jueves, 14 de julio de 2011

Destino



Capitulo 23

Revelaciones



Bella



Edward, quien es _le pregunte saliendo del dormitorio y llegando a la sala de estar_

Paul… ¿qué haces aquí?_ me extrañe al verlo en mi puerta_ pasa por favor.

En este momento quería que me tragara la tierra, de verdad era una incómoda situación, Edward y yo a medio vestir, y mi primer novio, viéndome como bicho raro desde la puerta.

Bella, solo estaba preocupado por ti _dijo pasando hacia la sala de estar_ me excuse en la universidad, para llegar por la tarde hoy, necesitaba saber que estabas bien. Emmet no ha parado de marcar al móvil, le conté que no te había visto y está muy preocupado.

Emmet, ¿tu hermano verdad? _pregunto Edward_

En ese momento pensé en que todas esas llamadas perdidas y todos los mensajes serian de Rose, Emmet y Paul, quizás ya Alice también supiera de mi supuesta desaparición y por ende Charlie y Renne.

Bella _me dijo Edward, llamando mi atención por no contestarle_

Si es mi hermano, discúlpame estaba pensando en lo preocupados que deben estar.

¿Y el es? _me pregunto Paul de forma atrevida, haciendo que los ojos de Edward casi se salieran de sus orbitas_

Edward Cullen _le respondí_

Sí, eso lo sé _dijo Paul_ ya lo había reconocido

El es….. _dije titubeante, no sabía si decir mi amigo, mi amante, mi no…..

Soy su novio _dijo Edward sacándome de mi duda_

Gusto en conocerte _le dijo Edward ofreciéndole la mano_ tu, eres Paul, Bella me había hablado de ti _mintió_

Si soy Paul, gusto en conocerte _dijo Paul con su rostro desencajado_

Paul que pena, no pude llamarte ayer, estuvimos fuera todo el día, los móviles estaban aquí en el hotel y me dieron tus mensajes entrada la noche y era muy tarde para llamar _le dije verdaderamente apenada, que hubiese dejado de ir a trabajar por mi_

Voy a llamar a Emmet, debe estar enloqueciendo _le dije_

Tome el móvil y marque a Emmet, en ese momento llamaron a la puerta y Edward atendió, a hora si era el servicio de habitación con el desayuno, los hizo pasar para que acomodaran en la mesa del balcón.

Emmet hola, es Bella _le dije_

Tiny, donde demonios te habías metido, he estado a punto de dejar tirado un juego de clasificación que tiene hoy el equipo para irme a buscarte a L.A _me dijo furioso_

Emmet lo siento, es que ya no estoy acostumbrada a tener que llamar, ni pensar que alguien se preocupa por mí, he estado sola tanto tiempo _le dije triste_

Tiny, perdóname, no quise ser brusco, pero tú sabes que te amo y no quiero perderte nuevamente, cuando Paul me dijo que no te había visto me asuste muchísimo.

Yo también te amo hermanito y no me vas a perder nuevamente, te lo prometo _le dije_ y ¿Rose y los niños, como están?

Ellos bien, no le he dicho nada a Rose, es que ha dormido un poco mal, tú la conoces es un poco sobre protectora y Annie le están saliendo nuevos dientes y ha tenido calentura por eso _dijo_ no he querido preocuparla.

Y Paul, lo has visto hoy _pregunto_

Si precisamente esta aquí conmigo _le respondí_

Tiny, hablamos más tarde, ya comienzo entrenamiento, estoy feliz de oírte, ya puedo respirar tranquilo, salúdame a Paul y dile que deje la pereza y se venga a trabajar _finalizo_

Te amo Emm y te prometo no volver a hacer esto _le dije sinceramente_

Edward le dio propina al chico del servicio y se acerco a mí, rodeando mi cintura.
Paul quisieras desayunar con nosotros _le invite_

No, ya desayune y ya que se que estas bien, me voy directo al aeropuerto, quizás alcance el siguiente vuelo _finalizo con su rostro triste al mirar el abrazo de Edward alrededor de mi cintura_

Mire a Edward, con solo mirarlo el asintió y se alejo un poco de mi.

Paul, lo siento mucho, nos hubiese gustado poder atenderte como mereces y hubiésemos pasado el día de ayer juntos, pero no coincidimos, de verdad lo lamento mucho.

No Bella, no te preocupes _dijo encaminándose a la puerta_

Lo acompañe hasta la entrada, dejando a Edward de pie en medio de la sala, la sostuve para él, Paul se giro a mí, sus ojos estaban llenos de lagrimas, me partió el corazón verlo así.

Paul, lo siento, nunca he querido hacerte daño _le dije realmente triste_ lo lamento.

No, Bella, todo esto ha sido mi culpa, siempre esperando el mejor momento y siempre lo he arruinado todo _dijo reprochándose_ yo lo lamento mas, tu nunca supiste nada, y con el destino no se puede pelear.

Me acerque a él, lo abrace fuertemente, el me lo devolvió ávidamente, se separo de mi rápido y me miro a los ojos fijamente.

Te he amado siempre Bella y realmente espero que alguna vez el destino este de mi lado _dijo sin retirar sus ojos de los míos_

Me acerque a él sin pensarlo y lo bese tiernamente en sus labios, esos labios que me habían enseñando a besar, a ese niño que me hizo tan feliz y por quien llore cuando se fue dejándome atrás. Me separe de él, quien me sonrió tímidamente.

Paul, soy tu amiga, no quiero que nos separemos nuevamente, no quiero perderte _le dije sinceramente_

No lo harás Bella, aquí estaré siempre para ti, soy y seré tu amigo sobre todas las cosas, cuenta conmigo para lo que necesites, y no te preocupes no me vas a perder, esto no cambia nada, somos familia y si quieres podemos hacer planes con Edward, solo me interesa y quiero que seas feliz.

Si me parece bien lo de hacer planes, siempre y cuando no te causen daño _le dije_

Bella, he vivido sin ti mucho tiempo, el amor que siento hacia ti, no me duele, me hace feliz y si no puedes ser para mi, solo espero que con quien estés te haga feliz y espero encontrar para mi, a una buena chica que pueda amarme y que yo pueda querer _finalizo con una sonrisa sincera_

Ve el próximo fin de semana a Seattle, lleva a Edward, es el bautizo de Annie y seguro Emmet y Rose querían que estuvieras allí y conocer a Edward _me dijo_ yo iré soy el padrino.

Y ¿quién es la madrina? _pregunte_

Es una Prima de Rose, vivía en Montreal y se muda aquí, viene por trabajo y se queda a vivir, se llama Tanya, la conoceré ese día _dijo_

Si yo la he visto, por skype cuando se hablaba con Rose cuando estábamos en Inglaterra, es menor que nosotras unos cinco años _le dije_ y es muy hermosa _le dije para interesarlo, sin importarme el estado civil de ella_

Bueno Bella, me voy, quiero llegar antes de lo planeado a la universidad, tengo mucho papeleo pendiente, Tu sabes admisiones _finalizo_

Me dio un beso en la mejilla y se acerco a la puerta.

Edward, que estés bien, gusto en conocerte y por favor, cuida mucho a esta Princesa _le dijo_

Igual un gusto Paul, y no te preocupes, para eso vivo _Edward le contesto_

Paul se fue por el corredor hacia el ascensor dejándome con un nudo en la garganta y un vacio inmenso en el estomago. Cerré la puerta y gire a encararme en Edward, me cerque a él abrazándolo y el rodeo mi cuerpo con sus brazos, alzo mi rostro y limpio mis lagrimas, que no supe en qué momento comenzaron a salir.

Bella, ¿Por qué estas así?, acaso el… _pregunto dudoso_

Edward, no me gusta ver sufrir a nadie, y menos si el sufrimiento lo causo yo, Paul fue mi primer novio, teníamos 13 años, pasamos 2 años juntos en el instituto en Jacksonville, luego a su papá lo trasladaron y tuvieron que mudarse a Seattle, nos escribíamos, hasta que un día nos cansamos y dejamos de hacerlo, yo me fui a Inglaterra y él se quedo esperándome, el me iba a proponer matrimonio cuando termino el instituto y hablo con Emmet y él le dijo que yo me había ido a estudiar fuera del país, el también entro a la universidad y se graduó en administración, se juro esperarme a que yo regresara y pedirme ser su esposa, pero cuando yo regrese ya me había casado y mi esposo venia conmigo; Edward yo nunca lo supe, solo hasta ahora, hasta hace una semana.

¿El te ama todavía? _pregunto Edward_

No lo sé, creo que si o solo es el dolor de imaginar y pensar en lo que pudo ser y no fue _le respondí_ me duele verlo así solo, e ilusionado conmigo, yo lo quise pero mi amor fue solo de niña, no llego a crecer.

Bella, tú y yo sabemos que las cosas no son como uno las quiere, los designios divinos van más allá de lo que podemos entender, y estoy seguro que en el futuro de Paul hay una hermosa y buena mujer para el _finalizo, llenándome de esperanza_

Yo también lo creo, es un excelente hombre y se merece lo mejor; si pudiéramos decidir a quién amar, todos seriamos felices, pero solo pasa y no sabemos ni en qué momento tu corazón ya no te pertenece y deja de latir para ti y lo hace por alguien más _le dije con una sonrisa triste y pensando en lo que me pasaba a mí en este preciso momento_

Bella preciosa, ¿quieres desayunar? _me pregunto tratando de cambiar el tema_

No, la verdad no tengo apetito, me voy a duchar.

Desayuna tu _le dije_ nos vemos en un rato.

Sentía la espalda llena de nudos de tensión, no era justo yo sentirme tan feliz con Edward, mientras había personas sufriendo por mí, tome los móviles y me dirigí al dormitorio, no tenía ganas de salir así que elegí un pantalón corto a cuadros fucsia y lila y un top de tiras lila y ropa interior en encaje rosa pálido, los arroje sobre la cama, llene la tina arroje sales relajantes y aceite esencial de vainilla, coco y fresias, recogí mi cabello en un moño alto y me metí con el agua lo más caliente que pudiera soportar; cerré los ojos pensando en Charlie y Renee, hacia 2 semanas que no hablaba con ellos, habíamos discutido por lo de siempre, por estar enterrada en vida llenándome de telarañas, como decía mi madre. Sin pensarlo marque el número de Charlie.

Papa, te amo, perdóname _le dije_ te extraño mucho.

Hacia tanto que no decía esas tres frases y menos juntas, me había encerrado en una caparazón, para no mostrarle a nadie que yo era débil o tenía miedo, cuando era todo lo contrario.

Bella, hija no tengo nada que perdonarte, te amo y trato de entender tus decisiones, solo queremos darte espacio por eso no te habíamos llamado, no estamos molestos contigo _me dijo lleno de comprensión_

Papa, estoy en los Ángeles, salí del ataúd _le dije riendo_

¿Qué haces allá Bella?

Volviendo a vivir, papa, revitalizando mi alma y mi corazón _le conteste_

Me alegra oírte así, mi nena, ha vuelto _dijo mi padre con su voz entrecortada por el llanto_

Papa no llores, se feliz por mi _le dije_

Mis lagrimas son de felicidad, mi niña _me contesto_

Papa tu niña tiene 32 años _le regrese_

Siempre serás mi niña, mi Bella, la razón de mi vida y felicidad _termino_

Te amo, papa _le dije_

Bella, mi amor _la voz de mi mama, estaba llena de miles de matices de felicidad_

Hola mami, también te amo mucho _le dije_

Bells yo lo sé, solo eres terca como tu papa _dijo mi madre y lo oí decir que él no era terco, solo difícil de entender_

Mi madre y yo rompimos a reír de inmediato.

Bells tu papa puso el teléfono en alta voz, así que estas en los Ángeles, me alegra mi amor, que hayas decidido poner fin a tu exilio, tu mereces más que nadie tu vida de vuelta _dijo firmemente_

Gracias mama, tu eres mi inspiración, aunque el miedo fue más fuerte que yo _le dije_

No Bells, fue tu instinto de supervivencia, si te pones a pensar el miedo no te deja hacer nada, tú te enfrentaste a todo, tomaste decisiones fuertes y difíciles de tomar con miedo, tu eres una mujer tenaz y fuerte, otras se hubieran desmoronado, tu surgiste y obtuviste lo que siempre quisiste, escribir, publicar, tu casa a orillas del mar, tus caballos, y lo hiciste tu sola. Perdóname por presionarte, quería despertarte, sacarte de tu soledad, es lo único que me dolía de la vida que habías escogido, con el resto estaba más que conforme, estaba orgullosísima de mi hermosa e inteligente hija _finalizo_

Mama, eres única _le dije_ no se qué haría sin ti

Nena, Alice me llamo, tu vida si que ha vuelto, tus amigos y todo, espero; bueno te decía me llamo y me propuso hacer unas novelas graficas que están de moda, me ofreció buen dinero, solo sería un mes o dos máximo por novela, con viáticos y todo pago, incluyendo al intenso y terco de tu papa.

Si no me llevas me muero de sentimiento _dijo riendo mi padre; mi padre se había dedicado al cultivo de rosas, y tenía invernaderos inmensos, llenos de empleados y de distintas variedades de ellas; exportaba junto con otros socios, así que tenían comodidad económica y mucho tiempo libre _

Mama, es una excelente oportunidad, me alegra y no te impide continuar con lo que ya haces y que te encanta, siempre y cuando sepas organizar tu tiempo.

El móvil comenzó a pitar, lo mire, batería baja.

Mama guarda este número, es el que tengo acá en L.A, se va a apagar, llámame cuando neces….. _dije sin terminar, pero con una sensación de plenitud_

De pronto vi a mi izquierda un leve movimiento, Edward estaba recostado en el marco de la puerta, viéndome.

¿Hace cuanto estas ahí? _le pregunte_

Lo suficiente para darme cuenta de que no me equivoque contigo _me dijo riendo y caminando hacia mi_

Le entregue el móvil y lo coloco en la encimera, al lado del otro.

Ven aquí _le dije señalando dentro de la tina_

¿Segura? _pregunto

Totalmente _le dije_ ¿Por qué lo preguntas?

No sé, quizás es tu sesión de relajación y no quieras compartirlo conmigo, el aroma a coco y vainilla tan característico de ti, está en toda la habitación y sale de aquí con los vapores, eso me atrajo aquí y verte así es tan sexy, quizás no quieras que conozca tus secretos y como haces para oler tan apetecible _me respondió_

Si lo que más quiero, es quedarme en ti, marcar tu piel y si por lo menos lo consigo con mi olor, ninguna mujer se te acercara _le dije sonriendo_

Me devolvió una sonrisa torcida propia de él, de esas que hacen que las niñas y hasta yo me derritiera por él, se quito los vaqueros, quedo desnudo y mostrándome su hermoso cuerpo perfecto de ángel o dios del Olimpo. Dios que hombre, sería una penitencia, un castigo verlo y no poder tenerlo. Le abrí espacio a mi espalda, y se sentó con sus piernas a cada lado de la mías, era muy alto así que estábamos un poco apretados pero cómodos, de sentirnos tan cerca.

Bella, quiero disculparme, por decir que era tu novio _dijo_

Una corriente de tristeza recorrió mi estomago, un gemido se ahogo en mi garganta, provocándome arcadas y anunciando la salida de mis lagrimas, se había arrepentido de lo que había dicho, se dio cuenta que al puro sexo no se le puede llamar noviazgo y menos con una mujer como yo.

Bella es que no sabía, quien era Paul, pensé que era tu ex esposo, quería que supiera que no estabas sola, que yo estoy aquí contigo y que me quedare aquí, no creí que diciendo lo que siento, o mejor dicho _dijo pensativo_

Edward sé claro _le dije con las lagrimas a punto de brotar_

Es que no era la forma de pedirte que seas mi novia _me respondió_

¿Qué dijiste? _le pregunte creí no haber escuchado bien_

Que me dejes amarte y que todo el mundo lo sepa, se mi novia Bella _me dijo besando mi hombro desnudo_



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listo chicas, tarde pero seguro... les kiero.... recuerden mis peticiones de siempre. Besitos




4 comentarios:

PaTy_sev dijo...

ohhhhhhhhhh dios que bonitooo!!! xq estos hombres no se encuentran en la vida real???yo kiero un edward para mi :(

tatys dijo...

gracias gran capi

diana dijo...

siii siii yo siiiiii

nydia dijo...

Es la verdad de estos hombres ya casi no hoy y yo diría si a ojo cerrado...Sigue asi...Besitos...