domingo, 9 de enero de 2011

Segunda Oportunidad

Sumary:

Bella se ofreció como su amante por vengarse del que fuera su prometido, se quedo a su lado porque lo amaba, se casó con él porque era eso mejor que nada. Se marcho cuando la echo de su lado…

Edward la acepto como su amante porque soñaba con desnudarla, no porque le amara, él ni siquiera creía en eso, ya no. La hizo su esposa porque necesitaba una… supo que el amor estaba en él cuando la echo.

Cuándo el amor no es un requisito ¿Servirá de algo?
_____________________________________________________
Capitulo 8.- ¿Celos?

Edward pvo

-vida larga al príncipe Edward y su princesa Isabella - gritaba el heraldo de palacio y el pueblo respondía.

De pie en el balcón real, Bella a mi lado fría por los nervios, blanca por el miedo, pero segura de lo que hacía. O eso aparentaba.

-felicidades Edward, en hora buena- me decía mi tío Aro - Estoy seguro que esta segunda esposa te dará los hijos que necesitas- casi lo atravieso con la mirada.

-gracias tío- sonreí forzadamente.

-Bella cariño, ahora serás de la familia- decía mi primo Emmet abrazándola y haciéndola girar en medio del salón.

-Emmet, la harás enfermar, suéltala bárbaro- le decía su Esposa.

-Gracias Rose, nunca me acostumbrare a tus brutalidades Emmet- se quejaba mi prometida.

-sí… ya se siente de la familia – respondía el aludido riéndose.

-es que ahora ya puedo decirte dos o tres cosas sin ser despedida y créeme te las diré- amenazaba mi futura esposa.

Aun no se enfadaba pero mostraba algo más de firmeza en sus decisiones y comentarios.

-bienvenida a la familia cariño, ojala tú hagas feliz a Edward-

-Lo intentare Alice, pero no prometo nada, en todo caso le organizare la vida- contestaba riendo.

-¿y para mí no hay un abrazo?- pregunto mi padre desde la escalera. Bajando despacio y con ayuda de su guardia.

-Alteza por supuesto, aunque pude subir. No debería agitarse tanto, aun esta delicado- sonrió Bella acercándose a él. Lo abrazo cariñosamente.

-me recuerdas tanto a mi esposa, mi adorada Esme. Gracias hija, me has devuelto a mi hijo y espero que me alcance el tiempo de ver a mis nietos, uno al menos-

-padre…- intervine cuando Bella se sonrojo.

-bueno haremos todo lo posible por complacerlo, solo tenga paciencia –respondió Bella.

-bueno ya salude, oficialmente he cumplido con presentarme a la fiesta de compromiso de mi hijo, ya me puedo retirar a descansar- dijo mi padre sonriendo.

-¿lo acompaño?- se ofreció mi casi esposa.

-eso me encantaría- sonrió mi padre ofreciéndole su brazo, subieron despacio platicando como si fueran amigos de toda la vida.

No regreso en una hora, mande por ella pensado que quizá se había perdido, pero la guardia aun no la conocía, no la encontraron. Decidí ir por ella personalmente.

-entonces ¿eres de Nueva York?- escuche su voz proveniente de la Biblioteca. Entre despacio.

-sí, bueno no, soy de Washington pero me crie en nueva york y luego me mude para acá con mi tío Billy, así que cuando termine la universidad me consiguió este empleo- decía una voz masculina que no reconocí.

Llegue al área que hacía las veces de recepción y estaba sentada en el mueble más grande atenta a lo que el tipo decía, una punzada de celos me recorrió ¿Celos? No, eso solo le daba a los que creían en el amor, no a mí, pero igual me molestaba, era nuestra fiesta de compromiso, debía estas a mi lado, no ahí. Mi coraje aumento cuando me fije en el tipo, era moreno, joven, apenas mayor que Bella y la miraba como si fuera algo de comer.

-¡¡Bella!!- llame sin mucha delicadeza, la chica en cuestión brinco como al principio, cuando nos conocimos – ¿Pensé que ya habíamos superado eso?- pregunte molesto.

- bueno, sí no me gritaras de pronto, seguro que no me sorprendo ¿debo regresar?- me pregunto con cara de suplica.

-no… puedes quedarte aquí mientras celebro nuestro compromiso con la guardia nacional- dije sarcástico.

-¿príncipe Edward? – Pregunto el hombre – soy Jacob, ¿se acuerda de mi? solíamos jugar juntos en casa de mi tío Billy- dijo el tipo, lo recode entonces, solíamos llevarnos bien.

No más. No mientras devorara a mi futura esposa con la mirada.

-cierto, hola Jacob, si no te importa y sé que es así, me llevare a mi prometida la… -

-córtale al título, es demasiado justo ahora, nos vemos Jacob- se despidió Bella sonriendo.

-hasta luego Bella-

-¡¡¡Princesa Bella!!! Guarda tu distancia, no es la chica de servicio, es la princesa al trono y después será tu reina, recuérdalo- termine saltando prácticamente sobre él.

-lo siento Señor no sucederá de nuevo, princesa me disculpo, no cometeré este error de nuevo- dijo mientras inclinaba la cabeza, en señal de respeto.

-no te preocupes Jacob, está bien-

-no lo está, eres la futura reina, aun debes aprender mucho, vamos, la fiesta aun no acaba- dije sacándola casi a rastras.

-Edward, eso fue completamente innecesario, el tipo ni siquiera sabía quién era yo, no debiste ser tan grosero con él-

-¿Qué hacías ahí?- pregunte sin hacer caso a su comentario.

-Bueno lleve a tu padre a su habitación y después me perdí, caminando encontré la Biblioteca entre a curiosear y entonces Jacob me saludo, comentábamos lo grande que es y una cosa llevo a otra, solo platicábamos, tu reacción es como si me hubieras encontrado haciendo algo malo, Edward ¿no confías en mi?- pregunto deteniéndose.

-no es eso, es que no hay un solo motivo para que me seas fiel y eres hermosa cualquier hombre querría estar contigo-

-pensé que mi palabra te era suficiente para creer en mí- respondió con la nota de dolor clara.
-la palabra se puede olvidar…-

-Edward no podemos hacer esto siempre. Necesitas confiar en mí, no voy a engañarte yo te a... admiro y respeto, cuando acepte casarme contigo lo hice para siempre, ahora por favor, dame algo de crédito- pidió acercándose a mí.

La abrace besándola con desesperación, de verdad quería confiar en ella, pero no podía, aunque no lo dije.

-la fiesta espera, debemos regresar- dije soltándola con mas brusquedad de la que me habría gustado, me miro regalando una sonrisa triste.

-vamos entonces- respondió respirando hondo.

La recepción duro al menos dos horas más. Por discreción nos dieron recamaras separadas.

-buenos días familia- saludo la mañana siguiente apenas entro en el comedor, vestida de manera sencilla pero con clase, me recordaba a mi madre.

-Bella que bien te ves, ¿dormiste a gusto cariño?- pregunto Rosalie quien alimentaba a Benjamín.

-la verdad es que quede noqueada, estaba más cansada de lo que pensé-

-Princesa Bella, mi sobrino Jacob se hará cargo de enseñarle todo lo necesario sobre el país, me temo que el príncipe Aro me ha asignado otra misión y debo partir ahora mismo- informo mi guardia.

-¿A dónde te manda? No me dijo nada- pregunte.

-no sabría darle las razones pertinentes Joven Edward pero estaré de regreso en una semana, justo antes de la boda-

-¡¡¡¡ ¿una semana?!!!!- pregunto Bella.

-sí, el rey ha decidido no esperar más, la ha decretado para una semana- informo el hombre antes de salir.

-Carajo- soltó mi chica mientras se dejaba caer en la silla.

-Edward agárrala se va a desmayar- decía Emmet

-chistoso, déjame en paz Emmet, hoy podría ser el día que me hagas enfadar- amenazo mi princesa.

-eso quiero verlo- dije sentándome frente a ella.

-Buenos días a todos, Príncipe Edward, Princesa Bella podemos empezar, cuando esta lista, con sus clases- dijo Jacob entrando en ese momento. Mi buen humor se fue por la ventana.

-gracias Jacob, hum te veo en la biblioteca, en un rato mas- respondió mi novia sonriendo como siempre.

-¿te acompaño? – me ofrecí de inmediato, si el tipo sería quien le enseñara quería estar cerca, vigilarla, no, a él, vigilarlo a él.

-sí, me gustaría estar contigo todo en tiempo, al menos hasta que empiecen tus obligaciones al regreso de nuestro viaje de bodas-

-hare lo posible por estar contigo tanto como pueda- dije

-lo sé, aunque puedes contratarme como su asistente y así no me quedaría lejos de ti-

-no creo que eso se vea bien, pero me asegurare que escojas al personal que estará trabajando para mí-

-eso me agrada, nada de jovencitas ni minifaldas- advirtió riendo.

El desayuno paso entre bromas, había olvidado lo genial que era estar con mis primos, con la familia, sin padres, éramos solo una bola de “adultos jóvenes” conviviendo.

-vamos cariño, se pretendes que sea tu princesa debo aprende un millar de cosas-

-Princesa que gusto… buenos días Príncipe Edward, es un placer que nos acompañe- dijo el tipo borrando la sonrisa

-sí, bueno, estaré por aquí – respondí tomando el primer libro que encontré y acomodándome en el sofá.

-Princesa, empezaremos con algo básico, geografía y algo de historia del país, sería bueno quizá que tomara nota-

-Jacob, se que el protocolo exige que me llames princesa todo el tiempo pero me fastidia , así que mi primera orden como princesa será que no me llames así, a menos que Alguien más esté presente y eso no incluye a Edward, él no podrá rebatir mis órdenes en este sentido- dijo mi novia mirándome dulcemente.

No me gusto la idea pero no iba a discutir ahí, asentí aceptando por ahora su decreto no oficial.

-bien ¿Cómo me dirijo a usted?-

-por mi nombre Jacob, por mi nombre- respondió con tranquilidad.
-Bien, Bella necesitas saber donde está ubicado el país…-

El tipo empezó las clases, cuatro horas después y apenas el primer capítulo del libro que según yo leía, Bella pidió un descanso.

Algo me molestaba, se hacían amigos muy rápido, Bella parecía relajada con él, no se veía así conmigo, desde que aceptara ser mi esposa cambio su manera de ser conmigo, las bromas, la confianza, la rutina era la misma pero algo en ella había cambiado. Él la miraba casi con devoción, si Bella se daba cuenta no lo demostraba, no parecía mostrar más atención que la necesaria para entender lo que le explicaba.

Los siguientes días fueron igual, este sentimiento que empezara la noche del compromiso aumentaba, crecía cada que estaban juntos, era desesperante, me veía obligado a quedarme ahí y mirar como él babeaba por ella y ella… no sé, pero estaría atento.

Ahora lo sabía, estaba celoso, no porque la amara, eso no pasaría, pero me mataba pensar que podría haber algo físico entre ellos, aunque Bella jurara que no me sería infiel ¿Qué me lo aseguraba? ¿Su palabra? No me era suficiente.

Ni si quiera estaba enamorada de mi.
Esto me gustaba cada vez menos….
_____________________________________________________
hola chicas, otro caps de este fic.... Disfrutenlo y ya saben...
comenten y voten jajajja (parezco disco rayado)
con amor
Alejandra Rivas ; )
NOTA::::
se que prometi subir otro cap de Encontrarte pero.... no lo hare porque ya no falta mucho para su desenlace y prefiero tenerlas en suspenso.....
no me odien jajajajajaja
las quiero chicas....

6 comentarios:

nashkalight dijo...

oiaa soy la primera wiiiiiii!!! estubo fantasticoo le dio celitos pues no se relaja xq lo ama y porq el nose da cuenta q tambien la amaa!!! aayy pero q malaa jajajajaja como qya se va a termiar encontrarte? pero q cortito dura la dichaa igual estan fantasticoss los fics q publicas segui asii besitos desde argentinaa

diana dijo...

HAY HAY COMO ME GUSTAAA SIIIIIII CADA VEZ MASSSSSSSSSSSSSSSS

maria fernanda dijo...

hayy por dios pero si miren edwrd ya esta sintïendo celos..jajaja q lindo..pobre esta tan ciego q no e da cuenta de q bella lo quiere pro ahora digo yo no ique no queria q se enamorara de el y ahora eso le preocupa..esta historia cada vez sta mejor

nydia dijo...

Valla los celos de Edward lo van a volver loco y lo mas chistoso es q Bella ni se entera,el siente algo profundo x ella pero aun no lo acepta...Sigue asi...Besos...Me encanta....

dracullen dijo...

esto me gusta cada vez mas, aunke bella no esté muy contenta. Edward es un posesivo y coloso, deberia de confiar un pokito mas en bella, pero como hacerlo si el piensa ke no hay nada entre ellos, ahhhh buenisimo, espero leerte pronto :D

Anónimo dijo...

o x dios adoro esta historias felcidads sigue escriiendo
t quiero
besitos chao cdt saludos