miércoles, 27 de julio de 2011

Capitulo 21: Confusión y angustia. Sacrificios



Confusión y Angustia.
---------

Edward POV

Bella se tranquilizó, ya que el resto de la familia esperó pacientemente a que continuara. Sus pensamientos continuaban yendo y viniendo entre asesinar a Jacob y la tristeza absoluta por Bella, mientras la escuchábamos sacar su historia frente a nosotros, la agonía estaba claramente escrita en su cara, su voz se detenía de vez en cuando cada vez que revivía algún momento doloroso.

Alice estaba más allá de emocionada cuando Charlie finalmente apareció para defenderla, para protegerla cuando más lo necesitaba. Su voz hizo eco de sus pensamientos. — Bella, es maravilloso que Charlie se pusiera de pie por ti. Sé que él es tu padre, pero no tienes idea de lo mucho que te ama.

Secundé ese pensamiento y añadí. — Bella, ella tiene razón. Yo podía oír sus pensamientos. Te ama más de lo que puedes imaginar. Debe extrañarte justo ahora. ¿Tienes alguna idea de lo que ha estado haciendo?

Bella me miró, con una inexplicable mirada de tristeza absoluta en su rostro. ¿Sus pensamientos aun estaban centrados en Jacob? ¿O en Grace? ¿Podría haber algo más que pusiera su mirada tan triste, tan distante?

¿Ahora qué?

Inspiró profundamente y luego soltó el aire de golpe, su rostro era una mezcla de emociones difíciles de descifrar. Su mirada se centro en el suelo antes de hablar; — Debería haber mencionado esto antes. Charlie murió… — Se frotó la frente, supongo que intentando consolarse.

Fue como si pudiera oír la ruptura del tierno corazón de Alice, mientras que la única palabra que fue capaz de pensar fue "Charlie…" mientras una imagen de su rostro, sonriendo, pasó por sus pensamientos. Cuando nos fuimos Alice también dejó atrás a Charlie, un hombre humano que había logrado amarla.

Nunca se lo había dicho a ella, para evitarle la carga, pero pude oír los pensamientos de Charlie con respecto a mi pequeña hermana y él estaba completamente obsesionado con ella. Ella estaba desolada por el dolor, mientras Jasper intentaba, en vano, calmarla.

Jasper envió una de las más fuertes olas de paz y tranquilidad que alguna vez haya sentido de él, Bella lo miró con una sonrisa de agradecimiento en sus labios. Su rostro decayó cuando vio a Alice, y aunque apenas podía ver su rostro, sus pensamientos hablaban de su inmensa tristeza.

Bella parecía aún más dolida, sus ojos y su frente se arrugaron antes de hablarle a mi hermana. — Alice, puedo detenerme ahora. No tengo que continuar. No puedo verte sufrir así.

Alice tuvo un momento difícil antes de responder, su voz ahogada por el dolor. Volteó su cabeza para mirar a su amiga más cercana. — No, Bella, por favor, dime qué pasó con Charlie. Necesito saberlo.

Mi corazón se rompía por mi hermana casi tanto como por Bella en ese momento. Raras veces la había escuchado con tanta pena… bueno, sólo cuando dejamos a Bella.

Bella hizo una pausa por un segundo, con su rostro lleno de emociones, mientras sus ojos la traicionaban en su lucha de si continuar o no. — Charlie fue genial cuando nos mudamos. Organizamos nuestros horarios en el trabajo para poder tomar turnos y cuidar a Grace. El amaba pasar tiempo con ella. Su cosa favorita era darle la cena. El hacía esas caras ridículas y la convencía de comer… Ella se reía e instantáneamente él sonreía también… era muy entrañable. ¡La amaba tanto!

La cara de Bella tenia una tonalidad melancólica mientras recordaba a su padre e inmediatamente pude verlos en su pequeña cocina, mientras Charlie alimentaba a esta hermosa bebé, su única nieta, en una alta silla, haciendo todo lo posible para entretenerla y recibir como única y maravillosa recompensa su pequeña y suave risa. No tenía ninguna duda de que Charlie amaba pasar tiempo con la hija de Bella y el hecho de que reorganizara su vida por ella no me sorprendía en lo más mínimo.

Ella continúo contando como la última noche de vida de Charlie comenzó y la forma tan simpática en la que le hablo a su única hija antes de salir al lluvioso día a cumplir su deber. Sus últimas palabras hacia ella fueron casi proféticas, mientras mantenían esa extraña y similar manera de comunicación de Charlie… él la amaba y luchaba por decírselo. Pero, afortunadamente, Bella sabía que su padre la amaba y yo estaba realmente agradecido de ese intercambio final antes de su prematura muerte.

Mi mamá se apresuro a ir con Bella, sus pensamientos sólo hablaban de consolar a su hija. Esme había aceptado a Bella incluso antes de que la llevara ese día a casa, hace tantos años. El hecho de que yo la amara era suficiente para ella. El corazón de Esme y su inigualable capacidad para amar tan rápidamente eran impresionantes. Ella intentaba consolar a Bella de otra pérdida, mientras sus pensamientos hicieron eco de los míos… ¿Cuánto más podría posiblemente perder Bella?

Bella alzó la vista y atrapé su mirada. Traté de expresar cada gramo de compasión por su pérdida, mientras mis ojos la ayudaban a entender cuanto sentía que su padre muriera tan trágicamente, y sin previo aviso. Sus ojos se quedaron pegados a los míos y deseé, una vez más, poder leer su mente.

La pequeña mano de Alice se acercó a Bella y se apoderó de ella, — Bella, lo siento. No puedo creer que se haya ido. Esto es tan injusto. Has perdido tanto… has perdido todo. — Habló hasta que no pudo seguir. Sus pensamientos eran una maraña de dolor, tanto por ella como por Bella.

Con eso Bella se alejó de su silla, soltando el agarre de Esme y acercándose a Alice, aferrándola a ella, mientras intentaba darle un respiro a su dolor. Muy similar a lo que habían hecho más temprano en la noche.

Bella siempre fue fiel a su naturaleza y empujó a un lado su propio dolor para hacerse cargo del de mi hermana, quien finalmente comenzaba a sentir una pequeña cantidad de alivio. Ella habló, con una pequeña sonrisa en sus labios, sus ojos cálidos, mientras buscaba un poco de comodidad para Alice. — ¿Mucho mejor?

Alice tomo una pequeña e irregular respiración, antes de hablar. — Un poco…

Bella y Alice continuaron confortándose entre si, hasta que Jasper atrajo a su esposa y la puso entre sus brazos. Bella recupero su asiento y miró a mi padre, quien le dijo: — Bella, ¿Qué pasó entonces?

La charla sobre el día después de la muerte de su padre torturó mi corazón. Por mucho que odiara a Jacob Black, estaba agradecido de que ese bastardo hubiera estado ahí, ofreciéndole consuelo mientras ella atravesaba por una situación tan difícil, especialmente cuando se trató de identificar el cuerpo de Charlie.

Eso debe haber sido pura angustia para Bella, especialmente si se toma en cuenta como murió. Ella pasó todos los detalles del funeral, ya que sabía como se sentiría cuando ese bastardo la dejara de nuevo y tuviera que sufrir el dolor de nuevo.

Estaba completamente desconcertado cuando ella habló de la llamada telefónica que recibió del planificador de bienes. Habiendo leído los pensamientos de Charlie, sabía que se tomaba su responsabilidad financiera muy en serio, especialmente tratándose de Bella. Era un hombre sencillo con gustos sencillos y eso lo ayudaba económicamente cuando se trataba de ahorrar para su única hija. Su último regalo hablaba completamente del carácter de Charlie. Bella estaba en lo cierto. Él haría cualquier cosa por ella… todo lo que tenía que hacer era pedirlo.

Me entristeció cuando habló sobre vender la casa. Ella y yo tuvimos tantos momentos maravillosos en ese lugar. Mis pensamientos se derivaron de nuevo a la primer noche que pasé con ella después del prado… nuestro prado…suspiré.

Recordé aquella sencilla noche en que la sostuve mientras ella dormía, escuchando sus latidos y mi nombre saliendo de su boca mientras soñaba. Cada insignificante vez que mi nombre salía de sus labios, yo estallaba en alegría.

Amaba a esta pequeña mujer y la manera en que pronunciaba mi nombre me hacia sentir como un hombre por primera vez en tantos años de existencia. Quería escucharla decir mi nombre así de nuevo, aunque ya no pudiera dormir…

Me reí, junto con mis hermanos, cuando Bella nos dijo que había conseguido un puesto de maestra en la secundaria local de Forks. Fue un poco difícil imaginar a Bella de pie, frente al aula, intercambiando sus conocimientos con los alumnos. Las mismas aulas en las que ella y yo nos habíamos conocido. Me pregunté que salón se le había asignado y si sus estudiantes habían disfrutado el tenerla como maestra. Sin duda era una extraña serie de eventos que la habían traído de vuelta a nuestra vieja escuela secundaria.

Bella parecía nerviosa cuando llegó a este punto de la historia, mientras sus ojos volaban por la habitación, parecía que luchaba por encontrar una forma de continuar. Mis pulmones dejaron de funcionar cuando me di cuenta de que finalmente había llegado el momento de la historia que quería escuchar desde el principio de la noche.

¿Quién le había hecho esto a mi hermosa Bella?

XOXOXOXOXOXOXOXO

Las palabras de Bella venían más rápidas ahora. La falta de tranquilidad en su rostro sólo mostraba lo asustada que estaba, una vez más, sobre lo que había ocurrido después de nuestra separación. De nuevo, luché contra el impulso de ir con ella y abrazarla en un intento de consolarla.

La expresión de su mirada era de nerviosismo y pura agonía y de nuevo, sentí la sensación de fracaso cuando vi por lo que estaba pasando, sabiendo que era mi culpa.

Habló de cómo fue recibida de nuevo en la reserva y como las esposas las acogieron de nuevo a su bebé y a ella bajo sus protecciones, lo que me ofrecía un poco de consuelo. Bella no habló ni una sola vez de ningún otro amigo, entonces supe que la reserva era su única red de apoyo.

Intenté imaginar a esta niña, que estaba sin rostro para mí, vestida como un pequeño gatito para Halloween, así como a Bella llevándola de puerta en puerta. Sólo podía imaginar la sonrisa en el rostro de Bella mientras su hija era completamente feliz en sus vacaciones. Saber que los días de mi amada con su hija estaban contados hizo que mi estómago se revolviera.

De nuevo su conversación planteó una vil excusa para ese hombre. Así que, ¿él actuaba noblemente y no salía con esta Meghan?

Que lindo, pensé sarcásticamente. No me dejé engañar por este acto. Él debe haber cometido adulterio y me deprimía pensar que Bella seguía suspirando por su marido mientras él ni siquiera se preocupaba por ella. La nueva expresión de su rostro era totalmente desgarradora mientras hablaba de la unión de esta mujer con su hija.

Los pensamientos de Esme me llegaron directamente. "Se que no podría manejar el entregar ninguno de mis hijos a otra madre. ¿Cómo diablos lo maneja ella? Y esa pobre niña ahora tiene una madre diferente y nunca podrá saber lo maravillosa que es su VERDADERA madre.

Me sentí realmente orgulloso cuando escuché a Bella decir que su maestría estaba completa. Siempre había sido una estudiante excepcional y no me sorprendía que hubiera logrado esta parte de su educación.

Pensé en todos los temas que ella y yo podríamos discutir y buscar juntos, si ella me diera esa segunda oportunidad.

— Había comenzado a sanar, aunque fuera sólo un poco. Seguía extrañando a Jake como loca, aún lo amaba…

No pude detenerme. El violento aliento que tomé fue para tratar de sofocar el dolor que venía de mi corazón, muerto desde hace mucho tiempo. ¿Cómo podía seguir amándolo? Te amo, Bella. ¿No puedes ver eso?

Ella me miró y compuse mi rostro en una máscara de mármol que había perfeccionado con los años. Parecía confundida cuando miró en mi dirección, mientras paseaba la mirada por la habitación, buscando algo, aunque no logré entender el qué.

Continuó. —… Pero el tiempo ayuda a sanar. Tentativamente me puse a buscar un nuevo capítulo en mi vida, aunque no tenía idea de lo que sería.

Mis hombros comenzaron a relajarse un poco, mientras tomaba un poco de esperanza de su reciente declaración. El tiempo ayuda, aunque no mucho. Esperaba con impaciencia por ser el próximo capitulo en la vida de Bella y poder ser el que terminara su libro, un libro que continuara para siempre, si al menos tuviera algo que decir en ese asunto, pero ¿cómo?

Ella habló de su noche de Navidad y cómo la pasó con su hija. Había visto a Bella cocinar innumerables veces para Charlie y podía verla claramente, con su pequeña niña observando cada movimiento que hacia alrededor de la cocina, como lo había hecho tantas otras veces.

La idea de la comida humana era repulsiva, pero era capaz de sonreír algunas veces, imaginando el tiempo de calidad que había gastado en su hija… tiempo que, al parecer, corría muy rápidamente para esos entonces.

Me perdí en mis pensamientos mientras consideraba lo que sería una noche de navidad de los Cullen, si Bella estuviera aquí, conmigo. Nunca dormíamos en la víspera de navidad como otras familias… usualmente pasábamos el tiempo viendo películas y jugando en la nieve.

Carlisle normalmente trabajaba alguno de esos días, para permitir que sus compañeros humanos disfrutaran con sus familias. Como él mismo dijo, los humanos se limitaban mucho de la compañía de sus familias por sus empleos, en cambio él tenía toda una eternidad para estar con nosotros. Cuando regresaba a casa, Esme se las arreglaba para ponerlo debajo de una de las ramas de muérdago que Alice se encargaba de esparcir por toda la casa.

Desde que nos habíamos alejado de Bella, Alice había dejado esa tradición. Mi familia había hecho todo lo posible por mantener sus muestras de cariño en el más bajo nivel alrededor de mí, sabían lo mucho que me dolía verlos, aunque no recordaba haberles pedido conscientemente que restringieran las actividades con sus cónyuges. Las navidades Cullen habían sido una gran decepción desde que dejamos Forks.

Nuestras actividades se habían enfocado en una dirección diferente, hasta los dos últimos años. Ahora teníamos otras cosas que exigían nuestra atención, y no me dejaba a mí mismo concentrarme en aquellos tiempos.

Habíamos tratado, en vano, recapitular el espíritu de las fiestas el año pasado o algo así, y pasamos por la tradición de intercambio de regalos entre nosotros. Alice siempre sabía lo que recibiría, ya que podía ver su regalo en el momento en el que hacíamos la elección, pero ella siempre estaba agradecida y con ese espíritu indomable que nos mantenía en marcha.

Las fiestas favoritas de Alice eran Navidad y ella mostraba el amor por cada miembro de la familia decorando absolutamente toda la casa, hasta las empuñaduras de las puertas. Todos y cada año pensábamos que no se podría superar, y cada año demostraba lo contrario.

Nunca fue una buena idea apostar contra Alice.

Si Bella hubiera estado con nosotros, las cosas habrían sido muy diferentes. ¡Las cosas que he querido darle! Cuando habíamos estado juntos, ella odiaba que gastara dinero en ella. Su cumpleaños había sido testimonio de eso.

Ella me prohibió absolutamente que no gastara ni un solo centavo, a pesar de que tomé hasta la última gota de mi fuerza de voluntad para no correr a la joyería más cercana y dejarla vacía. Pero esa era una de las cosas que me encantaban de Bella. Ella no se fijaba en lo que tenía, sino en quién era. Ella me veía como un hombre de un cuento de hadas.

¿Cómo me veía ahora?

Si se me daba la oportunidad, sacaría todo de mí por Bella, todo lo que su corazón deseara. Yo le daría el mundo, si sólo me permitiera entrar de nuevo en su corazón. Mis vacaciones de navidad serian infinitamente más especiales, con ella a mi lado. Nuestra familia estaría completa y las cosas serian como deberían haber sido si hubiera escuchado a mi familia y no hubiera dejado que mi terca naturaleza dictara decisiones respecto a Bella.

Con una pequeña sonrisa, Bella habló del tiempo que pasaría con Grace y del entusiasmo de los estudiantes de Forks por las próximas vacaciones. Esas semanas antes de las vacaciones siempre me han exasperado, como la mente de cada estudiante se ponía en toda marcha en expectativa a sus viajes, sus planes y los regalos que esperaban recibir de sus amigos y familiares.

El volumen de la voz de Bella continuó tranquilo, mientras se acercaba a algo en su historia que era inquietante. Temía que por fin llegábamos a cómo Bella se convirtió en uno de los nuestros, la única cosa que nunca quise para ella. Continuó mirando hacia el suelo, el techo, la chimenea… cualquier lugar excepto a nosotros.

—…Nunca escuché la puerta de mi aula al abrirse, pero escuché el "click" al cerrarse. Los vellos de mi cuello se erizaron, me giré para ver quién o qué había entrado a mi salón.

Ella dejó de hablar. Por el aspecto de ella, con su pecho completamente inmóvil, me incliné despacio en mi silla para no asustarla.

Hablé en voz baja. — Bella, ¿Quién estaba allí?

Aún sin levantar la vista del suelo, me respondió. — Edward, pensé que todos ustedes se habrían dado cuenta de eso para ahora.

Los pensamientos de Rosalie se impacientaban cada vez más, y dejo caer de su boca las dudas que teníamos todos en mente. — Bella, hemos estado aquí contigo toda la noche. Por favor, dinos quién te hizo esto.

Bella estaba sentada en el sillón mullido, lo que la hacía parecer aún más pequeña en comparación. Sus manos se crisparon mientras dio una fuerte respiración, antes de pronunciar la palabra que estaba seguro que llegaría pero que no me había permitido pensar… — Victoria.

Antes de que supiera lo que estaba pasando o antes de que pudiera detenerme, mi rabia se desbordó. La misma persona que odiaba con toda mi existencia le había robado la vida a mi Bella. La criatura que había estado cazando y que me había esquivado, había llegado a mi amor, antes de que pudiera encontrarla.

Le había fallado a Bella, la rabia que sentía tomó todo el control sobre mí, mientras mi bestia interior se burlaba de mí con decepción. Salté de mi asiento, sabiendo que tenía que salir de la casa, absolutamente indispuesto a ser detenido esta vez por mis hermanos. Sabía que me impedirían salir por cualquier salida tradicional, así que decidí crearme una.

Me gustaría cazarla, encontrarla, torturarla y matarla antes de poder regresar, ver a los ojos a Bella y decirle que la amenaza había sido contenida.

Crucé la habitación y me acerqué al gran ventanal que daba al patio delantero de la casa y obligue a mi puño a atravesarla, destrozándola por completo. La pura violencia del acto hacia sonreír a mi monstruo interior.

Esto es lo que soy. Un monstruo.

Un monstruo que le había fallado a la única mujer que había amado. Ella perdió todo por mi culpa y mi nueva misión era vengarla. Pensaba que lo que significaba Victoria no era un problema, que estaba contenida, pero no lo dejaría pasar esta vez.

Seguiría adelante hasta destruirla y miraría con deleite cada parte de su cuerpo al quemarse, y el humo purpura, espeso y con su asqueroso olor, se elevaría al cielo y no regresaría.

Sabia por los pensamientos de mi familia que estaban justo detrás de mí, pero aún así salté por la ventana, salté la valla del porche delantero y corrí hacia el bosque que rodeaba nuestra casa, corriendo con más velocidad de la que había reunido antes.

Por ahora, mis dos hermanos y mi padre me perseguían, pude oír la puerta de la casa abrirse, mientras Esme y Rosalie se les unían. Podía oír la embestida de sus pensamientos, pidiendo que me detuviera y que no huyera justo ahora. No entendían que tenía que hacer esto. Tenía que encontrar a esa perra y matarla.

No estaba huyendo. Estaba resolviendo asuntos pendientes.

"Edward no te vayas". Suplicó Esme.

"Hijo, no te vayas así, ella no va a entender." Dijeron Carlisle y su calma habitual.

No podía escuchar, así que seguí corriendo.

"Maldita sea Edward. ¿No puedes quedarte y enfrentarlo? No hay nada que podamos hacer ahora." Los pensamientos de Rosalie me gritaban. Ella me estaba alcanzando, pero aún así era más rápido. No me alcanzarían.

O eso creía yo…

Continué corriendo, cuando me enteré que los cinco pares de pies detrás de mi se habían convertido en cuatro, sentí a alguien detrás de mi, una fracción de segundo después escuché sus pensamientos. "Edward, detente. Esto no está ayudando. Le prometiste a Esme que no harías esto. No puedes irte, Edward… no te dejaré." La voz de Jasper me llamó a través de sus pensamientos mientras saltaba en los aires y se estrellaba contra mí, capturando a su presa. Sus fuertes brazos me agarraron por detrás de los hombros, golpeándome en el suelo mientras rodábamos en la hierba.

Luché por recuperarme, pero los grandes brazos de Emmett intervinieron fuerte y eficazmente, amarrándome al suelo.

"Edward, cálmate. No te irás… ya te tengo. Sólo relájate." Los pensamientos de Emmett, normalmente bulliciosos, de repente estaban calmados, obligándome a escuchar.

Dejé de luchar y mi cuerpo se resignó a lo inevitable. Mis hombros se relajaron y clavé las palmas de mis manos en los ojos mientras Carlisle se arrodillaba a mi lado y me daba un abrazo paternal.

Mi cuerpo se sacudió con toda la frustración que sentía, antes de que pudiera contenerme por más tiempo. El estruendo que escapó de mis pulmones era feroz, haciendo eco en los arboles y regresando de nuevo al pequeño claro en el que nos encontrábamos actualmente, pude sentir a Esme y Rosalie dar un paso atrás, impresionadas por la fuerza de mi rugido.

Los ojos de mi madre brillaban mientras hablaba. "No puedes huir de esto, de nosotros. Lo prometiste." Dijo Esme.

La miré, con mis ojos rogándole, que comprendiera lo que estaba tratando de hacer. — Yo no estaba… No lo entienden. — Repliqué.

La voz serena de mi padre me susurró al oído, aunque el resto de la familia también escuchó. — Edward, vuelve allá y escúchala. No puedes cambiar lo que pasó. Pero tienes que estar ahí para ella, es lo que ella necesita en este momento, — concluyó.

Emmett me miró y con sus pensamientos calmados me dio un ultimátum. "Si aflojo mis manos NO correrás. ¿Puedo confiar en ti?

Asentí, completamente agotado. Decepcionado. Ácido. Enojado. Furioso. Culpable.

Emmett y Jasper se pusieron de pie, mientras Jasper extendía su mano izquierda para mí, ayudándome a levantarme del duro suelo del bosque. No pude ver a nadie a la cara y en silencio volvimos a casa, Jasper y Emmett estaban a cada lado de mí, Carlisle nos seguía por detrás y Rosalie y Esme nos dirigían de vuelta a casa, donde Bella estaba esperando por nosotros, espero.

Iba atenerla frente a mi en cuestión de segundos y aún no estaba dispuesto a estudiar sus hermosos ojos y decirle que le había fallado, de la manera más horrible. Que no la había mantenido a salvo.

Entramos por la puerta principal, uno a la vez y en voz baja a medida que regresábamos a la sala. El rostro de Bella parecía confundido y molesto, ya que su frente estaba arrugada mientras buscaba palabras que decir; — Me voy. Nunca quise molestar a ninguno de ustedes. Edward, lamento si la conversación tomó un giro que no esperabas. Simplemente tomaré mis cosas y me pondré en camino.

Siempre tan imponente, Emmett se puso justo delante de Bella y colocó sus manos gigantes en sus hombros, evitando que se fuera. Sus pensamientos llegaron a mi, "Yo me encargo de esto, Edward". Mientras le hablaba directamente a la que él consideraba su hermana más joven: — Bella, Edward está bien. Sólo acaba de tener una rabieta, pero ahora ha vuelto a la normalidad. Por favor no te vayas. No te hemos visto en años y yo, por mi parte, me gustaría conocer el resto de tu historia.

Bella miró a cada uno de nosotros, uno a la vez, su expresión continuaba siendo una mezcla de aprehensión y malestar. Entonces ella me miró, sus ojos suaves y cautelosos. — Edward, ¿estás bien? No soporto verte tan molesto. A ninguno de ustedes. Les advertí que mi historia no era… agradable. Estaba segura de que ya se habían dado cuenta para ahora del… bueno, de lo que me pasó. Me iré si quieren que lo haga. No voy a forzar mi presencia o mi historia a ninguno de ustedes.

Mi corazón se rompió ante esas palabras. Aquí estaba ella habiendo perdido todo, la vida que quería para ella, porque no pude lograr mi meta a tiempo. Lo había intentado. Había dejado todo en mi vida para encontrar a Victoria y mantenerla alejada de Bella, evitar que la dañara; la culpa de haberle fallado debía estar escrita en toda mi cara. Forcé a mis ojos a encontrarse con los suyos. No estaba preparado para su reacción.

Las hermosas facciones de Bella se alejaron de mí, su cuerpo retrocedió de mi cercanía. Mi expresión debe haber sido terrible, así que de inmediato tomé medidas para tranquilizarme mientras esperaba ansiosamente no haberla asustado al grado de que huyera. No me merecía menos, por supuesto. Me aparté de ella, pasando mis manos por mi cabello, mientras tomaba enormes respiraciones, dispuesto a calmar a la bestia interior. No podía perderla ahora. Tenía que controlarme.

Cuando me sentí más civilizado, me volví para mirarla. Tomé sus delgados hombros entre mis manos y la acerqué más a mí. Luché contra el deseo de abrazarla, de susurrar cuanto lo sentía, de tirarme a sus pies y rogar por su perdón. Necesitaba tiempo para explicar lo que había sucedido, en privado y este no era el momento.

— Lo siento mucho, Bella. Esto es totalmente mi culpa. Debí haber estado allí para protegerte, para mantenerte a salvo de esa excusa de criatura… esa perra. Esto es enteramente mi culpa. Perdiste todo… por mi culpa. Nunca me perdonaré nada de esto. Si simplemente hubiera sido más fuerte y hubiera hecho lo correcto, pero pensé que estaba haciendo lo correcto… Esto no es como se supone que debería ser…

Me detuve, antes de dar a conocer más información. Para ella, saber que le había mentido no era algo con lo que se podría lidiar fácilmente en este momento. Tuve que encontrar las palabras adecuadas para explicar las cosas y mi mente estaba hecho un completo revoltijo como para formar una frase coherente.

Los ojos de Bella nunca dejaron los míos y luché desesperadamente contra el deseo de besarla. Necesitaba ese pequeño toque. Necesitaba esa intimidad que había perdido todos estos años.

Sus ojos se arrugaron por la confusión, mientras me hablaba. — Edward, ¿de qué estás hablando? Nada de esto es tu culpa. Es simplemente lo que las cosas con… fueron para mí. No podrías haber tenido una idea de que ella volvería. ¿Por qué te sientes culpable por esto?

De nuevo, supe que no la merecía. Le había fallado de todas las formas imaginables y ella no me culpaba. ¿Cómo es que no lo hacía? Yo había hecho esto. Yo no había contenido el problema. Su vida, la forma en que era ahora, era un fallo que caía lentamente a mis pies, de muy buena gana.

Sentía como si ya no pudiera apoyarme en mis piernas mientras ella me miraba con ojos ahora color ámbar, un constante recordatorio del fracaso. Forcé a mis ojos a permanecer en su mirada y pedirle que continuara.

Bella vacilo en su decisión, sin saber como continuar. En este punto, la idea de ella huyendo me aterraba. Le rogué, — Por favor, — fue todo lo que pude decir.

Habló de cómo Victoria se mofaba de ella en su propio salón de clases. El miedo que debió sentir, pensando que su vida estaba a punto de terminar, mientras se esforzaba por mantener la calma. Victoria habló de su necesidad de venganza y eso era algo con lo que podía identificarme. Tan pronto como tuviera la oportunidad, me gustaría tener mi revancha.

¿Por qué matarme? Ya no estoy con Edward. El se fue hace años. Nunca me amó; no me quería. Me lo dijo… justo antes de dejarme.

Esa declaración me aniquiló. Tomé una enorme respiración antes de poder detener mis pensamientos.

Bella, NUNCA he dejado de amarte.

Le dijo eso aquel día, sólo para ayudarla a terminar nuestra relación, así ella podría seguir adelante. Que ella creyera aún en esa mentira fue el peor castigo que podría haber recibido. Me pellizqué el puente de mi nariz, con la frustración recorriendo mi cuerpo y mi lucha interna por aparentar control.

—…tan claro como que tú nunca podrías tener a alguien como nosotros… uno de nuestra especie.

Pude ver que ella realmente creía en eso, su belleza natural poseía un corazón que rivalizaba incluso con el de Esme. Era la criatura más exquisita que había conocido. Creer que ella creía que era todo menos increíble y perfecta, era doloroso.

Entonces lo capté… cambiarte. ¿Por qué demonios, después de tantos años, cambiaría Victoria a Bella? ¿Qué razón podría tener?

—…pero, te dejaré una pista de dónde encontrar tu primera comida.

Estaba perdido en cuanto a sus razones. ¿Por qué le haría esto a Bella?

Bella explicó que Victoria intentaba que se alimentara de su propia hija, su Grace. Mi estómago se retorció antes esas palabras. Esto era demasiado horrible. Esto era peor que todas las vidas que había tomado durante mi rebelión. El que una madre saciara su sed de sangre con su propia hija desafiaba toda razón en cualquier manera de explicarlo.

Mi corazón se rompió de nuevo cuando describió la simple picadura en su cuello. Esa única mordida podría haberla matado. Era más que posible que el veneno no se hubiera inyectado en su sistema y en vez de que se convirtiera en uno de nuestra clase, pudo haber tenido una muerte atroz, aunque el proceso de conversión era algo que todos recordábamos, excepto Alice.

Mi familia se quedó en silencio, al igual que sus pensamientos. Era extraño, el silencio, especialmente para mí. Rara vez disfrutaba de la tranquilidad. Bella miró con ansiedad la habitación, de un miembro de la familia al otro, sus ojos crecían frenéticamente con cada uno.

La pequeña voz de Alice rompió el silencio mientras hablaba con aprehensión. — ¿Ella te mordió y se fue? ¿Dejándote atravesar por eso sola?

Ella pareció completamente sorprendida de que Alice le preguntara algo tan simple y a la vez tan estúpido, incluso Alice lo supo en el momento en que la pregunta salió de su boca.

— Alice, ¿Qué otra cosa esperabas? ¿Qué ella se quedaría y sostendría mi mano? — Bella instantáneamente cerró sus ojos, como lamentando haber sido ruda con su amiga y se disculpó con la misma rapidez.

Una vez más, el silencio impregnó la habitación. Bella habló de nuevo. — ¿Podría alguien por favor decir algo?

Ya no pude permanecer sentado. Mis piernas se levantaron lentamente por voluntad propia, preparándose para lo que iba a hacer. Sentí la oscuridad en mis ojos y mi rostro estaba otra vez lleno de una inmensa cantidad de furia. Afortunadamente, fui capaz de controlar mi voz antes de hablar. — ¿Di algo? ¿Cómo es esto, Bella? Me voy.

El rostro de Bella se volvió frenético, sus ojos cada vez más grandes mientras se ponía de pie, como para detenerme. — ¿Te vas? ¿Por qué? — preguntó con su tono incrédulo.

Luché contra el impulso de sonreír, porque mi próxima oración sonaría demasiado simple y fácil de entender para todos. — Voy a encontrarla y matarla. ¿A quien le gustaría unirse a mí?

Cada miembro de mi familia se puso de pie, sus pensamientos consentían mi petición. Queríamos salir de inmediato y no volver hasta que todo estuviera resuelto. Ella no escaparía esta vez.

Bella dio un paso hacia mí, mientras sus manos se levantaban frente a ella, intentando evitar la situación. — Edward, no hay necesidad…

¿Ninguna necesidad? ¡Tienes que estar bromeando! Por mucho que la amara, no escucharía sus excusas para mantenernos a salvo. Victoria no era un rival para siete vampiros con experiencia. Matarla sería…. Casi demasiado fácil.

— Bella, existe toda la necesidad. Ella arruinó tu vida y voy a terminar lo que empecé. Pensé que ya estaba muerta, pero no cometeré el mismo error esta vez. Seguiré cazándola hasta encontrarla y… — traté de explicarle a Bella y de nuevo, me interrumpió.

— Edward, te estoy diciendo que no hay necesidad de ir en busca de Victoria…

Estaba comenzando a perder la paciencia, sabiendo que cada momento que estábamos sentados aquí, Victoria seguía contaminando el aire con su inmundicia. No podía esperar más. Me acerqué a ella, y deliberadamente le hablé a mi amor, — Bella, dame una muy buena razón por la que sientes que no hay necesidad

Su respuesta simplemente me sorprendió: — Porque Edward, yo ya la maté…
____________________________
Al fin!!! La autora actualizó y aqui se los dejo como lo prometí, chicas. El fic no está completo, como algunas creen, al menos no en español, y tampoco en ingles, pero mientras haya capi nuevo aquí lo tendrán. Gracias por la espera, pero no por las palabras no muy bonitas que tenian para nosotras por no actualizar este fic, no es nuestra culpa. La traductora va publicando a medida que puede. Besotes y nos vemos mas tarde o mañana quizá con el primer capi de otro fic nuevo.

12 comentarios:

nydia dijo...

dios nunca imagine que Victoria fue la que convirtio a Bella ,menos mal ya esta muerta...Besos me encanto ...

diana dijo...

huy huy diosss com me gustaaaaaaaaaaaaaa

Anónimo dijo...

huuuuuuuuuuyyyyyyyyyyyyyyyyyyy hace tiempo que te esperaba, claro yo ya sabia que habia sido victoria lo contaste en el capitulo anterir (pov bella) ...... ero por favor continuala, para ver la reaccion de todos con esta nueva informacion...... continuala...♥

sariish dijo...

me encanto! uf estoy impaciente por saber que pasara. bss

Jocita dijo...

Woooooow.... desde el viernes pasado (29/7) a hoy lunes (1/8), he leído todos los capis de este FIC y me encantóóóóó... ahoraq muero de ganas por saber cómo diablos Bella mató a Victoria.... y qué pasó finalmente con Grace.....valooooor!!!

Felicidades!!!! está buenísimo.

gisele dijo...

ahhh me encanto el capitulo... espero que actualices rapido porfa!!! me encanto de verdad... ya quiero que edward le diga a bella q el la sigue amando... y espero que bella le pueda creer...

ns vemos en el proximo capi y suerte... bss♥

Anónimo dijo...

por fis termina de escribir la historia la he leido como 10 veces me encanta porfis terminala.

Anónimo dijo...

hoy jueves 29 de diciembre del 2011 exactamente a las 1230 del medio dia lei todos los capitulos que tiene este fic y como es posible que desde julio no ha subido cap me encanto muchoo y quiero leer MASS atte:eugenia.

Flaaaqa dijo...

hola: este fic es muy bueno, pero he esperado mucho para que sigan publicando, me gustaría, si podrían enviar el dirección para ver el fic original, con la autora, ojalá puedan besos y cariños nos leemos :)

Anónimo dijo...

Porfa seguir con los siguientes capitulos

Anónimo dijo...

hola no hago mas que leerlos y me encantan...porfavor no hay alguna manera de que lo terminen? Ya sabemos que ustedes no tienen culpa de que karenesme no suba mas fic pero no podrian buscar aunque fuera el original de Sacrificios...

Anónimo dijo...

por el amor de Dios apiádense de mi!1 ya leí todos lo capítulos 3 veces! la curiosidad me esta comiendo viva, no es que las apure chicas pero me estoy muriendo por leer lo que farta