los míos, mientras otros lloraban por su pérdida. A medida que pasó junto a Rosalie, tentativamente me acerqué a tocar su mano. Por sólo un momento, estuve asustado de que ella me alejara, pero tenía que aprovechar esta oportunidad.

Tomé su pequeña mano, la sensación de su piel en la mía me recordó cada vez más que había tenido la suerte de tener ese contacto cercano y personal. La giré hacia mí, la rapidez de mis movimientos forzaron su abrazo. Envolví mis brazos alrededor de ella, recordándome a mi mismo ser gentil mientras la abrazaba, encerrándola fuertemente bajo la protección de mis manos. Luchó al principio y temí que la estuviera sosteniendo excesivamente, puesto que ella no estaba dispuesta a permitir que la tocara. Pero luego se relajó, mientras sentía su cabeza acomodarse en mi pecho.

Su olor era insoportable, la mezcla floral de fresias con su inconfundible olor natural de vampiro, eran nuevos para mí. Eso me hizo estremecer, dándome cuenta una vez más en lo que se había convertido.

Al no ser capaz de controlarme a mí mismo, rápidamente me acerqué más a ella, mi mano involuntariamente encontró un camino hacia su espesa masa de cabello caoba. Mis dedos tejieron un camino a través de su melena, poniéndola aún más cerca de mí, mientras permití que mi mejilla descansara en su cabeza. No podía pensar en ninguna cosa que pudiera decir para disminuir el olor que venía en olas desde ella. Podía sentir como los sollozos amenazaban con entrar en erupción desde su pequeña armadura. Por primera vez, sentí las diferencias físicas en ella. Su piel, que antes había sido suave, tan caliente, era ahora como la mía ahora. Ya no podía oír el latido de su corazón, que era como el ritmo sin fin de mis interminables días. Echaba de menos el latido de su corazón. Era una de las partes más importantes por las cuales me quedaba toda la noche a su lado mientras dormía, hace tantos años. Me tentaba y me tranquilizaba al mismo tiempo. Me maldije de nuevo cuando me di cuenta de que yo era la razón por la que ella había perdido tanto.

Su cuerpo comenzó a temblar con más violencia y apreté más mis manos en torno a ella, poniéndola aún más cerca de mí. Seguí acariciándola ida y vuelta, con la esperanza de estarle brindando un poco de alivio al dolor de no estar con su hija. Ella debería estar allí, todos los días, viendo crecer a su pequeña, abrazándola y observándola en cada pequeña experiencia que la vida tenía para ofrecerle. Se relajó aún más en mí y me permití creer que estaba ayudándola a atravesar por eso en este momento.

Más que nada, aprecié cada momento en que la toqué. Me permití disfrutar de su aroma, disfrutar de la sensación de ella en mis brazos. Pensé de nuevo en cada momento en que la había abrazado y aunque sabía que no podía durar para siempre, deseaba fervientemente que fuera así. Yo haría cualquier cosa, daría cualquier cosa por tenerla conmigo. Sentí que de pronto el destino me había dado un momento de paz, permitiéndome tener a este ángel en mis brazos y en cambio poder consolarla.

Demasiado pronto, ella se apartó de mí, mientras yo luchaba por dejarla ir. Mi cuerpo gritó que la mantuviera fuertemente apretada contra mi cuerpo. No había pensado en nada más desde esta tarde que en abrazarla, tocarla, estar cerca de ella otra vez. No, yo había pensado en estar con ella otra vez, como lo hice hace una década. Había cometido el mayor error de mi vida cuando me alejé de ella, independientemente de mis razones. Pero, por primera vez en mucho tiempo, me sentí agradecido del momento que acababa de pasar con ella. Si nunca volvía a verla después de esta noche, y oraba fervientemente de que ese no fuera el caso, podría mantener este momento como uno perfecto, independientemente de cómo se originó. Ella estaba pasando por tanto dolor y me había permitido consolarla. Sabía que si se quedaba, pelearía contra el infierno para hacerla mía, una vez más.

Ella se quedó mirando al piso, mientras mi mente, mis ojos, querían que mirara hacia mí. De nuevo, traté de pensar en algo que pudiera aliviar su sufrimiento y fue ahí cuando escuché los pensamientos de mi hermana. Decir que estaba impresionado por su simple declaración era un eufemismo.

"Lo perdió todo."

Ella estaba cerca de los dos antes de hablar y me puse ansioso por que Bella se diera cuenta de que estaba a punto de dirigirse a ella. Había sufrido bastante y no le permitiría atacarla de nuevo esta noche.

Bella, lo siento tanto. Nunca quise ofenderte. Simplemente no puedo creer que lo tuviste todo. Tenías todo. Todo por lo que yo daría mi inmortalidad. Tuviste una vida humana normal. Un marido que te amaba. La casa y tu propia bebé; una niña. Tenías todo lo que deberías haber tenido, lo que todos nosotros deberíamos haber tenido. Simplemente no puedo creer que esto te pasara a ti. No puedo creer que la perdiste, perdiste tu vida. Nunca quise… tú siempre serás la madre de esa niña. Por favor, perdóname. Oh mi… ¿Qué he hecho? Nunca quise que nada de esto te hiriera.

Ella empezó a moverse, obviamente dispuesta a correr desde su espacio para ocultar su vergüenza. Fue evidente para mí, como lo fue para el resto de la familia, que ella y Bella habían encontrado algo en común. Tal vez no tanto en común, pero el exterior de acero que era Rosalie se había roto finalmente. Todos sabíamos que ella era la que más luchaba contra lo que éramos y cuando se dio cuenta de que Bella lo tenía todo y aún así lo perdió por culpa de un inesperado ataque de vampiros… bueno, era demasiado que entender para ella.

Rose se resistió en el agarre de Emmett por un segundo antes de que fuera capaz de soltarse, arrojando su cuerpo al de Bella. Ella la abrazó con tanta fuerza, que tuve miedo de que la hubiera lastimado, hasta que me recordé a mí mismo, otra vez, que Bella ya no era destructible. Se quedó allí por un momento, sosteniéndola con fuerza. Bella pareció aturdida hasta que, finalmente, le regresó el abrazo.

Nunca, en toda mi existencia, había visto algo así.

7 comentarios:

Vampiresa dijo...

Oh wow!!!! Rosalie y Bella! Me encantó este POV Edward!

Anónimo dijo...

me gusto. y me gustaria saber como se convirtio bella.
publica pronto

Alejandra Rivas dijo...

no tardes tanto...
yo tambien quiero saber como se convirtio y se si queda con Ed o no..

diana dijo...

huy huy diosss!! q capi tan intensooo siii me encantoooo gracias por actualñizarrrrrr

Anónimo dijo...

ohhhh.... este fue un regalo de cumple perfect, hoy cumplo añitos, y con lo 1º que me encuantro esque has publicado un nuevo capitulo ...


...muxas muxas gracias, por favor siguela , que eres grandiosa escribiendo esto, siguela, que quiero saber lo demas ....aaaaaaaa..... estoy un pococ ansiosa.... siguelam ♥

nydia dijo...

Ya extrañaba esta historia aunq aun tengo dudas de como se convirtio Bella...Espero ansiosa...

Cynthia dijo...

Por fin el capítulo que tanto estaba esperando!!Espero de verdad que no tardes mucho en subir el siguiente,qué pasará con Bella y Edward?Qué interesante!!ME ENCANTAAA!!Espero con ansias el siguiente,besoss,te felicitoo